martes, septiembre 08, 2009

Iskcon Estocolmo

por Radha Krishna das

En realidad esta nota no es sobre Iskcon Estocolmo, sino sobre el Síndrome de Estocolmo en Iskcon. Y es el resultado de dos temas que se conjuntaron en fechas recientes.

~ ~ Primer Tema de Conjunción ~ ~


Hace algunos días empezó a circular en los medios informativos la historia de la niña Jaycee Duggard, quien en 1991 fue raptada de Lake Tahoe cuando apenas tenía 11 años de edad. Y es que Jaycee acaba de reaparecer ante el mundo luego de 18 años de ausencia. El perpetrador el crimen fue un tal Phillip Garrido, quien tenía un largo historial de fechorías sexuales. Durante su confinamiento, Jaycee fue objeto de las perversiones sádico-sexuales de Phillip y concibió a dos hijas con él, la primera cuando apenas tenía 14 años.

Lo más curioso del caso es que Jaycee terminó viviendo voluntariamente con Phillip e incluso le ayudaba en su negocio de impresión. Iba a la oficina a trabajar, atendía a los clientes, y estaba todo el tiempo junto a un teléfono. Sin embargo, a sus 29 años de edad nunca hizo intento alguno por huir y delatar a su atacante.


Es evidente que el crimen de Phillip es muy grave. Jaycee fue secuestrada siendo una niña que esperaba en la calle su transporte escolar. A partir de ese momento fue víctima de violaciones, confinamiento, mentiras, y otros abusos. Su atacante tenía un historial previo de perversiones sexuales y ya había estado en la cárcel por crímenes de este tipo. Podemos suponer los atropellos que cometió en contra de Jaycee, asistido por su esposa Nancy.

Jaycee había sido una niña normal que estudiaba en la escuela, tenía familiares y amigos, y participaba en eventos recreativos y culturales como cualquier otro niño de su comunidad. Seguramente ya también había desarrollado una noción sobre el bien y el mal, sobre los peligros que pueden acechar a un niño, y sobre los conceptos de justicia e injusticia.


Con estos antecedentes, seguramente que luego de su secuestro ella se estuvo resistiendo al maltrato, pues tenía fresca la referencia de su vida anterior, y sobre lo que está bien y lo que está mal. Por tal motivo la tuvieron encerrada y así evitar que se fugara y denunciara a esta pareja de criminales.

Pero con el tiempo esto fue cambiando. Jaycee empezó a desarrollar una dependencia con este criminal y quizá comenzó a contemplarlo como su protector y proveedor, aunque mantuviera un sentido subyacente de temor y rechazo. A esto pudo sumarse la noción de que su familia ya la hubiera olvidado o rechazado por lo vergonzoso de lo acontecido.

Al ocurrir este cambio, Jaycee incluso se puso a trabajar para su secuestrador. Estaba encargada del departamento de diseño gráfico de la empresa. Y ahora usaba voluntariamente un nuevo nombre: Allissa. Esto hubiera continuado así en forma indefinida si no hubiera sido por los policías que un día vieron con sospecha a Phillip caminando con las dos hijas de Jaycee, lo que culminó en su arresto.


Los expertos dicen que Jaycee terminó identificándose con su captor, se alió con él, lo reconoció como su autoridad, empezó a depender voluntariamente de él, y rompió sus lazos emocionales con su familia original. Este comportamiento es llamado el Síndrome de Estocolmo, y se ve entre algunas víctimas de rapto. Ellos empiezan a mostrar lealtad hacia sus victimarios y se distancian emocionalmente de la sociedad y familia en que vivieron. Esta transformación puede darse en apenas unos días, según lo extremo de las circunstancias y la fortaleza sicológica de la víctima.

~ ~ Segundo Tema de Conjunción ~ ~

El 17 de agosto llegó a «El Tambor Rugiente» un comentario escrito por “Patricia” para publicación. Estaba relacionado con la nota “Las Tonterías de Bir Krishna Goswami”. El comentario es importante pues, a mi criterio, muestra indicios del mentado Síndrome de Estocolmo. Pero antes de hacer cualquier análisis al respecto veamos el comentario de “Patricia”.


"Lo que es no saber que hacer mas que con la mente contaminada ver errores en los demas en el pecado lleva la penitencia indudablemente si quieres encontrar a un tonto escuchalo hablar o en este caso las tonterias que escribe sobre todo d Alguien muy querido por el Señor¡ y por infinidad de miles de jivas que dariamos la vida por Él y que trata de demostrar que la inteligencia se va de vacaciones y reyna la ignorancia? y la estupidez q es lo mismo le deseo que le vaya lo mas peor posible y asi se refugie mas en Krishna y su conciencia mejore ojala salga muy pronto de la etapa Kanistha”.

~ ~ La Conjunción ~ ~

¿Es Bhaktin Patricia una Jaycee devota? Yo sospecho que sí. Quizá parezca irnos a los extremos al equiparar la actitud sectaria de Patricia con el Síndrome de Estocolmo. Pero creo que así como todos llevamos adentro a un niño, o al artista, también todos somos portadores del Síndrome de Estocolmo, y sólo es necesario un detonador para que aflore. Y además debemos reconocer que el síndrome se puede manifestar con una variedad de intensidades. Entonces la actitud fanática de Paty podría ser un caso del Síndrome de Estocolmo no tan drástico como el de Jaycee, sino igual pero de “baja intensidad”.

Srila Prabhupada sabía bien de esta realidad. Seguramente durante su vida en India le tocó ver muchas instancias de la identificación entre la víctima y su victimario —ya fuera en las costumbres maritales, la docilidad política, o en las numerosas sectas religiosas. También se dio cuenta que Occidente no está exento de lo mismo, y que una de las formas erróneas de adoptar la conciencia de Krishna es precisamente formando dependencias enfermizas basadas en elucubraciones mentales y debilidad de carácter. Por eso él dijo lo siguiente:

"El Movimiento para la Conciencia de Krishna es para entrenar hombres para que tengan un Criterio Independiente, y sean competentes en todos los departamentos de conocimiento y acción. No es para desarrollar burocracias. Si se asienta la burocracia todo se arruinará. Siempre debe haber esfuerzo, trabajo y responsabilidad individuales, un espíritu de competencia, y no que uno dominará y distribuirá los beneficios a los demás, y ellos sólo te pidan y tú les proveas. No”. (Carta a Karandhar das, Bombay, 22 de diciembre de 1972.)

Siempre nos gusta regresar a esta cita de Srila Prabhupada, donde pide que sus discípulos sean independientes en su forma de razonar. Él sabía bien de las dependencias que pueden crearse en una organización religiosa. A él mismo le tocó ver cómo se desarrollaron fanatismos y dependencias en Iskcon. En un caso bien documentado, él tuvo que combatir la creencia difundida por algunos discípulos suyos, quienes decían que él era Dios encarnado.

Cuando no hay un esfuerzo consciente en el Movimiento Hare Krishna (ya sea Iskcon u otra organización vaisnava) para evitar estos fanatismos y dependencias, éstos se manifestarán con gran facilidad. Esto es porque cuando alguien se incorpora a la organización se aleja de la vida que tuvo, y se lanza a un mundo nuevo y desconocido. Ya sea que uno se vaya a vivir al templo (alternativa cada vez menos frecuente) o simplemente se acerque como un miembro laico, en ambos casos esto representa un distanciamiento drástico de la vida ordinaria.

Y una de las peculiaridades del Síndrome de Estocolmo es precisamente que uno se adapta mejor a un ambiente súbitamente extraño, hostil e incómodo, si se identifica con alguien que disminuya el trauma causado por el cambio tan dramático que experimentó. Se desarrolla entonces una alianza en la que le apuestas todo a esa persona para salir adelante.

Si se posa esta confianza en una persona digna no hay problema, pues es como cuando un niño depende completamente de gente mayor confiable, o como cuando posábamos nuestra confianza en Srila Prabhupada. La persona digna y realmente evolucionada siempre te empujará a pensar por ti mismo y a no caer en nuevos condicionamientos. Srila Prabhupada pedía que sometiéramos a juicio lo que hacíamos y veíamos.

Pero si uno termina depositando todo su bagaje existencial en alguien incompetente, aprovechado, explotador, inmaduro o tonto, terminará idealizándolo ciegamente sin ningún sentido de crítica, independencia o lógica. Y el victimario se aprovechará de la víctima sentimentalista para fortalecer su propia posición de explotador y manipulador.


Al leer lo que escribió nuestra amiga Paty, vemos que se identificó con un victimario que engañó, se burló y desdeñó a los devotos latinoamericanos y a la misma Paty, pues Bir Krishna dijo una sarta de tonterías mientras daba una charla que supuestamente trataba sobre la compasión y la empatía. A pesar de eso, Paty sale a defenderlo y apoyarlo incondicionalmente.

Paty jamás se pone a analizar el contenido de “Las Tonterías de Bir Krishna Goswami”. Allí presentamos las palabras textuales de Bir Krishna, y demostramos que se componían de mentiras, arrogancia y desdén. Pero Paty no hace mención de eso en absoluto. No hace el menor intento por abordar la parte sustancial de esa nota, que fue analizar en forma crítica e independiente las palabras de Bir Krishna, y razonar si eran puras estupideces o no.

Bir Krishna particularmente se refiere con un tono de burla y desprecio a los devotos de América Latina, o sea a gente como Paty misma. Sin embargo, ella no se da cuenta de esto y sólo nos informa sobre la “infinidad de miles [sic] de jivas que daríamos la vida por Él”. Escribe “Él” con mayúscula, forma que no usábamos ni siquiera con Srila Prabhupada, pues esa mayúscula se reserva para Krishna y Sus avataras.

Paty también reclama que se están escribiendo unas supuestas tonterías sobre “... Alguien (ojo, de nuevo con mayúscula) muy querido por el Señor”. Yo creo que todos somos muy queridos por “el Señor”, ya sea Paty, el RK o el mismo Bir Krishna (a pesar de sus insultos en contra de los devotos latinoamericanos también queridos por el Señor). Pero Paty nunca demuestra que nuestras denuncias en contra de Bir Krishna fueran falsas, y lo apoya hasta querer dar la vida por él, casi como Jaycee terminó apoyando a Phillip. ¿No es eso ser víctima del Síndrome de Estocolmo?

Paty nunca hace una reflexión sobre las palabras de Bir Krishna. Nosotros dimos la dirección internet del video donde Bir Krishna está diciendo todas sus tonterías, e hicimos una transcripción debidamente traducida al español para que todos entendieran lo que dijo ese día en el templo de Dallas. Sin embargo, esto no significa nada para Paty.

Ella termina diciéndonos lo que siempre dicen las víctimas del Síndrome de Estocolmo krishnaico: “... le deseo que le vaya lo más peor [sic] posible...”, y espera que hagamos un acto de contrición y nos convirtamos como ella. Gracias Paty, pero estoy bien así.

1 comentario:

irm Brasil dijo...

Gracias a esta hermosa comparación. Lástima que personas con la mente muy frágil caen víctimas de dementes, estos que ocuparon ilegítimamente la posición de Srila Prabhupada. Entendemos que este Movimiento para La consciencia de Krsna es para “dolientes del alma”, pero es lamentable el estado miserable en que se encuentran las personas sin orientación de un guru fidedigno, totalmente “dolientes mentales”.