domingo, marzo 06, 2011

Abrazos Mortales


por Radha Krishna das

Todavía hay seguidores de Paramadvaiti que creen que estamos siendo injustos con él por criticarle sus abrazos a discípulas y seguidoras.

Según ellos, no podemos entender que Paramadvaiti es el Guru del Amor, y que su cariño por los Vrindófilos se expresa así. Nos aclaran que no hay nada físico ni sexual en sus abrazos, y que nuestra crítica es una profanación de una expresión muy pura y espiritual.


Lo que los Vrindófilos siguen sin entender es que nuestras observaciones sobre sus "agarrones" con las chicas de Vrinda, tienen que ver con prohibiciones expresas de Srila Prabhupaada y la sucesión discipular. Una y otra vez encontramos instrucciones de que un sannyasi, como lo es Paramadvaiti, no debe andar tocando ni abrazando a las mujeres.

Ya hemos presentado mucha evidencia de ello. Pero si los Vrindófilos necesitan más pruebas para quedar convencidos, les presentamos aquí un pasatiempo del Señor Caitanya sobre abrazos con las mujeres. La historia se narra en el Caitanaya Caritamrta, Antya 13. Leámoslo:

Un día, cuando el Señor se dirigía al templo de Yamesvara, una cantante inició sus cantos en el Templo Jagannatha.

Cantaba una melodía gujjari con voz muy dulce y, debido a que el tema era el Gita-govinda de Jayadeva Goswami, el canto atrajo la atención del mundo entero.

Cuando Sri Caitanaya Mahaprabhu escuchó de lejos el canto, de inmediato sintió éxtasis. No supo si era hombre o mujer quien cantaba.

Mientras el Señor corría en éxtasis para encontrarse con el cantante, setos espinosos Le punzaron el cuerpo.

Govinda corrió con rapidez detrás del Señor, a quien las punzadas de las espinas no Le causban ningún dolor.

Sri Caitanya Mahaprabhu corría muy rápido, y la chica se encontraba muy cerca. Fue entonces que Govinda agarró al Señor en sus brazos y gritó: "Es una mujer quien canta".

Tan prono como el Señor escuchó la palabra "mujer", recobró la conciencia externa y retrocedió.

Dijo: "Mi querido Govinda, Me salvaste la vida. Si hubiera tocado el cuerpo de una mujer, de seguro hubiera muerto".

"Nunca podré repagarte esta deuda". Govinda contestó: "El Señor Jagannatha Te salvó. Yo soy insignificante".

Sri Caitanya Mahaprabhu respondió: "Mi querido Govinda, debes estar siempre conmigo. Hay peligro en todas partes; por eso debes protegerme con mucho cuidado".

Las enseñanzas de esta historia son muchas:

1
Aunque un sannyasi sienta una profunda devoción por Krishna, eso no lo exime de la regla que le prohibe tocar a una mujer. El Señor Caitanya dice aquí: "Si hubiera tocado el cuerpo de una mujer, de seguro hubiera muerto".


2
En una nota anterior, el tal Kalki argumentaba que los agarrones eran un rasa (un sabor, una relación espiritual) de las damitas con Paramadvaiti. No podía el susodicho estar más equivocado. Lo que él llama rasa, es en realidad la muerte como sannyasi de Paramadvaiti. Y el Caitanya Caritamrta no deja ninguna duda al respecto.

3
Cuando el Señor Caitanaya escuchó la palabra "mujer", tomó esto de inmediato como una señal de advertencia, aunque se encontraba en medio de un éxtasis devocional. Para un renunciante célibe vaisnava hay además otras señales de advertencia, como lo son la voz de la mujer, su vestido, sus movimientos, etc. Todas estas señales le están diciendo: "Sé cuidadoso, porque todo contacto con una mujer altera tu equilibrio y voluntad de sannyasi".



Desafortunadamente, en el caso de Paramadvaiti, cada una de estas señales es utilizada en un sentido contrario. Cuando recibe la señal de advertencia, se lanza en dirección de las devotas para abrazarlas y manosearlas.


4
Paramadvaiti debe conseguirse un asistente tan competente e inteligente como Govinda. En la actualidad tiene solo lacayos incondicionales y sin criterio propio que no sirven para darle ningún buen consejo.

4 comentarios:

astika das dijo...

Al parecer, contra las predicciones de los sastras (escrituras sagradas)Kali Yuga retrocede en vez de avanzar, pues los sannyasis ya no se alteran como se alteraban Bhaktisiddhanta Saraswati, Srila Prabhupada, Gour Kishor das Babaji, y otras grandes almas que fueron superadas por la benevolencia y tolerancia de Paramadwaiti Swami y Sadhu maharaja, quienes, como Ramananda Roy son capaz de asociarse con el sexo opuesto sin inmutarse.
Recientemente, una mujer de León, Guanajuato me dijo: "a mí me cae muy bien un sannyasi grandote y guero, quien no me cae muy bien es Srila Prabhupada pues me parece demasiado rígido.
Tal reacción era de esperarse en una sociedad permisiva como en la que vivimos.

ramesh dijo...

Es innegable que las caricias brindadas, por el Gurù Paramadvaiti, en el rostro a la otra persona, su discípula(s), denotan un franco deseo irreprimible de acercamiento y de intimidad con una declarada carga de sexualidad. Acariciar la frente, las mejillas y la barbilla valiéndose de una crema pastelera, en el caso de las fotos de las notas anteriores, que facilita su desplazamiento y acrecienta el sentido del tacto, es definitivamente un juego erótico y de posesión. Es un juego sutil que suele sucederse solo entre las parejas con una confianza ìntima.

El “inocente” tocar con los dedos, el rostro de la discípula, que formal y moralmente exige un respeto total, que religiosamente es un tabù, una regla inquebrantable, dado que es un renunciante cèlibe, un sannyasi, un Gurù, es pues, indudable que esto le proporciona un morboso placer sensual, sobre todo porque va màs allà de lo prohìbido, es un atrevimiento lujurioso encubierto de “inocencia juguetona y espontànea”, y que ademàs se da descaradamente frente a las demás personas y discípulos que observan incrédulos y mentalmente paralizados, autocensurados frente a la autoridad avasallante de su Gurù, que aprovechándose de èste estatus, abusa entonces de esa confianza y entrega, manifestando asì , agresivamente su autoridad y marcándolas, a esas discípulas, como de su propiedad y a su eterna disposición y además con el sumiso y mudo consentimiento de los otros devotos fanáticos y nulificados por èste astuto Gurù macho alfa.

Esto es una burla, una completa falta de respeto, una morbosa y burda farsa de lo que ha sido, es y debe ser, una relación espiritual entre el genuino Guru Vaishnava y su rendido discípulo, encaminada únicamente a llevarlo de regreso a Krishna.

Yugala Kishore dijo...

Paramadvaiti, lo único que tienes que hacer es retirarte de la Gaudiya Math del Señor Caitanya, es más, ni siquiera ya estás allí, hace rato que has formado tu propia asampradaya donde no hay mas emperador y señor que tú. Pero saca tu nombre del lado de nuestro amado Srila Prabhupada, porque no necesitas sus instrucciones ni la de nuestros acaryas, no necesitas estudiar las sagradas escrituras,ni cantar el maha mantra, puesto que tienes tu propias leyes y especulaciones. Hay que sumar al paquete Vrinda, tus famosos festivales de Halloween. Las fotos hablan por si mismas.

Gracias prabhus: Radha Krsna, Astika, Ramesh, Gourasundara y demás devotos por sus notas; ustedes están explicando muy claramente los detalles de estos hechos que merecen ser sancionados con su difusión a lo largo y ancho del planeta sin tregua ni perdón alguno.

Todas las glorias a Srila Prabhupada!

perroflaco35 dijo...
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