martes, noviembre 02, 2010

NO a las Vacas Sagradas


por Radha Krishna das

Cuando publicamos la crónica del Ratha Yatra hecha por Astka Prabhu, nos llegaron unos mails que no vamos a reproducir aquí, con quejas sobre la crítica que se hizo de Radanath Swami y su entrevista en la televisión gringa.

Para ellos, una cosa es criticar a Hridayananda, a Guru Prasad, a Paramgati o al Osito Paramadvaiti, y otra cosa es meterse con un alma tan extática, linda y evolucionada como lo es Radhanath Swami.

Sin embargo, los hechos son los hechos, y nuestro trabajo aquí es analizarlos, evaluarlos y llegar a conclusiones al respecto. Nuestro marco de referencia es las enseñanzas de Srila Prabhupada, su ejemplo, y el legado histórico de los maestros vaisnavas que forman nuestra tradición.

En la historia de Iskcon han habido muchas instancias en las que alguien era reconocido como un devoto mayor y evolucionado, pero existían señales de que esta persona no estaba a la altura de la propaganda y la postura oficial.

Cuando devotos señalaban la situación real de dicha persona, eran perseguidos, expulsados de Iskcon y etiquetados de ofensores. Lo más curioso es que, con el tiempo, en casi la totalidad de los casos, los señalamientos demostraban ser ciertos.

Al principio, manifestar esta actitud crítica era más difícil, pues había la buena voluntad de apoyar a cualquier costo el movimiento de Srila Prabhupada para que continuara avante y glorioso después de que él dejó este mundo. Se le dio el beneficio de la duda a quienes dieron un paso adelante como almas sacrificadas y asumieron el papel de “acharyas” con la única intención de servir y dar el buen ejemplo, olvidándose por completo de sí mismos. Con el tiempo vimos que ese no fue el caso, y que la posición asumida por ellos sólo sirvió como caldo de cultivo para que desarrollaran innumerables y variadísimos anarthas --vicios existenciales. El historial y destino de estos once "acharyas" originales lo dice todo.

En la actualidad, vemos que la mayoría de gurus y sannyasis no viven a la altura de renunciación e ideal que deberían. Pero en vez de que Iskcon haga una depuración y reestructuración interna para revivir los ideales marcados por nuestra tradición, ha institucionalizado la mediocridad y las violaciones a las normas del comportamiento vaisnava y social. Es una simulación generalizada que crea una dinámica de engañadores y engañados que pocos podíamos imaginar hasta hace poco.

Pero es inaceptable mantener a las vacas sagradas en su pedestal. Y siento que hablo con autoridad sobre esto por dos motivos.

El primero es que cuando yo enfrenté señalamientos de que mi comportamiento como sannyasi y guru no estaba a la altura del linaje de Sri Chaitanya Mahaprabhu, lo reconocí sin tratar de ocultarlo y sin explotar mi posición de autoridad para imponerme y seguir como un líder institucional con todos sus privilegios. Abandoné voluntariamente mis títulos de guru y sannyasi, y dejé los privilegios que podría haber mantenido hasta el día de hoy --cosa que mucha gente sí ha hecho.

El segundo motivo por el cual creo que no deben existir vacas sagradas en el vaisnavismo contemporáneo es que desde hace muchos años tuve experiencias que me dijeron que los intocables podían permanecer como intocables sólo gracias a la cobardía, la apatía y el conformismo de los demás.

Un caso muy concreto de esto fue Bhavananda. Cuando él era un gran “acharya” institucional yo vivía en Los Angeles. Él frecuentaba ir allí en medio de sus viajes, y eso me dio la oportunidad de analizar su comportamiento. No sabíamos entonces todavía nada sobre sus aventurillas homosexuales con taxistas de Delhi. Estas consistían en tomar un taxi rumbo a Vrindavana y en el camino empezar a meterle la mano, y la boca, al taxista. Luego de algún tiempo ya tenía sus taxistas consentidos.


Bhavananda era una persona carismática, que usaba atuendos de seda, sweateres de cashemira y lucía una gran sonrisa. Para cualquiera, la impresión que Bhavananda daba era de un “gran devoto”. Pero si veías más cerca, podías notar que sólo se interesaba en su propia comodidad, en salir de compras a Beverly Hills durante el día, ser consentido con comidas y regalos, y estar rodeado por un grupo de simpatizantes gay que se le arremolinaban y desaparecían juntos la mayor parte del día. Lo único que Bhavananda tenía que hacer para mantener su imagen de gran devoto era presentarse a dar la clase matutina, usar atuendos de color azafrán llamativo, decir algunos chistes, y arrancarle algunas sonrisas tontas al público sentimentalista.

Quienes criticaban el estilo de vida de Bhavananda eran censurados. Recuerdo que el presidente del templo esos días, Sudhir Goswami, no toleraba los gastos y las extravagancias de Bhavananda durante sus visitas a Los Angeles. Las criticó y se ganó la mala voluntad de la plana mayor de Iskcon, hasta que salió de la institución y se unió a Srila Sridhara Maharaja.

Incluso después de que empezaron a aflorar las mariconadas depredadoras de Bhavanada, la institución lo apoyó y trató de evitar que los devotos supieran los hechos. Aun después de que tuvo que ser suspendido porque era imposible mantener la mentira, de todos modos hubo una subsecuente campaña para reinstalarlo en su puesto de “acharya”.

Y lo anterior hubiera sido todo un éxito... excepto por un imprevisto. Por una coincidencia del destino, varios devotos que conocían los "pasatiempos" homosexuales de Bhavananda un día aparecieron congregados en Los Angeles. Como yo los conocía, me empezaron a contar los detalles del caso, y les propuse que hiciéramos público este asunto.

Entrevisté a quienes conocían los hechos, y elaboré un documento final que reseñaba el historial homosexual activo de Bhavananda. Luego le hicimos copias fotostáticas al documento, para enviarlas a todos los templos del mundo. (Recuerden que en esas fechas no había correo electrónico ni internet. Incluso el fax era usado poco.)

Un voluntario donó los costos del correo, y finalmente el documento salió a los cuatro rincones del planeta. Quienes lo recibieron hicieron copias que a su vez distribuyeron entre más devotos. La información se propagó de manera viral por todo el mundo, y dificultó que la GBC siguiera parapeteando a Bhavananda. La GBC trató de averiguar quiénes habían organizado esta denuncia, para sancionarlos, pero no tuvieron éxito pues incluso habíamos usado una oficina de correos lejana al templo para enviar el documento y así confundir a los investigadores.

--En Delhi me agarré a un taxista... digo, tomé un taxi...

Bhavananda, en consecuencia, no pudo seguir como líder de Iskcon, se refugió en Australia, y la GBC trató de olvidarse del caso. Años después Bhavananda se mudó a Mayapur bajo la tutela de Jayapataka Swami, su viejo amigo, y reside allí colaborando con el proyecto del nuevo templo. Se le considera un devoto mayor y se le permite dar clases de la filosofía vaisnava.

Lo importante aquí es que la denuncia documental sirvió para demostrar que Bhavananda no era lo que Iskcon decía que era. Y saber eso es muy importante: Representa la diferencia entre vivir en la verdad y vivir en el engaño.

Aunque nos encontremos en las nubes hablando de pastorcillos de Vrindavan y alabemos a cualquiera que se presente ante nosotros como vaisnava evolucionado, estaremos en la más densa oscuridad si no hemos desarrollado un elemental criterio para distinguir entre lo falso y lo auténtico, y entre quién representa correctamente a Srila Prabhupada y quién se ha vuelto un charlatán.

Es por experiencias como la que tuve en el caso de Bhavanada que no creo en las vacas sagradas, aunque se presenten como grandes santos y devotos confiables. Son sus actos los que realmente determinan su condición. Si argumentan representar a Srila Prabhupada y al Señor Chaitanya, es importante que hagamos un análisis meticuloso de sus acciones para determinar su verdadera naturaleza.

Aunque Astika en su nota arriba mencionada sólo hace una referencia somera de Radhanath Swami, en los próximos días estaremos abundando más sobre este personaje, con información que será mucho más perturbante que los desatinos que tuvo durante una entrevista televisiva.

Completaremos este ciclo de análisis con dos personajes más. Uno es Umapati, viejo miembro de Iskcon, sannyasi y guru, compinche de Radhanath de sus días en Nueva Vrindavana, y presunto acosador sexual entre su congregación de chinitos.

El otro personaje es Lokanath Swami. Él es conocido como un "devoto néctar", seguramente por sus cantos y participación en el Padayatra. Pero hay una faceta suya muy preocupante que veremos y analizaremos aquí.

En el caso de ellos tres, ninguno está cerca de las actividades de Iskcon Latinoamérica, y sin embargo podremos encontrar información comprometedora parecida a la que ya hemos visto con líderes latinoamericanos. Esto nos obliga a pensar que la credibilidad de Iskcon es más vulnerable de lo que parece en la superficie.

2 comentarios:

kasyapa das dijo...

Por favor acepten mis reverencias. Glorias a Prabhupada.

Que alegre vivir en el mundo ilusorio, en el que vive Radhanath Maharaja, ya que cualquiera que visite su web oficial: http://www.radhanathswami.com/
Notara inmediatamente varias cosas muy claras, acerca del estado mental del Swami, por que:

1. Srila Prabhupada no aparece por ningún lado del web
2. Krsna brilla en Su ausencia
3. No se encuentra ninguna mención de iskcon, ni del de mentiras, ni del Iskcon de Prabhupada
4. No se encuentra mención de las escrituras reveladas, solo de libros de almas condicionadas (su propio libro, su autobiografía)
5. Se cree budista o algo por el estilo, no vaisnava, no usa tilaka completo o no lo usa definitivamente

Es fácil darse cuenta que su interés es básicamente por prestigio y eso lo lleva al beneficio económico, los seguidores representan dinero.

Una autobiografía no es mas que un gran viaje de ego. Oculta a Krsna y Guru, para sobresalir el. Es conocido entre los devotos su capacidad económica, otro sanyasi millonario, pero este es de los que más tienen.

Ha de tener sus cosas buenas el swami, habla bonito y tiene su atractivo personal, pero lo que hace y anuncia, no tiene mucho que ver con Prabhupada, ni con Krsna. Es su propio viaje especulado.

En el iskcon de mentiras, los gurus de caricatura, se creen acharyas y todo lo cambian y especulan, ya ven el viaje de Jayadveita, con el sacrilegio que comete contra los sagrados libros de Prabhupada, o Hrdayananda aceptando matrimonios gays y vistiendo ropa karmi en la asana, o Jayapataka y sus vyasapujas de a mes y así por el estilo, o como cuando son puestos en evidencia, son tan demoniacos que todavía tratan de justificarse y mentir. Como Jayadvaita o Paramgati o tantos otros,

No tienen la valentía, la hidalguía de aceptar sus faltas y rectificar. Inmaduros y mediocres. Simples kanisthas, jamás han colocado la misión de Sri Guru como el fin ultimo de sus vidas. Todo lo contrario, primero ellos, luego ellos y después ellos.

Todos son engañadores, neófitos e inmaduros, están confabulados en el robo que se ha hecho del Iskcon de Prabhupada y lo han convertido en este club de yoga que es el iskcon de mentiras actual.

Como se menciona acertadamente en el artículo, por las obras los conoce uno, así que, si no aparece Prabhupada, ni Krsna en el blog de Radhanath swami, ¿síntoma de que será eso?

Respuesta…………………………………abierta a propia consideración.

No hay necesidad de profundizar mucho, es claro y transparente.

Además de eso; el maharajá, es acusado de haber ordenado la muerte de Sulocan das, en Los Angeles en 1986, asesinado con el conocimiento del gbc. Más información sobre este trágico incidente, en este enlace. http://www.harekrsna.org/gbc/black/radanath.htm

O sea, mansa paloma no es, hay muy poca limpieza en todo esto, además recuerden que cuando uno es fanático; como todos hemos sido en algún momento; uno no razona, solo actúa y casos extremos como el asesinato de Sulocan das son el resultado, en aras de mantener el status quo en iskcon, a toda costa y cualquier precio.
Asesinato de devotos en nombre de la devoción, esas si son desviaciones del mas grueso calibre.

A ese estado de porquerizaciòn hemos llegado.

Su sirviente

Kasyapa das


Ps: Esto de las vacas sagradas, me recuerdan a Satsvarupa, que era el devoto perfecto de iskcon, el ejemplo que se debía imitar y en quien todo el mundo se podía refugiar. Veamos en donde esta ahora Sasvarupa, caído. O Bhagavan. Ahí están las vacas sagradas. Ídolos con pies de barro.

Arturo dijo...

¡Guauuuu¡ le agradezco de sobremanera estoy comprendiendo aun mas. ¡Qué engaño!
Esta página debería ser distribuida a todos, para prevenir lo que se viene en el futuro, lo mismo le paso al catolicismo con el señor Jesucristo después de 50 años de su partida.
Siii, seguro ya esta planeado.