domingo, abril 25, 2010

GBC 2010, Resoluciones


por Radha Krishna das

Ok, antes de la pausa anunciada nos da tiempo para darle una leída al cuerpo de las resoluciones de la GBC de febrero pasado.

Resolución 102

Aparece una lista de los candidatos a sannyasa, y el tiempo que tienen que esperar para poder ingresar a dicha orden de renunciantes. Parece que el comité respectivo hace una evaluación muy minuciosa de estos candidatos, y quienes pasan todas las pruebas que frecuentemente incluyen humillaciones y desprecios, finalmente pueden volverse sannyasis.

Por desgracia, frecuentemente la decisión se basa en cuestiones políticas y no simplemente las cualidades de sadhu renunciante que la persona tenga. Esto nos dice que en Iskcon el sannyasi se ha vuelto un personaje institucional cobijado y protegido por la institución. Sí hay elementos de renunciación en las personas que reciben ese título en Iskcon, pero frecuentemente su nivel no es mejor que otros devotos que quisieran ser sannyasis pero que la institución se niega a reconocer como tales.

Peor aun es la situación de aquellos que ya se convirtieron en sannyasis pero que han desarrollado incontables anarthaas, o malos hábitos y apegos, pero quienes una vez que fueron nombrados renunciantes pueden usar ese puesto para acaparar riquezas y explotar a los devotos que trabajan bajo su jurisdicción.

Sin tratar de ser muy repetitivo, vemos el caso de Hridayananda, quien en una carta en la que respondía a ciertos señalamientos sobre sannyasis ricos, dijo que él se encontraba muy cómodo viviendo como lo estaba haciendo y que no iba a poder dar un mejor ejemplo. Dijo también que apliquen normas muy estrictas a los nuevos, a ver si despuñes de eso todavía quieren ser sannyasis, pero que a quienes ya lo son los dejen en paz.


Como Hridayananda vive en Beverly Hills, colabora con una universidad secular dando clases sobre temas mundanos, y escribe libros y novelas con temas totalmente ajenos al siddhanta de la sucesión discipular, pues seguramente que no le interesa que le estén recordando cómo debe comportarse un sannyasi auténtico.

Resolución 307

Esta resolución establece los estándares mínimos para poder tener puestos elevados dentro de la sociedad. Lo anterior se me hace una excelente idea y considero que es muy importante para elevar un poco la dañada imagen que el movimiento ha desarrollado desde los época e los supuestos acharyas hasta la fecha.

El problema con lo anterior es que ya desde ahora es letra muerta. No nos vamos a meter con lo que pasa en otras latitudes, pero en Latinoamérica es evidente que la alineación de líderes actual está plagada de iregularidades y no cumplen los requisitos elementales de decencia y moralidad para estar en tales puestos.

Veamos primero lo que establece la resolución. Debe cumplir estos requisitos todo GBC, secretario regional, director de proyecto internacional, presidente de templo, y cualquier otro funcionario de importancia. El funcionario no debe haber actuado en forma ilícita en los últimos diez años.

Se considera ilícito: Violar los principios regulativos, irregularidades financieras y de activos fijos de Iskcon, actividades criminales, y actuar inmoralmente conforme a Iskcon o las leyes civiles.

No voy a repetir aquí los diversos casos que ya se han presentado en El Tambor Rugiente. Sin embargo, conforme a estas normas prácticamente todos los líderes actuales de la región impuestos cupularmente están descalificados para tener los puestos que ostentan por la sencilla razón de que han violado principios regulativos, han hecho manejos sucios de los bienes de la institución y han actuado fuera de la ley.

Esto incluye a Virabahu das, Guru Prasad Swami, Bhakti Bhusana Swami, Gunagrahi porno-Swami, Mononath das, y Hridayananda das. Sólo es cuestión de revisar la actuación de cada uno de ellos para darnos cuenta de la clase de pillos que liderean Latinoamérica.

Aunque algunas de las ofensas de estos individuos tienen más de 10 años, la mayoría de las violaciones han ocurrido en los últimos años y deja ver la baja calidad moral, devocional, institucional y profesional de estos individuos.

La resolución dice "henceforward", o sea en adelante, quizá queriendo indicar que el pasado debe olvidarse y estas normas sólo deben ser aplicadas a nuevos funcionarios o a funcionarios que vayan a ser objeto de una purga política. Sin embargo, hay leyes del pasado que establecven lo mismo que la actual resolución 307, por lo que en realidad nadie debe escaparse de ser juzgado y evaluado. Lo malo es que, como se dice en español, "se obedece pero no se cumple".

Resolución 308

Esta resolución establece normas mínimas para que alguien pueda ser considerado guru dentro de Iskcon. Como en el caso de la resolución 307, las normas que se establecen más bien corresponden a las de una burocracia institucional.

El problema es que una vez que Iskcon instituyó un sistema burocrático y político de gurus, debe lidiar con los problemas que eso conlleva, o sea el comportamiento dudoso de almas condicionadas que se supone que son ideales.

Lo que es el verdadero guru y lo que debe ser un acharya dentro de Iskcon es un tema muy vasto que no vamos a tratar aquí ahora. Pero las mismas normas tan elementales que se presentan en esta resolución son un indicio del problema que Iskcon enfrenta con su sistema de gurus.

Esto me recuerda el ejemplo que daba Srila Prabhupada sobre la diferencia entre el cristianismo y el vaisnavismo. Mientras que en el cristianismo los mandamientos son que no matarás, no robarás, etc., y se describe a los seguidores del cristianismo como pecadores, en el Bhagavad-gita Krishna se refiere a Arjuna como "el mejor entre los hombres" y no le entrega mandamientos tan elementales que se supone que Arjuna ya conoce.

Y llevando este ejemplo un paso más allá, vemos que ciertas normas dentro del islamismo dictan que uno no debe fornicar con un borrego. Esas normas se dieron seguramente por la calidad de la gente que las iba a empezar a seguir.


Pues ese es el mismo caso con estas resoluciones sobre estándares mínimos para el guru. Si se supone que el guru ya tiene todas las cualidades y su ejemplo es ideal, ¿por qué en Iskcon establecen normas tales como que el guru no se debe haber caído en 10 años, y no debe desviarse del comportamiento étio d eun vaisnava. La respuesta es la mala calidad espiritual de los líderes de la institución.

Resolución 316

Finalmente, en esta resolución se habla sobre un nuevo libro de leyes que va a sustituir lo que hay actualmente. Esto también parece muy bueno. Lo importante es que no se vuelva letra muerta, como ocurre en la actualidad. Esto ocurre más aun en Latinoamérica, donde los discípulos del Tío Sam han hecho lo que se les ha dado la gana, abusando y manipulando a los devotos de la región para convertirlos en unos dóciles sentimentalistas a quienes les han robado todo el dinero que han podido.

Una Pausa

por Radha Krishna das

Durante la mayor parte de abril casi no aparecieron notas nuevas en El Tambor Rugiente. Esto se debió a la cantidad tan grande de trabajo que he tenido recientemente, y que me ha mantenido alejado del teclado y la investigación de las maravillas del mundo vaisnava occidental. Esto me ha llevado a ver que mantener El Tambor Rugiente actualizado requiere de tiempo y atención.

Por coincidencia, esta siguiente semana voy también a estar muy ocupado, y hasta de viaje, por lo que mi capacidad para publicar nuevas notas también va a estar limitada. Hay muchos temas que conviene abordar en El Tambor y que se han estado juntando, y espero en los próximos días normalizar esto.

Todo Turbio


por Lila Madhava Dasa
Vrindavan, India

Por albures del destino fui sirviente de Jayapataka Swami por espacio de un año. Esto me dio la oportunidad de convivir de cerca con esta persona. Así pues, basado en mi experiencia, puedo decir de manera muy concluyente que en Jayapaka hay muchas cosas que no encajan con el bhakti puro, mucho menos con la vida de un sannyasi.

Son tantas las anomalías que noté en su manera de ser, que no sé donde empezar. En fin, comenzaré diciendo que Jayapataka trata a su secretario y/o sirviente personal como esclavo: él tiene realizar una interminable cantidad de quehaceres todos los días; lidiar con medio mundo, y organizarle todos sus programas. El esclavo nunca descansa y es generalmente el más maltratado de todos. Se tiene que levantar antes que Jayapataka, le tiene que preparar su ropa, tiene que asegurarse que los alimentos que se ordenaron “a la carta” el día anterior estén efectivamente cocinados. También tiene que llevar un inventario y meter en las maletas todos los aparatos electrónicos que Jayapataka requiere para su uso (cámaras fotográficas, grabadoras, vídeos, computadoras y un largo etcétera). Todas las baterías tienen que estar cargadas, porque como Jayapataka es una persona muy caprichosa, no se sabe cuando va a disponer de estos aparatos. Y si no tienes las baterías listas, te hace pasar vergüenzas frente a los demás, como si utilizarlos para despreciarte fuese una acción edificante. Pero lo irónico es que sin este secretario menospreciado, Jayapataka no podría hacer absolutamente nada, pues como viaja con tantos útiles y avíos, le sería imposible saber dónde están.

Incluso se han redactado manuales para que el esclavo no enloquezca, en el que se indica en que sitio debe ir los bártulos. Jayapataka viaja con 4 maletas grandes y 4 maletas de mano, pero como es “viajero preferencial”, puede llevar semejante cargamento, sin contar las maletas del secretario, cuyo espacio el hombre aprovecha para rellenarlo con sus cosas. Y claro, no olvidemos que en cada lugar que visita lo llenan de regalos, además de que él personalmente compra un montón de bagatelas que sólo terminan acumulándose en galpones que tiene en Mayapur específicamente para tal propósito. Tiene años acumulando cosas. ¿Qué cosas?: relojes, toneladas de prendas de vestir, innumerables aparatos eléctricos y un montón de otras excentricidades.

También cabe detallar que como Jayapataka tiene décadas de darle vueltas al mundo por vía aérea. Ello le ha significado acumular una cantidad indecible de millas “bonus” que ceden las aerolíneas, y que podría canjear por boletos, sin embargo muchos “puntos” se desperdician. Y para pagar los boletos y todos sus gastos se vale de más de 50 tarjetas de crédito Platinum, Gold, etc. de todas las firmas financieras internacionales. Además siempre viaja llevando consigo mucho dinero en efectivo, en diferentes monedas. O sea, estamos hablando de una persona definitivamente millonaria. No estaría mal si hablásemos de un vaisya ávido, pero es una aberración para una persona con el disfraz de renunciante. Ahora bien, en lo tocante al esclavo, …¡el esclavo no recibe ninguna compensación por su trabajo, y por lo tanto él mismo tiene que ingeniárselas y colectar para pagar sus boletos de avión y cualesquiera gastos personales! Ese es el precio que tiene que pagar para poder viajar con el autoproclamado “rey”…

Para ser explícito, si apilásemos dos Bhagavad-gitas uno encima de otro, esa es la altura de pasajes aéreos abiertos que Jayapataka tiene a su disposición y que puede usar cuando quiera, conectando todos los puntos del planeta. La pregunta es: ¿cómo es posible que halla logrado reunir esa bestialidad de boletos? Bueno, la respuesta es simple: siempre hace que los templos y seguidores le compren boletos. Tras recibirlos, los mantiene bien guardados. Ah, pero muchísimos boletos se vencen, y ello pone de manifiesto la manera tan “diligente” como Jayapataka utiliza el dinero de los discípulos en la ejecución de servicio devocional… No le importa despilfarrar; total: esa es su comprensión de aplicación práctica del seva de sus seguidores.

Pero lo anterior no es todo. Cuando comienza una vuelta alrededor del mundo, Jayapataka compra boletos “around the world”, los cuales son más económicos, cubren la mayor cantidad de ciudades o puntos de viaje, y te permiten llevan más carga, entre otros beneficios. Por su parte, el esclavo, que no tiene tales recursos económicos, repito, cada vez tiene que comprar su boleto a costa de grandes esfuerzos. Estos boletos “around the world”, que en ocasiones abarcan hasta 40 ciudades, tienen ciertas restricciones, así que cambiar de ruta o de fecha conlleva el pago de multas. Pero como Jayapataka siempre altera su itinerario, comisiona al esclavo para que vaya a la oficina de la aerolínea para dar la cara y opere dichos cambios de última hora. Aquí tengo que decirles que el propio Jayapataka nos enseñó a mí como y a su secretario estrella, Ekanath Gaura, cómo engañar y birlarle dinero a las compañías aéreas. Les cuento. Cuando se hace un cambio en la ruta original, Jayapataka nos dijo que es muy fácil confundir al operario que hace los cambios. Primero nos enseñó a llegar a la agencia de viajes —principalmente las de Suramérica, donde los dependientes tienen modestos niveles de educación y de cultura— muy bien vestidos, portando móviles (celulares) y laptops de última generación, y luciendo relojes muy valiosos. Con esta pinta de millonarios se logra impresionar a los dependientes e intimidarlos mentalmente. Tras presentar nuestras razones mentirosas por las que los cambios de ruta son necesarios, los dependientes nos entregaban unos formularios o nos mostraban las pantallas. Y como ya sabíamos de memoria las claves electrónicas, muchas veces escritas por los propios puño y letra de Jayapataka, alterábamos las fechas y destinos sin que los empleados se dieran cuenta. Era fácil: anotábamos los destinos ya fijados del boleto original, pero alterábamos marrulleramente el orden de los códigos. Por ejemplo, un boleto LIM-STG-BUE-LIM, que indicaba un vuelo con paradas sucesivas en Lima, Santiago, Buenos Aires, y de regreso a Lima, lo reacomodábamos como LIM-STG-BUE-AUK-LIM; o sea, Lima, Santiago, Buenos Aires, Aukland (Australia) y Lima como destino final. En otras palabras, estafábamos a la aerolínea con un vuelo traspacífico extra que no se había pagado. Con este timo fraguado por Jayapataka, conseguimos alterar y obtener decenas de decenas de pasajes chuecos “caídos del cielo”.

Pasando a otro tema, según me consta, Jayapataka jamás se preocupa por lo que le sucede al esclavo o esclavos a nivel espiritual o material. En este caso, el “rey” nunca socorre al esclavo. A pesar de que en reiteradas ocasiones le dije que por favor me ayudara en asuntos realmente importantes en mi vida devocional, Jayapataka nunca tuvo la atención de dedicarme media hora de su tiempo o darme consejo alguno. No. Lo único que esperaba de mí era servicio y más servicio, ininterrumpidamente. ¡Esa era la manera como él concebía que yo iba ir, mecánicamente, al “mundo espiritual”!

Sin embargo, tras años de introspección y de luchar para sacarme esa ilusión de “que estaba sirviendo a un gran devoto”, finalmente pude ver la situación tal cual es. En el tiempo que estuve cerca de Jayapataka claramente me di cuenta que él realmente no le importa la gente. Él solamente está liderando una campaña personal para alimentar su ego, su inflada concepción de sí mismo. A él sólo le interesa acumular la mayor cantidad posible de discípulos, toda vez que tiene que reponer aquellos a quienes frustra total y cíclicamente por no prestarles ninguna atención. Sus discursos son más recuentos de sus glorias que alocuciones sustantivas para animar devocionalmente a las personas. Para muestra un botón: en una ocasión revisé su correo de PAMHO y vi que tenía más de 16.000 cartas sin abrir. Como dice el refrán: el que mucho abarca, poco aprieta. Jayapataka, pese a ofrecer indiscriminadamente por todo el planeta sus servicios de “gurú”, es incapaz de resolver las dudas de los devotos, de reciprocar tangiblemente con ellos, de ayudarlos en momentos de necesidad, en fin, de tratarlos como personas, qué decir de conducir una relación formal de maestro-pupilo con ellas. Claro, los espectadores del circo de “la devoción” que es Iskcon, todos lo ven como un gran maha-rati. Pero para mí Jayapataka es un profesional que cumple bien su función de “gurú industrial” con mucha pompa pero poca sustancia. La mayoría de gente ha fallado en detectar para quién trabaja en realidad este señor.

Dado que yo fui integrante del círculo privado de Jayapataka puedo seguir narrando muchas cosas que presencié directamente y que están completamente divorciadas del servicio devocional puro tal como lo describen las escrituras y los acaryas. Por ejemplo, por instrucción suya, me volví pareja de Sarva-shakti d.d., una mujer con muchos problemas, pero experta manipuladora de hombres (omito detalles). En fin, solamente quiero reiterar que tuve una larga y estrecha relación con Jayapataka, y la verdad es que su conducta personal no encaja en absoluto con el modelo de bhakta que Srila Prabhupada tantas veces describe en sus libros, y que supuestamente lo representarían tras su sentida partida.

Para concluir esta breve reseña de mis experiencias con un “rey” de pacotilla, permítanme contar un último “pasatiempo” de Jayapataka. En el que momento que me convencí de lo que mi dictaba tanto mi voz interior como mi inteligencia, me acerqué a él y sin tapujos le hice preguntas relacionadas con su conducta irregular. Yo en realidad quería desvanecer cualquier mal entendido de mi parte. En esa ocasión estábamos en la Belgrado asistiendo a un festival, durante el cual caí enfermo porque tenía literalmente dos semanas de trabajar sin parar y de dormir difícilmente dos horas al día. Ekanath también vivió la misma y desgastante jornada; es más, creo que estaba más apaleado que yo. La cuestión es que Jayapataka partió intempestivamente con rumbo a Rusia, y me dejó a mí varado sin previo aviso. Maltrecho como estaba me las arreglé para viajar a Londres. Pocos días después recibí un e-mail en el que me informaban que Jayapataka se había desentendido de mí porque supuestamente yo había tratado de violar a una mujer durante el festival de Belgrado. ¡Yo me quedé boquiabierto! No tenía ni idea de qué estaban hablando. Sentí mucha rabia en mi interior. Cuando de nuevo nos encontramos en Mayapur, Jayapataka me trató de convencer de que él había tratado de desmentir el rumor, y que había defendido mi integridad. Pero la verdad es que el propio Jayapataka fue el que echó a rodar el rumor con la clara intención de desprestigiarme, justo después de que le hice las preguntas comprometedoras aludidas, y que de manera incuestionable, desvelaban la clase de persona que es él. Esto me lo confirmó el año siguiente una devota en Vrindavan, una devota que también abrió los ojos, ¡Realmente una maniobra despreciable y maquiavélica!

Al cabo de varios años, tras distanciarme deliberadamente de todo este circo, me enteré que hay una carta firmada por Jayapataka, una especie de lista negra, en la que aparece mi nombre como persona non grata en Mayapur. Esto es irónico, por una parte, porque todos los devotos de esa localidad habían sido testigos de mi servicio tesonero y sincero. Y por otra parte es absurda toda vez que fui yo el que decidió apartarse de los safaris de Jayapataka y del culto a la personalidad que ha montado en torno a él, siempre sediento de fama, reconocimiento y opulencia (yo participé 10 años seguidos en los safaris y en los parikramas de Mayapur. Incluso, llegué a tener una casa dentro del complejo de Iskcon).

Conclusión: tuve la amarga vivencia de convivir con Jayapataka, pero ésta también tuvo un aspecto positivo: me permitió comprender con muchísima profundidad y realización el mensaje divino de Srila Prabhupada. Por recorrer los templos fundados por él y escuchar pasatiempos suyos de labios de testigos presenciales, pude darme cuenta de qué Srila Prabhupada era una personalidad muy compasiva y sencilla. ¡Lo opuesto de lo que actualmente son sus supuestos líderes! Pude percatarme de primera mano de lo complicadísimos y politicazos que son, pues participé en violentas discusiones que ellos protagonizaban, peleándose por tener discípulos (unos querían más, y otros les decían que debían ser “menos”). Hablo de los “guritos” y del tamaño de las zonas. Y de las áreas de influencia. Literalmente uno le vociferaba al otro: “¡¡¡NO VENGAS A MI ZONA!!!

A pesar de los grandes desengaños que me tocó vivir, la vivencia me sirvió positivamente en el sentido de que pude presenciar la cruda realidad de kali-yuga, la era de los hipócritas y farsantes. Pude observar a agentes infiltrados de Maya, enviados por saber ni qué agencia de inteligencia, que se dedican a desbaratar la misión que con tantos esfuerzo y devoción construyera Srila Prabhupada, y que paralelamente han instaurado una pseudo religión para adoctrinar a millares de personas incautas, y así distanciarlas del verdadero siddhanta y mensaje de amor que nos legaron Srila Prabhupada y los acaryas antecesores.

En la actualidad tengo la muy afortunada bendición de residir en Vrindavan. Por la gracia de Srila Prabhupada y Sri Chaitanya Mahaprabhu, todos los días adoró a 500 salagrama-silas, que son los testigos de que todo lo que he dicho es verdad. Por lo tanto, no me arrepiento de la decisión de haber elegido voluntariamente de estar cerca de Jayapataka, ya que la misma me ha llevado a la hermosa realidad que vivo ahora. Gracias a dicha vivencia, hoy por hoy me considero un hombre sincero que por la gracia de Srimati Radharani ha podido cultivar una buena capacidad de discriminación. Por último, con toda humildad les ofrezco a todos los valientes lectores de “El Tambor”, que tienen “hambre y sed de justicia”, el siguiente consejo: No compren a la ligera, de primera mano, compelidos por proselitistas fanáticos. Si no se dejan presionar y observan detenidamente, verán que hay más máscaras de lo que se puede detectar a simple vista. Y la verdad es que al mundo espiritual se llega sin máscaras. Tenemos que ser muy cuidadosos con las decisiones que adoptamos y con lo que hacemos en nuestra vida. Principalmente, tenemos que muy cuidadosos en lo referente a quién o quiénes escogemos como guías que nos conducirán a la morada de Sri Radha y Sri Krishna. No nos dejemos sorprender por imitaciones baratas de Srila Prabhupada. Por el contrario, internémonos en el cielo espiritual de sus dulces pasatiempos, y afanémonos al máximo de seguir SUS instrucciones. Éste es sin duda el mejor medio para alcanzarlo no sólo a él, sino llegar a servir amorosamente a la Divina Pareja de Vrindavan.

Implorando bendiciones para todos, desde Vrindavan Dham,

¡¡¡RADHE RADHE!!!

sábado, abril 24, 2010

GBC 2010, Nombramientos


Por Radha Krishna das

A finales de marzo salieron publicadas las resoluciones de la reunión anual de la GBC. Como ustedes saben, cada año se reúne la GBC antes del Festival de Gaura Purnima y durante varios días analizan, polemizan y --al final-- emiten resoluciones que tienen por finalidad preservar el Mundo Feliz de Iskcon.

En marzo de 2009 El Tambor hizo un análisis de las resoluciones de ese año. Ahora nos toca hacer lo mismo con las resoluciones de 2010. Lo primero que vamos a analizar son los nombramientos que se hicieron.

Y queremos hacer esto revisando simultáneamente cierta información que habíamos publicado desde finales de febrero al respecto.

1
Desde el 26 de enero anunciamos aquí que Hridayananda das había escrito una carta de renuncia a su título de GBC. Durante la reunión de Mayapur el tema fue tratado y, mediante la resolución 303, la GBC aceptó su renuncia --cosa que informamos a ustedes oportunamente.

Fuentes bien informadas me dicen que la GBC lo presionó a renunciar, pues consideran a Hridayananda una “papa caliente”, que con sus desviaciones filosóficas y vida de sibarita sólo va a meter a Iskcon en más problemas.

Hay algo que me sorprendió favorablemente en esta resolución de la GBC. En esta ocasión no nombraron a Hridayananda “GBC Emérito”, como lo hicieron en 1999 cuando renunció por primera vez. El término “emérito” se refiere a una persona que se retira de un puesto activo con reconocimientos debido a su gran servicio. Parece que aunque le dieron las gracias por su servicio, esta vez decidieron sólo decirle adiós

2
Habíamos también informado que nuestro duende favorito, Jagajivan das, había sido nombrado nuevo Ministro de Justicia. Esa información era totalmente equivocada. Seguramente nuestros corresponsales en Mayapur tenían “jet-lag” por el cambio de horarios, y nos pasaron hechos erróneos.


El Ministro de Justicia seguirá siendo Sesa das, quien estudió leyes y quien, a pesar de no verse muy asertivo en cuanto a hacer de Iskcon una sociedad de leyes —las leyes de Srila Prabhupada, para ser más precisos— por lo menos no es descaradamente corrupto.

Incluso una sociedad tan llena de problemas como lo es Iskcon, afortunadamente a nivel global no ha llegado a un nivel de caos y disfuncionalidad como para nombrar a Jagajivan como Ministro de Justicia.

Esta ocurrencia por desgracia sí se ha dado en Latinoamérica, donde nuestro duendecillo ha actuado como fiscal y encargado de hacer justicia. Su labor ha sido la de apagar fuegos en contra de los líderes extranjeros radicados en esta región, y atacar toda oposición —por válida que sea.

3
En el caso de Gunagrahi porno-swamiji, nos alegra poder confirmar que no fue nombrado guru en Sudamérica. Un amigo de El Tambor nos hizo el señalamiento que debemos publicar su caso en foros de habla inglesa, pues la opinión pública internacional tiene más fuerza para impedir que un oportunista como él se cuele a las grandes ligas como supuesto líder espiritual, a pesar de sus andanzas viendo películas porno y apostando en los casinos. Si tienen información al respecto adicional a la que ya hemos publicado aquí, les solicito atentamente que nos la envíen.

Sin embargo, Gunagrahi continúa como GBC no GBC de Argentina, las Malvinas y Uruguay.

4
Lo relacionado con Paramgati homosex también ha quedado confirmado. Le fue retirado el título de sannyasi, con una resolución de la GBC que dice lo siguiente:


“Param Gati Swami ha decidido en consulta con el Ministerio de Sannyasa, que lo mejor para él es dejar de ser sannyasi por tiempo indefinido. Se considera que esto es positivo para que rectifique los problemas que enfrentó con anterioridad en el asrama de sannyasa. La GBC ha aceptado esta decisión. El Comité de Sannyasa monitoreará su servicio y se revisará su situación en tres años.

Él retomará su nombre de brahmacari, Param Gati Das.”

Sin embargo, lo anterior no debe ser considerado como una victoria de los principios dhármicos sobre la mentira y la manipulación, y eso puede verse en la misma carta.

El texto dice que Paramgati va a dejar de ser sannyasi por tiempo indefinido, o “indefinitely”. Homosex Swami podría entender esto como una suspensión temporal que en el futuro puede revertirse —por ejemplo cuando se cumplan los tres años y el comité revise su situación.

El texto de la GBC tampoco habla en términos claros sobre su posición como guru. Ya en 2009 Paramgati presentó su renuncia como GBC, y este año le quitaron la danda de sannyasi. Pero lo más importante de todo, lo de mayor peso y relevancia en todo este asunto —si Paramgati tiene las cualidades de guru, que para nosotros evidentemente no las tiene— no se menciona en absoluto.

Esto es un engaño colosal de parte de la GBC y la institución Iskcon. Y no se limita al caso de Paramgati. Este silencio sobre su posición como guru capaz de guiar a los devotos de vuelta a Krishna, es simplemente un reconocimiento de que Iskcon le está mintiendo a todos los devotos sobre la calidad de TODOS LOS GURUS que promueve.

El no reconocer lo inepto de Paramgati como guru, y deletrearlo claramente, es la aceptación tácita de que todo el programa de gurus de Iskcon y las personas que se han prestado para ello son un vil engaño.

Yo de esto puedo hablar por experiencia propia. Luego de las reuniones de Nueva Vrindavan en 1985, yo me volví guru y di mis primeras iniciaciones. Eso ocurrió en octubre de ese año durante el Rathayatra de Guadalajara. Y poco tiempo después le di iniciación a un devoto estadounidense.


Afortunadamente me di cuenta que todo esto era un engaño y me rehusé a darle iniciación a más devotos. Vinieron muchos bhaktas a pedírmela e incluso varios me llamaban “Guru Maharaja”, pero yo le di largas al asunto buscando una forma de zafarme de semejante farsa.

Leí todos los argumentos oficiales a favor de ser guru, y también todas las objeciones, y concluí que no debería iniciar a nadie más, y que había sido un error haber iniciado a esos devotos.

Por tal motivo no entiendo por qué Iskcon no puede anunciar claramente, y sin ambigüedades, que alguien que es un depredador sexual y se aprovecha de la buena voluntad de los jóvenes que se acercan al movimiento, para seducirlos con sus mariconerías, no es un guru genuino, y que al no serlo tampoco es guru de quienes ya han sido iniciados por él. De eso se trata el engaño al que me refiero aquí.

5
Por otra parte, en cuanto al conjunto de GBCs en Latinoamérica, la alineación permanece prácticamente intacta.

Tenemos a Bhakti Bhusan con una zona que comprende varios países a pesar de que no tiene la más mínima visión de cómo desarrollar esos proyectos, aparte de andar poniendo propiedades a su nombre como lo hizo en Costa Rica.

Está también Guru Prasad, quien tiene doctorado en ineptitud y engaños, y sigue tan tranquilo en su puesto. Para que sea casi imposible cuantificar el alcance de su ineptitud, el Maharaja ha optado por tener en casi todas partes un co-GBC, y así echarse la bolita mutuamente para no tener que entregar cuentas sobre su desempeño tan mediocre y lleno de ilícitos.

En fechas recientes estuvimos analizando a Jayapataka Swami, y cómo aspira a ser el acharya sucesor de Iskcon. Su zona es gigantesca, y aparte el Swami está discapacitado y no tiene manera de cumplir su función de GBC moderadamente bien. Pero sigue con esa gran zona por la sencilla razón de que no es una simple área de servicio, sino un feudo y un trampolín para logros institucionales futuros. Da pena decirlo, pero es la realidad.


Mi cuate Virabahu “Prozac” das sigue también como GBC y co-GBC en varios países, a pesar de que el año pasado estuvo luchando para que no se lo llevaran a la Casa de la Risa en camisa de fuerza. ¿Qué significa esto? Es muy sencillo. La GBC no busca líderes conforme a las indicaciones de Srila Prabhupada. La GBC es un club privado y, como dice el anuncio de American Express: “Ser miembro tiene sus privilegios”. Te guardan tu lugar permanente si se te anda botando la canica.

6
Aparece de nuevo Tirtharaj das como GBC no GBC en Sudamérica. A mí me extraña que después de tantas décadas de la existencia del movimiento, se tenga que recurrir a desconocidos grises para apuntalar el liderazgo de la región. En realidad el movimiento debería ser mayoritariamente dirigido por devotos latinoamericanos, con Srila Prabhupada en el centro como Acharya y guía de todos nosotros. Pero llegó el ingenio devocional yanqui a acaparar mercados y establecer emporios tipo Chiquita Banana, y seguirá así hasta que a los devotos de Latinoamérica se les quite lo borregos y demanden que las órdenes de Srila Prabhupada se sigan como corresponde.

domingo, abril 04, 2010

Gran Templo no Necesario


por Radha Krishna das

En el número 222 de la revista "Sri Krishna Kathamrta Bindhu", publicada por los seguidores de SS Gour Govinda Maharaja, aparece una cita de Srila Prabhupada sobre lo que un gran templo representaba para él. Esa cita a la vez proviene del libro "Mi glorioso maestro" de Bhurijana das. Leámosla:

"Puedes adorar [al Señor] en cualquier parte. Puedes mantenerlo en una caja. No significa que debas tener un templo muy grande. No. Es según las posibilidades de uno. Si tienes dinero construye un templo, tal como lo hemos hecho en Bombay y Vrindavan. Si llega dinero, construye. De lo contrario, puedes tener a la Deidad en una caja. Krishna no dice que primero construyas un gran templo y luego Yo voy a aceptar tu servicio. Él se ajusta. Patram puspam phalam --Ofrece una simple hoja, flor o algo de agua [Bg. 9.26]. Lo que realmente cuenta es el bhakti. Puedes tenerlo e Él en una caja o en un gran templo. Si tienes manera de construir un gran templo, no lo dejes a Él en una caja. Sería un engaño. Krishna podrá entenderlo. Si no tienes medios económicos, Él se va a ajustar. Déjalo en la caja. La devoción a Krishna no puede ser contenida bajo ninguna circunstancia. Puedes estar con tranquilidad en cualquier lugar. Adora a la Deidad en pequeña escala o a gran escala. ¿Cuál es el problema?

Si analizamos en detalle esta indicacion de Srila Prabhupada, encontraremos una serie de pautas para los devotos que observan con una actitud crítica los acontecimientos de Iskcon. Para empezar, apenas en febrero aconteció en Mayapur la ceremonia con la que inició la construcción del Templo del Planetario Védico. Para muchos, esto debe ser considerado como una prueba de la fuerza y de la autenticidad de Iskcon. Sin embargo, por muchos millones de dólares que cueste su construcción, el edificio no es una garantía de que Iskcon está representando correctamente la visión de Srila Prabhupada sobre el futuro del movimiento.

Recuerdo que Srila Prabhupada había ligado la construcción del templo a la distribución de libros. Tal o cual porcentaje de la venta de libros se debía separar para el fondo de construcción. En aquella época, y durante la década de los ochentas y noventas, Estados Unidos y el norte y sur de Europa distribuían millones de libros al año y los ingresos al BBT también eran millonarios.

Todo lo anterior cambió con la caída de varios "acharyas" como Jayatirtha, Bhagavan y Harikesa en Europa, y los problemas con Kirtanananda, Hansadutta, Tamal Krishna, Hridayananda, Satsvarupa, etc., en Estados Unidos. Cuando caía alguno de estos grandes "acharyas", eso provocaba un colapso en los templos y países que regenteaba.

Quizá por eso alguien objete que mencionemos a Tamal Krishna y a Hridayananda en esta lista, pues ellos dos no son considerados oficialmente unos "caídos". Pero la realidad nos indica que fueron parte activa del deterioro de la distribución de libros en Estados Unidos.

Yo fui testigo de la lucha de Tamal Krishna en contra del BBT de Los Angeles al inicio de los 1980s, pues él quería formar su propio BBT y dejar de comprarle libros a Los Angeles y ya no enviarles dinero. Esto fue una idiotez arbitraria, pues las instrucciones de Srila Prabhupada sobre el papel del BBT no se prestan a interpretaciones. Pero un líder poderoso se sintió con la capacidad para desobedecer flagrantemente a Srila Prabhupada y provocó unas pugnas y disputas espantosas durante esa época.

Nadie me contó esto, pues lo vi con mis propios ojos. Pude constatar la capacidad de Tamal Krishna, San Tamal, de desobedecer egoísta y descaradamente a Srila Prabhupada, y destruir en forma irreversible la estructura de sankirtan en Estados Unidos. Al final la GBC lo castigó y suspendió, pero el daño permanente estaba hecho.

El caso de Hridayananda no es muy distinto. A principios de los ochentas todo Estados Unidos tenía un programa muy exitoso de sankirtan. Hridayananda, no conforme con el trabajo de ritvik que Srila Prabhupada le había asignado en Latinoamérica y la función de GBC que tenía allí, decidió buscar suerte en Estados Unidos y gradualmente se hizo de la zona de Florida.

Él aprobó la venta del templo de Coral Gables como GBC entrante, en sintonía con su testaferro Bir Krishna Goswami, y con ello desobedeció abiertamente a Srila Prabhupada, para irse a instalar en el cuchitril de Collins Avenue --bautizado irónicamente como el Govinda's Vaikuntha Building. El sankirtan a partir de entonces se vino abajo pues tuvieron que dedicarse a pagar una monstruosa hipoteca, y para cuando desalojaron el edificio años después, el programa estaba tan desgastado que ya nunca se recuperó. ¡Gracias Acharyadeva por tan valioso servicio! Esto tampoco nadie me lo contó. Yo vi personalmente cómo bajó la distribución de libros en español e inglés luego de que Hridayananda con su toque mágico se involucró en esa zona.

Y claro, tenemos los grupos de sankirtan que Hridayananda ha organizado por años. Estos grupos se formaban robándole sankirtaneros a los templos para ponerlos a recabar dinero para el disfrute privado y exclusivo de Hridayananda. O sea él tomó la decisión de sustraer devotos que podían estar apoyando proyectos de prédica, y los puso a juntar dinero en la calle para sus arcas privadas. Este acto causó mucho descontento en Estados Unidos, y definitivamente no podemos considerar que fuese una gran contribución para el aumento del sankirtan en Estados Unidos.

Los apologistas de Tamal Krishna y Hridayananda nos señalarán todos los logros sankirtaneros de estos dos "colosos". Pero la realidad es que el resultado final de las acciones de estos dos y los demás "acharyas" es negativo, pues haber tratado al movimiento de Srila Prabhupada como su propiedad privada definitivamente tuvo sus consecuencias.

Regresando al asunto del grandioso Templo del Planetario Védico, el proyecto estuvo interrumpido durante décadas. No fue esto debido a problemas de diseño, permisos o logística, como a veces se le hace creer a la gente. Fue debido a que la fuente original de financiamiento para construirlo --el sankirtan-- se fue debilitando hasta ser incapaz de apoyar a este proyecto.

Treinta y tres años después de que concluyeron los pasatiempos manifiestos de Srila Prabhupada finalmente se inicia su construcción. Pero ya no va a ser el fruto del sankirtan a nivel mundial, pues ese sankirtan se ha ido en picada sistemáticamente. El templo ya no va a ser el termómetro del programa de distribución de libros, como era la visión original de Srila Prabhupada. El templo será principalmente financiado por donaciones de hindúes y algunos otros ricachones.

La cuestión es si tanto edificio es un indicio de autenticidad y pureza espiritual, que es lo que realmente nos debe importar. Aun más, ¿es toda la infraestructura de Iskcon un indicio de su autenticidad? ¿Debemos sentirnos obligados reconocer una supuesta pureza debido a unos ladrillos? Ya conocemos la respuesta, y es ¡no! En el texto citado al principio, Srila Prabhupada dice: "La devoción a Krishna no puede ser contenida bajo ninguna circunstancia. Puedes estar con tranquilidad en cualquier lugar. Adora a la Deidad en pequeña escala o a gran escala. ¿Cuál es el problema?" Creo que eso lo explica todo.

Como reflexión final, recuerdo --y quizá ustedes también-- que la iglesia católica sustenta su autenticidad en las palabras de Cristo: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia". Como San Pedro se volvió el obispo de Roma y de ese linaje surgió la iglesia católica, entonces, según ellos, la Iglesia de Pedro es la verdadera iglesia de Cristo.

Sin embargo, hay comunidades cristianas organizadas que tienen más antigüedad que la católica de Roma. En particular me refiero a la tradición copta y a las diversas iglesias ortodoxas, fundadas por San Marcos y San Pablo respectivamente. Ellos nunca han estado de acuerdo con la noción católica de que la iglesia del obispo San Pedro es la auténtica. Para ellos, incluso el significado de las anteriores palabras de Cristo es distinto y no relacionado con un señalamiento dinástico, unas piedras y unas edificaciones.

Si San Pedro, la piedra, los ladrillos y el Vaticano son elementos que la Iglesia usa para sustentar su autoridad, parece que no han logrado impresionar a estos otros cristianos, quienes por lo general tienen menos escándalos, corrupción y política en sus organizaciones.

Recordemos incluso que el afán de la Iglesia por construir la basílica de San Pedro en el Vaticano, financiándola con la venta de indulgencias, fue lo que provocó la ira del teólogo y monje agustino alemán Martín Lutero. Sus 95 tesis en contra de los abusos de la Iglesia fueron la mecha que prendió la reforma protestante en Europa para descrédito permanente de la iglesia católica. Entonces, una edificación no es en sí garantía de autenticidad. No ocurrió así con la arquitectrua del Vaticano y definitivamente no lo es con los edificios de Mayapur.