martes, julio 26, 2011

La fe es ciega, y la ignorancia es la gloria


[En la reciente nota sobre la presunta complicidad de Radhanath Swami en el asesinato de Sulochan das, no hablamos mucho sobre su escritor, Hrishikesh das. ¿Será él una persona calificada para escribir sobre lo que ocurrió en Nueva Vrindavan, y sobre las acciones de sus líderes, como Kirtanananda y Radhanath?

El texto que presentamos a continuación es un relato personal de Hrishikesh sobre su vida en Nueva Vrindavan. A partir de éste podemos deducir que tiene suficiente conocimiento del fenómeno ocurrido en esa comunidad, como para sustentar las imputaciones que le hace a Radhanath sobre su injerencia en la vida ilícita de Nueva Vrindavan.

Este texto es largo y contiene muchos puntos relevantes. Por tal motivo no haremos aquí ningún señalamiento adicional, permitiendo que los distinguidos lectores de El Tambor se enfoquen en su lectura. Posteriormente presentaremos una nota con observaciones sobre este texto tan interesante. Traducción al español: RK]

Nosotros no aceptamos a Krishna como Dios debido a la fe ciega, sino porque Su carácter y actividades están mencionados en las Escrituras. Y debemos seguir el mismo proceso para determinar quién es un maestro espiritual genuino: no por la fe ciega, sino por la referencia del sastra.
--Srila Prabhupada, clase del Srimad Bhagavatam, 1.2.15, citada en el libro "Dharma: The way of transcendence".

Debemos tener fe, pero debe ser fe en lo que está autorizado. No es cosa de tener fe ciega, sino aceptar lo que tiene reconocimiento. La conclusión es que la fe ciega dentro de alguna modalidad particular de la naturaleza no podrá ayudarle a la persona a elevarse a la etapa de perfección. Uno debe considerarlo todo con cuidado, con inteligencia, en la asociación de un maestro espiritual fidedigno. Así podrá mejorar su situación a una modalidad superior de la naturaleza.
--Bhagavad-gita Tal Como Es, 17.2, Significado.

por Hrishikesh das

21 de marzo de 2007. -- Nueva Vrindavan ha estado apareciendo en las noticias durante los últimos meses, debido a las revelaciones recientes de testigos oculares sobre la presunta complicidad de Radhanath Swami y su apoyo en el asesinato de Sulochan das, un discípulo de Prabhupada y disidente de Nueva Vrindavan, y las subsecuentes declaraciones de ambas facciones que buscaban confirmar o refutar las acusaciones de Janmastami.

Yo viví en la comunidad de Nueva Vrindavan de agosto de 1978 a abril de 1994, cuando decidí que era hora de hacer un cambio. Durante mi estancia allí no serví en la administración superior sino en puestos mucho más humildes: en la construcción del Palacio y poniendo acabados de hoja de oro, como moderador del asrama de Gurukula, líder de grupo de sankirtan, codirector de la editorial Palace Publishing, director de música, director de las organizaciones caritativas del Palacio, asistente de relaciones públicas, etc. No tenía acceso a las discusiones y eventos que ocurrían tras bambalinas y que debían mantenerse al margen de los devotos ordinarios. Sin embargo, fui testigo de muchos eventos importantes, y recientemente he discutido la historia de Nueva Vrindavan con muchos residentes actuales y del pasado, y me ha tocado escuchar muchas historias testimoniales, tanto creíbles como increíbles.

Este ensayo --y otros que quizá vengan después-- no busca revelar historias sensacionales ni causar un revuelo. Es para que yo reflexione sobre la época en que serví fielmente a Kirtanananda Swami y a Sri Sri Radha Vrindavan chandra como un discípulo dedicado de Bhaktipada y residente de Nueva Vrindavan. Las reflexiones de este ensayo son el resultado dde mi intento por encontrarle sentido a lo que viví en Nueva Vrindavan. ¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿A qué causa ayudaba? ¿A una comunidad espiritual genuina guiada por un devoto puro, o a una empresa criminal disfrazada de comunidad religiosa guiada por un charlatán? ¿O quizá una combinación de las dos?

Algunos de mis condiscípulos insisten que Nueva Vrindavan era "Casi el Cielo" --una comunidad espiritual de vaisnavas sinceros, a pesar de los defectos de sus líderes. Otros alegan que Nueva Vrindavan era un cochinero de actividades ilegales. Durante muchos años creí que Nueva Vrindavan era más lo primero que lo segundo. Pero en la actualidad empiezo a sospechar que Nueva Vrindavan pudo ser lo que el fiscal William Kolibash señaló en 1991, una empresa criminal con actividades ilegales e inmorales desenfrenadas.

Yo con certeza había escuchado, visto e incluso participado en ciertas actividades criminales durante mi vida en Nueva Vrindavan. Pero nunca pensábamos que éramos criminales; creíamos que estábamos presentando la moralidad más elevada por servir a Krishna. Por ejemplo, en 1978, cuando yo todavía era un bhakta, fui notificado en forma discreta por otro devoto que iba a arribar de visita en Nueva Vrindavan una camioneta llena de miembros de la iglesia de la Unificación, del Reverendo Sun Myung Moon. Parambrahma, quien era entonces un miembro dde la administración superior, recibió a nuestros invitados especiales y los llevó en un recorrido privado del Palacio, que estaba en construcción. Cuando se encontraban distraídos de esa manera, Vrindapati, el herrero de la comunidad, se introdujo en la camioneta de ellos, rompió su caja de seguridad, y se robó el dinero para dárselo a Krishna, pues su lugar correcto era a los Pies de Loto de Sri Sri Radha Vrindavan Chandra.

Cuando los Moonies regresaron del recorrido y descubrieron el robo, se quejaron amargamente con los devotos y exigieron que les devolvieran su dinero. Pero todos se hicieron tontos. "¿Qué? ¿Dices que te robaron el dinero de la caja? Debieron ser los campesinos de la localidad. ¡Bienvenido a Virginia Occidental!".

Este no fue un crimen cometido en secreto por un solo individuo. Fue autorizado por los líderes de la comunidad y muchos miembros de esa misma comunidad disfrutaron lo ocurrido. Aunque yo era un devoto nuevo y ni siquiera había recibido iniciación, alguien me contó con orgullo sobre el robo mientras el mismo estaba en progreso.

Me habían enseñado que los moonies eran nuestros enemigos mortales, especialmente en los estacionamientos públicos, pues competían con nosotros por los mejores lugares. Muktakesh, uno de los mejores recolectores de fondos de Nueva Vrindavan, me enseñó qué hacer cuando viera a un moonie en un estacionamiento. Había que acercarse en forma inocente, ofrecerse a hacer una donación mostrándole un billete de 50 dólares y pedir 40 de cambio, arrebatar el dinero y echarse a correr. Cuando se me presentó la oportunidad de hacer esto, el moonie no soltó el dinero al querérselo arrancar, así que salí del estacionamiento con su dinero en la mano. El moonie también se aferró al dinero con la mano derecha mientras que con la izquierda se agarraba del espejo retrovisor. Pensé que se soltaría si aceleraba a 50 o 60 mph, así que pisé el acelerador y seguí por el camino mientras que mi pareja de sankirtan reía a carcajadas. Pero no fuimos los que reímos al último pues había un policía en la esquina que vio al moonie colgado de mi camioneta. En segundos escuché sirenas y vi las luces de las patrullas, y tuve que detenerme. Nos llevaron a la estación local de policía, y allí los policías se rieron mucho al escuchar nuestras declaraciones: "¡Los Krishnas engañando a los moonies! Es de primera plana". La policía me hizo devolverle los 40 dólares al moonie, y nos dejaron ir luego de adverirnos que no regresáramos a esa ciudad.

¿Qué residente de Nueva Vrindavan puede decir que nunca salió de colecta? Hasta Radhanath Swami, uno de los residentes más avanzados, renunciantes y queridos de Nueva Vrindavan a veces salía de colecta con nosotros. A Radhanath le gustaba bromear: "Cuando salgo con el grupo de sanirtan viajero, su colecta disminuye".

A los que salíamos a colectar en sankirtan nos gustaba escuchar la historia de cuando la policía arrestó a Radhanath por actividades sospechosas. Él había ido al banco con la colecta del fin de semana, que eran varios miles de dólares, para comprar un cheque de caja y enviárselo a Dharmatma. Los empleados del banco tuvieron sospechas porque él iba andrajoso como un indigente. Se preguntaban: "¿Cómo consiguió todo este dinero en billetes de uno y cinco? Se lo debió haber robado".

Tuve otra experiencia en Nueva Vrindavan que nunca había olvidado, pero que hasta ahora estoy entendiendo. Una vez Hayagriva estaba en compañia de Kirtanananda y otros devotos, y trató de saber mi opinión sobre tener sexo gay, para quizá invitarme al Club de Practicantes Homosexuales de Nueva Vrindavan. Fue en el verano de 1978, poco días después de que fui rapado. Esos días pesaba 70 kilos, estaba en forma, era apuesto a mis 22 años, y tenía un gran bronceado, pues en Nueva Vrindavan trabajábamos sin camisa durante el calor del verano.

Iba caminando de Bahulaban a la construcción del Palacio, y de repente se aproximó Kirtanananda en su jeep y me preguntó: "¿Te llevamos?". Dije que sí, y me subí a la parte posterior de su camioneta, entre la llanta de repuesto y sacos de cemento. Kirtanananda conducía. Hayagriva estaba en el asiento del pasajero. En el asiento posterior estaban otros dos o tres devotos. Hasta atrás, traté de ponerme cómodo entre la llanta y los sacos de cemento.

Estaban en medio de una interesante conversación sobre la homosexualidad. Hayagriva asumió el papel del protagonista, declarando --de manera reservada y sin compromiso-- las glorias del estilo de vida gay: "Algunos dicen que la homosexualidad no es un pecado; es una predisposición genética innata que produce atracción sexual entre miembros del mismo género. Me han dicho que puede ser una actividad muy estimulante y satisfactoria entre dos personas del mismo tipo, y genera gran placer e incluso el éxtasis".

Un devoto del asiento posterior, de quien no me acuerdo, actuó como el antagonista. Este devoto le contestó a Hayagriva: "No es realmente así. Las escrituras condenan la práctica de la homosexualidad como inmoral e insalubre, y como una abominación en contra de Dios y del hombre. Hasta la Biblia, con todas sus deficiencias, condena rotundamente a aquellos que practican tales actividades tan burdas y asquerosas. Las ciudades De Sodoma y Gomorra fueron destruidas por Dios como castigo a aquellos que perpetraban dichos actos antinaturales contrapuestos a Dios y la Naturaleza.

Pero Hayagriva no parecía convencido y defendió su posición: "Algunos dicen que esas escrituras están basadas en suposiciones y supersticiones primitivas y anticuadas acerca del sexo, como la de que el sexo solo debe ser para la procreación. Pero el deseo por relaciones homosexuales no es algo que escoja en individuo, sino que viene de Dios. ¿Por qué no habrían quienes están bendecidos con esta orientación de disfrutar el placer sexual con otros hombres, al igual que los heterosexuales tiene permitido disfrutar relaciones íntimas con el sexo opuesto?".

El silencio de Kirtanananda fue notable durante toda la conversación mientras Hayagriva y el otro devoto discutían. De repente hubo una pausa en la conversación, y Hayagriva me miró y retumbaron las siguientes palabras: "Bhakta Hank, ¿qué piensas de todo esto? ¿Cuál es tu opinión?".

Reflexioné un momento antes de contestar. Tuve varios amigos gay en la universidad; incluso un compañero de cuarto lo era. Algunos de mis profesores eran gay. Lo supe porque ellos pensaban que yo era candente. Tres o cuatro profesores universitarios y por lo menos dos estudiantes me habían expresado su deseo de tener una relación sexual conmigo. Aunque esto me halagaba, tuve que rechazar respetuosamente todas sus propuestas pues no sentía una atracción innata por los hombres.

Respondí la pregunta de Hayagriva con confianza y osadía, ofreciéndole mi franco punto de vista al respecto, y esperando complacer a Kirtanananda y los vaisnavas reunidos, pues ya había escuchado varias clases de Kirtanananda en las que condenaba TODO tipo de vida sexual: "Creo que la homosexualidad es algo CRASO, ¡en mayúsculas! Uno de mis profesores universitarios una vez me propuso dormir con él, ¡y nunca más pude verlo de nuevo en la cara! Le perdí mucho respeto. Quizá para otros esto esté bien, pero NO PARA MÍ".

Hayagriva emitió un largo susurro, y eso fue todo. La conversación terminó súbitamente. En el vehículo se sentía un tenso e incómodo silencio. Me dio curiosidad saber por qué la conversación había concluido tan súbitamente, pues yo la sentía interesante. Ya había escuchado varias veces a devotos enfrentarse en debates simulados; uno representaba al personalista y el otro al impersonalista. Pensé que esta otra discusión era por el estilo. Pero el debate no produjo ninguna conclusión. Todos quedaron en silencio por el resto del recorrido.

Después de un minuto o dos, Kirtanananda abruptamente se paró en frente del Palacio, y yo me bajé para continuar mi servicio de ponerle hoja de oro a los capiteles de las columnas del salón de kirtan. No pensé mucho sobre esa conversación durante muchos años, hasta ahora.

En aquel entonces yo no sabía lo que estaba ocurriendo, pero ahora sé que me estaban haciendo una prueba. Los gays me consideraban candente. Si yo hubiera respondido en forma favorable a la
pregunta de Hayagriva, creo que me hubieran invitado a experimentar todo el ámbito de la vida clandestina de Nueva Vrindavan, la cual seguramente había existido desde EL MISMO COMIENZO de la comunidad diez años antes, en 1968, y continuó así durante casi 30 años, hasta que Bhaktipada finalmente dejó Nueva Vrindavan para ir a la cárcel en 1996.

Había otras señales de decadencia sexual. Un ex-gurukuli me dijo que en 1978 Kirtanananda le pidió a él y a otro chico (de 11 años), que se bañaran juntos totalmente desnudos en su apartamento del cuarto nivel del asram de Bahulavan, manteniendo abierta la cortina de la regadera mientras Kirtanananda observaba con lujuria a los dos niños.

Otra señal: Una mamá me dijo que su hijo, quien asistía al Gurukula de Nueva Vrindavan, una vez le dijo mientras la visitaba en 1979: "¡Adivina! ¡Mientras estuviste lejos me seleccionaron para ser el sirviente personal de Kirtanananda durante una semana! ¿Y sabes qué? ¡Me tocó los genitales!". La mamá lo regañó: "¡Estás en maya! ¡Bhaktipada es un devoto puro! ¡No vuelvas a decir tonterías de esas, o te daré un gran castigo!".

Ella no era la única con una devoción ciega por Bhaktipada. Pienso que casi todos creíamos que él era un devoto puro, excepto por los pocos miembros del círculo interno, como Hayagriva, quienes lo conocían íntimamente, y por almas excepcionales como Sulochan quien pudo ver más allá de las apariencias. Y debido a nuestra fe ciega realmente estábamos ciegos: Ciegos ante la realidad y viviendo felizmente ignorantes en nuestro imaginario mundo de fantasías.

En 1990 vino a vivir a Nueva Vrindavan un ministro unitarista que era abiertamente gay. Él era un intelectual y un amante de la buena música, y tuvimos conversaciones interesantes. Él, que ni siquiera seguía los principios regulativos, me dijo que podía ver con facilidad que Bhaktipada era un homosexual activo. Y lo decía porque podía observar los coqueteos públicos y los intercambios personales de Bhaktipada con sus jóvenes sirvientes que eran apuestos y rubios. (Sita-Love me cuenta que a veces vio a Bhaktipada en los pasillos del templo haciéndole cosquillas a un sirviente personal de 18 años de edad, Bhakta Paul. A ella esto le pareció escalofriante.)

Aunque el ministro unitarista pudo ver lo que estaba ocurriendo, nosotros, quienes supuestamente seguíamos los principios regulativos, no podíamos verlo. Entre ellos se conocen. El ministro no me creyó cuando le dije que Bhaktipada era un monje célibe libre de toda actividad sexual, incluso en la plataforma mental. Pero el ministro no se dejó engañar ni por un instante; no creyó ninguna de mis declaraciones al respecto. Creí entonces que el ministro tenía envidias. Pero no, los devotos de Krishna estábamos ciegos, y él, el cristiano menos avanzado, podía ver las cosas.

Nosotros creíamos que cualquiera que no siguiera estrictamente los principios regulativos no podía tener conocimiento o visión. Nos sentíamos superiores. Teníamos conocimiento. Teníamos visión. Estábamos en posesión de la Verdad Absoluta. Todos los demás eran inferiores. Por tal motivo sentíamos que las acusaciones que hacía Sulochan eran absurdas y una blasfemia. Él a veces fumaba marihuana, y por eso sus acusaciones sobre las desviaciones sexuales de Bhaktipada debían ser erróneas. Pero al final, ¿quién vivía en una peor ilusión? ¿Sulochan o los fieles seguidores de Bhaktipada?

Debido a nuestra fe ciega por Bhaktipada, también éramos ciegos a todo aquellos que contradijera nuestra fe ciega. Y esto le ocurría desde al devoto más humilde hasta los sannyasis más destacados. Mis condiscípulos Jagannath Misra, Devavarsha y yo viajamos a India con Bhaktipada para el Festival de Mayapura de febrero de 1982. Bhaktipada se encontraba en el cenit de su poderío. Se le reconocía y adoraba como uno de los grandes gurís de ISKCON, el líder de la mayor comunidad de devotos del mundo occidental. Nos gustaba andar con Bhaktipada en su habitación de Mayapura, dándole masaje en los pies, sirviéndole, haciendo sus mandados, etc. Pensábamos que esto era la perfección de nuestra vida.

Años después Devavarsha me dijo que durante ese viaje de 1982, una vez él estaba solo con Bhaktipada en su habitación de Mayapura, sin hacer mucho. Bhaktipaa leía una revista Back to Godhead. Devavarsha me dijo que después de algún tiempo bhaktipada se cansó de leer, y de repente y de manera inesperada se puso juguetón. Bhaktipada enrolló la revista y se la puso debajo del dhoti, a la altura de sus genitales, haciendo que pareciera una gran erección. Bhaktipada sonrió y esperó a ver la reacción de Devavarsha. El pobre estaba totalmente confundido y conmocionado. No sabía cómo reaccionar. Fue tan inesperado. ¿Qué estaba sucediendo? ¿Por qué se comportaba así Bhaktipada? ¿Estaba soñando? De todos modos Devavarsha era muy complicado mentalmente. Se quedó mudo de asombro un minuto, y entonces abandonó la habitación.

¿Qué hizo Devavarsha en medio de su confusión? Hizo lo que haría todo devoto serio y responsable: Consultó a un vaisnava mayor y respetable para pedirle consejo. Devavarsha se acercó a Radhanath para revelarle la mente en privado. Le contó la historia, y el pobre tipo quedó de nuevo confundido y conmocionado (dos veces el mismo día), pero en esta ocasión debido a la reacción de Radhanath. Éste se puso enojado al extremo, como Nrsimhadeva, y (según Devavarsha) le rugió fieramente: "¡Cómo puedes decir semejante blasfemia! Estás mal del cerebro. No mereces estar en este sitio sagrado. ¡No puedo tolerar verte! ¡Eres tan caído y bajo! No vuelvas a hablar así o haré que te lancen a la calle con los pordioseros y los malvivientes".

Hasta la fecha, 25 años despuñes, Devavarsha dice que sigue teniendo resentimientos en contra de Radhanath.

No cuento esta historia para desacreditar a Radhanath, sino para demostrar cómo la devoción ciega incluso ciega a las grandes almas ante la realidad. Siento mucho cariño y respeto por Radhanath Swami. Él ha ayudado a miles de personas. Pero incluso él no era perfecto. Hasta él estaba en la ilusión, cubierto por maya. Así, debido a nuestra ceguera, las aberraciones de Kirtanananda continuaron durante muchos años más.

¿Podemos con honestidad culpar de esto a Radhanath? Todos fuimos entrenados para taparnos los oídos cuando escucháramos críticas del maestro espiritual. Prabhupada dijo muchas veces que uno no debe criticar al maestro espiritual.

"El devoto no se debe perturbar por las actividades de su maestro espiritual, y no debe tratar de criticarlo. El devoto debe tener la firme convicción de que el maestro espiritual no puede ser sujeto de críticas ni debe ser considerado una persona ordinaria. Incluso si parece haber una discrepancia conforme a la visión imperfecta del devoto, el devoto debe estar firmemente convencido de que incluso si su maestro espiritual va a una licorería, no es un borracho.; mas bien, tiene alguna razón para estar allí. (Caitanya- caritamrta, Antya 3.11, significado.)

Los vaisnavas no están solos en esta práctica deliberada e intencional de la ignorancia. Todas las religiones intentan interponer una pantalla a prueba de la realidad, entre los fieles y las realidades del mundo. Lo hacen argumentando que la verdad última y absoluta está encarnada en su doctrina y que no existe ninguna verdad o certeza en el exterior. Los hechos en los que el verdadero creyente basa sus conclusiones no deben de provenir de su propia experiencia u observación sino de un mandato religioso. Debemos aferrarnos tan tenazmente a la palabra revelada del Evangelio, que si viéramos a todos los ángeles del cielo bajar para decirme algo distinto, no solo me sentiría tentado a dudar hasta la última palabra, sino que también cerraría los ojos y taparía mis oídos, porque no merecerían [los ángeles] ser vistos ni escuchados". Epicteto, Discursos, Libro I, Capítulo 2.

Confiar en la evidencia de los sentidos y de la razón equivale a herejía y traición. Es sorprendente ver todo lo que uno no debe creer para poder creer. Lo que llamamos fe ciega está sustentada por incontables cosas que no hay que creer. Los japoneses fanáticos de Brasil se rehusaron a creer durante años toda la evidencia de que Japón había sido derrotada en la Segunda Guerra Mundial. Los comunistas fanáticos se rehusaron a creer todos los reportes negativos sobre la Unión Soviética, ni se desilusionaban al ver con sus propios ojos la cruel miseria que predominaba en la Tierra Prometida Soviética. De manera similar, los residentes fanáticos de Nueva Vrindavan se rehusaban a creer que su querido y santo devoto puro maestro espiritual estaba rompiendo los principios regulativos, a pesar del testimonio de los testigos presenciales.

Ni la madre del niño que declaró que "Bhaktipada me acarició los genitales", ni el recién iniciado sannyasi [Radhanath] a quien se acercó el confundido discípulo neófito reclamando que su guru había tenido un comportamiento sexual incorrecto en su suite de Mayapur, ninguno de ellos dos pudo ver la verdad que tenían cara a cara. Todos mantienen su fe cerrando los ojos y los oídos ante la realidad. No podíamos ver lo que para otros era tan claro como el día, como sí podía ver Sulochan.

Es la habilidad del devoto de "cerrar los ojos y taparse los oídos" ante los hechos que no merecen ser vistos u oídos, lo que le da fortaleza y constancia. Luego de que le envié a Tirtha a su prisión uno de los artículos publicados por el Sampradaya Sun, me contestó diciendo: "No me envíes más de esta basura".

Al devoto leal no le pueden espantar el peligro, ni desanimarlo los obstáculos, ni confundirlo las contradicciones, pues él niega que existan. La fuerza de la fe se manifiesta no en mover montañas, sino en negarse a ver que las montañas sí se están moviendo. Y es la certidumbre de la doctrina infalible del devoto la que lo hace inmune a las incertidumbres, las sorpresas y las desagradables realidades del mundo que lo rodea.

Tengo esta pregunta: ¿Si tantos devotos vivían en la total ilusión durante tantas décadas, y fueron incapaces de ver hechos que eran tan claros como el agua, cómo podemos hoy creer que al elevarse a posiciones de gran poder y responsabilidad, ahora sí de repente están libres de la ilusión y del error?

Cuando Sri Galim, quien había sido director del Gurukula de Vrindavan, y quien era un pederasta, vivía en Pittsburg, Pennsylvania, yo a veces lo visitaba y teníamos kirtan y prasadam. A veces se quejaba conmigo: "No entiendo por qué me exiliaron de Nueva Vrindavan por acusaciones de abuso sexual infantil, y al mismo tiempo le pagan a Kuladri --quien fue un conspirador en el asesinato de Sulochan-- entre 60 y 80 mil dólares al año para ayudar a administrar a la comunidad. No es justo. Si lo aceptan a él, también deben permitir que por lo menos visite Nueva Vrindavan. Yo nunca fui condenado de ningún crimen".

Le contesté: "La vida no es justa, Prabhu. Te exiliaron porque docenas de ex-gurukulis hicieron presión a la comunidad para que te desterraran. No creo que los líderes de Nueva Vrindavan tengan nada en contra tuya, pero creo que hicieron lo que creyeron mejor para tranquilizar a los gurukulis. Pero aparte de ti nadie se está quejando de que Kuladri labore en Nueva Vrindavan. Creo que él permanecerá allí durante mucho tiempo, mientras el consejo de administración siga pensando que vale lo que le pagan".

¿Pero que hay acerca de matar por Krishna? Bhaktipada seguido predicaba en clase que el devoto podía matar por Krishna. Él explicaba que, después de todo, Krishna recitó el Bhagavad-gita para incitar a su confundido amigo y devoto luchador Arjuna a que matara a sus familiares que se habían ido con el bando opuesto en el campode batalla de Kuruksetra. Si el devoto desobedecía la instrucción de Krishna de matar, el devoto estaría en maya.

En realidad Bhaktipada hablaba tan seguido de este tema cuando yo era un bhakta en 1978, que a veces cavilaba: "No sé si tengo lo necesario para ser devoto. ¿Qué tal si me pidieran que matara a mi propio padre? ¿Qué haría? ¿Podría hacerlo?". Claro, como después dijeron Tirtha y otros, esta no era una pregunta retórica, sino una pregunta muy real y práctica para la protección continua del imperio de Nueva Vrindavan.

Sin embargo, no podemos culpar solo a Kirtanananda por las atrocidades cometidas en Nueva Vrindavan. Sin seguidores devotos y funcionarios calificados, Nueva Vrindavan nunca hubiera crecido más allá de los 132 acres originales, y los brahmacaris hoy seguirían viviendo en el establo desvencijado y se bañarían en el río.

Movimientos religiosos como Nueva Vrindavan y su matriz ISKCON tienen muchas semejanzas con otros movimientos de masas, como los movimientos patrióticos y los revolucionarios. Claro, no son idénticos, pero comparten ciertas características esencias que les dan una semejanza familiar en el sentido taxonómico.

Todos los verdaderos movimientos de masas generan en sus adherentes una disposición por morir y una propensión a actuar al unísono. Todos ellos, sin considerar la doctrina que predican y el programa que proponen, generan fanatismo, entusiasmo, anhelos fervientes, odio e intolerancia. Todos ellos demandan fe ciega y lealtad resuelta. Aunque existan diferencias evidentes entre el cristiano fanático, el musulmán fanático, el Hare Krishna fanático, el comunista fanático, y el nazi fanático, la realidad es que el fanatismo que los anima debe ser visto y tratado como uno solo.

Todos estos movimientos fanáticos tuvieron un líder que guió e inspiró a las masas durante la fase activa de dichos movimientos, antes de que se convirtieran en instituciones. Los apóstoles Pedro y Pablo fueron los dos líderes primarios de la Iglesia de la Cristiandad primaria; Mahoma fue el fundador del islamismo; Vladimir Lenin y José Stalin fueron los líderes del comunismo soviético, Adolfo Hitler fue el líder de la Alemania nazi, y Kirtanananda fue el líder de Nueva Vrindavan. Examinemos las similitudes entre los líderes de los diversos movimientos de masas. ¿Qué cualidades en común tuvieron tuvieron Kirtanananda, Lenin, Hitler, Stalin, y los demás líderes de movimientos de masas?

Eric Hoffer respondió está pregunta de manera elocuente en "El verdadero creyente: Sobre la naturaleza de los movimientos de masas" (1951): "La inteligencia excepcional, el carácter noble, o originalidad, ni parecen indispensables ni quizá deseables. Los principales requerimientos parecen ser: La audacia y disfrutar ser desafiante; una voluntad de acero; la convicción fanática de poseer la única y auténtica verdad; la fe en el destino y la suerte; una capacidad para el odio apasionado; el desprecio por el presente, una percepción ingeniosa de la naturaleza humana; el deleite en los símbolos (los espectáculos y las ceremonias); un ilimitado descaro que se expresa desacreditando lo coherente y lo justo; poder reconocer que el anhelo más íntimo de los seguidores es lograr la comunión, de la cual siempre quieren más; la capacidad para allegarse y mantener la total lealtad de un grupo de subordinados competentes. Esta última cualidad es una de las más esenciales y elusivas. Los extraños poderes del líder se manifiestan no tanto en su control de las masas sino en su habilidad para dominar y casi hechizar a un pequeño grupo de gente capaz. Tales personas deben ser intrépidos, orgullosos, inteligentes y capaces de organizar y administrar proyectos de gran escala; pero al mismo tiempo deben someterse por completo a la voluntad del líder, recibir de él la inspiración y la fuerza de empuje, y sentir la gloria de ser así de sumisos".

Todas estas cualidades del líder exitoso de un movimiento de masas existían en Kirtanananda en abundancia. Kirtanananda (1) se deleitaba en desafiar a sus competidores (pregúntenle a todos los líderes de Iskcon que tuvieron que lidiar con él, (2) tenía una voluntad de acero, (3) tenía una convicción fanática de ser el único sucesor de Prabhupada, fe en su destino como fundador de las Ciudades Mundiales de Dios, y Salvador del Mundo que pronto sería destruido por el holocausto nuclear, (4) sentía odio por quienes se le oponían, (5) desprecio por el presente, cosa que sus austeridades ponían en evidencia, (6) una percepción ingeniosa de la naturaleza humana y la habilidad de poner a trabajar a todos en un servicio conforme a las propensiones que tuvieran, (7) Kirtananada se deleitaba con la pompa y los rituales, en particular el guru-puja, (8) poseía un descaro sin límites, y (9) y con astucia pudo darse cuenta que todos sus seguidores debían desarrollar lo más posible: (10) un vínculo de devoción por las Deidades, (11) amor por él, su maestro espiritual, y (12) un gusto por cantar, bailar y darse banquetes, para experimentar algo de la bienaventuranza de la conciencia de Krishna (la comunión con lo divino) para mantenerse felices, leales y dispuestos a sacrificarlo todo por el Señor y por el Maestro Espiritual.

Sin embargo, Hoffer afirmaba que la habilidad para dominar y casi hipnotizar a un pequeño grupo de subalternos capaces es una de las cualidades esenciales y más elusivas del líder de un movimiento de masas. ¿Quiéne eran los capaces subalternos de Kirtanananda que administraron su imperio en Estados Unidos e India? Kuladri, Dharmatma, Parambrahma, Radhanath Swami, Devamrita Swami, Vedavyasa Swami, Paramahansa Krishna Swami, Nathji y Mahaprabhu eran los más influyentes. Sin embargo, muchos otros como Sudhanu, Adwaita, Gargarsi, Nityodita, Tapapunja, y también yo de manera limitada, sirvieron como administradores en diversas capacidades. ¿Cómo podemos echarle toda la culpa a Kirtanananda cuando fuimos nosotros quienes mantuvimos funcionando los motores de Nueva Vrindavan, a pesar de todos los avisos de advertencia desde elos 1970s sobre lo corrupto que él era? No fue sino hasta septiembre de 1993 --después de que el incidente de la casa rodante puso al descubierto a Kirtanananda más allá de toda duda-- que Radhanath, Devamrita, Nathji, Mahaprabhu, yo y muchos otros funalmente abandonamos nuestra fue ciega, y solo entonces rechazamos por completo a Kirtanananda.

Ya para 1993 existía mucho daño. Abuso sexual de niños, atropellos contra las mujeres, mucha venta de drogas ilícitas en Nueva York y California para pagar el mármol del Palacio de Srila Prabhupada, incluso el asesinato de disidentes. ¿Podemos honestamente alegar total ignorancia y decir que no somos también parcialmente responsables? Durante el juicio de Nuremberg, ¿pudieron los asistentes de Hitler --Joseph Goebbels, Hermann Göring, Erwin Rommel, Rudolf Hess, Reinhard Heydrich, Heinrich Himmler, y Heinrich Hoffmann-- alegar ignorancia y decir que no fueron también responsables de las atrocidades del Tercer Reich? ¿Que solo estaban siguiendo obedientemente las órdenes de su Führer y Amo?

Quizá lo mejor que podemos hacer los antiguos residentes de Nueva Vrindavan es admitir que nuestra propia fe ciega nos mantuvo ciegos. Nos REHUSAMOS a creer todo lo demás.

Y parece que en la actualidad algunas personas dentro y fuera de ISKCON siguen ciegas debido a su fe, para proteger su propia fe y la de otros. Como alguien escribió hace poco en el Sampradaya Sun: "Todas estas cosas deben quedarse en el pasado pues no nos hará ningún bien seguir contemplándolas. En realidad Radhanath Swami le está dando refugio a muchos devotos sinceros quienes sirven en la misión de Srila Prabhupada. ¿Es correcto alterar la fe de dichas personas?".

¿A qué conclusión podemos llegar? Que la fe es ciega, y que la ignorancia es la gloria ¡Hare Krishna!

Sinceramente
Hrishikesh (Henry Doktorski)

15 comentarios:

haripadre dijo...

Era cuestion de tiempo para que estos desastrozos detalles de ese experimento perverso y macabro que fue New Vrindaban salieran a la luz tal cual como ha ocurrido con muchas sectas en el mundo. Kirtanananda y sus complices tenian un estado dentro del estado que era Iskcon incluso viviendo su fundador, Srila Prabhupada, de alli que los crimenes cometidos tengan doble peso, pues el engaño al Acharya era deliverado, descarado y falaz. En los 80`s mi mentor y amigo ademas de paisano e iniciador en la astrologia vedica, Tulsi Vrinda das, discipulo de Prabhupada y chofer de Pramana, me comentò a modo de aviso que al estar en la finca de New Vrindaban tuvo que andar armado y tener cuidado con las mafias de devotos que acaparaba demasiado poder, que habian gays y violaciones ademas de otras aberraciones. Es claro que no nos podemos sorpreender por el rechazo que mucha gente tiene hacia el Movimiento krsna pues està demaciado hundido como para salir en su defensa. La contribucion de Hrisikesh es inegable e impagable pues sirve de telon para escritos y ensayos que iran apareciend y revelando la realidad de las cosas. Personalmente creo que el vaisnavismo en gran parte del mundo ha fracasado inevitablemente.

kasyapa das dijo...

Estimados devotos:

Por favor reciban mis reverencias. Y todas las Glorias a Prabhupada.

¿Que podemos decir que no se haya dicho antes sobre esto?

Es simplemente más de lo mismo, la devoción de los devotos siendo pisoteada y mancillada, por picaros demonios que han sido y son causantes de la mas grande de todas las desviaciones vaisnavas, un Maha-aparadha.

Están tratando de destruir, la más maravillosa de todas las instituciones vaisnavas: Iskcon, El Iskcon de Srila Prabhupada “La Casa en Donde Todo el Mundo Puede Vivir”.

El sagrado Ashram en donde Prabhupada es el único Acharya y todos los demás somos sus sirvientes.

La verdad aquí, es que ellos querrán acabar con el legado de Prabhupada, pero eso es imposible, jamás podrán hacerlo,

¡nunca se los permitiremos!

Estamos aquí, para ayudar a Prabhupada, a cumplir con su sagrado servicio a Srila Bhaktisidhanta: esa es la sublime misión de cualquier seguidor de Prabhupada; y no importa nuestro estado actual de cosas; si tenemos el más mínimo sentimiento de devoción y gratitud a Srila Prabhupada, por habernos mostrado la mas grande de todas las verdades, y hacernos partícipes de la más grande de todas las misericordias, somos parte de Su Casa. Ya nos curaremos, si perseveramos en nuestra misión.

Desde nuestras circunstancias actuales todos somos guardianes de la fe y la devoción a la Misión de Srila Prabhupada, aquí nada esta acabado.

¡Estamos en pié de lucha!

Como diría un querido hermano espiritual: El Bhagavad Gita cobra de inmediato actualidad.

!!O sea, todos de una u otra forma, estamos en el campo de batalla por la devoción y la verdad¡¡

Todas las Glorias a Srila Prabhupada.

Su sirviente

Kasyapa das

Bhagavat Purana dijo...

Hare Krsna TAmbor y lectores. Gracias por hacernos conocer la historia tal como es. Sigo diciendo que yo no tenía ni idea. Tengo dos preguntas que les pido por favor me ayuden a resolver:

1.- Qué es de la vida de Kirtanananda? murió? está en la carcel? o sigue gozando de la vida engañando a los devotos?

2.- Cómo podemos tomar esta cita de Srila Prabhupada?

"El devoto no se debe perturbar por las actividades de su maestro espiritual, y no debe tratar de criticarlo. El devoto debe tener la firme convicción de que el maestro espiritual no puede ser sujeto de críticas ni debe ser considerado una persona ordinaria. Incluso si parece haber una discrepancia conforme a la visión imperfecta del devoto, el devoto debe estar firmemente convencido de que incluso si su maestro espiritual va a una licorería, no es un borracho.; mas bien, tiene alguna razón para estar allí. (Caitanya- caritamrta, Antya 3.11, significado.)

Por que justo con estas citas, y enseñanzas a nosotros siempre nos han callado los mal llamados gurus de Vrinda. por lo tanto nunca hemos podido señalar nada abiertamente, sino solo en nuestro corazón. Por eso todos los vrindófilos cierran los ojos y oídos y creen que esos dos tipos mal llamados gurus son devotos puros.

Jagadananda Dasa dijo...

¡Todas las Glorias a Srila Prabhupada!

Queridos Devotos, que bueno todos los comentarios, es real que con frases de Srila Prabhupada nos han callado, manipulado y hasta abusado. Considero personalmente que uno debe seguir su discernimiento y corazón para no caer en alguna psicopateada de estos seres demoníacos que se visten con los ropajes de Líderes Vaishnavas. Cualquier frase, cualquier texto, si se manipula, se transforma en ese preciso instante en lo que el "manipulador" desea... ¡Así de simple! Esto no es patrimonio del Vaishnavismo, los Cristianos suelen manipular La Biblia como les calza mejor... El Islam también y el Hinduísmo ni hablar con la amplitud que lleva encima esta Religión... entonces, lo mejor humildemente desde mi punto de vista de Alma caída, es seguir el dictámen del corazón, si uno se conecta verdaderamente con Krishna, nada puede sucedernos que esté mal.

Jagadananda Dasa

LIMA dijo...

es la verdad lamentable lo que pasa en pesando con el acharya del cucharon,paramadvivo quien el mismo conto cuando era bakta es vendia libros de srila prabhupada un tipo le pregunto alli abla sobre las tecnicas del kamasutra. si le dije ni bien pago me fui disparado.que joyita ave maria. ace poco fui al templo de iskon de peru un prabhu kavicaintanya estaba dando la clase estuve en lugar y sircunstancia alli este personaje deningro las en señanzas de srila prabhupada acada rato ablaba de renunciacion y mostraba su reloc dizque de oro para que lo vean y su anillo,y que tiene sauna en su casa y lo que ablaba que iskon tiene la veradad nadie mas lo tiene lo mas triste este personaje es que su aspecto andino de peruano legitimo hablaba con acento de norteamericano haaa cada rato.y que el si esta conectado con dios y la puerta esta en ser de iskon hasta los devotos que estaban lejos se burlaban de el pero el creia que ablaba bien por alli hasta se oyo cabriGAYchintanya mejor deberia hacer lo que mejor sabe hacer cocinar, vender aproposito afuera se en contraba un prabhu antiguo puspagopal que el deberia dar las clases. por su esperiencia y no dedicarse en vender sienpre afuera. ya no es el iskon de los 90 haribollllllllll

elizabeth dijo...

saludos radha krsna das
solo queria saber si tu eres el que se anuncia en facebook con tu mismo titulo el tambor rugiente gracias de antemano hare krsna

Radha Krishna das dijo...

Para Elizabeth:
Nuestra actividad se ha limitado siempre a lo que aparece en este blog.
Hemos escuchado sobre Simi-Tambores pero no tienen nada que ver con nosotros.
Incluso el otro día una neurótica fan de Paramadvaiti me cuestionó que hemos irrumpido en sus sitios para meter información.
La realidad es que nada de eso nos interesa hacer, ni hemos hecho jamás. Nuestro trabajo se limita a lo que acontece en este blog, en su dirección oficial.
Con lo que hagan otros, ni lo condenamos ni lo alabamos. Simplemente no aparece en la pantalla de nuestro radar.

Radha Krishna das dijo...

Para Elizabeth:
Luego de lo que mencionaste, entré a Facebook y busqué un tambor rugiente. Y lo encontré.
Me maravillo. No tengo la menor idea de dónde procede ni quiénes lo organizan.
Contiene unas ligas a notas publicadas en El Tambor, pero de ninguna manera estamos relacionados con su existencia.

La Voz dijo...

Claro que si, Sr. Radha Krishna del Tambor Rugiente y poderoso, claro que si están relacionados con su existencia, es decir, con la del tal del FaceBook ese. Es un claro ECO del TUN Tun Tun del tronar del Tambor Rugiente!!!

Haribolo!!!

Radha Krishna das dijo...

Para La Voz:
Gracias por la aclaración. No tengo conflicto alguno con tal eco tun tun tun.
Yo simplemente le estaba contestando a "elizabeth" que si desde este blog habíamos creado una cuenta Facebook y puesto material allí.
La respuesta fue no, y hasta ni sabía que existía.
Pero como dicen los gringos "The more, the merrier".

Radha Krishna das dijo...

Para Bhagavat.Purana:
Con relación a Kirtanananda, anda vivo, en sus 70s. Lo más sorprendente es que a pesar de todo lo que se sabe sobre sus crímenes y su pederastia, sigue teniendo discípulos y seguidores que lo consideran la divina gracia de Dios y el guru que los va a sacar de maya.
Su sitio es: http://www.kirtananandaswami.org/
El negocio del Guru sigue viento en popa. K les echa algún rollo sobre Krishna a sus seguidores, y estos se quedan con la boca abierta.

Bhagavat Purana dijo...

Gracias prabhu Radha Krishna, le pido me disculpe, revisando, ya en una anterior usted había dicho que Kirtananandana sigue vivo, yo andaba confundido con los nombres pero ahora estoy más ubicado.
En el post de prabhu Aniruddha ("De la herejía nadie se salva") hay una declaración de SRila Sridhara Maharaj muy relevante, que pienso que Srila Prabhupada tambien estaría de acuerdo:

“Todos los devotos que se unieron a la misión un año antes y un año después de la desaparición de Srila Bhaktivedanta Swami Maharaja, se les debe considerar discípulos directos de éste”.

“Todos los templos de Srila Bhaktivedanta Swami deben quedar en manos de los discípulos directos de éste. Los que quieran volverse gurús tienen que dejar estos templos y marcharse a predicar a sitios nuevos. Tienen que salir de los templos ya establecidos e ir predicar a lugares nuevos para procurarse sus propios adeptos. Ellos no deben hacer proselitismo en los templos de Srila Bhaktivedanta Swami”.

Ahí estaba la instrucción que debían seguir los mal llamados gurus, poco a poco podian ir llegando a más acuerdos en base a estas y demás isntrucciones de Srila Prabhupada. O estaré desenfocado?

Peter dijo...

jajajajajajajajajajaj
vean a paramadbuitree
jajajajajajjajajjjj

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=BAalUt5Cc90

Radha Krishna das dijo...

Para Bhagavat Purana:
No he tenido tiempo de hacer unas observaciones a la nota de Aniruddha a la que te refieres. Espero poder hacerlo en unos días. Había planeado abordar los dos párrafos que citas de Srila Sridhara Maharaja. Me adelanto aquí:
Sobre lo del año, es una sugerencia de Sridhara Maharaja, mas no la instrucción de Srila Prabhupada. Yo prefiero ver los ejemplos de organizaciones vaisnavas en cuanto a como manejan el mecanismo ritvik póstumo.
Nadie lo aplica, ni siquiera por un solo día; y qué decir un año. Sridhara Maharaja mismo nombró a Govinda Maahraja su sucesor. Leí todos los documentos al respecto, y jamás se habla de iniciaciones póstumas a quienes llegaron en fechas próximas a su partida.
Sobre dejar los templos en manos de discípulos y que quien quiera ser guru abra nuevos, eso también representa un problema.
Tarde o temprano empezarían a faltar discípulos directos para dirigir esos templos.
También, hay una diferencia entre querer y merecer. Esa instrucción de SM no hubiera impedido el pecado original de la sucesión, que fue hacer arreglos para poner de guru a quienes lo quisieran o podían, más no ver si lo merecían.

Bhagavat Purana dijo...

Tiene razón prabhu Radha Krishna, creo que ya voy entendiendo el panorama.Creo que lo unico que tenían que hacer los 11 del Gbc era ver con sinceridad entre ellos quienes estaban capacitados para iniciar, para que sigan las iniciaciones; en tanto todos debian cumplir a cabalidad las instrucciones de Srila Prabhupada, como por ejemplo no centralizar, etc. y así hubieran tenido bendiciones para ir avanzando y merecer ser gurus,y todo el cuento.

(muy buena nota la del video de paramadvivo, está con su cruz sanadora. Krishna la complació a la madre Elizabeth, creo que ella pedía un video así, si no es ella, que me disculpe, pero alguien lo pidió y llegó jejjejeje)