martes, agosto 10, 2010

Reflexiones Personales

por Astika das

DE CRITICOS Y OFENSORES

Según mi esposa --la mataji Bimala devi dasi-- todos los infortunios o desgracias que acaecen en mi casa se deben a mis ofensas contra los vaisnavas.

Si Nanda Kishore, mi hijo mayor de mis segundas nupcias, precisamente con doña Bimala devi dasi, fracasó en su incursión como indocumentado en el vecino país del norte, no fue debido a las difíciles circunstancias económicas que prevalecen en ese país, ni a sus escasos conocimientos técnicos o profesionales. egún Doña Bimala, fue debido a que yo --primero en El Tambor Batiente y ahora en El Tambor Rugiente-- escribo cosas en contra de algunos devotos de Krishna.

LA VIDA FAMILIAR DE KRISHNA DEVI DASI

Si mi hija Krisha devi dasi, producto de mi primer matrimonio con una señora canadiense karmi, está pasando por una fuerte crisis con Peter su marido. Él es inglés, pero no precisamente un Lord, sino un modesto taxista en la industriosa población de Toronto y, al igual que mi hija, es medio jipioso. Los dos se hallaban en un viaje de búsqueda existencial en la Cuba de Castro cuando se conocieron, se gustaron y se casaron.

De ese matrimonio hay 2 hijos, Kay y Lyam. Los nombres de mis dos nietos provienen del ámbito de la navegación noruega. A mi yerno Peter, como todo buen ingles, le fascina la aventura marítima. Tiene un velero, que no conozco ni me interesa conocer, que les da más lata que satisfacciones. Cuando yo los visité en su casa de Saltspring Island, un pueblito pequeño al que sólo se puede llegar desde Vancouver por transbordador, me intrigaba de sobremanera la peculiar forma de trabajar de mi yerno Peter.

ACTIVIDADES FRUITIVAS SIN FRUTO

Durante mi visita vi que Peter llevaba una vida rutinaria. Después del desayuno subía a la segunda planta. Ahí se encerraba en una habitación donde no había más mobiliario que una computadora en la cual trabajaba hasta la hora del lunch.

Después del lunch, volvía a su computadora y no abandonaba la pantalla electrónica hasta la hora de la comida, cuando Krishna dasi, Kay y Lyam llegaban de la escuela.

Como yo llegué tarde al banquete de la computación, me resulta prácticamente imposible entender cómo alguien se puede ganar la vida cómodamente instalado frente a la pantalla electrónica, sin necesidad de abandonar la plácida atmósfera hogareña.

Mi hija menor, Yogamaya --hija de la mataji Bimala devi dasi-- me explicó que a Peter le iba muy bien, que hacía muchas ventas a través de la computadora.

Recientemente Krishna dasi confirmó mis sospechas de que Peter se la pasaba todo el día cómodamente instalado frente a la computadora pero no generaba ningún ingreso. Completamente desconsolada me informó que no tolera la vida con Peter, que están endeudados hasta las trancas, que durante los últimos años han estado viviendo gracias a las tarjetas de crédito, que deben cerca de $100, 000 canadienses, que todas las noches llora casi dos horas, y que toma pastillas para poder conciliar el sueño. ¿Y quién cree el amable lector que según la mataji Bimala devi dasi es el culpable de semejante desastre familiar? Acertado. El culpable soy yo por blasfemar en contra de los devotos.

BLASFEMIAS SEGÚN PRABHUPADA Y OTROS ACARYAS

Durante los 8 años que yo viví en ISKCON se hablaba poco o casi nada acerca de las ofensas. Después de mangal aratika, diariamente recitábamos las diez ofensas que hay que evitar para cantar exitosamente el santo nombre. La primera ofensa es: blasfemar en contra de los devotos que han dedicado su vida a difundir las glorias del santo nombre.

Diariamente repetíamos como pericos las diez ofensas pero en realidad no sabíamos a ciencia cierta lo que significaba blasfemar en contra de los devotos que han dedicado su vida a difundir las glorias de Dios. A los ojos de la cultura vaisnava, los occidentales, antes de conocer a Srila Prabhupada, prácticamente vivíamos como caballos. Nuestra misma vida era todo un homenaje a la barbarie. ¿Recuerda el lector aquel grupo musical norteamericano que precisamente se llamaba Los Animales? La idea era acabar con las buenas costumbres, con la hipocresía del establishment, y permitir que afloraran nuestros bajos instintos. Ese era uno de los ideales de la cultura jipi. Por eso, el 17 de septiembre de 1965, al arribar a Bostón Srila Prabhupada, escribió en su poema Markine Bhagavata-dharma: “No sé por qué me has traído aquí. Supongo que tienes algún interés aquí, pues de lo contrario ¿para qué habrías de traerme a un lugar tan horrible?”

BA PARAMADWAITI Y NARAYANA MAHARAJ

Todas estas reflexiones me nacieron esta mañana cuando después de saludar amistosamente a la señora Bimala devi dasi le pregunté: "¿Está usted enojada?". Ella respondió, “Sí, estoy enojada porque debido a sus ofensas en contra de los devotos nos suceden tantas desgracias a nosotros, a nuestros hijos, a toda la familia”.

Ella se estaba refiriendo a que la noche anterior mi hijo mayor, Sri Krishna Murari, vía telefónica me preguntó: “¿Has visto últimamente a Radha Krishna Prabhu”.

“Hablé por teléfono con él” --le respondí yo. Y continué: “Yo viajaba apretujado en una micro cuando sonó mi celular. Era Radha Krishna y me informó que una discípula de Narayana Maharaj había estado predicando durante varios días en Tepoztlán, Morelos. Le respondí que ya sabía de eso, que era algo así como la versión latinoamericana de la mataji Jadurani".

Y continué con Murari: "Radha Krishna Prabhu inesperadamente me explicó que él prefiere la prédica de esa mataji, que habla de forma prolija de las sandalias de Radharani, a la prédica mezclada con toda clase de sortilegios sicológicos de Paramadwaiti Swami. Yo le respondí que para mi ambas prédicas son igual de malas". Murari soltó la risotada.

Según Bimala devi dasi esas declaraciones mías son ofensivas. ¿Hay alguna ofensa en tales declaraciones? ¿Acaso es ofensivo expresar de manera directa lo que pensamos?

LA OFENSA: ARTILUGIO DE LA IMPUNIDAD

Como cualquier otra religión establecida, tan sólo después de 40 años de la desaparición de su fundador acarya Srila Prabhupada, el movimiento Hare Krishna fue inmovilizado por sus propios adeptos --los devotos Hare Krishna.

Efectivamente, en repetidas ocasiones, Srila Prabhupada dijo que de no ser por los mismos Hare Krishnas nadie más sería capaz de detener el avasallante movimiento que él fundó en la década de los sesentas del siglo pasado, el cual para estas fechas si no está completamente destruido se halla en un proceso de franca descomposición.

Y ¿quién se ha encargado de frenar el movimiento que, según su fundador acarya estaba destinado a salvar al mundo de la inminente destrucción? Los mismos devotos Hare Krishna.

El proceso de descomposición del movimiento Hare Krishna comenzó tan pronto como su fundador acarya, Srila Prabhupada, dejó de fungir como líder, y nos dijeron que había dejado como autoridad del movimiento a once discípulos suyos que ahora serían acharyas sucesores.

¿GURUS ESPURIOS O FIDEDIGNOS?

¿Cómo le harán los historiadores para poder interpretar lo que sucedió hace cientos o miles de años, si en Iskcon, en el breve lapso de 40 años, de 1977 a la fecha, los devotos Hare Krishna no lográn ponerse de acuerdo en si Prabhupada designó 11 ritvik gurus o si nombró gurus?

Hay una gran diferencia entre ser guru y ser ritvik guru. El guru es directamente el representante de Krishna ante su discípulo; en cambio, el ritvik guru es el representante de Srila Prabhupada ante su discípulo.

En El Tambor Rugiente, R.K. ha publicado varias notas sobre ese tema. El documento que a mí me parece más revelador al respecto es el que escribió Pradyumna das, quien tuvo mucha asociación con Srila Prabhupada y además fue su traductor oficial del sánscrito al inglés. Según ese documento, los 11 discípulos que Srila Prabhupada designó para dirigir ISKCON (Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, por sus siglas en inglés) fueron designados por Srila Prabhupada como ritvik acaryas y ellos tergiversaron los hechos y se declararon gurus.

EL BOSQUE NO NOS DEJO VER LOS ARBOLES

Aquí en México, no estoy seguro si pocos días antes o pocos días después de la desaparición de Srila Prabhupada --estoy seguro que R.K. aclarará está imprecisión de fechas pues él, a diferencia de mí, no utilizó drogas, y eso le permite una mayor lucidez-- circuló un panfleto como de 10 páginas que era considerado el testamento de Srila Prabhupada.

Sin embargo, en ese tiempo nosotros para nada dudábamos de la solvencia de Hridayananda Swami, quien había sido el ritvik acharya para Latinoamérica. Vivíamos en una especie de nirvana permanente. Yo recuerdo haber leído dicho documento y no haber sacado conclusión alguna. Para mí, como para muchos devotos, gracias a Srila Prabhupada y al movimiento que él había iniciado, todo, absolutamente todo era extático, habíamos encontrado la panacea universal, y el resto de nuestras vidas lo único que teníamos que hacer era comer prasadam, cantar Hare Krishna, leer los libros de Srila Prabhukpada. Pero, ¡oh desilusión!, con el transcurso del tiempo se empezó a especular que los mismos devotos habían envenenado a Srila Prabhupada, se empezaron a conocer hechos que nosotros suponíamos que podrían suceder en otros procesos pero nunca en el movimiento fundado por Srila Prabhupada.

¿TESTIGOS DE JEHOVA O DE VISHNU?

La desaparición de Srila Prabhupada trajo consigo el debilitamiento del movimiento que estaba destinado a salvar a la humanidad. Los once discípulos que él había nombrado ritviks sacaron las garras y los colmillos. Ninguno de los 11 pudo mantener la dignidad del puesto de acharya que alegaban ostentar. Él les había pedido que de no ser capaces de acrecentar el movimiento Hare Krishna, que al menos mantuvieran lo que él había hecho. Pero sus discípulos no hicieron ni una ni otra cosa. En lugar de un movimiento revolucionario espiritual que ofrecía una verdadera alternativa a las personas inteligentes, se convirtió en una trasnacional rígida. Los gurus en vez de preocuparse en salvar de las miserias de la vida material a sus discípulos, se pusieron a formar cotos de poder. Y todo aquel que se atreva a cuestionar su posición es considerado ofensivo.

EL MANIQUEISMO DE ISKCON

En la recepción del templo de Bucho Montiel --frente a la boutique-- hay varias mamparas con anuncios; en uno de esos anuncio se dice que los santos sólo ven el aspecto positivo de las personas y las cosas, y no el aspecto negativo. La mencionada moralina se respalda con unas palabrejas en sánscrito (¿o será bengalí?) donde se dice que a las abejas sólo les interesa la miel y en cambio las moscas se regodean en el excremento.

Según los devotos de Bucho, las personas tenemos tanto cosas buenas como malas pero que el devoto sólo debe ver las buenas. Esa premisa maniquea pretende anular cualquier posibilidad de crítica, y eso redunda en frenar cualquier posibilidad de progreso.

Pongo un ejemplo muy sencillo para ilustrar este hecho. Alguien llega a comer al restaurante Govinda, entra al baño a lavarse las manos pero se encuentra con la novedad que no hay ni jabón para lavarse las manos ni toalla para secarse. De acuerdo con la moralina de la mampara, ver tales cosas es ser ofensivo. ¿Podrá uno secarse las manos a través de un mantra? ¿Invocar a Garuda? ¿O sencillamente reclamar a Prabhu Vidagda, el propietario del restaurante por tan flagrante descuido? De acuerdo con la moralina de la mampara, uno debe mantener su éxtasis interior y dejar de andar fijándose en nimiedades.

domingo, agosto 01, 2010

Especulaciones con la Japa

por Radha Krishna das

En fechas recientes se ha estado anunciando el nuevo libro de Satsvarupa das, quien todavía es reconocido incorrectamente dentro de Iskcon como "Goswami". Un goswami es alguien que ha controlado sus sentidos, en otras palabras, es el Señor (swami) de sus sentidos (go). Desafortunadamente ese no es el caso con Satsvarupa.

--Yo les enseño cómo cantar bien su japa. Y por cierto, ¿no han visto a mi amor, Pranada?

Este es el mismo Satsvarupa que fue descubierto en 2003 haciendo sus travesuras sexuales en Irlanda con una condiscípula, y de la cual estaba enamorado desde hacía más de 20 años. Aquí en El Tambor reseñamos el incidente.

Este es el mismo Satsvarupa que no hizo nada cuando recibió en 1978 la carta de Pradyumna das, donde señalaba las inconsistencias del sistema de acharyas impuesto en Iskcon. Más bien, Satsvarupa traicionó a Pradyumna quien a la postre fue expulsado de Iskcon, mientras que él se quedó como "acharya", explotando ese sistema de privilegios al máximo.

Este es el mismo Satsvarupa que estuvo involucrado en aceptar reeditar los libros de Srila Prabhupada, sin apegarse a las directrices de nuestro maestro al respecto, aunque siempre ha alegado representarlo.

Este es el mismo Satsvarupa que junto con Jayapataka y Hridayananda tramó una invasión a Colombia, luego de que allá se quejaron de los abusos que recibían de parte de la GBC. En vez de escuchar las francas quejas de los devotos, estos líderes maquinaron una operación traicionera que terminó para ellos como la Bahía de Cochinos. Satsvarupa se prestó a mentirle a los devotos de Colombia sobre las intenciones que tenía durante el viaje que hizo allá. El resultado de tal aventura fue la permanente separación de todo el yatra de Colombia de Iskcon.

Este es el mismo Satsvarupa que en 2005, apenas dos años después de andarse ponchando a la condiscípula en Irlanda, publicó una novela mundana con descripciones sexuales que ya fue denunciada en El Tambor. La novela se intitula "Sanatorium", y en ella aparecieron párrafos como el siguiente: “Ella era osada y puso las manos de él en sus pechos. Luego lo besó y le metió la lengua en la boca. Él hizo lo mismo. Ella lo abrazó y a estas alturas él ya tenía media erección... Braja dasa se sentó y calmó sus propios genitales... No quería introducirle el genital a una escultural reina de la belleza”. ¡Ajúaaaa!


Pues este mismo Satsvarupa ahora sale conque acaba de escribir un libro más sobre cómo cantar bien la japa. Su título es Japa Transformations (Transformaciones con la Japa). Y digo "un libro más" porque hace casi treinta años él ya había escrito el Japa Reform Notebook. Sin embargo, mi recomendación personal a todos los distinguidos lectores de El Tambor es que se mantengan lo más alejados posible de ese libro. ¿La razón? El libro es pura basura, y les voy a explicar por qué.

En la conciencia de Krishna sólo puede escribir sobre la práctica espiritual alguien con el suficiente avance espiritual. Ese definitivamente no es el caso con Satsvarupa, quien se ha mofado de todos los devotos sinceros que se acercaron a él creyendo que él podría ser un buen ejemplo y guía. A cada paso ha demostrado ser un simple neófito advenedizo y oportunista que no tiene absolutamente nada que enseñarle a nadie en un sentido vaisnava serio.

Durante el último año de la estancia de Srila Prabhupada en este mundo, se le preguntó quién seguiría trabajando en el Srimad Bhagavatam en caso de que él no pudiera terminarlo. Su respuesta fue que Pradyumna podría hacer una traducción tanto del texto como de ciertos comentarios de acharyas del pasado. Sin embargo, advirtió que nadie en Iskcon tenía la madurez espiritual para presentar un comentario personal, pues este no era un trabajo académico sino algo que requería comprensión espiritual.

Y en el caso de una práctica tan delicada y profunda como lo es el canto de la japa, tampoco puede llegar un oportunista a vendernos sus masturbaciones mentales más recientes. Por desgracia Iskcon se ha vuelto como Hollywood: Crean estrellas que son adoradas y amadas por el público ignorante y superficial, y nadie ve la parte oscura en la vida de estas supuestas luminarias, que sólo usan su fama para hacer dinero y promover sus productos. Satsvarupa es una de esas estrellas que tienen la aceptación institucional automática de los seguidores ciegos de Iskcon. Sin embargo, lo anterior no significa que tenga una verdadera autoridad para hablar y escribir sobre el canto de la japa --pues su vida personal es un auténtico desastre.

Por coincidencia estaba recientemente leyendo el Vedanta Sutra, y ciertos pasajes de la obra me hicieron acordarme de Satsvarupa y su japa. Un sutra dice: "El Señor se manifiesta con la práctica recurrente (en la meditación)" (III. 2. 26). Un pasaje del comentario al verso anterior --el Govinda Bhasya, obra de Srila Baladeva Vidyabhusana-- explica así el sutra: "Es mediante la constante repetición de actos como la meditación y adoración que el Señor se manifiesta. [Si algunos devotos no Lo han visto es porque no han sido constantes al practicar la meditación. Es la abhyasa o repetición constante la que produce el estado de éxtasis en el cual se puede ver al Señor.]". Otro pasaje dice: "Así que es esta abhyasa o repetición la que hace que el Señor oculto se manifieste, de la misma manera que la frotación continua de dos varas hace que se produzca el fuego. Es por esa abhyasa que uno desarrolla amor por el Señor, y por medio de dicho amor uno al final alcanza la visión del Amado".

Como vemos en las citas anteriores, la japa es un factor primario en el avance espiritual del devoto, la japa es la llave para el darshan de Krishna, la japa es la meditación del devoto. Los grandes vaisnavas de nuestro linaje pasaban la mayor parte del día en meditación con su japa. Quienes han ido a Vrindavan recordarán haber visto el bhajan kutir de muchos de ellos --que es el lugar donde se dedicaban a cantar su japa durante el día.

¿Creen ustedes que un bribón que escribe novelas mundanas con pasajes tontos de sexualidad, que piensa, planea y consigue fornicar con una mujer casada mientras se viste de sannyasi y sigue de sannyasi luego de hacerlo, que se presenta como "guru" pero que sólo explota ese puesto para beneficio personal, puede decirnos algo valioso sobre cómo cantar la japa?

martes, julio 27, 2010

Guadalajara, el factor CCG

por Radha Krishna das

CCG es la abreviación de Centro Cultural Govinda. A principios de 1984 un grupo de hermanos espirituales platicamos de trabajar juntos en la ciudad de México en un proyecto nuevo que llamaríamos precisamente así.

Como el denominador común de todos los participantes era una fuerte alergia al GBC Panchadravida Swami (luego Janardana Maharaja), el programa sería independiente de él. La GBC autorizó su creación, aunque Pancho siempre decía que éramos espurios debido a que estaba ardido.

Empezamos nuestras actividades en mayo de 1984, y en 1986 Sanat Kumara Prabhu nos invitó a organizar una sucursal del centro cultural en Guadalajara. Él llevaba años viviendo allá, aunque nos habíamos conocido años antes en el DF y habíamos trabajado juntos.

Sanat había comprado una casa en la calle de Pedro Moreno a finales de 1985, en sociedad con Krishna daya das, un discípulo de Hridayananda. Lo habían hecho estrictamente como inversion inmobiliaria y para desarrollar allí unos negocios. Sin embargo, Sanat se sintió animado por el concepto del centro cultural, y ofreció un espacio dentro del inmueble para las actividades de éste.

O sea, la casa fue comprada por dos particulares como inversión, y para establecer allí unos negocios. De hecho, poco después se instaló allí una boutique y un restaurante vegetariano. En sus inicios, este lugar no tenía relación alguna ni con Iskcon ni con el Centro Cultural Govinda. Pero luego surgió la idea de hacer una sede del CCG en sus instalaciones.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con nuestra historia sobre Iskcon Guadalajara?

Muy simple. Cuando Pancho se blupeó de Iskcon en febrero de 1987, la GBC en India nombró a Guru Prasad Swami como nuevo GBC. Desafortunadamente no investigaron a este triste personaje a fondo, pues de haberlo hecho se hubieran enterado que apenas un par de años antes había sido expulsado de México por el desprecio general que le tenían los devotos y por lo incompetente que era.

Cuando Guru Prasad llegó a asumir sus funciones se encontró con una situación compleja. Aquí no voy a entrar en detalles al respecto, excepto en lo relacionado con Guadalajara. Iskcon tenía allí una casita pinchurrienta en la calle Prisciliano Sanchez, en el centro de la ciudad, donde ni siquiera podían adorar correctamente a las Deidades del Señor Jaganatha pues las tenían instaladas en el pequeño garage de la casa. Aparte estaba en puertas tener que recibir Deidades de otros proyectos que estaban cerrando.

Ese fue el momento cuando yo intervine. Le pregunté a Sanat que si accedería a que Iskcon estableciera su sede en la parte de la casa que hasta entonces nosotros estábamos usando para el CCG. Él y Krishna daya dijeron que sí. Sin embargo, el espacio existente no era el adecuado y encontramos como solución adicional techar un patio interno de la casa y convertirlo en el santuario.

Se acordó entonces vender la casita que hasta entonces tenía Iskcon, y mudar a Iskcon a la calle Pedro Moreno --luego de hacer las modificaciones arquitectónicas pertinentes. A pesar de esto, la casa de Pedro Moreno siguió teniendo sus espacios de negocios --como había sido hasta el momento. Y lo más importante fue que la situación definitiva del inmueble como sede y potencial propiedad de Iskcon quedaba como algo pendiente que el GBC, Guru Prasad Swami, debía resolver con los dueños del inmueble.

Aclaro, no era cuestión de simplemente mudarse a una sección de la casa y considerar que con ello Iskcon ya era dueño de la casa. ¿Con qué derecho? Sólo un tonto podría pensar de esa manera, además que nunca se le ofreció la casa a Iskcon en tales términos. Nadie les estaba regalando nada. Simplemente Sanat les había ayudado a resolver un problema grave. Quedó pendiente decidir si Iskcon le compraría la casa a sus dueños, o si implementaría otra estrategia a mediano y largo plazo en lo referente a su sede de Guadalajara.

Debemos recordar también que en 1987, cuando se tomó esta decisión, todavía no había una ley de asociaciones religiosas en México. Los grupos religiosos no podían constituirse legalmente como tal, y en consecuencia tampoco podían adquirir propiedades a su nombre. Si un grupo religioso compraba un espacio para el culto, debía entregarlo al Estado Mexicano.

Entonces Iskcon quedó instalado en la casa de Sanat, pero organizado como una asociación cultural, y se acomodó en un espacio que no le pertenecía, aunque se le había permitido ocupar. Entender esto es muy importante para poder apreciar la serie de vilezas que Iskcon trató de cometer luego con Sanat Kumara, bajo la dirección del granuja que dice llamarse Guru Prasad Swami y sus secuaces.

Guadalajara Iskcon, los Inicios

por Radha Krishna das

Todavía con el sabor musical de ¡Guadalajara Guadalajara! pasamos a conocer ciertos pormenores de este templo mexicano, que de alguna manera reflejan la situación del yatra y la naturaleza de sus líderes.

Guadalajara es la segunda ciudad más grande del país. Se encuentra en el bajío, una zona al occidente de la república, y es de gran riqueza agrícola, cultural y minera. En forma natural fue la segunda ciudad en la que se fundó un templo Hare Krishna.

Corría el año de 1976, y Guadalajara había sentido la presencia de los devotos Hare Krishna desde hacía tiempo. Ellos la visitaban en sankirtan viajero frecuentemente. Incluso se llegó a pensar en reubicar a Guadalajara el templo del Distrito Federal, debido a los hostigamientos de las autoridades locales. Ese otoño, un grupo de devotos le pidió autorización al entonces GBC, Hridayananda das, para abrir el templo allí, y así nació este mandir.

Guadalajara es una ciudad noble, y ya para 1977 se había organizado allí el primer Rathayatra de toda Latinoamérica --lo anterior a pesar de que en aquella época estaban prohibidas en el país las manifestaciones públicas de culto religioso. Siguieron años de sankirtan, atención a las Deidades y devotos nuevos. Incluso estuvo allí establecido durante mucho tiempo el gurukula. Visitantes de calibre internacional llegaban cada año a participar en el famoso festival y desparramar sus bendiciones a los devotos locales.

No podemos precisar el momento en que empezó el estancamiento del yatra, aunque esto ocurrió definitivamente en la década de los ochentas. Fue entonces que 1) el prestigio de los 11 acharyas disminuyó, 2) Vrajendra Kumara se estableció en Guadalajara luego de sumarse al Math de Srila Sridhara Maharaja en 1982, 3) Panchadravida Swami se volvió guru en México para luego separarse de Iskcon en 1987 e irse también al Math, y 4) ese mismo año Guru Prasad Swami se volvió GBC y guru de México (y creo que ese es el factor más contundente del ocaso de Guadalajara como el de todo el país).

A finales de 1986 Iskcon había comprado en Guadalajara su primera casa, pues hasta el momento habían estado alojados en casas arrendadas. Esta era una casa muy modesta y pequeña, ubicada en el centro de la ciudad. Las Deidades del Señor Jaganatha habían tenido que ser instaladas en la cochera de la casa, y había poco espacio para las necesidades del programa.

Desde ese mismo año se acordó la venta de la finca de Tulancingo, y se decidió que las Deidades grandes de bronce de Gour Nitai serían transferidas a Guadalajara, lo cual ocurrió en 1988. También fueron enviadas allá las Deidades de marmol de Sri Sri Radha Pranabhallava, que hasta entonces habían estado en la finca. Posteriormente se decidió que otras Deidades, esta vez de Monterrey --Gour Nitai medianos de bronce--, también serían enviados a Guadalajara.

En resumen, para 1987 Iskcon Guadalajara ya había visto mejores días. se encontraba en una pequeña e incómoda casa del centro de la ciudad, había estrenado GBC hacía poco, y estaba a punto de recibir varias Deidades procedentes de la finca y de Monterrey.

¡Guadalajara Guadalajara!

(Se preguntarán qué está haciendo la letra de la famosa canción ¡Guadalajara Guadalajara! en El Tambor Rugiente. Pues si leen la serie de notas que estaremos publicando aquí entenderán la razón.)

Guadalajara, Guadalajara,
Guadalajara, Guadalajara...

Tienes el alma de provinciana
hueles a limpia rosa temprana,
a verde jara fresca del rio,
son mil palomas tu caserio,

Guadalajara, Guadalajara
hueles a pura tierra mojada.

Ay ay ay ay! Colomito Lejano...
Ay! Ojitos de agua hermanos,

Ay! Colomitos inolvidables,
inolvidables como las tardes
en que la lluvia desde la loma
no nos dejaba ir a Zapopan.

Ay ay ay ay! Tlaquepaque Pueblito...

Tus olorosos jarritos
hacen mas fresco el dulce tepache
junto a la birria con el mariachi
que en los parianes y alfarerias
suena con triste melancolia.

Ay ay ay ay! Laguna de Chapala...

Tienes de un cuento la magia,
Cuento de ocasos y de alborada
s de enamoradas noches lunadas,
quieta, Chapala, es tu laguna,
novia romántica como ninguna.

Ay ay ay ay! Zapopitan del alma,
nunca escuché otras campanas
como las graves de tu convento,
donde se alivian mis sufrimientos

Triste Zapopan,
misal abierto donde son frailes mis sentimientos.

Ay ay ay ay! Guadalajara Hermosa...
Quiero decirte una cosa:

Tu que conservas agua del pozo
y en tus mujeres el fiel rebozo,

Guadalajara, Guadalajara
tienes el alma mas mexicana..

Ay ay ay! Ay ay ay! Ay ay ay! Ay ay ay!

(Hay muchas versiones de la canción, y cada intérprete le añade o quita estrofas según su gusto particular.)