martes, mayo 17, 2011

Prahlad Maharaj en Saltillo


por Astika das

En mi más reciente viaje a Saltillo, Coahuila, visité la escuela donde enseña inglés mi hija Krishna devi dasi. Ella vivió muchos años en Canadá, pero nunca tuvo mucha simpatía por el clima y las costumbres de ese país. Volvió hace poco más de un año a Saltillo, que es su tierra natal, y consiguió trabajo como profesora de idiomas en esa escuela primaria y secundaria. La propietaria del plantel es mi sobrina, lo mismo que la directora académica. Una prima mía es la que atiende la cafetería. O sea, la escuela es prácticamente un clan familiar.

El día que llegué a saludar a Krishna dasi, la directora académica me pidió que al día siguiente --el Día de las Madres-- le diera una conferencia sobre la India a un grupo mixto de secundaria. Yo me sentí halagado por la invitación mientras ella hablaba del provecho que podían sacar los estudiantes de mis 20 o 25 viajes a India --avalados por los sellos de mi pasaporte.

Me puse a meditar acerca del tema de la conferencia. ¿Qué interés pueden tener los adolescentes mexicanos acerca del P.I.B. de la India?, ¿o de la eterna contienda entre hindúes y musulmanes?, o de las constantes luchas entre India y Paquistán?

De pronto se me prendió el foco: representaría la obra de teatro acerca de Prahlad Maharaj e Hiranyakashipu. De esa manera los estudiantes entrarían en contacto con la verdadera India, la India que se presenta en el Séptimo Canto del Srimad Bhagavatam. Me llenó de júbilo ser capaz de predicar el mensaje de Krishna a aquellos adolescentes confundidos y atemorizados por la ola de violencia que actualmente se vive en el norte de México.

La directora académica, con la seriedad que la caracteriza, me advirtió que solamente tenía treinta minutos para hacer mi exposición, pues después de ese tiempo ellos tenían que concentrarse en otras actividades relacionadas con el 10 de mayo.

EL MENSAJE DE PRAHLAD MAHARAJ RECORRE TIERRAS NORTEÑAS

Cuando yo era el director del gurukula, muchas veces animé las fiestas dominicales del templo con la obra de teatro de Prahlad Maharaj. Pero eso era más sencillo pues contaba con un amplio elenco de actores, formado por los niños del gurukula. Contábamos con vestuario, raquítico por cierto, pero a fin de cuentas vestuario. Y contábamos con un rudimentario equipo de sonido.

En cambio, ahora yo viajaba acompañado por Omar Kalki das, el hijo de mi hermano espiritual Ritu Raj, quien ignora completamente la filosofía de la conciencia de Krishna, no asistió al gurukula, jamás ha asistido a un solo Ratha Yatra, e ignora completamente el Séptimo Canto del Srimad Bhagavatam --y por consiguiente desconoce quién es Prahlad Maharaj e Hiranyakasipu.

Por la noche, hice un sketch de la obra, si es que así se le puede llamar a unos apuntitos de media página donde esbozaba los puntos cardinales de la obra. Al día siguiente, el 10 de mayo, me levanté a la hora de Brahma Muhurta, sin hacer ruido para no despertar a Kalki das, me vestí y subí a la terraza del hotel donde hay una alberca. El viento soplaba fuertemente. En el silencio absoluto de la madrugada solamente se escuchaban los gemidos del viento. Recordé que en el Srimad Bhagavatam se dice que el viento aulla por temor a Krishna. Yo caminaba alrededor de la alberca cantando Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare; Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Me sentía henchido de gozo. “¡Qué generoso es conmigo Srila Prabhupada --pensaba--, me da todo y ahora me está dando la oportunidad de glorificarlo y glorificar a Nrisimadeva a unos días de Su aparición.”

Sin embargo sentía miedo, pues no soy actor, no tengo buena voz, soy tímido, y tenía que representar varios papeles frente a un grupo de adolecentes. Tenía que actuar como el gran demonio Hiranyakashipu, como su hijo el devoto Prahlad Maharaj, y como los profesores demoniacos Sanda y Amarka.

Me sentía desfallecer. Sin embargo, recordaba aquel verso "mukam karoti vacalam", que gracias a la misericordia del maestro espiritual “los mudos pueden decir discursos elocuentes y los cojos pueden subir montañas". “Dame fuerzas para representarte como te lo mereces” --le pedí a Srila Prabhupada. Desde la valla de metal de la terraza del hotel veía la paz que a esa hora reinaba en Saltillo. Me sentía muy afortunado de tener un maestro espiritual como Srila Prabhupada, quien me enseñó a disfrutar esas horas de la madrugada cuando todo mundo se halla atrapado en las redes de la ignorancia.

PRAHLAD MAHARAJ EN ESCENA

La cita era a las 7.30 am. Yo llegué al estacionamiento a las 7.20. Ni siquiera la directora académica, “que es tan puntual”, había llegado. En eso se apareció mi hija Krishna dasi, quién me preguntó si había tenido tiempo de preparar la conferencia. “Por supuesto”, le respondí.

De coches muy nuevos bajaban adolescentes que efusivamente se despedían de sus padres. En las inmediaciones del plantel felicitaban cariñosamente a las maestras que eran madres. “Eso, me dijo Krishna dasi --mientras señalaba hacia una adolescente que felicitaba de abrazo a las profesoras mamás--, nunca lo verás en Canada. Allá todo es muy frío. Acá todo es tan diferente..”

En eso llegó la directora del plantel y nos pidió que pasáramos al auditorio del plantel donde se celebraría la conferencia. Para hacer la cosa más familiar, habían retirado las sillas del auditorio. Cerca de cien personas, entre adolescentes, maestros, y personal del plantel, estaban despatarrados sobre el piso del auditorio. La directora me presentó ante la audiencia como su tío, e hizo una breve y halagüeña semblanza sobre mi persona.

Yo le pedí al auditorio que no fuera muy severo conmigo, pues en lugar de conferencia iba a representar una obra de teatro en la que se necesitaba vestuario, varios actores, música, escenario, etc. pero que contaba con la imaginación joven, fresca y poderosa de ellos para llenar todos esos vacíos….y manos a la obra.

Imitando los desplantes pretenciosos de Hiranyakasiphu, hablé acerca de la necesidad de preparar a los estudiantes para que se convirtieran en grandes demonios. Aclaré que Hiranyakasiphu significa "cama suave y oro", que es lo que desean los demonios --tener mucha riqueza y disfrutar de la vida sexual. Y para que su hijo Prahlad se hiciera su digno sucesor, lo mandó al gurukula de Sanda y Amarka.

Sin embargo, Prahlad era un devoto puro de Krishna y rechazó las enseñanzas de sus maestros como demoniacas. Prahlad les insistió que el propósito de la vida humana no es disfrutar la materia sino glorificar al Señor Krishna.

A pesar de que hacía mucho tiempo que no representaba esa obra ni leía el Séptimo Canto del Srimad Bhagavatam, la audiencia estaba completamente abismada con mi actuación. Cuando representé a Sanda y Amarka y con voz destemplada gritaba: “¡¡¡Qué haces imbécil --refiriéndose a Prahlad Maharaj-- te has vuelto loco!!!”, los adolescentes se desternillaban de risa. De vez en cuando volteaba hacia el fondo del auditorio y veía como Krishna devi dasi me veía completamente extasiada.

ALGO DE MORCILLA ERA NECESARIA PARA AMENIZAR LA OBRA

Al final de la obra le explique a la audiencia que el origen del temor que actualmente se siente en el norte de la República es debido a que la gente ha olvidado la relación eterna que tiene con Dios. Las escuelas se han volcado hacia afuera, pues enseñan que A x A es A cuadrada, o que A más A son 2A. Pero no enseñan sobre nuestra naturaleza espiritual, y que el cuerpo físico es solamente la cubierta exterior. Debido a eso hay tanta desesperanza, tanta ansiedad, tanto robo.

Durante toda la conferencia los adolescentes estuvieron completamente extasiados. Al final de mi presentación, mí sobrina le preguntó a la audiencia que si en alguna ocasión anterior habían presenciado una conferencia similar. Al unísono la audiencia respondió que no. Entonces le pidió a la audiencia que aprovechara mi presencia para formularme todas las preguntas que quisieran.

Un estudiante expresó que estaba sorprendido de las palabras tan raras que yo profería; otro dijo que le llamaba la atención el mechón de pelo que colgaba detrás de mi cabeza; una profesora me agradeció mucho mi participación y preguntó cuál era la diferencia entre el cristianismo y el Hare Krishna. Yo, como había prometido, paré mi representación a la media hora, pero fue la directora quien rompió lo pactado, pues sus comentarios motivaron al auditorio a que la discusión se prolongara por más de una hora y media.

LA REACCIÓN DE KRISHNA DASI

Ese mismo día, por la noche, mi esposa Bimala devi dasi le llamó a Krishna dasi para felicitarla por el día de las madres. Krishna dasi le comentó a Bimala que estaba completamente impresionada por mi actuación, por mi mensaje. Y que durante todo el tiempo que duró su clase siguiente, los estudiantes la estuvieron bombardeando con infinidad de preguntas, tales como: ¿Qué significa Krishna? ¿Dónde aprendió su papá todas esas cosas? ¿En la actualidad se enseñan todas esas cosas en India? Más tarde, Krishna dasi me comentó que los adolescentes quedaron marcados para toda su vida con la conferencia sobre la India que escucharon el día de las madres.

CONCLUSIÓN

Estoy en un aprieto. Si continúo haciendo eventos como este, y escribo en diarios y revistas, más gente mostrará interés en la conciencia de Krishna. Y si me preguntan dónde profundizar más en las enseñanzas de Srila Prabhupada, no estoy confiado en remitirlos a instituciones como ISKCON o VRINDA, donde han hecho una parodia de sus enseñanzas y han elevado a gente corrupta e inepta al rango de gurus y santos.

lunes, mayo 16, 2011

La Aparición del Señor Nrisimhadeva en Mayapur Dham


La Aparición
del Señor Nrisimhadeva
en Mayapur Dham

por Atmatattva das adhikari

El 24 de marzo de 1984, a las 12:20 a.m., treinta y cinco dacoites que portaban armas de fuego y bombas atacaron Sri Mayapur Chandrodaya Mandir. Inicialmente los dacoites hostigaron a los devotos y se mofaron de ellos. Pero la mayor conmoción vino cuando osaron robarse las Deidades de Srila Prabhupada y de Srimati Radharani. Sin ningún temor, los devotos se enfrentaron a los agresores. ¿Cómo podían permitir que se llevaran a Srila Prabhupada y a Srimati Radharani? De súbito hubo disparos; un par de dacoites cayeron al piso, y así el plan de estos fue desbaratado. Se pudo rescatar a Srila Prabhupada, pero la hermosa forma de Radharani ya no agraciaría más el altar principal.

Este incidente realmente agitó la mente de los devotos. Los encargados de la administración estaban particularmente determinados a implementar una solución permanente. No era la primera vez que los devotos de Mayapur habían tenido que lidiar con actos de asedio y violencia. Un directivo de ISKCON de Mayapur, sugirió que se debía instalar al Señor Nrisimhadeva. La ocasión en que los dacoites amenazaron a los devotos del Yoga-Pitha, Srila Bhaktivinoda Thakura y su hijo Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura rápidamente instalaron a Sri Sri Lakshmi-Nrisimhadeva. Después ya no hubo más incidentes de esa índole. Sin embargo en Mayapur había unos devotos que no estaban tan entusiasmados de dar esos mismos pasos. El pujari tenía que ser un naisthika-brahmacari (haber practicado celibato desde el nacimiento) y la adoración del Señor Nrisimhadeva tiene que ser muy estricta y regulada. ¿Quién estaba preparado para adorarlo?

A pesar de las reticencias, era muy importante traer al Señor Nrisimhadeva a Mayapur. Se nos pidió a Bhaktisiddhanta Dasa y a mí que hiciéramos unos bosquejos. Un día alguien me indicó que las piernas de la Deidad debían estar encuclilladas, como listas para dar un salto. Además, debía estar mirando ferozmente al derredor; que sus dedos debían estar contraídos, y que llamas debían emanar de su cabeza. Yo dibujé un boceto del Señor exhibiendo tal humor.

A los devotos les gustó el dibujo y Pankajanghri Dasa accedió a adorarlo. Radhapada Dasa, un devoto adinerado de Kolkata, se ofreció para pagar el trabajo de escultura y la ulterior instalación de la Deidad. Daba la impresión que la aparición del Señor Nrisimhadeva en ISKCON Mayapur iba a ser un asunto fácil y sin complicaciones. Radhapada Dasa solícitamente adelantó 130.000 rupias y se convino que la Deidad iba a estar lista en un plazo de tres meses para que la instalaran.

Partí hacia el sur de la India para empezar a hacer realidad la iniciativa. Por la gracia de Krishna pronto halle a un sthapati muy reputado. Un sthapati no solamente esculpe Deidades; también es un experto en arquitectura e ingeniería. El hombre se comportó muy amablemente hasta que le dije que la Deidad que queríamos era un Ugra-Nrisimha. Se negó rotundamente a esculpir esta Deidad. Luego recurrí a muchos otros escultores de Deidades, pero la respuesta fue siempre la misma: “no”. Hice varios viajes entre Mayapur y el sur de la India y entretanto transcurrieron seis meses; no obstante, el Señor Nrisimhadeva aún no Se había manifestado en Su aspecto de Deidad.

Radhapada Dasa estaba muy ansioso de ver al Señor Nrisimhadeva instalado en Mayapur. Me pidió que visitase al sthapati con quien me había reunido inicialmente, y que de nuevo invocara su consentimiento. Esta vez el escultor estaba un tanto más condescendiente y se ofreció leerme un capítulo del Silpa-sastra (una escritura védica de escultura y arquitectura de templos) que trata sobre las diferentes formas de las Deidades. El sthapati leyó en voz alta unos versos que describen al Señor Nrisimhadeva. Una serie de versos describía Su melena llameante, Su mirada escudriñadora y Sus rodillas flexionadas y con un pie hacia delante listo abalanzarse desde el pilar. Cuando leyó esta descripción yo no salía de mi asombro. Era justo lo que queríamos. Le mostré el boceto que había dibujado. Quedó impresionado y me dijo que iba a hacer un bosquejo basado en la descripción de la escritura, la cual podíamos utilizar como referencia a la hora de esculpir la Deidad. No obstante, me hizo la aclaración de que él no iba a tallar el murti. Se dilató una semana para completar el bosquejo, pero cuando lo terminó lucía muy impresionante. Regresé a Mayapur y mostré el bosquejo a las autoridades del templo. Todos querían que este mismo sthapati esculpiera la Deidad. Una vez más me enviaron de vuelta al sur de la India para tratar de convencerlo.

Encaminé mis pasos directo a la casa del sthapati. Me sentía muy ansioso. ¿Qué otra cosa podía hacer sino orar al Señor Nrisimhadeva y pedirle que fuera misericordioso y accediera a manifestarse en nuestro templo en Sri Mayapur Dhama? No había pronunciado ni dos oraciones cuando el hombre me interrumpió y resueltamente me aseguró que no iba a tallar la Deidad. La historia de cómo llegó a esta conclusión es interesante.

El sthapati se había abocado a su gurú, el Sankaracharya de Kanchipuram, y le había preguntado sobre la petición que le hicimos. Su gurú le respondió en el acto: “No lo hagas. Tu familia va a ser destruida”. Pero tras reflexionar unos momentos, el gurú preguntó: “¿Quién te ha pedido que esculpas esta Deidad?” Cuando escuchó que era el colectivo Hare Krishna de Navadvip, se mostró muy preocupado. “¿Quieren ellos un Ugra-Nrsimha? ¿Están conscientes de las implicaciones de esculpir e instalar un Ugra-Nrisimha? Deidades de este tipo eran talladas hace aproximadamente 3000 años por sthapatis muy elevados. Hay un poblado camino a Mysore donde se instaló un Ugra-Nrisimha con rasgos muy feroces. El demonio Hiranyakashipú yace en Su regazo con el vientre partido en dos, y sus intestinos están desparramados por todo el altar. En un tiempo el estándar de adoración era muy alto. Pero gradualmente dicho estándar declinó. Hoy dicho lugar es un pueblo fantasma. Toda la aldea está despoblada. Nadie puede vivir en paz ahí. ¿Es acaso esto lo que quieren para su proyecto?”

El sthapati contestó: “Están insistiendo mucho. Vienen constantemente para hablarme sobre la Deidad. Aparentemente ellos tienen problemas con dacoites”. Mientras le mostraba a su gurú el bosquejo de la Deidad, el sthapati dijo: “Esta es la Deidad que quieren”. El gurú tomó el bosquejo y lo observó atentamente.

“¡Ah!, esto pertenece a la categoría ugra” —dijo—, “pero una Deidad con este humor en particular se llama Sthanu-Nrisimha. No las hay en este planeta. Incluso los semidioses en los planetas celestiales no adoran una forma como ésta. Sí, esta Deidad pertenece a la categoría ugra. Ugra significa “feroz”, muy iracundo. Hay nueve formas dentro de esta categoría. Todas lucen muy feroces. No. No esculpas esta Deidad. No será auspicioso para ti. Te hablaré sobre este asunto más adelante”.

Unas pocas noches después el sthapati tuvo un sueño. En el sueño su gurú se presentó ante él y le dijo: “Para ellos, puede esculpir Sthanu-Nrsimha”. A la mañana siguiente recibió una carta procedente de Kanchipuram que le entregaron a mano. La carta era del Sankaracarya y en ella daba unas instrucciones relacionadas con restauraciones de templos. En la parte inferior había una nota que decía: “Para ISKCON puedes esculpir Sthanu-Nrisimha”.

El sthapati me enseñó la carta y me dijo: “Tengo las bendiciones de mi gurú. Esculpiré la Deidad”. La noticia me dejó rebosante de gozo. Le di un pago inicial y le pregunté cuánto tiempo le tomaría esculpir la Deidad. Me repuso que la Deidad estaría lista para ser instalada en un período de seis meses. Acto seguido regresé a Mayapur.

Tras pasar cuatro pacíficos meses en el Santo Dhama, decidí ir al sur de la India para comprar la pesada parafernalia de latón que requería la adoración de Nrisimhadeva, y posteriormente ir a recoger la Deidad. El viaje estuvo bien organizado y sin problemas hasta que visité al sthapati. Le expliqué que ya había comprado toda la parafernalia necesaria para la adoración, y que había llegado para llevarme la Deidad. Me miró como si yo hubiera perdido la razón y exclamó: “¡¿Qué Deidad?! ¡Ni siquiera he podido encontrar la piedra idónea!” No daba crédito a mis oídos.

“¡Pero usted me dijo que la Deidad estaría lista en seis meses! —respondí anonadado—.

“Mantendré mi promesa” —me contestó—. “Seis meses después de que encuentre la piedra, la Deidad estará lista para ser instalada”. Fue muy enfático, pero yo me resistía a comprender o a aceptar la demora. Frustrado, lo desafié: “Hay enormes lajas de piedra por todo el sur de la India. ¿Cuál es el problema?” Me vio de la misma manera que un maestro miraría a un alumno torpe, y muy deliberadamente me dijo: “No estoy haciendo un mortero para moler. Estoy haciendo una Deidad. Las escrituras nos dicen que únicamente una piedra con vida se puede utilizar para fabricar una Deidad de Vishnu. Cuando golpeas siete puntos diferentes de ese bloque de piedra, y cada uno produce el sonido descrito en las escrituras, entonces puede que ese bloque sea el apropiado. Con todo, hay una segunda prueba adicional que determina si la piedra está viva o no. Hay una oruga que come granito. Si lo come de un extremo a otro y tras él deja un surco visible y terminado, entonces se ha superado el segundo examen al que tiene que someterse la piedra. Esa piedra es una piedra viviente, y una expresión estética puede surgir de ella. Solamente con un bloque así puedo esculpir tu Nrisimhadeva. ¡Esa piedra declama poesía! Todos los rasgos de una Deidad que se tallan en una piedra con tales características, serán completamente expresivos y hermosos. Por favor se paciente. He estado buscando asiduamente tu bloque de seis pies cúbicos”.

La explicación me dejó asombrado pero un poco ansioso. Los devotos de Mayapur estaban aguardando la pronta llegada de la Deidad. ¿Cómo les iba a explicar la búsqueda de la “piedra viviente”? Quizás tomarían la decisión de usar mármol para fabricar a Nrishimhadeva. A fin de aligerar el tema me puse a hablar con el sthapati sobre el murti de Prahlada Maharaja. “Por favor perdóneme, pero la última vez que vine me olvide decirle que también queremos un murti de Prahlada. Queremos adorar a Prahlada-Nrishimhadeva. ¿Qué opina?

“No creo que sea posible” —respondió tajantemente el sthapati—. Sin saber qué decir, me quede viéndolo con incredulidad. Él se sonrió y dijo a continuación: “Tú quieres que todo se haga exactamente de acuerdo con las escrituras. Tu Nrisimhadeva medirá cuatro pies de altura. Hablando comparativamente, ello significa que Prahlada Maharaja sería del tamaño de una ameba”.

“Pero queremos que Prahlada Maharajá tenga un pie de altura” —repuse—.

“Muy bien,” —contestó el sthapati— “pero eso significa que tu Nrisimhadeva debe medir 120 pies de alto”. Comenzamos a argumentar alternadamente sobre la forma de Prahlada Maharaja. Finalmente dio un suspiro en señal de resignación y accedió a esculpir un Prahlada Maharaja de un pie de altura. Por lo menos ahora tenía una noticia positiva para transmitir cuando regresase a Mayapur.

Al cabo de dos meses de nuevo volví al sur de la India. No había ningún progreso. Viajaba entre Mayapur y el sur de la India cada treinta o cuarenta días. Y en uno de tales viajes por fin hallamos la piedra. El sthapati se transformó en otra persona. Por un período de más de una semana prácticamente no fue a su casa. Hora tras hora, día tras día, el sthapati simplemente se quedó sentado contemplando el bloque de piedra. Tenía una tiza en la mano, pero no había dibujado un solo trazo. No permitió que sus ayudantes hicieran nada excepto limar las aristas y protuberancias de la piedra para que quedara como un bloque rectangular. En mi siguiente viaje solamente había delineado una figura en la piedra. Eso era todo. Me sentí preocupado. Lo administradores de Mayapur se estaban poniendo impacientes.

“¿Está seguro de que esta Deidad va estar terminada en seis meses?” —le pregunté desesperado—.

“No te preocupes. El trabajo estará terminado” —me respondió—.

Regresé a Mayapur, pero solamente para ser enviado de vuelta al sur de la India para ratificar unos detalles de la Deidad. Encontré al sthapati solo esculpiendo la figura con mucho cuidado y dedicación. A estas alturas la simetría de la piedra había desaparecido y una forma comenzaba a emerger. El sthapati recién comenzaba a tallar los brazaletes. Se demoró dos semanas en terminarlos. Todos los rasgos eran sumamente refinados y delicados. Yo no sólo estaba impresionado sino muy feliz.

Al sthapati le tomó un poco más de doce meses terminar la Deidad. Cuando concluyó la obra no me informó de inmediato sino que decidió visitar a unos amigos por unos pocos días. Era la estación del monzón, y como los visitantes eran escasos, creyó que era seguro encerrar al Señor Nrisimhadeva en un cobertizo con techo de palmas. Dos días después sus vecinos corrieron para informarle que el cobertizo estaba ardiendo. Las lluvias torrenciales no cesaban y todo estaba húmedo, pero el techo de palmas de cocotero había prendido fuego. El sthapati corrió al lugar del siniestro y pudo comprobar que lo único que quedaba del cobertizo era una pila de cenizas, mas Nrisimhadeva estaba intacto. De inmediato tomó el teléfono y me llamó: “Por favor ven a recoger tu Deidad. ¡Está quemando todo! ¡Ha hecho saber claramente que quiere irse YA!

Lleno de entusiasmo viajé al sur de la India, renté un camión, y llenamos con arena la mitad de la carrocería. Luego me dirigí al taller del sthapati con la idea de que esta última operación sería relativamente fácil. Tontamente había olvidado que el Señor Nrisimhadeva es una personalidad muy pesada: ¡una tonelada! Tras dos o tres horas de trabajo logramos trasladar sin ningún percance la Deidad desde el cobertizo hasta el camión. Para cruzar sin incidentes las fronteras estatales también necesitábamos un permiso de la policía, así como documentos firmados y sellados del Departamento Central de Impuestos sobre Ventas, del Director de Arqueología y del Consejo de Administración del Emporio de Arte de Tamil Nadu.

Todos los funcionarios exigieron ver la Deidad antes de firmar los documentos referidos. Una vez tuvieron darshana del Señor Nrisimhadeva, todos fueron muy serviciales y eficientes. Pudimos reunir todos los documentos necesarios en un lapso de veinticuatro horas —todo un milagro dado el consabido atolladero burocrático que caracteriza a las dependencias gubernamentales de India—. El viaje a Mayapur también fue sorprendentemente pacífico y contratiempos. Nuestro protector definitivamente estaba presente con nosotros.

Normalmente el sthapati llega el día que se va a efectuar la ceremonia de instalación, entra en el aposento de la Deidad, y seguidamente talla los ojos de la Deidad. A este ritual se lo llama netra-nimilanam (abrimiento de los ojos). Fue un caso excepcional que el sthapati de nuestro Nrishimhadeva ya hubiera tallado los ojos. No sólo había tallado los ojos, sino que había celebrado el prana-prathistha (la ceremonia para infundir la fuerza vital) y ofrecido un breve arati y puja. Estoy seguro de que esa fue la razón por la que los documentos fueron tramitados tan diligentemente, y también por la que el traslado del Señor Supremo fue tan fácil. Él ya estaba presente. ¿Quién se iba atrever a negarle algo al Señor Nrisimhadeva?

La instalación del Señor Nrisimhadeva fue muy sencilla y duró tres días: del 28 al 30 de julio de 1986. Recuerdo haberme sentido aprensivo por pensar que quizás la instalación fue demasiado simple. Las graves advertencias del Sankaracharya de Kanchipuram me habían impresionado profundamente. No obstante, mi mente pronto se calmó tras reparar en el estruendoso y dinámico kirtana. Sankirtana-yajña, la única opulencia de Kali-yuga, estaba dominando la escena. Me sentí animado y satisfecho. El Señor Nrisimhadeva, el protector del movimiento de sankirtana, finalmente tomó la decisión de manifestarse en Sri Mayapur Chandrodaya Mandir.

[Traducción: Aniruddha das.]

Carta de Censura para la GBC


[El 7 de mayo apareció en el Sampradaya Sun una carta dirigida a la GBC en la que se les avisaba que habían sido objeto de una censura por parte de un grupo de hermanos espirituales. No entendemos las verdaderas implicaciones legales de esta carta, si es que las tiene. Sin embargo, los puntos que presenta ilustran claramente la serie de desviaciones y desaciertos que la dirigencia del Movimiento ha cometido conforme a las enseñanzas de Srila Prabhupada. La carta refleja los reclamos y señalamientos que se le han hecho a las autoridades de la institución durante tres décadas, sin que éstas les hayan dado mucha importancia. La traducción es cortesía de Aniruddha Prabhu.]

Carta de Censura para la GBC

Por: Comité de Hermanos Espirituales de ISKCON
Registro Estatal: 1-108-16108. Ley de Libertad de Cultos
Apdo. Postal: Sri Mayapur Dham, Dist. Nadia, Bengala Occidental 741312

CARTA DE CENSURA PARA LA GBC
SRI MAYAPUR DHAM
20 DE FEBRERO — 8 DE MAYO DE 2011

Queridos integrantes de la GBC:

Por favor acepten nuestras humildes reverencias. Nosotros, al igual que ustedes, también queremos jugar el juego de humildad fingida y adulación pichicata [cicatera, en España] (cuando en realidad nosotros, al igual que ustedes, sentimos exactamente lo opuesto). De modo que, de nuevo, por favor acepten nuestras humildes reverencias y vuélvanlas pagos en efectivo en el banco, donde éstas tienen el mismo valor que ustedes le asignen. A decir verdad el cuerpo de la GBC no merece humildes reverencias de devotos dignos de respeto porque, contrario a las estrictas normas a las que rigen el Comité de Hermanos Espirituales, ustedes se han convertido en un cuerpo canceroso cuyo único oficio es mamar la energía tanto de la infraestructura del Movimiento de Srila Prabhupada como de sus sinceros devotos, para alimentar su propio ego falso. Ustedes también pueden llevar esta circunstancia al banco y canjearla, porque si bien es difícil de tragar, la verdad desnuda siempre cosechará beneficios e incrementará la tasa de intereses, a diferencia de sus huecas proclamaciones de censura, expulsiones y excomunicaciones.

Lo anterior es la razón por la humildemente estamos presentando a sus pies de loto esta Carta de Censura, que les pedimos tengan a bien leer:

• Porque ustedes reiteradamente se han comportado como una banda de deshonestos y avorazados chacales que han explotado el servicio de incontables millares de devotos sinceros por espacio de cuarenta años, y porque han tratando a discípulos de Srila Prabhupada como si fueran sus esclavos personales, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han contaminado la Sociedad creada por Srila Prabhupada, permitiendo que los nocivos gases de la propaganda falsa se filtren en los páginas web oficiales de ISKCON, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes tienen un manual de reglas para ustedes y otro diferente para sus supuestos inferiores, creando así una sociedad de dos castas constituida por patricios y plebeyos, zares y proletarios, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes se han aferrado a sus tronos hechos de madera balsa como una caterva de fatigados y envejecidos Dhritarasthas, cuando en realidad tenían que rotar de puestos y ser reelegidos o removidos mediante voto emitido por los presidentes de templo cada tres o cuatro años, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque debido a sus políticas dictatoriales ustedes no sólo han echado fuera a distribuidores de libros, sino destruido el movimiento de sankirtana en Estados Unidos, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han consentido que el BBT pecadora y desautorizadamente cambie los libros de Srila Prabhupada, un día de una manera, y otro día de otra, por dondequiera soplen los vientos de sus comoditicias interpretaciones, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque en las publicaciones del BBT y en sus páginas web ustedes han glorificado mayavadis ofensores, a quienes Srila Prabhupada personalmente calificó de archienemigos de la Conciencia de Krishna y la Verdad Absoluta, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han invertido fabulosos cantidades de dinero en imprimir sus propios libros conmemorativos de sus supuestos “Vyasa-Pujas”, mientras que los verdaderos eruditos de ISKCON han sido relegados o botados a la calle, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han convertido ISKCON en una misión seudo-altruista cuyos petimetres promotores desconocen la filosofía fundamental de la conciencia de Krishna (porque aparentemente vosotros, los lectores, la desconocéis también), USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes se esconden tras la fachada del hinduismo so pretexto de cambiar la manera como es presentada la conciencia de Krishna, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes nunca han reconocido el servicio que por muchos años han ofrecido sinceramente discípulos de Srila Prabhupada, y solamente han premiado a sus aduladores con riqueza y altos cargos, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han permitido que ISKCON se degrade a la condición de una vil sociedad pecuniaria compuesta de zalameros que elogian a ricos para conseguir el dinero de estos, pero han dejado de lado, desterrado, la auténtica prédica desinteresada, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han vuelto un fideicomiso [trust] sagrado en un circo de tres carpas cuyo espectáculo es un desastre de relaciones públicas que se cuece a fuego lento, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han permitido a devotos marionetas oficiar supuestos rituales brahmínicos no aprobados por las Escrituras, tales como bendecir los coches nuevos de donantes prominentes, así como celebrar casamientos de personas que comen carne delante de las Deidades expuestas del Bhaktivedanta Manor [Inglaterra], USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes sobornaron a Harikesa con una fuerte suma de dinero para comprar su silencio y se largara de ISKCON, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han sido incapaces de reparar que sus puestos son para desempeñar labores eminentemente devocionales que les delegó un devoto puro del Señor Krishna. Porque han sido incapaces de asimilar que con el ejercicio de cualquier puesto de dirigencia espiritual, ustedes han asumido responsabilidades por las que tienen que responder no a ustedes, sino a la Sociedad [Iskcon] en general, y porque también han cometido el mayúsculo error de creer que el patrimonio de ésta les pertenece y pueden dilapidarlo a su antojo, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes han trastrocado el concepto que Srila Prabhupada tenía de gurukula hasta convertirlo en abyectos colegios karmis, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque usteded han eliminado sistemáticamente toda forma de crítica constructiva y bien intencionada, y con ello ha dado lugar a que ISKCON se convierta en criadero de apasampradayas de diversos portes, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes crearon la herejía de “Acharyas zonales” con dandas, la cual sigue vigente hoy día como la misma ave que mudó de plumaje, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes se sientan confortablemente en círculo, sonriéndose entre sí y con aires de superioridad, cual compinches que departen en un club campestre, pero han truncado los planes que Srila Prabhupada tenía a futuro para su movimiento. Porque pretender ser grandes vaisnavas que ven a las cámaras con gesticulaciones tipo farándula, mientras dejan que sus hermanos espirituales se pudran en el olvido o mueran en hospitales a causa de enfermedades que perfectamente curables, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes son expertos en cuidar sus espaldas y sólo adoptan medidas contra problemas en los que sus mezquinos intereses están en juego, y NO contra los problemas que realmente aquejan a la Sociedad, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

• Porque ustedes, adoptando siempre una actitud farisaica, no tienen el menor reparo en censurar y vilipendiar a cuanto devoto se atreva a cuestionarlos, cuando la verdad es que ustedes son de lo más corruptos, USTEDES ESTÁN CENSURADOS.

Sus acciones testarudas y centradas en sí mismos han puesto en grave riesgo a la comunidad mundial de devotos, y durante décadas han mermado exponencialmente la Sociedad de Srila Prabhupada. También han generado un gran potencial para que estos disparates se vuelvan a repetir automáticamente, los cuales parece que han cometido adrede.

A partir de la fecha de recibo de la esta carta, ustedes disponen de treinta días calendario para rectificar todos las faltas y problemas enumerados arriba. Al cabo de dichos treinta días, nuestro Ministro de Verificación (MV) convocará un Comité con Jurisdicción Especial (CJE) para que evalúe la sinceridad de sus esfuerzos. En el caso de que el MV y el CJE consideren que tan sólo uno de yerros listados en la carta no haya sido rectificado dentro del mentados ciclo lunar, entonces se tomarán medidas expeditas para que ustedes SEAN EXPULSADOS de ISKCON y devueltos a sus respectivas casas con una notificación dirigida a sus madres o familiar con vida.

Sus más humildes y sumisos sirvientes,
El Comité de Hermanos Espirituales de ISKCON

domingo, mayo 15, 2011

Los Príncipes de Hridayananda

Hridayananda: --No tengo trono ni reina / Ni nadie que me comprenda / Pero sigo siendo el Rey.

[El Sampradaya Sun inició hace poco una serie llamada "Príncipes de los Reyes Acharyas de Zona". Esta serie trata sobre los hijos putativos --los "Príncipes"-- de los once "Reyes" o supuestos once acharyas originales de Iskcon.

La serie parte de la tesis de que el sistema espurio de acharyas de Iskcon nunca fue eliminado; solo experimentó los cambios mínimos indispensables para continuar existiendo. Y el sistema permanece vivo en estos "príncipes", quienes han copiado y perpetuado las actitudes y mañas de sus mentores.

Traducimos esta Parte 4 de la serie, que apareció el 25 de abril, porque se refiere a uno de los "acharyas" del mundo de habla española, Hridayananda das, y a algunos de sus "príncipes".

El Sampradaya Sun ya ni se toma la molestia de darle a Hridayananda el título de "Goswami", al considerar su historial libidinoso y de explotación al prójimo.]

Sobre el Rey Acharya de Zona Hridayananda

por Rocana das

En el segmento de hoy discutiremos a los "príncipes" del "rey" Acharya de Zona Hridayananda. En el pasado hemos presentado muchos artículos sobre las actividades del otrora poderoso Acharya de Zona Hridayananda, quien es hoy un GBC retirado pero que sigue presentándose como sannyasi y guru. [En efecto, hasta 2009, Hridayananda todavía tenía ciertas responsabilidades como GBC en EUA y Brasil, pero en 2010 la GBC aceptó su renuncia]. En ciertos círculos se le considera como uno de los acharyas de zona sobrevivientes, junto con Jayapataka Swami.

La historia de Hridayananda durante el período de Acharyas de Zona está bien documentada, y no la repetiremos aquí. En esta serie estamos lidiando principalmente con los príncipes de los reyes acharyas de zona, y Hridayananda también tuvo su progenie.

Cuando Hridayananda empezó como Acharya de Zona, no estaba --al igual que otros-- satisfecho ni complacido con su zona, la que comprendía Centro y Suramérica. Hridayananda es un norteamericano al que Srila Prabhupada le concedió la zona de Suramérica, aunque con el tiempo empezó a pasar menos tiempo allá.

A través de los años, Hridayananda se ha destacado principalmente por sus logros académicos. Una de las razones por las que ha mantenido una relación tipo "Teflón" con la GBC es que publicó y puso su nombre en los cantos Once y Doce del Srimad Bhagavatam luego de que Srila Prabhupada partió. A él se le comisionó esta obra luego de que él mismo urdió la expulsión de Pradyumna, quien sí tenía la autorización y las bendiciones de Srila Prabhupada para completar el Srimad Bhagavatam. Pero Hridayananda quería esa posición, ese renombre y esa fama, y con la ayuda de sus compinches Acharyas de Zona expulsaron a Pradyumna de Iskcon.

Yo personalmente nunca he viajado como devoto a Centro y Suramérica, y no sé con certeza lo que ocurrió allí, excepto por las descripciones que han dado otros devotos sobre el reino de Hridayananda allí como Acharya de Zona. Así como Hansadutta no estaba satisfecho con Sri Lanka, el territorio de Ravana, Hridayananda tampoco estaba satisfecho con la zona que recibió. Y como Hansadutta, a quien se le entregó el templo de Berkeley y el de Seattle, del cual yo era entonces presidente, Hridayananda también trató de inmediato de extender su zona más allá de América Central y del Sur.

Está bien documentado el desprecio arrogante que Hridayananda sentía por los sudamericanos. Él incluso inventó la frase "Sudra America", y llamó así a todos los que vivieran allí, devotos y no-devotos. Sin embargo, poco después de establecerse como Acharya de Zona, Hridayananda hizo política para apropiarse de Miami, que es el principal puerto de entrada para Estados Unidos desde casi todas las naciones latinoamericanas. Para lograr lo anterior, Hridayananda tuvo que hacer que removieran a Balavanta, quien era el GBC allí pero no era Acharya de Zona. Y pudo hacer esto con la ayuda de uno de sus príncipes --SS Bir Krishna das Goswami.

[Información al alcance de El Tambor Rugiente indica que Balavanta fue quien de hecho invitó a Hridayananda a fungir como guru y Acharya de Florida, por considerarlo su amigo y persona confiable. Poco se pudo imaginar entonces del alcance de las ambiciones políticas y territoriales de su "amigo".]

Bir Krishna: --También me dijo un arriero / Que no hay que llegar primero / Pero hay que saber llegar.

En esa época Bir Krishna era el presidente del templo de Coral Way, en Miami. En nombre de Hridayananda hizo las maniobras necesarias para deshacerse de Balavanta, difamándolo diciendo que era un "grhastha caído", y que solo sannyasis como Hridayananda y él mismo deberían estar a cargo del proyecto.

[Aunque en esencia lo anterior es verdad, ciertos detalles son distintos. Bir Krishna no era el presidente del templo de Miami cuando Hridayananda se impuso como Acharya de Zona en 1978. Bir Krishna vivía entonces en Los Angeles como encargado del BBT Español. Dejó ese puesto aquel verano para recibir sannyasa de Hridayananda y dedicarse a predicar en Sudamérica. Duró poco haciendo eso, y se fue a Miami habiendo desplazado a Narahari das como presidente de Miami. Desde allí ayudó a Hridayananda a apropiarse de la zona de Florida.]

Bir Krishna vio que el camino hacia la prosperidad institucional --tener una zona propia, y el renombre y reputación que le siguen-- podía alcanzarse si se aliaba con Hridayananda. Y para eso debía proclamar que Hridayananda era un devoto puro, alabándolo lo más posible durante las clases del Bhagavatam. Todavía existen ejemplares de los libros Vyasa-puja de Hridayananda de aquella época, los cuales contienen los himnos en los que Bir Kriushna lo adoraba. Nunca sabremos si Bir Krishna se creía realmente esas glorificaciones o si solo lo hacía para mejorar su propia posición. En cualquiera de los dos casos esto es una desgracia si consideramos cómo terminaron las cosas. Se ha demostrado que Hridayananda no es, ni nunca fue, digno del título de sannyasa ni de nada más. Solo se ha dedicado a explotar su buen karma --una lengua prodigiosa pegada a su gran cerebro.

Con el tiempo Bir Krishna se elevó a donde se encuentra ahora, con un título de GBC y el territorio que dejó Tamal cuando murió. Ser nombrado GBC lo hizo automáticamente un Acharya de Zona. La zona de Tamal que Bir Krishna recibió incluye Fiji y Texas. Y, era de esperarse, Bir Krishna adquirió un terreno y un templo a su propio nombre, los cuales son estrictamente propiedad suya y de nadie más de ISKCON o bajo el control de la GBC. Aunque desde el punto de vista de ISKCON Bir Krishna no es uno de los príncipes más poderosos, aun así tiene poder dentro de la institución.

Posteriormente Bir Krishna abandonó a Hridayananda debido a la vergonzosa relación sentimental que este último tuvo con Devamrta dasi, a quien Bir Krishna no quería. Así. tomó la decisión de retirarse de Miami Beach, aunque fue él quien compró ese edificio que era un elefante blanco. Aunque esa propiedad terminó siendo un total desastre, a Hridayananda siempre le encantó su ubicación en la playa y la opulencia con que vivía allí. Tenía el piso completo del pent-house para su uso personal, con vista al mar, y podía caminar en la playa cuando quisiera.

Mientras la estrella de Hridayananda se empezaba a opacar y concluía la época de los Acharyas de Zona, Bir Krishna compró a su propio nombre una propiedad en Carolina del Norte con sus "ahorritos" y su herencia. El resto de la historia ya la conocemos.

Pinochopada: --Una piedra en el camino / Me enseñó que mi destino / Era rodar y rodar.

Hay otro miembro activo de la GBC que puede ser considerado un príncipe de Hridayananda. Claro, hay diferentes niveles de príncipes, y en esta serie nos estamos enfocando en aquellos que permanecen en la institución y que tienen actualmente poder dentro de ella. Uno de los príncipes que sigue teniendo participación en Centro y Suramérica es SS Guru Prasad Swami, quien trabajó con SS Pancha Dravida Swami en Centroamérica durante el período de los Acharyas de Zona. En 1986 Pancha Dravida abandonó ISKCON y se unió a la Gaudiya Math. Fue entonces que Hridayananda nombró apresuradamente a Guru Prasad como encargado de esa área. Para sorpresa de nadie, Hridayananda no promovió, apoyó ni confió en ningún latinoamericano para ese puesto.

[Aquí tenemos otra observación. No creemos que Hridayananda haya sido exclusivamente quien nombrara a Guru Prasad Pinochopada como GBC y guru en la antigua zona de Panchadravida. Sin embargo, si tuvo una influencia en ello, y alineó a sus discípulos con Pinochopada. En la actualidad Hridayananda y Pinochopada no son muy cercanos, y han tenido ciertos conflictos por una variedad de razones.]

En 1978 Hridayananda invitó a Guru Prasad para que trabajara con él en Brasil. Después de algun tiempo el Swami [Guru Prasad Pinochopada] se cansó de Hridayananda y se refugió por un corto tiempo con Tamala Krishna Goswami en Texas. Pancha Dravida entonces le ofreció un puesto en México, el cual aceptó. Pancha Dravida dejó Iskcon, y Guru Prasad se convirtió en lo que es ahora --un GBC/Guru/Sannyasi en reemplazo de Pancha Dravida. Todos los reportes que recibimos nos indican que su trabajo en esta zona ha sido muy malo, y más bien desastroso. La prédica allí realmente no ha progresado y existen muchos conflictos. Parece que en esencia ha mantenido la misma actitud hacia los devotos de habla hispana que sus mentores, en particular Hridayananda, considerándolos a todos unos sudras bajos e iletrados.

[Hay aquí otra aclaración que hacer, aunque ello no cambia lo acertado del punto medular que está haciendo Rocana en este artículo. Pinochopada empezó a trabajar con Pancha Dravida en México, pero después de algún tiempo los devotos se rebelaron en su contra por tonto, abusivo, conchudo y explotador. Permaneció alejado de México hasta que Panchadravida dejó Iskcon en febrero de 1987, y entonces la GBC lo envió a México sin considerar sus antecedentes.

También es cierto que Pinochopada ha mantenido una actitud muy arrogante y de desdén hacia los devotos de Latinoamérica. Esto es particularmente curioso porque Pinochopada ha demostrado recurrentemente que es un tonto. Difícilmente en Estados Unidos conseguiría trabajo en Domino's como pizza-boy, pero en el Iskcon que sólo permite a gringos en los puestos cupulares de hispanoamérica, lo tienen de GBC y guru a pesar de lo inepto que ha demostrado ser.]

Así es como Hridayananda ha procreado su propio linaje de príncipes, a pesar del gran impacto negativo que le ha ocasionado al Movimiento desde que Srila Prabhupada nos dejó. No sé que otras personas tengan algún papel menor en esto, pero Bir Krishna y Guru Prasad son los príncipes que siguen teniendo relevancia en Iskcon actualmente. En forma directa o indirecta Hridayananda les ha cedido el poder a ellos. Ellos ayudan a encubrirlo, cuando el sentido común, la etiqueta y la aplicación de la sastra vaisnava exigirían que la GBC y estos supuestos príncipes le arrebataran a Hridayananda todos sus títulos y notoriedad dentro de ISKCON. Pero, con el apoyo de sus príncipes y otros amigos, Hridayananda permanece como el rey "Teflon", quien puede pasearse por doquier pretendiendo ser un sannyasi y un guru calificado dentro de la sociedad de Srila Prabhupada.

[Rocana no menciona a Jagajivan, quien aunque ha ganado terreno en Sudamérica como lacayo de Jayapataka Swami, en realidad sus inicios fueron con Hridayananda, y su actitud de explotador y distrutador es herencia de Hridayananda.

Rocana también olvidó mencionar a los príncipes de Hridayananda que han surgido en Brasil. Hace poco tiempo hicimos una reseña sobre su amiguiño Chandramukha, quien lo apoya incondicionalmente y juega con él Ping Pong cuando no está viendo páginas pornográficas en su computadora.]

¿Néctar o Veneno?

Por Astika das

Mi ego falso me obliga a revisar continuamente la sección de comentarios de los artículos que publica El Tambor Rugiente. ¿Cuántos comentarios generan las notas de Aniruddha Prabhu?,¿las de R.K.?, ¿las mías? Y esto es comprensible: de setenta y tantas visitas diarias que recibía el año pasado en promedio este blog, este año pasó a veces a casi doscientas.

La cosa cogió mucho impulso con las reflexiones de Tripurari Swami acerca del Guru Tatwa. A partir de ese momento, en Suramérica surgió una gran discusión sobre la conducta de Paramadwaiti Swami y Atulananda. Las notas con fotos que mostraban a Paramadwaiti Swami cachondeando a sus discípulas hicieron que aumentara el interés en El Tambor. Y otras notas fueron objeto de muchos comentarios, como "Habla el Fundador Cucharya" de R.K., y "Certera Bofetada" de Aniruddha Prabhu.

Mí nota, "Discurso Fraudulento", aparecida recientemente, tiene casi 20 comentarios. Pero luego de su publicación sucedió algo inexplicable: los lectores de El Tambor enmudecieron en las siguientes tres notas. El flujo de comentarios se redujo dramáticamente.

La primera, "Dvitiya Sri Caitanyashtaka", se publicó el 4 de abril con el objeto de celebrar Goura Purnima, y es una traducción magistral del inglés al español de Aniruddha das. Sin embargo, solo obtuvo dos comentarios, y muy parcos. Gaurasundar das dijo: “¡Bello! Muchas gracias por este néctar, prabhuji…!” Y Sara dijo: “sí, gracias.”

Luego aparece una nota de R.K. intitulada: “Qué es un Goswami" Allí se analiza un pasaje del chat de Paramadwaiti Swami, y se le contrasta con un las palabras de Srila Prabhupada en “Qué es un Goswami”. Inexplicablemente, este artículo no ha merecido ningún comentario. ¿Por qué digo inexplicablemente? Pues porque en ese artículo R.K. contrasta el estilo sobrio, consciente de Krishna, de Srila Prabhupada, con el estilo cantinflesco de Paramadwaiti Swami.

Y la tercera nota, "El Santo Nombre revela la forma y la morada de Krishna", un texto del mismísimo Srila Bhaktivinode Thakura, tampoco mereció ni un solo comentario.

¿Qué sucedió? ¿Leyeron los devotos estas tres notas? ¿Las entendieron? ¿Las apreciaron y las atesoraron confidencialmente en su corazón? ¿O les aburrieron y abandonaron su lectura?

Hay un párrafo del ensayo “¿Qué es un goswami” donde se dice: “El tiempo que dedicamos a dormir es simplemente tiempo desperdiciado. Debemos tratar de ahorrar ese tiempo.” De hecho, en "Un Diario Trascendental, Viajes con su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada", Hari Sauri das relata que en cierta ocasión Srila Prabhupada le confesó que padecía de insomnio, y que gracias a eso escribió tantos libros.

Por otra parte, "El Bhagavad-gita Tal Como Es" nos advierte que aquel que aspira a ser un yogui no debe de dormir ni mucho ni dormir poco. Esto parece contradecir lo que Srila Prabhupada dijo aquí arriba.

En consecuencia, estas declaraciones aparentemente contradictorias merecen ser analizadas en un foro como lo es El Tambor Rugiente. Así evitaremos las interpretaciones erróneas y las manipulaciones que han colocado en postración al Movimiento Hare Krishna.

A LOS DEVOTOS LOS INHIBE LA PRESENCIA DE LOS GRANDES VAISNAVAS

En el caso de “El Santo Nombre revela la forma y la morada de Krishna" (el autor de la magistral traducción del inglés al español es, para variar, Aniruddha das), hasta la fecha nadie ha hecho ningún comentario sobre las declaraciones de Bhaktivinode Thakur. Esto, a pesar de las revelaciones tan importantes e íntimas del Thakur sobre aquello que es la esencia del Movimiento Hare Krishna --el canto del mahamantra Hare Krishna.

¿Por qué esto? Pues porque los devotos se inhiben ante la presencia de los grandes precursores de la conciencia de Krishna. Por mi parte, en varias ocasiones le he dicho a R.K. que tales artículos pueden ser muy nectáreos, muy lindos, muy ex-tá-ti-cos, pero que en cierto sentido son tan lejanos a nuestra realidad, que no nos comprometen. Habrán devotos que después de leer las nectáreas declaraciones de Srila Saccidananda Bhaktivinoda Thakura, incluso se fumen su churro de mota.

A mí no me consta que el Señor Brahma tenga 4 cabezas, ni que Garbodakasayi Vishnu entre en todos los átomos y en todos los universos, ni que Caitanya Mahaprabhu sea Dios. Pero acepto a pie puntillas todo esto no porque lo entienda sino porque así lo declara mi maestro espiritual Srila Prabhupada. Para escribir esta nota releí el segundo octeto de oraciones en alabanza del Señor Caitanya Mahaprabhu, de Srila Rupa Goswami, y confieso que tenía que hacer un gran esfuerzo mientras lo leía para no dormirme.

Todos los días, desde hace 30 años, diariamente, repito lo siguiente antes de cantar cada ronda: "SRI KRISHNA CAITANYA PRABHU NITYANANDA SRI ADWAITA GADADHARA SRI VASA DI GAURA BHAKTA VRINDA". Hasta la fecha solamente vagamente sé lo que eso quiere decir, pero lo hago porque Srila Prabhupada me pidió que lo hiciera. Por eso cuando leí "El Santo Nombre revela la forma y la morada de Krishna", pensé que estaba alucinando.

Los devotos no hacen comentarios sobre ella porque no la alcanzan a entender del todo. Srila Prabhupada advierte que el Caitanya Caritamrta es un estudio a nivel superior que el Bhagavad Gita y el Srimad Bhagavatam. Así, aunque nos animó a que estudiáramos al mismo tiempo estas tres obras, es probable que las actitudes extáticas del Señor Caitanya y el sentimiento íntimo de Bhaktivinode Thakur superen nuestra capacidad real de asimilarlas.

“La voz se entrecortará, el cuerpo se pondrá a temblar y las piernas no podrán sostener el cuerpo. A veces los vellos se erizarán y un chorro de lágrimas empapará el cuerpo. Otras veces la piel experimentará cambios de color, y además, no podremos detectar ningún vestigio de actividad mental o de la conciencia.”

Cuando le leí esto en voz alta a mi esposa Bimala devi dasi y a mi hija Yogamaya devi dasi, las dos quedaron atónitas. Llevo 23 años insistiéndole a mi esposa que cante correctamente el mahamantra y no lo he logrado. Y a pesar de que mi hija es discípula iniciada de Bhakti Vaivhava Puri Maharaja, no canta sus rondas. Yo le digo que somos Hare Krishnas porque cantamos Hare Krishna. A ella le gustan las Deidades, el prasada, guarda los ekadasis, en algunas ocasiones hasta lee los pasatiempos de Krishna. Pero nunca ha podido cantar rondas, y qué decir de manifestar síntomas de éxtasis como los referidos arriba.

No pretendo ser cínico, pretendo ser realista. Creo que los devotos no hacen ningún comentario acerca de estos tópicos porque los sienten muy ajenos a su realidad.

Srila Prabhupada era tan experto y --a pesar de no haber salido nunca de India antes de viajar a Nueva York en 1965-- conocía a la perfección la naturaleza de los occidentales. Por esa razón en su prédica se limitaba a pedirnos que cantáramos 16 rondas, que leyéramos sus libros, y que guardáramos los 4 principios regulativos. Yo tengo cerca de 30 años cantando Hare Krishna, y jamás he sentido los síntomas a los que se refiere Bhaktivinoda Thakura en su artículo.

La obra tiene también este pasaje: “Puede que hasta caigamos desmayados. Parecera que el cuerpo y la mente están siendo atacados, sacudidos y acometidos de distintas maneras".

En México uno se puede desmayar por el smog, y tendrá inquieta la mente pensando cómo sacar adelante a su familia y cómo luchar contra tanta perturbación. Uno se siente acometido y sacudido por los deseos sexuales, mas no por el éxtasis que produce la vibración divina del mahamantra. Pero uno no se atreve a decirlo, porque teme que los devotos lo critiquen de caído.

DE MATEMÁTICAS Y EL ÉXTASIS DEVOCIONAL

Le informé a R.K. que estoy decidido a traducir al español "El Néctar de la Discriminación", de Kundali das. Anoche estuve leyendo la introducción de dicho libro, y me siento más cerca, más identificado, con Kundali que con los síntomas extáticos de los que habla Bhaktivinoda Thakur en su artículo. En el prologo de su libro, Kundali declara que los devotos ocultan su fragilidad detrás de una armadura impenetrable, que les da miedo ser vulnerables porque eso los coloca en desventaja frente a los demás.

A pesar de que los devotos, al igual que cualquier ser humano, son completamente vulnerables, aparentan ser superhombres y supermatajis. Desgraciadamente esa pose impide el desarrollo de la comunidad de los devotos. En occidente, afirma Kundali das, existe un individualismo exacerbado, y yo pienso que los discursos tan excelsos como los de Bhaktivinoda Thakura, pueden ser malinterpretados y podrán fomentar ese individualismo exacerbado pero mal entendido.

El libro de Kundali recomienda trascender las modalidades de la ignorancia y de la pasión en las que ahora nos encontramos, y situarnos en la modalidad de la bondad. Una vez situados en la modalidad de la bondad, será más fácil brincar a suddha satwa o la bondad espiritual. Lo que no es posible es brincar de la absoluta ignorancia en la que ahora nos hallamos hasta suddha satwa y disfrutar los pasatiempos de Bhaktivinoda Thakur.

“Aparentemente se percibirá que muchos problemas surgen en el cuerpo y la mente; sin embargo, el corazón está desbordante de gozo, derramando un tipo particular de jugo dulce y desconocido. En ocasiones el devoto piensa: “Estoy en un océano de néctar. Toda mi existencia está sumergida en un océano de líquido nectarino.”

¡¿Qué podemos comentar de estas declaraciones!? Es como si un estudiante de aritmética tratara de entender un curso de matemáticas avanzadas. Es de esperar que ante tanta maravilla los devotos permanezcan mudos.