HRIDAYANANADA. ¿METIÓ LA PATA?por Radha Krishna das
Raudo y veloz, mi Confiable Acharyadeva presentó una disculpa luego de que aparecieran publicadas en internet las bendiciones que él le había otorgado a una linda parejita gay que estaba celebrando su unión. «El Tambor Rugiente» les llevó la crónica oportunamente.
Es importante notar que la “unión” y las bendiciones son de noviembre de 2008. Por razones desconocidas, el novio Stan decidió hacer públicas las bendiciones este 1 de febrero. El 7 de febrero ya había aparecido la disculpa de mi Divino Acharyadeva, luego de la vorágine de críticas y reclamos que se suscitaron.
La disculpa que Hridayananda Maharaja emite tiene más agujeros que un queso gruyere, lo cual será evidente más adelante. Pero primero veamos la famosa disculpa tal como apareció en «The Sampradya Sun». Realmente me da una tremenda flojera traducirla al español, pues hay material 1,000 veces más relevante que traducir —como las recientes declaraciones de Gurukripa das sobre lo que pasó en los últimos meses de la vida de Srila Prabhupada—, pero por integridad informativa lo voy a tener que hacer. Aquí vamos:
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Queridos devotos, Jaya Srila Prabhupada. Una carta de bendiciones que le mandé a una pareja gay ha causando una controversia extraordinaria, y por eso estoy escribiendo aquí para aclararles lo que entiendo al respecto y la intención de mi carta.
En el Bhagavad-gita 17.15, el Señor Krishna declara que “La austeridad de lenguaje consiste en decir palabras que sean verdad, agradables, benéficas, y que no agiten a otros”.
Obviamente he fallado hasta cierto punto en este deber como lo prescribe el Señor Krishna, debido a la naturaleza tan amarga e insultante de algunas respuestas. Sinceramente me disculpo con los devotos por esta evidente falla.
Se me ha acusado de albergar veladamente motivaciones políticas, o de buscar imponer en ISKCON una nueva realidad social concerniente a las relaciones homosexuales. A los devotos, incluyendo a los incrédulos, declaro aquí que nada de esto era mi intención. En mi carta, como esplicaré más adelante en detalle, busqué, y aparentemente fallé, encontrar un balance que no convulsionara a ISKCON. La gran agitación que causó mi carta demuestra que fracasé en mi intento, por lo que pido de nuevo una disculpa.
Estoy muy consciente que no tengo el derecho dentro de ISKCON de establecer unilateralmente una política al respecto, y no fue mi intención adelantarme, presionar o coaccionar una decisión del GBC sobre este tema.
En forma irónica, mis puntos de vista sobre la homosexualidad son considerados como conservadores ante el mundo en general, y estos puntos frecuentemente decepcionan a los activistas de los derechos gay. Como indiqué en un documento que escribí antes sobre este tema:
1. No soy partidario ni efectúo matrimonios gay. Acepto la perspectiva de Srila Prabhupada (y por cierto, la del conocido músico gay Elton John) de que el matrimonio ha sido históricamente, y deberá permanecer, una institución heterosexual.
2. Aunque la ciencia demuestra que un segmento de la población nace con una orientación homosexual, y aunque la homosexualidad es natural en ese grupo, yo no creo que lo que es natural para un individuo o grupo de individuos, es necesariamente natural para la sociedad. Por lo tanto, busco un balance que respeta la naturaleza homosexual genética e inevitable de un individuo, y que también respeta el derecho natural de la sociedad en conjunto de privilegiar a la heterosexualidad como su norma social.
En mi carta, la cual iba dirigida a no-devotos educados, empecé diciendo:
"El amor que un ser siente por otro es un reflejo del amor que Dios tiene por nosotros. Por lo tanto, la perfección de toda relación es poder ver a Dios en el otro ser".
Ya que el amor de Krishna por nosotros es puro, pensé que los devotos serios entenderían, desde el principio de lo que dije, que yo estaba hablando de amor espiritual, y no de la lujuria corporal mundana. Creí que verían que yo estaba animando a esas personas a ver a Krishna dentro del otro, y así trascender completamente el concepto corporal de vida. Yo entonces señalé:
"Que Dios bendiga a [estas] almas sinceras, en este compromiso que establecen entre sí basado en el espíritu del amor que Dios siente por ellos. Que [ellos] siempre complazcan a Dios profesándose amor verdadero entre sí".
Es claro que complacemos a Krishna cuando renunciamos a todas las actividades pecaminosas y deseos egoístas, y se lo aclaré bien a la pareja en unas conversaciones privadas. En otras palabras, no les ofrecí mis bendiciones para el éxito en su placer de los sentidos, sino para exactamente lo opuesto: el abandonar toda actividad que no complazca a Krishna. Los llamé "almas devotas" porque no creo que alguien con una naturaleza genética homosexual sea necesariamente "bestial" o "demoníaca" como parece que algunos lo creen.
La historia nos muestra irrefutablemente que muchas almas sinceras que nacieron con una orientación homosexual han luchado sinceramente para servir en la misión de Srila Prabhupada. Y para despertar su amor latente por Krishna, a pesar de la frecuente pesada carga personal y social. No puedo ver a tales almas, como parece que otros sí, como fenómenos repugnantes que ofenden a Dios consciente y obscenamente debido a su composición genética. Conozco bien las declaraciones de Srila Prabhupada al respecto, y confío en que tener un conocimiento maduro y completo del significado y el estilo de la prédica de Srila Prabhupada, hace posible una interpretación más moderada de tales declaraciones. Creo que estoy bien preparado para defender lógicamente este punto de vista, aunque no entraré en una discusión de ello aquí.
Tampoco voy al otro extremo de negar que la homosexualidad es, en ciertas maneras, algo problemático dentro de una sociedad espiritual. La carga especial que llevan los devotos que nacieron con esta condición sólo puede ser aliviada completamente con la iluminación espiritual de ellos.
En el último párrafo de mi carta dije:
"Con la expresión de semejante amor espiritual, que ellos siempre sean, el uno para el otro, una fuente de inspiración y felicidad espirituales. Que su relación los encamine, paciente y progresivamente, de vuelta a nuestro verdadero hogar en el mundo espiritual, donde todas las relaciones se vuelven eternas y perfectas".
Creí que los devotos reconocerían que verdadero amor espiritual se refería a la conciencia de Krishna pura, mucho más allá del concepto corporal de vida, y muy por encima de cualquier tipo de sexualidad. Y es claro que una relación que lleva a la gente de vuelta al mundo espiritual debe ser una relación que, mediante la devoción y el sacrificio genuinos, ha complacido completamente a Krishna.
En ninguna parte de mi carta abordo temas sociales o políticos actuales relacionados con la homosexualidad. En ninguna parte de mi carta se aboga por darle un reconocimiento legal a las parejas homosexuales, ya sea por matrimonio o por unión civil. Como maestro vaisnava que soy, y no como un operador político o creador renegado de políticas, le oré a Krishna que guiara a estas dos almas sinceras a Sus pies de loto.
Admito que expresé este sincero deseo de una manera que no fue lo suficientemente sensible hacia las preocupaciones de otros vaisnavas sinceros. Realmente lamento este error mío. Sin embargo niego categóricamente que actué con motivaciones políticas.
Aprovechemos esta situación para discutir en serio cómo preservar mejor nuestros principios sagrados: Tanto nuestro rigor moral como nuestra profunda compasión.
Deseándoles lo mejor
Su sirviente
Hridayananda das Goswami
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Surge una incógnita. ¿Por qué Stan decidió hacer públicas en febrero las bendiciones que recibió para su "unión" el pasado noviembre? Es evidente que esta revelación tomó por sorpresa a Hridayananda, quien al tratar de aclararla se enredó todavía más. ¿Sería por despecho de los novios al sentir que Su Divina Gracia no les había cumplido en algo? Apenas hace un par de días aparecieron en México unas grabaciones que comprometen al Secretario de Comunicaciones, Luis Tellez. ¿Quién las divulgó? Fue una tal Diana Pando quien lo hizo por "simple despecho por la manera en que me trató".
Mi Sapientísimo Acharyadeva cita un verso del «Gita», alegando que el error suyo consistió en utilizar palabras que en última instancia agitaron la mente de otros. Pero en realidad —y citando el mismo verso— el error estuvo en que las palabras que dijo carecían de verdad. Eso ya fue analizado aquí en «El Tambor Rugiente», y vimos la serie de desatinos poéticos que escribió, y que no requieren ninguna explicación adicional.
Él da a entender, a través del texto de su disculpa, que la gente se agitó porque son unos babosos, incultos y poco sofisticados, y que por lo tanto no comprendieron lo que quizo decir. O sea, la culpa es de todos estos tontos que no pudieron entender su exquisita poesía en la que A significa B, y B es A.
Dice luego que no busca "imponer en ISKCON una nueva realidad social concerniente a las relaciones homosexuales". La verdad es que sí está buscando hacerlo. Las bendiciones gay son un hecho tangible de ello. Aunque se supone que ISKCON debe estar en línea con el parampara, y Hridayananda a la vez debe representar a ISKCON como guru, él termina emitiendo unas bendiciones gay totalmente ajenas a la línea vaisnava que alega representar ("As a Vaishnava teacher... I").
Además, las bendiciones gay conclusivemente sí sirven para tratar de imponer una nueva realidad social en ISKCON, pues hay que tomar en cuenta la cantidad de seguidores ciegos y fanáticos que tiene Hridayananda, los cuales aceptan sus palabras como un néctar terminante que no tolera ningún escrutinio.
Hrdayananda lleva además años tratando que ISKCON adopte una postura doctrinal más "moderna" hacia la homosexualidad. Todos lo sabemos y él lo reconoce aquí cuando dice "en un documento que escribí antes sobre este tema". Él ha escrito desde hace años propuestas para que las relaciones homosexuales monógamas sean reconocidas en el movimiento, y ha argumentado que la tendencia gay es simplemente una naturaleza particular que debemos reconocer y albergar. Esto último lo repite en sus bendiciones gay.
Pero hay todavía un antecedente más antiguo y preocupante de su identificación con la homosexualidad, y su tendencia a embarrarla en la institución que Srila Prabhupada fundó. Me refiero a los "purports" que escribió del Canto Once del «Srimad-Bhagavatam». En estos era importantísimo apuntalar el sistema de 11 Acharyas de Zona que todos ellos estaban imponiendo por la fuerza. Para eso aprovecha y alaba allí a los Acharyas de Zona. No los alaba a todos; sólo a dos. Y sólo a los dos que eran homosexuales. Me refiero a Kirtanananda y Bhavananda. Aquí está lo que dice al respecto:
Los sirvientes sinceros de Caitanya Mahaprabhu se esfuerzan vigorozamente para propagar este movimiento para la conciencia de Krishna, para placer de su maestro espiritual y el Señor Krishna. Actualmente nos encontramos felizmente descansando en la Comunidad Nueva Vrndavana, fundada por Su Divina Gracia Kirtanananda Swami Bhaktipada.
(SB 11.7.6 sign.)
Kirtanananda no fundó Nueva Vrndavana. Cuando Hridayananda escribió esto, ISKCON estaba lleno de fundadores, de acharyas, y de comentaristas de escrituras —pues había que inflar el estatus de estos once seres "divinos". Pero este problema es más antiguo. Hridayananda solía decir que antes de su llegada a México como GBC, el templo ni siquiera era un templo sino apenas un centro de prédica. Sólo con la presencia y trabajo de él se había convertido realmente en un templo (y quizá esto lo convertía a él en fundador del templo). Esto, sin importar que Srila Prabhupada hubiera visitado México desde 1972 e incluso hubiera seleccionado en India las Deidades que vendrían a instalarse en 1973. En ese contexto no es extraño que Hridayananada designe a Kirtanananda como "fundador" de Nueva Vrndavana. Sigue otra cita:
Ejemplos destacados de tales empeños [por construir bellos templos y ciudades vaisnavas con amplios parques, huertos y jardines de flores] pueden verse hoy en India en los jardines del Mayapur Candrodaya Mandira, desarrollados por Srila Bhavananda Goswami Visnupada, y en la comunidad Nueva Vrndavana de Virginia Occidental, organizada por Srila Kirtanananda Swami Bhaktipada.
(SB 11.11.34-41 sign.)
Mi Acharyadeva dice aquí que Bhavananada y Kirtanananda están construyendo templos y ciudades vaisnavas. Cualquier cosa que construyeron la destruyeron con sus actos ilícitos, precisamente de homosexualidad, y de hedonismo y abuso de autoridad. Hridayananda llama Visnupada a Bhavananda, cuando todos —incluyendo Hridayananda— sabíamos años antes que el Bhavas era un sodomita de rapiña. Kirtanananda es aquí Bhaktipada, a pesar de que poco tiempo antes Hridayananda me decía que Kirtanananda era un tal por cual. Se me hace maravillosa la transformación súbita de ellos dos en "Srila" y "Pada" cortesía de nuestro Acharyadeva.
En resumen, Hridayananada das Goswami dice una cosa y luego tiene que andar explicándola a tropezones, como en el caso de las bendiciones gay, y eso no es un buen indicio de su confiabilidad como autoridad doctrinal. Esto mismoya había ocurrido recientemente cuando se puso a aclarar una carta sobre la finca de Costa Rica que había escrito seis meses antes. Y tenemos también las citas del Canto Once que acabamos de ver. Por cierto, ediciones posteriores de la obra eliminan toda referencia a Bhavananda y a Kirtanananda, y a que Hridayananda se encontrara felizmente descansando en Nueva Vrndavana.
Hridayananda no se disculpa por lo que dijo, sino por la forma en que lo dijo, o más bien por la forma en que otros malentendieron lo que él dijo, y que según él causó un gran revuelo. La realidad es que los devotos no son tan tontos, y pudieron ver que el trasfondo de sus bendiciones gay era incorrecto, y que la actitud del Maharaja era equivocada.



