miércoles, julio 21, 2010

De Patadas y Metafísica


por Astika das

El reciente campeonato mundial de futbol me hizo recordar la reflexión que, sobre este deporte, hizo Anthony de Melo en El Canto del Pájaro --quizás el más popular de sus libros.

En la mencionada reflexión, el filósofo hindú-católico presenta a Cristo como espectador en un partido de futbol. En la cancha participan dos equipos, los cristianos y los protestantes. Cuando los cristianos meten gol, Cristo salta como resorte de su asiento dando muestras de júbilo. Sin embargo, cuando los protestantes meten gol Cristo no muestra tristeza, sino que vuelve a manifestar síntomas de júbilo. Considerando inexplicable la actitud de Cristo, un espectador que se hallaba a su lado le pregunta: "¿Pues tú a quién le vas?". A lo que Cristo le responde: “Yo no le voy a nadie; a mí lo que me maravilla es la habilidad de los jugadores.”

Evidentemente, la neutralidad que debería mostrar el verdadero amante del deporte no es lo que caracteriza a los torneos deportivos actuales. Los mexicanos le apuestan a los mexicanos, los españoles le apuestan a los españoles, los noruegos le apuestan a los noruegos. Esta rivalidad es un signo inequívoco de la identificación corporal. A tal grado llega a darse esa identificación corporal que el escritor polaco Capucinski hasta escribió un libro, La Guerra del Futbol, en el cual analiza cómo el fanatismo del futbol provocó la guerra entre dos países centroamericanos (El Salvador vs Honduras).

NOSOTROS NO SOMOS EL CUERPO

En El Bhagavad-gita Tal Como Es, Srila Prabhupada explica que en Kali Yuga, la era en que vivimos, la gente no es muy inteligente. Esta aparentemente incómoda y alevosa declaración se puso de manifiesto con el reciente campeonato mundial de futbol. La gente de todo el mundo pasó todo un mes enfrascada en “la caja idiota” absorta en la competencia mundialista.


En uno de sus libros, el vate argentino Jorge Luis Borges ilustra lo vulnerable de la condición humana cuando muestra que alguien, valiéndose de un ladrillo, rompe el vidrio de un aparador, y automáticamente provoca la movilización de la policía, de los vecinos, de los propietarios y de los empleados del edificio, de la prensa, y de todos los medios televisivos, etc. El reciente torneo mundial de futbol atrajo la atención del mundo entero. A mí me resultaba prácticamente inexplicable el hecho de que la TV mexicana en un canal mostraba el caudaloso río de Santa Catarina arrasando la ciudad de Monterrey, y bastaba presionar un botón para cambiar de canal, y presenciar una muchedumbre de mexicanos embelesados viendo el partido de futbol que se celebraba en Sudáfrica.

ANTONHY DE MELO Y LA FILOSOFIA DE LA INDIA

En realidad, en El Canto del Pájaro, Anthony de Melo muestra a Cristo presenciando un partido de futbol para ilustrar lo que debía ser el espíritu deportivo y reprobar el espíritu partidista del ser humano. Sin embargo, El Bhagavad-gita Tal Como Es, que representa la crema de la filosofía hindú --filosofía que Anthony de Melo rechazó para abrazar el catolicismo--, ni siquiera aprueba el esparcimiento que proporciona el espíritu deportivo, por considerar que es una patada –para utilizar los términos futbolísticos tan en boga- a la inteligencia humana.

Según la filosofía de El Bhagavad-gita Tal Como Es, de su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, nuestra verdadera identidad es espiritual. En realidad, no somos el cuerpo, somos el alma que está adentro del cuerpo, específicamente en el corazón, y de acuerdo con las actividades fruitivas que hicimos en vidas anteriores ahora tenemos cuerpo de mexicanos, de polacos, de argentinos, etc.

LA MISION DE LA VIDA HUMANA: DISTORSIONADA

La política, el deporte, la cultura, en fin todas las manifestaciones de nuestra vida están superpuestas o basadas en una premisa falsa. Esa premisa falsa consiste en hacernos creer que somos el cuerpo. La competencia mundial de futból llevó esa identificación corporal a su máxima expresión. Por ejemplo, en la primera plana de la prensa nacional apareció la foto de Miguel Gomez Mont, Director General del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, agrediendo a los futbolistas mexicanos luego de que perdieron contra Argentina. El resquemor que manifiesta Gómez Mont demuestra que la ignorancia filosófica no es patrimonio de la clase desposeída mexicana sino que es patrimonio de todos los mexicanos. Salvo honrosas excepciones, durante la contienda mundial de futbol, la mayoría de los mexicanos se embadurnaba la piel con los colores patrios, se vestía con prendas tricolores. Y eso mismo hacían los italianos y los brasileños y los españoles.

UN TAXISTA ASOMBRADO

El día que jugaron México y Uruguay, cogí un taxi cerca de la casa. El taxista me preguntó a qué equipo le iba. Y se sorprendió grandemente cuando le respondí que a Uruguay. Casi me pulverizó con la mirada. Lo tranquilicé con una mentirita piadosa: le platiqué que mi madre era uruguaya, y que yo me hallaba en el D.F. de vacaciones.

La sociedad está loca de remate. Mi maestro espiritual, Srila Prabhupada formó ISKCON (Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, por sus siglas en inglés), con la idea de sacar de la locura a la sociedad, y para lograr dicho objetivo difundió profusamente las enseñanzas de los Vedas, específicamente El Bhagavad-gita Tal Como Es. Y durante los diez años en que él dirigió ISKCON, las cosas funcionaron a las mil maravillas, pero tan pronto como él abandonó el plano material, ISKCON cayó en el mismo juego de la sociedad materialista que estaba tratando de salvar.


EL FANATISMO DE LOS DEVOTOS

Los devotos cojean de la misma pata que los karmis. Los karmis se identifican con el equipo de balompié de su país, con el color de la piel, y con ciertos símbolos de estatus. Y esto mismo pasa con los devotos. Los devotos sólo aceptan a su guru como verdadero y rechazan como falsos a todos los demás. Además, para ellos, sólo su grupo detenta la verdad. Este fanatismo es comprensible entre los karmis, pues éstos desconocen la filosofía vaisnava, la cual propone que nuestra verdadera identidad es espiritual. Pero este fanatismo es inexplicable entre los devotos, y constituye una patada a la tradición espiritual.

Lo peor es que este fanatismo sectáreo ha sido promovido por los propios gurus y líderes de ISKCON. Cuando Srila Prabhupada vivía, todos éramos hermanos al servicio del acharya. Claro que había conflictos, pero eran menores debido a que exisitía una autoridad genuina y única.

Pero luego, los intereses personales de los acharyas, GBCs y gurus, tomaron precedencia sobre Srila Prabhupada. Y para conservar su poder, ¿qué mejor que un grupo de fanáticos que los siguan ciegamente?

sábado, julio 17, 2010

¡El Premi-Bhakta Aindra Prabhu nos ha Dejado Súbitamente!


por Aniruddha das

Vaishnavas y vaishnavis de todo el mundo. Por favor acepten mis más humildes reverencias. ¡Todas las glorias a nuestro amado maestro espiritual, shaktyavesa-avatara y yuga-acharya Su Divina Gracia Srila A.C. Bhaktivedanta Swami Maharaja Prabhupada!

Con mucho pesar acabo de leer una nota que me remitió Su Santidad Keshava Maharaja, en la que se informa de la súbita partida al mundo espiritual de premi-bhakta Aindra Prabhu.

Yo tuve la inmensa fortuna de asociarme con esta alma excelsa. No mucho, pero sí lo suficiente para constatar que era un devoto del más alto calibre; en realidad, un uttama-bhakta.

Una de sus múltiples glorias fue inaugurar, hace casi 30 años, el kirtan continuo, las veinticuatro horas del día, en el templo Sri Sri Krishna Balarama Mandir, donde residía permanentemente.

Todo aquel que conoció a Aindra Prabhu le consta que fue un devoto que se consagró a cantar Hare Krishna. Nunca se inmiscuyó en política y jamás tuvo el más mínimo deseo de obtener una posición eclesiástica o administrativa. Su único deseo y ocupación era cantar el maha-mantra y adorar a Sri Sri Radha Shyamasundar. Su conducta y su sadhana eran intachables. Era sumamente estricto en cuanto a no relacionarse innecesariamente con el sexo opuesto. En realidad, Aindra Prabhu era un dechado de todas las cualidades de un vaisnava.

Sri Aindra Prabhu era un sadhu brahmacari que se vestía de una sola pieza: con un dhoti blanco de seda cruda envolvía todo su cuerpo. Cruzaba sobre su pecho los dos extremos del dhoti y luego con las puntas hacía un nudo en la nuca. Siempre que se lo veía, tenía la mano metida en la bolsa de japa, cantando los Santos Nombres. Aunque nunca adoptó la orden de sannyasa. …¡Aindra Prabhu era más que un sannyasi! ¡Era un devoto de la más alta jerarquía, muy por encima de los asramas y varnas!

Los devotos lo reconocieron como un eminente erudito en las Escrituras gaudiya-vaisnavas. Se había sumergido en el océano de madhurya-bhakti-rasa y dominaba el tema no teóricamente, sino por vivencia personal. Recuerdo que con ocasión del tirobhava de Srila Prabhupada en 2004, Aindra Prabhu de repente se puso a respirar pesadamente, como sobrecogido por un intenso sentimiento, en el momento que se puso a recitar unos poemas de Jayadeva Goswami que describen los intercambios amorosos entre Radha y Krishna. Fue una emoción espiritual genuina, no un espectáculo barato.

En noviembre del año pasado, lleno de ansiedad, Sri Aindra Prabhu me dijo en el interior de su asrama —en realidad, era un altar— un cuarto ubicado en el tercer piso del edificio del gurukula, adyacente al templo: "Prabhu, ¡Sri Sri Radha Shyamasundar son mis ishta-devas! ¡¡No puedo vivir sin Ellos! ¡Ellos son mi alma y vida! ¡No puedo tolerar la idea de que me nieguen servirlos directamente!"

Como referencia necesaria, les diré que Aindra Prabhu había escrito un libro a pedido de Srila Prabhupada. En un sueño Srila Prabhupada se le manifestó y le pidió: "Quiero que escribas un libro sobre la importancia de la distribución de mis libros".

Aindra Prabhu era un devoto artista, un perfeccionista. Así que le tomó más de 6 años redactar elaboradamente el libro. Lo revisó muchas veces, lo pulía y documentaba más y más, mejoraba la dialéctica, y dilataba y ampliaba los temas. Repito: todos lo consideraban un erudito en las Escrituras. Y lo más asombroso: la manera como abordó el tema, es por decirlo de algún modo, totalmente sui generis.

Finalmente lo terminó y lo tituló: La Perfección del Arte de la Distribución de Libros. Poco después de completarlo, de nuevo Srila Prabhupada se le apareció en sueños. Aindra Prabhu aprovechó la ocasión para informarle: "Srila Prabhupada, ya escribí el libro que me pediste... ¿Lo quieres leer?". Entonces Srila Prabhupada le respondió: "When you publish it, I will read it". ["Cuando lo publiques, lo leeré].

Antes de publicarlo, le pidió a varios de sus hermanos espirituales su opinión de la obra. Estos devotos eran bhaktas maduros y muy adelantados en el servicio devocional.

La primera parte del libro es una fuerte crítica contra el actual liderazgo de ISKCON. Esto en sí ya era un escándalo. Y para mayúscula sorpresa de todos, la segunda parte del libro es una tesis sobre madhurya-rasa-tattva, en la que, ¡hari bol!: ¡Aindra Prabhu revela su siddha-svarupa, su forma espiritual eterna con la que sirve a Sri Sri Radha-Shyamasundar!

Sobra decir que la lectura anticipada del libro causó sorpresa entre los pocos que lo leyeron. Por supuesto, también hubo felicitaciones. Pero las noticias de la inminente impresión y distribución del libro llegaron a oídos de las autoridades locales.

Tras ser citado, Aindra Prabhu, humilde pero valiente como era, les proporcionó a estas autoridades una copia digital del manuscrito. Para no hacer largo este relato, baste decir que dichos funcionarios de ISKCON le prohibieron tanto la impresión como la difusión del libro. De lo contrario, sería oficialmente expulsado de la institución que fundó Srila Prabhupada, su maestro espiritual. He aquí la razón de las ansiosas palabras de Aindra Prabhu que apunté al principio.

Días antes de este acontecimiento, el 26 de octubre de 2009, Sriman Kurma Rupa Prabhu había celebrado gopastami, el día en que Sri Krishna formalmente asumió los deberes de un vaquero. Se organizó un extático festival con go-puja, kirtan y prasadam. Y Aindra Prabhu dirigió el kirtan. Siempre llevaba consigo un armonio portátil que él mismo había diseñado. Tenía una especie de pie o base que le permitía apoyarlo contra la cintura en caso tuviera que cantar Hare Krishna caminando (harinam sankirtan). Esta vez se sentó en una enorme alfombra a campo abierto y desde ahí cantó lleno de gozo los Santos Nombres por espacio de una hora.

Cuando se sentaba diariamente en la lujosa sala del templo, Aindra Prabhu siempre colocaba encima del armonio dos pequeños cuadros: uno con la fotografía de Srila Prabhupada, y el segundo con la fotografía de Sri Panchatattva. En la parte posterior de dicha sala los devotos construyeron una plataforma de madera donde Aindra Prabhu se acomodaba junto con el resto de kirtaniyas. Desde ahí, mientras cantaba con bhakti del más alto nivel, contemplaba sin cesar a Sri Sri Gour Nitai, a Sri Sri Krishna y Balaram y Sri Sri Radha Shyamasundar. Y por supuesto, a Srila Prabhupada.

Con ocasión de Gopastami, quedé extasiado de escuchar cómo Aindra iba subiendo las notas, medio tono a la vez, y cadenciosa y exquisitamente iba cambiando las melodías con que acompañaba el canto del maha-mantra: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare / Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare. Y lo más importante: concentraba toda mi capacidad auditiva en el sonido de su voz; la voz de un premi-bhakta cantando puramente los Santos Nombres.

Claro, mi apreciación de Aindra Prabhu es subjetiva, personal. Pero créanme que hay muchos, pero muchos devotos que la comparten. En todo caso, su partida trágica y prematura, es una pérdida irreparable para ISKCON y no ISKCON. ¡La lamento profundamente! De verdad, ¡qué pérdida irreparable! Para nosotros.

A decir verdad, desconozco qué sucedió con la polémica que creó la intención de Aindra Prabhu de publicar La Perfección de la Distribución de Libros. Supe que los libros ya estaban en la imprenta cuando se originó la controversia. Y que un devoto los tiene guardados en una bodega.

Krishna obra de maneras incompresibles. Todo lo que sucede es Su dulce voluntad. Sri Srimad Aindra Prabhu fue un devoto ejemplar: ¡por más de tres décadas jamás salió de Vrindavan, y se dedicó a cantar sin cesar, de día y de noche, el Santísimo Nombre de Srimati Radharani, junto con el nombre de Su amante trascendental: Sri Shyamasundar! La voz con la que cantaba los Santos Nombres no sólo era dulce, sino que estaba impregnada de prema-bhakti. ¡Créanmelo!

El bhajana diario de Aindra Prabhu le consumía más de ocho horas. Dormía muy poco: dos o tres horas a lo sumo. La mayor parte de la noche se la pasaba cantando Hare Krishna y adorando a Sus Deidades, que incluían a Gour-Nitai, ante los cuales se postró en su momento póstumo.

Cuando le pregunté a Aindra Prabhu si iba acatar la prohibición que los líderes locales de ISKCON le impusieron a su libro, él me respondió: “¡Por supueto que no!” Nadie sabrá por qué Aindra Prabhu partió de esa manera. Pero de algo estoy completamente seguro: él nunca desobedeció ni desobedecería las órdenes que le impartió Srila Prabhupada. ¡Hare Krishna!

¡Todas las glorias sean para Sri Srimad Aindra Prabhu!
¡Todas las glorias sean para Srila Prabhupada!
¡Todas las glorias sean para Sri Sri Radha-Shyamasundar!

La Desaparición de Aindra Prabhu


por Kesava Swami

Queridos Devotos:

Todas las glorias a Srila Prabhupada! Pranams. Dandavats.

Es con pesar que les informo de la desaparición de Aindra Prabhu esta noche. Acabo de llegar del templo Sri Sri Krsna Balaram Mandir, luego de estar en el kirtan de separación en la partida de nuestro querido vaishnava thakur. No tengo muchas palabras, ya que ayer lo escuché en sus bhajans de la tarde. Realmente se siente mucho la separación de un devoto tan querido. Toda la comunidad está apesadumbrada, más entendemos filosóficamente la misericordia transcendental de Srimati Radharani y Krsna Balaram. Además abandonó su cuerpo en dandavats a sus deidades de Sri Sri Gaura Nitai. Qué Glorioso!!!


Un fuerte abrazo.

Lo que sigue es la información en la página de ISKCON Vrindavana.

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Razona mal quien dice que los Vaisnavas mueren.
Pues siguen viviendo en el sonido.
Los Vaisnavas mueren para vivir, y al vivir tratan
De propagar el santo nombre por doquier.


Su Gracia Aindra Prabhu alcanza el Reino Espiritual

Con gran angustia le informamos a los devotos sobre la desaparición de Su Gracia Aindra Prabhu la noche del 16 de julio 2010. Él estaba solo en su habitación adorando a sus queridas Deidades cuando aparentemente hubo una fuga de gas del cilindro que allí había. Algunos devotos escucharon un ruido y había algún olor, pero nadie supo de dónde venían. Los devotos tocaron la puerta de Aindra pero no hubo respuesta toda la noche. Su puerta es muy gruesa y tiene una tranca. A la mañana siguiente Aindra Prabhu no bajó al templo a vestir a Sri Sri Radha Shyamasundara, y en consecuencia los devotos pudieron entender que algo serio había ocurrido. Con dificultades pudieron romper la tranca de la puerta y sólo un devoto, Adi Kesava das, fue lo suficientemente pequeño para poder entrar. Él pudo ver que toda la habitación estaba ennegrecida y todo estaba revuelto. Parece que Aindra prendió un fósforo en la habitación que hizo que se encendiera el gas de la habitación y la quemara. Aindra estaba detrás del altar. Parecía como que intentó abrir sin éxito la ventana, así que ofreció sus reverencias postradas a Sri Sri Gour Nitai y dejó el cuerpo en esa posición. Cuando Adi Kesava encontró a Aindra, éste ya tenía mucho tiempo de haber partido y su cuerpo estaba en posición de ofrecimiento de reverencias.


En este momento se están haciendo los trámites para llevar a Aindra Prabhu en prosesión a Sri Yamunaji. Toda la comunidad vaisnava seguramente lamentará la desparición de un kirtaniya tan fuerte que inspiró al mundo con akhanda kirtan. Su guía santa y su ejemplo como discípulo puro y dedicado de Srila Prabhupada de seguro lo han calificado para una entrada express añ eterna lila de sus adorados Señores, Sri Sri Radha Shyamasundara.

Fotos del altar y habitación de Aindra Prabhu antes del accidente.

Sitio oficial del kirtan de las 24 horas.

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Posdata del Detective Devocional


Dedicado a Jagad.

por Astika das

Antes de ser devoto de Krishna, siempre me preguntaba ¿Qué pensarán los políticos en su fuero interno? ¿Serán conscientes de que engañan al público o simplemente lo hacen en automático? Gracias a la lectura de los libros de Srila Prabhupada me percaté que las almas condicionadas tenemos cuatro defectos: sentidos imperfectos, tendencia a la ilusión, cometer errores y ……

Bhaktisiddanta Maharaja decía que este mundo es un mundo de engañados y engañadores, y para ilustrar este principio solía narrar que en Vrindaban Dham, las mujeres se acercaban a los lugares en los que meditaban los santos con el afán de distraerlos de su meditación y provocarlos sexualmente. Las mujeres de Vrindaban hacían tal cosa porque para ellas era importante procrear hijos con un sadhu (santo). Conscientes de este fenómeno, algunos pillos se disfrazaban de sadhus, y aparentaban estar meditando pero en realidad lo que hacían era esperar a sus víctimas para disfrutar de la vida sexual.

Que los políticos mundanos engañen a sus seguidores es algo comprensible puesto que ellos actúan en el mundo de maya, de la ilusión. Lo que si nos deja perplejos es que aquellos que afirman que están tratando de sacar de la ilusión a sus seguidores, los metan en una ilusión más sutil, más compleja. Este es el caso de muchos gurus actuales.

Hace más de un año aquí en El Tambor Rugiente yo empecé la serie Gurus de Peluche, para reseñar mis encuentros con diversos aventureros de la devoción que se presentan como gurus y pastores de almas caídas. Pero estos gurus son tan inofensivos como las serpientes sin colmillos. Ellos son la antípoda del sadhu. El término sadhu significa el que corta, el que te saca de la ilusión. En alguno de sus maravillosos libros Srila Prabhupada ilustra este punto diciendo que si vas al médico y le muestras un furúnculo, éste, sin compasión, lo oprimirá y sacará la infección. En cambio un mal médico, para evitarte dolor, solamente lo acariciará.

Gurus como Paramadwaiti Swami se percataron que en términos económicos y de seguidores no es redituable predicar lo que predicó su propio guru, Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, y prefirieron el camino fácil, el camino más transitado, de seducir a sus seguidores con espejismos materiales como la ecología, la amistad, la unión familiar, el bienestar físico, etc. En las conferencias de estos swamis no se escucha nada que tenga que ver con el canto del santo nombre, con las hazañas de su gurudeva A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, con la necesidad de abandonar la familia cuando esta es un estorbo en el sendero espiritual, con la actitud negativa hacia la vida que debe tener el practicante del sendero espiritual. Ellos de manera sutil fomentan y no destruyen la ilusión.

LA PREDICA EN COLOMBIA

Hace años me tocó vivir varios días en la finca Hare Krishna de Cundinamarca, cercana a la capital Santa Fe de Bogotá. Durante todos esos días, Maharaj Paramadwaiti, con la intención de impulsar el sankirtan (distribución de libros), celebraba istagosthis con los devotos colombianos que duraban de 12 a 15 horas. Se hablaba del diseño de libros, de estrategias para distribuir los libros, de inversión en imprentas; de todo se hablaba menos de Krishna; de nada que tuviera que ver con desarrollar una actitud devocional. Esos istagosthis a mí me parecían más estrategias de una empresa editorial transnacional que algo que tuviera que ver con desarrollar amor por Dios; se ponía más énfasis en los resultados económicos que en el desarrollo espiritual. Yo me aburría tanto en esos istagosthis que le pedí permiso a Paramadwaiti maharaj de no asistir, para aprovechar ese tiempo escribiendo una novela sobre los Hare Krishnas.

El sankirtan no es una actividad material, es una actividad espiritual. En lo que a mí concierne, yo distribuía muchos libros cuando me levantaba muy temprano, cantaba cuidadosamente mis rondas, y leía atentamente el Srimad Bhagavatam. A pesar de que Srila Prabhupada insistía mucho en la competencia trascendental de la distribución de libros, Bhaktisiddhanta Saraswati Thakur se complacía mucho cuando un bhakta distribuía un solo libro.

Más tarde, cuando --rumbo a Lima-- volví a pasar por Colombia, preferí hospedarme en un hotel y no en los asramas de BA Paramadaiti Swami. Hablé por teléfono con varios de los discípulos de Paramadwaiti Swami y me confesaron que estaban muy decepcionados con el afán desarrollista de su gurudeva.

Por el reporte de Vrinda Perú que publicó recientemente El Tambor Rugiente, me enteré que mi querido Hrisikesa Maharaj y Madhava Maharaj abandonaron su posición de sannyasis. Ellos eran dos pilares importantes del movimiento Hare Krishna en Colombia. Si esos reconocidos devotos se cayeron, no es de extrañarnos que muchos de los devotos mexicanos que inició hace algunos años Paramadwaiti Swami no estén ya interesados en visitar a su gurudeva. Nomás aquí en mi barrio está la madre Mohini devi dasi quien, por no sentir ninguna inspiración de parte de su gurudeva, volvió a comer carne. otro discípulo suyo, Gupta das, mira con gran satisfacción las denuncias que publica El Tambor Batiente en contra de su gurudeva. Y recientemente me informaron que la madre Radhakunda, quien a instancias mías aceptó iniciación de Paramadwaiti Swami, trató de suicidarse.

INICIACIONES AL VAPOR.

Como culminación de su reciente visita a México, Paramadwaiti Swami inició en Vrinda a 25 discípulos. Yo le pido a los lectores que estén atentos y que el año entrante verifiquen cuántos de los discípulos que fueron iniciados al vapor aún seguirán practicando bhakti yoga. En realidad no se trata de bhakti yoga. Yo leo los libros de Srila Prabhupada sobre bhakti yoga, y nada tienen que ver con las disertaciones que Paramadwaiti Swami dicta sobre vegetarianismo, ecología, Oida-terapia, bienestar físico, etc.

A pesar de que yo tengo una formación académica, de que soy discípulo iniciado de Srila Prabhupada, de que canto diaria y rigurosamente el número prescrito de rondas, de que leo los libros de mi maestro espiritual, me tardé varios años en descubrir el fraude que representa BA Paramadwaiti Swami. Mi hermano espiritual R.K. a menudo me decía: “¿No te das cuenta que en las clases de Paramadwaiti no hay sustancia, que son completamente improvisadas?” Pero yo no le hacía caso. Paramadwaiti Swami era mi último asidero. Había desertado de ISKCON, del Sri Caitanya Saraswath Math. Paramadwaiti Swami y yo habíamos transitado juntos un largo trecho por el sendero del bhakti yoga, y ahora resultaba que también él estaba desviado. Yo me resistía a creer en las palabras de R.K. Pero con el paso del tiempo tuve que aceptarlas.

UN DIA TIPICO EN LA VIDA DE BA PARAMADWAITI SWAMI

Cuando Paramadvaiti se alojaba en mi casa durante sus visitas a México en el pasado, a mí no me agradaba dormir en la misma habitación con él debido a que duerme con la luz encendida. Eso mismo hace mi esposa. Creo que al estar la luz encendida no te atacan los raksasas o algo por el estilo. Ojala la luz encendida pudiera evitar que yo tuviera los horrendos sueños que tengo.

Yo tengo el hábito de despertar alrededor de las 5.30. No importa si me acuesto a las 9 de la noche o a las 2 a.m. Regularmente despierto a las 5.30. En aquellos días yo trataba de no hacer ruido para no despertar a Paramadwaiti Swami, pero cuando estaba en el lavabo echándome agua en la cara para despabilarme, Maharaj gritaba: “Astika, quién es la vieja esa que anoche hizo la pregunta sobre el karma?” Cuando le respondía que era la encargada del Centro Cultural de la India, él añadía: “Es una verdadera bruja.” En seguida me preguntaba por el itinerario que seguiríamos ese día. Yo quería concentrarme en mis rondas pero me veía obligado a ser cortés con mi huésped. La hora de las rondas la pasábamos recordando anécdotas de la noche anterior.

Una vez, a las 7 de la mañana llegó una llamada telefónica desde Medellín, para informar que unos malandros habían puesto una bomba en el templo de la granja. Maharaj, vía telefónica, discutió con sus discípulos colombianos sobre el incidente de la bomba. Mientras tanto, los devotos aquí en México llevaban más de una hora cantando mantras en el templo, esperando que Su Santidad BA Paramadwaiti Swami apareciera para dar la clase del Srimad Bhagavatam. Pero el Maharaja seguía clavado en el teléfono dando instrucciones a sus discípulos colombianos.

Por fin maharaj se sentó en la asana, entonó unos mantras sabrosones y posteriormente habló sobre la necesidad de ser lindos en esta vida. Además hizo algunos chistecitos que de inmediato ganaron la simpatía de la audiencia.

CLASE DEL BHAGAVATAM EN LA INDIA

Recuerdo cierta ocasión que en una clase de El Srimad Bhagavatam en el templo de Vrinda, en Vrindaban, India, Maharaj Paramadwaiti hablaba sobre lo padre que es hablar sin tapujos. “Eso es lo bonito de este movimiento. Que se puede hablar libremente. Que se respeta la opinión de todos”. “Claro, alguien más avanzado expone… pero los demás tienen la oportunidad de cuestionar libremente.”

Era una hermosa mañana primaveral. En el jardín de Vrinda estábamos sentados cerca de 40 devotos de diversas partes del mundo. Hasta atrás estaba yo sentado con Premananda das, devoto español que durante varios años fue vicepresidente del movimiento Hare Krishna en España, y que acababa de desertar de ISKCON. Cuando Maharaj Paramadwaiti concluyó su disertación, yo le pregunté a Premananda das: “¿Qué te pareció la clase?”

“Muy buena” --me dijo él.

“Eso es lo que tú piensas --le dije yo--, pero atrévete a cuestionar lo que él está diciendo, y sus discípulos te darán una patada en el culo y te echarán del asrama.”

Notas del Detective Devocional


por Astika das

El Tambor Rugiente publicó un comentario de un tal Jagad en relación con la nota que yo publiqué sobre la visita de Paramadwaiti Swami a Vrinda México. Me parece que el comentario de Jagad se presta para que yo haga algunas aclaraciones que, sin lugar a dudas, a los devotos nos permitirá seguir enfrascados en tópicos relacionados con el Señor Krishna.

Tratando de ejercitar un poco mi escaso sentido del humor, al principio de la nota, declaro que visité Vrinda en calidad de espía; sin embargo, pareciera ser que si yo estoy negado al sentido del humor, Prabhu Jagat ni siquiera sabe con qué se come ese extraño ingrediente, que es completamente ajeno para la mayoría de los mexicanos, y en un tono agresivo declara: “por otro lado no entiendo tu actitud de “espía”. Si tu meta es encontrar excremento es un hecho que tarde o temprano vas a encontrarlo dentro de un quirófano:”

Debo confesar que no me queda nada clara esa imagen del quirófano. Pero adivino que detrás de las palabras de Prabhu Jagad subyace aquella idea vaisnava que los devotos son como cisnes y no como moscas que se regocijan en el excremento. Creo que Prabhu Jagad no captó cabalmente la intención que había detrás de mi visita a Vrinda. Mi intención no era despotricar contra Paramadwaiti Swami y contra Vrinda. Esa misma mañana yo había escrito una nota para El Tambor Rugiente en la cual acusaba de fraudulenta la misión de Paramadwaiti Swami pero el tono de la nota me parecía francamente agresiva, y un tanto injusta. Visité Vrinda con la abierta intención de constatar la validez de esa nota.

DENUNCIAR A UN “DEVOTO” NO ES TAL FACIL COMO PARECE

En Vrinda encontré muchachos y muchachas vestidos de devotos bailando y cantando Hare Krishna, y eso en sí ya es síntoma de devoción, que no tiene nada qué ver con el fétido olor a excremento; me sirvieron un suculento plato de prasadam; Paramadwaiti Swami, acompañado de una mandolina, dirigió un animado Kirtan y posteriormente dictó una conferencia sobre un verso de El Bhagavad-gita. Sin embargo, se requiere tener espíritu de “detective” devocional para detectar la autenticidad de toda esa fanfarria devocional. Y para merecer el título de detective devocional se necesita estudiar escrupulosamente el contenido de El Bhagavad-gita Tal Como Es, y seguir los principios regulativos enunciados por los maestros espirituales que pertenecen a la cadena de sucesión discipular, y sobre todo analizar cuidadosamente los resultados prácticos de las esporádicas visitas de Paramadwaiti Swami a México.

LOS DEVOTOS DE MI BARRIO

En mi barrio, Pedregal San Nicolás, hay varios devotos que fueron iniciados por Paramadwaiti Swami pero que ya no practican el sendero de bhakti yoga. En su momento, ellos también participaron en la algarabía que reina en los festivales de Vrinda, pero ahora ya no sólo no visitan Vrinda sino que han vuelto a sus antiguos hábitos, como comer carne. ¿Por qué sucede eso? ¿Por qué se extingue tan rápidamente la euforia que provocan los kirtanes y las clases de Paramadwaiti Swami? Porque no hay substancia. Porque una audiencia de neófitos es incapaz de detectar si los discursos del Swami, los cuales están plagados de gracejadas, en realidad están sustentados en las escrituras reveladas, o si el Swami hábilmente se los saca de la manga de la kurta.

En alguno de los libros de Srila Sridhara Swami se narra que en una ocasión Goura Kishora das Babaji asistió a una conferencia sobre bhakti yoga que dictó un renombrado sadhu de la región. Cuando el sadhu concluyó su charla, Gour Kishora das Babaji le pidió a la concurrencia que limpiaran con agua y jabón el sitió donde el sadhu había dictado la conferencia porque estaba contaminado. Extrañados, los miembros de la audiencia, le recriminaron: “cómo puede estar contaminado este sitio si el sadhu sólo habló de Dios?”

A lo que Goura Kishora das Babaji respondió: “¿Ustedes escucharon que habló acerca de Dios? Yo lo único que le escuché decir es: DINERO, DINERO, DINERO.”

Esta anécdota ilustra magistralmente como un mismo discurso se puede interpretar de muchas maneras, dependiendo de la calidad de la audiencia.

DOS ANECDOTAS SOBRE EL MISMO TOPICO

En cierta ocasión, maharaj Paramadwaiti estaba dictando una conferencia en el departamento que la madre Radhakundha poseía al sur del d.f. ( tengo entendido que la madre Radhakunda perdió ese departamento y otro que poseía cerca del Parque Hundido para impulsar la prédica de Vrinda). A Maharaj Paramadwaiti le dieron ganas de ir al baño, y me pidió a mí que continuara la clase. Yo me hallaba sentado en medio de la audiencia, frente a él. Yo le respondí que yo no podía continuar con la clase. Sorprendido él me interrogó: pero “¿por qué no puedes continuar con la clase?” Yo le respondí: “porque no estoy de acuerdo con nada de lo que tú estás diciendo.”

En otra ocasión, en Vrinda Perú, los devotos me pidieron que diera la clase de El Bhagavad-gita pues consideraron que no encontrándose presente Paramadwaiti Swami y siendo yo un discípulo iniciado de Srila Prabhupad lo indicado era que yo diera la clase.

Al principio, yo decliné la invitación alegando que estando presente un sannyasi peruano él debía dar la clase y no yo, que yo me hallaba en Perú en viaje de negocios. Ante la insistencia del joven sannyasi peruano acepté dar la conferencia. Me apegué hasta donde pude al significado de Srila Prabhupada. Al final de la conferencia varios devotos se me acercaron y me manifestaron simpatía diciéndome que las ideas que yo expresaba eran muy diferentes a las de maharaj Paramadwaiti. Yo les dije que las ideas que yo expresaba no eran mías, sino que eran de Srila Prabhupada.

LOS DISCIPULOS DE PARAMADWAITI SWAMI

En cierto sentido, me siento culpable porque a instancias mías, la madre Radhakunda es discípula iniciada de BA Paramadwaiti Swami. La misma mañana en que visité en mi calidad de “detective” espiritual Vrinda, el famosísimo Goura Lila me informó por teléfono, entre un titipuchal de otros chismes, que la madre Radhakundha había tenido un intento fallido de suicidio. Yo espero que ese chisme sea infundado y que la mataji goce de buena salud.

Me hallaba yo disfrutando mi plato de prasadam en el comedor de Vrinda, en compañía de Prema Sindhu das y de Robin, el hijo de la mataji Radhakunda, cuando aparece en escena la misma mataji Radhakunda, se acercó hasta la mesa donde yo me hallaba sentado, y mostrando una amplísima y efusiva sonrisa me dice: “Prabhu, me da un gusto enorme verle. Permítame darle un fuerte abrazo karmi.”

A mí eso de “abrazo karmi” me dejó completamente anonadado. ¿Por qué ha de ser karmi un abrazo entre devotos? Esa actitud y esa declaración de la madre Radhakunda denotan que ella es una mujer bien intencionada, pero completamente confundida, y su confusión proviene de la falta de entrenamiento en el campo de la devoción. Su guru visita México en visitas de doctor, y, obviamente, no tiene tiempo de entrenar a sus discípulos. Sin embargo, sí tiene tiempo de despojarlos de sus propiedades.

LAS ENSEÑANZAS DE SRILA PRABHUPADA LES QUEDARON CHIQUITAS

La madre Radhakunda y Balarama Prabhu eran dos miembros importantes de Vrinda. Sin embargo, por falta de atención, los dos empezaron a leer los libros de Narayana Maharaj y como es natural se confundieron. Los dos se sentían soñados. Veían con desdén a los insignificantes devotos que nos dedicamos a estudiar los libros de Srila Prabhupada. En cierta ocasión, la madre Radhakunda me encontró sentado en el comedor de mi casa leyendo El Bhagavad-gita Tal Como Es, y mostrando desdén me dijo: “nosotros, refiriéndose a Balarama y a ella, estamos leyendo los libros de Srila Narayana Maharaj. Los libros de Srila Prabhupada son para principiantes.”

Poco tiempo después, Balarama das fue expulsado de Vrinda. A pesar de que este devoto durante varios años sirvió incondicionalmente la misión de su maestro espiritual, Paramadwaiti Swami; fue acusado de homosexual y sin ninguna consideración echado a la calle. Tengo entendido que ahora se encuentra trabajando como karmi, y en calidad de wetback en Montreal, Canada. Lo cual demuestra que lo mismo que en ISKCON o en cualquiera otra “organización devocional” cuando los devotos dejan de rendir dividendos económicos son echados a la calle.

La madre de Balarama, la madre Ciromani, llorando, me dijo: “lo acusaron de homosexual y lo corrieron del asrama pero eso no es cierto:” Independientemente de si la acusación de homosexual es cierta o no es cierta, aquí lo relevante es la absoluta falta de compasión en un movimiento que supuestamente está tratando de rescatar a los más caídos.

DE VUELTA A PRABHU JAGAD

Pero volvamos al tema de Jagad Prabhu. O no me explique bien o Prabhu Jagad no comprendió cuando R.K. y yo nos referimos a que los devotos no han progresado en la misma medida que lo han hecho los karmis.

Si partimos de la premisa de que este universo es un océano de ignorancia de lo que se trata es de salir de él lo más rápido posible, y no producir amenidades que nos permitan sentirnos felices en él. Srila Prabhupada estaba tratando de difundir la antigua sabiduría de la India, y para lograr su propósito se valía de cualquier medio moderno, como son grabadoras, aviones, computadoras, etc. El movimiento estaba bien pertrechado con cosas materiales pero no con la intención de disfrutar de la materia sino con la intención de combatir a maya.

Sin embargo, los karmis han progresado mucho en producir amenidades para disfrutar de la vida material, y en cambio pareciera ser que los devotos han desaparecido del escenario moderno. Más bien están concentrados en disputarse las cosas que les heredó Srila Prabhupada.

“Que durante tu vida de bhakta en el templo hayas seguido un sadhana estricto no es merito alguno, la mayor parte de los devotos lo hace al menos durante un tiempo”. Claro que es meritorio seguir estrictamente el sadhana. En el d.f. hay una población de 25 millones de habitantes, y sólo éramos diez bhaktas. El sólo hecho de ser bhakta es meritorio, qué decir de seguir estrictamente el sadhana.

CON LA EDAD SE ENDURECE EL CEREBRO

A Jagad Prabhu le parece extraño que a pesar de cantar fielmente mis rondas cada vez me sea más difícil recordar a Krishna, pero esa situación se ilustra muy bien en El Srimad Bhagavatam, cuando un devoto joven le pide a Krishna que le permita en este momento perder la vida enredado en los tallos de loto pues con el paso de los años, al momento de la muerte, uno es incapaz de recordar a Krishna.

El rencor que dice sentir Jagad Prabhu hacia nosotros los discípulos de Srila Prabhupada no es algo saludable.