sábado, abril 03, 2010

Janme janme prabhu sei - Parte 3


(Fotos en esta tercera parte son de los campos y cultivos pertenecientes a la finca Hare Krishna de Costa Rica.)

El devoto no es ciego

Así pues, Srila Prabhupada es un icono, un “iceberg” en la historia que apenas empieza a emerger. Está en nuestras manos mantener vivo su legado, su presencia, sus libros (“los libros de leyes para la humanidad en los próximos diez mil años”). Si bien los sastras y los acharyas hablan de la necesidad del sadhaka de ser iniciado por un maestro espiritual autorrealizado, un repaso de la historia y actuación (performance) del movimiento Hare Krishna fundado por Srila Prabhupada, dejan muy claro que las cosas han salido mal. Sin embargo, a pesar de los pesares, el movimiento sigue adelante porque está infundido del espíritu misionero de Srila Prabhupada: poderoso, vibrante, dinámico (al día de hoy, se han distribuido a nivel mundial casi 600 millones de sus libros en más de 100 idiomas y dialectos).

Entonces, como ya hemos concordado, el mantenerlo a él en el centro de las vidas de sus seguidores, demanda acciones atrevidas como la que adoptamos. El tiempo será el mejor juez de nuestro proceder. Pero como le dije a un hermano espiritual, nos reservamos el derecho que a la hora de la muerte sean el Señor Krishna y Srila Prabhupada los que nos juzguen imparcial y perfectamente, y no aquellos que o bien quisieron usurpar su excelso puesto y desbarajustaron su institución, o bien se abocaron a otro gurú, que por excelso que sea, no fue el que nos dio —con misericordia infinita— el regalo inigualable de la conciencia de Krishna.

Otra conclusión interesante es que los devotos tenemos que enfocarnos en ir alcanzando la meta de vida la humana (pañca-purusharta) por etapas o incrementos sucesivos. Tras definir la meta —amor a Krishna—, tenemos que dividirla en tramos (sraddha, sadhu-sanga, anartha-nivriti y bhajana-kriyana. Nishta, ruci, asakti, bhava y prema). Luego tenemos que focalizarnos en coronar con éxito cada etapa o tramo consecutivo, uno a la vez. Gradualmente, paso a paso, mediante la ejercitación de la fe, la perseverancia y la inteligencia, y con las bendiciones de Srila Prabhupada, los vaisnavas y de Goura y Nitai, podremos llegar a la meta final. Esta temática es la manera de lograr la victoria en cualquier empresa que merece la pena en la vida. La victoria demanda una actitud sincera y tesonera por parte de uno. Requiere de disciplina. Requiere de honestidad. Requiere de integridad. Requiere de entusiasmo moderado por la inteligencia espiritual. No hay tal cosa de “boleto gratis a Goloka Vrindavana”.

El devoto hace una elección racional

La entrega a un maestro espiritual genuino ha de estar fundamentada en una decisión racional. Si aspirantes a devotos de Krishna nos entregamos a un maestro espiritual impelidos por una decisión racional, entonces ello nos hace fuertes en el sentido de que nos volvemos seres pensantes, competentes, con confianza en sí mismos, conocedores y apoderados. Srila Prabhupada quería que sus seguidores se entregaran a la conciencia de Krishna de una manera racional. Él quería que nos apoderásemos como Arjuna. Él quería que siguiéramos sus pasos. El medio para apoderarnos es llegar a pensar de un modo independiente, con un criterio maduro e instruido. Ello significa que debemos aplicarnos a practicar diligentemente el servicio devocional a Krishna, con todo el sadhana, estudio, sacrificios y perseverancia que ello requiere. Tenemos que aceptar dicho esfuerzo como nuestro deber al parampara, porque “fe” en bhakti-yoga significa una fe racional, no fe ciega.

Srila Prabhupada condena el seguimiento ciego. Y lo condena en el contexto de un verso sumamente relevante, que habla sobre la necesidad de aceptar un gurú. En el significado del verso 4.34 del Bhagavad-gita (tad viddhi pranipatena pariprasnena sevaya / upakesyanti te jñanam jñaninas tattva-darsinah), Srila Prabhupada escribe: “En este verso se condenan tanto la adhesión ciega como las preguntas absurdas”. Durante una clase que dictó en 1976, Srila Prabhupada habló del momento en que Arjuna cuestionó la orden que le dio Krishna de que matara a Asvathama. Krishna, el gurú de Arjuna, es la Propia Suprema Personalidad de Dios; sin embargo, Srila Prabhupada aprobó la actitud de Arjuna de expresar su desacuerdo. Srila Prabhupada dijo: “Este es un devoto. El devoto no es ciego”.

En otra ocasión, Srila Prabhupada dijo:

“Bhagavat-dutas, aquellos que son goswamis, ellos respaldan todo con nyaya o lógica. Sus instrucciones no son ciegas, dogmáticas. Nyaya-kovidah. Todo, lo que dice Krishna o Su representante, no son dogmas. Los que no son representantes de Krishna, ellos simplemente dirán dogmas. Así como en cada religión hay dogmas. Pero en la religión Bhagavata, Bhagavata-dharma, no hay dogma. El Bhagavat-dharma de Sri Chaitanya Majaprabhu, el autor del Caitanya-cartamrta, Krishnadasa Kaviraja Gosvami, dice por consiguiente, que caitanyera dayara katha karaha vicara. Vicara significa que tú tan solo trata de entender el regalo del Señor Chaitanya por medio de la lógica, vicara. No sigas ciegamente. Seguir ciegamente algo, eso no es bueno. Eso no durará. Pero uno debe aceptar todo mediante la lógica. Y los sirvientes de Dios, ellos exponen todo con lógica. Caitanyera dayara katha karaha vicara. Si estudian la filosofía con lógica y argumentos… No se dejen llevar por los sentimientos.

Clase de Srila Prabhupada (California, 1971)

Siksha y diksha

Algunos argumentan que el verso 4.34 del Bhagavad-gita es una prueba que no se puede aceptar a Srila Prabhupada como maestro espiritual después de su partida. Pero leyendo cuidadosamente la traducción y el significado del propio Srila Prabhupada sobre este verso, no encontramos que él diga nada al respecto. Ni en el Srimad-Bhagavatam y ni en el Caitanya-Caritamrita, que son los libros básicos de los vaishnavas gaudiyas, encontramos ninguna prohibición específica.


El verso se divide en dos partes. La primera habla de la obligación del discípulo, y la segunda habla de la obligación del maestro. El deber del maestro es impartir conocimiento espiritual a su discípulo (upadeksyante te jñanam). Ahora bien, nadie puede negar que Srila Prabhupada continúa desempeñando esta función, incluso después de su partida. Nadie puede negarlo porque es un hecho corroborado por la experiencia directa de aquellos que leen sus libros (pratyaksa-avagamam).

En ISKCON tampoco nadie puede negarlo, porque es la experiencia de todos, por una parte. Y por otro parte, porque la mismísima autoridad máxima administrativa de la institución, la GBC, adoptó unánimemente la siguiente resolución en reunión plenaria en Mayapur en 1987:

64. A new devotee who follows the four regulative principles and chants sixteen rounds for the first six months should chant Prabhupada's pranama mantra and worship him as founder acharya of ISKCON and his siksha guru.

64. Un devoto nuevo que observa los cuatro principios regulativos y canta dieciséis rondas, debe cantar durante los primeros seis meses el pranama mantra de Srila Prabhupada y adorarlo como el acharya fundador de ISKCON y como su sikshna gurú.


La GBC decreta que Srila Prabhupada debe ser el siksha-guru para todos los devotos de la institución durante los primeros seis meses. Y Srila Prabhupada dice en el Caitanya-Caritamrita que no hay diferencia entre siksha y diksha-gurus. Esto es un hecho aceptado sin ningún reparo en el sampradaya. Si alguien está calificado para cumplir la función de siksha guru, ¿qué es lo que lo descalifica para cumplir también la de diksha? De hecho, el que no haya diferencia entre siksha-guru y diksha-guru significa que no hay diferencia en su función: upadeksyante te jnanam: impartirle al discípulo conocimiento espiritual.

La función del diksha-guru no es solamente celebrar un ritual y cambiar el nombre, sino que su responsabilidad es dar conocimiento. ¿Quién puede decir que Srila Prabhuapada no sigue haciendo esto hoy día? Se dice que la palabra diksha se compone de dos partes: di que se interpreta como divya-jnanam dadati (otorgar conocimiento trascendental); y ksha que se interpretan como kshayati samsaram (cortar los nudos de la vida materialista). ¿Quién en ISKCON puede decir que Srila Prabhupada no continúa haciendo esto?

Si en ISKCON, comenzando con la GBC, se reconoce que Srila Prabhupada es el siksha-guru de todos, entonces, ¿por qué no puede ser también el diksha-guru de aquellos que desean refugiarse en él de esa manera? ¿Por qué la GBC promulga que los nuevos devotos acepten a Srila Prabhupada como siksha-guru, pero a la vez decreta que expulsen de su misión a aquellos que lo aceptan como diksha-guru por ser “infieles a Srila Prabhupada”?

“Normalmente un maestro espiritual que constantemente instruye a un discípulo en la ciencia espiritual, posteriormente se vuelve su maestro espiritual iniciador”. Srila Prabhupada

“Generally a spiritual master who constantly instructs a disciple in spiritual science becomes his initiating spiritual master later on”. Srila Prabhupada

Es decir, en palabras de Srila Prabhupada es lo más normal que el siksha-guru se vuelva también el diksha-guru. Si los devotos lo aceptan a él como tal es porque perciben de un modo tangible que es él quien “abrió mis ojos con la antorcha del conocimiento”.

En lo tocante al discípulo, él no tiene ningún impedimento para cumplir con las obligaciones que el verso 4.34 le asigna: 1) pranipatena, 2) pariprasnena, 3) sevaya. En el significado de este verso Srila Prabhupada dice: “Ni puede uno progresar en la vida espiritual mediante el estudio independiente de libros de conocimiento”. Por eso es que no leemos independientemente, sino que leemos sus significados con fe. Esa fe se denomina pranipata (sumisión). Luego la propia lectura en sí misma se convierte en pariprasna (la actitud inquisitiva de leer para conocer la filosofía, para estar en contacto con el pensamiento y las instrucciones de Srila Prabhupada). Y cuando aplicamos sus enseñanzas en nuestra vida, eso se llama seva (servicio).

No encontramos ningún impedimento para que alguien que ha aceptado a Srila Prabhupada como su siksha-guru pueda aceptarlo también como su diksa guru. No encontramos ningún impedimento para esta fórmula: “El gurú instruye y el discípulo pone en práctica la instrucción”. No se trata entonces de pretender avanzar espiritualmente por una simple lectura independiente de sus libros. Se trata de avanzar por leerlos con fe y poner en práctica los conocimientos y enseñanzas que contienen.

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada

Otros argumentos

A veces alguien arguye: Si la iniciación en nombre de Srila Prabhupada es admisible, entonces ¿por qué no recibirla también de Srila Bhaktisiddhanta, de Srila Rupa Goswami, de Sri Caitanya Mahaprabhu o de Vyasadeva?

Primero que todo no se trata de recibir iniciación simplemente como un ritual externo. La iniciación en nombre de Srila Prabhupada tiene un contexto histórico que no existe en relación con Srila Bhaktisiddhanta ni con nadie más. Por lo tanto esta pregunta está divorciada del contexto histórico, y ello hace que el argumento carezca de peso.

Se acepta iniciación en nombre de Srila Prabhupada y no en nombre de los otros, porque fue Srila Prabhupada el que nos trajo a los otros. Fue él quien nos presentó la tradición vaishnava gaudiya, quien nos presentó a Srila Bhaktisiddhanta, a Srila Rupa Goswami, a Sri Caitnaya Mahaprabhu y a Vyasadeva. Sin Srila Prabhupada nunca habríamos desarrollado fe en los acharyas predecesores. Por lo tanto, el aceptar a Srila Prabhupada tiene una lógica y un contexto histórico, y deja la pregunta sin fundamentos, en boca de desconocedores.

Nosotros nos hemos vuelto devotos por la prédica de Srila Prabhupada, no por la prédica de Srila Bhaktisiddhanta, ni por la de Rupa Goswami. Hemos llegado a saber de ellos gracias a Srila Prabhupada. Hemos desarrollado fe en Krishna, en Caitanya Mahaprabhu y en las Escrituras de Vyasa, gracias a Srila Prabhupada. Es a Srila Prabhupada a quien podemos darle todo el crédito de om ajñana-timirandhasya, de habernos abierto los ojos a una nueva dimensión de conocimiento, de habernos puesto en contacto con Krishna y su parampara. Por consiguiente, la iniciación en su nombre es un recurso que tiene su lógica y su contexto, y no es en absoluto el disparate que la pregunta presupone.

Otra pregunta que a veces escuchamos es la siguiente: Si la iniciación en nombre de Srila Prabhuapda es admisible, entonces ¿por qué ningún acharya inició en nombre de su predecesor?

Ellos eran acharyas, por eso no iniciaron en nombre del acharyas anterior. Si alguien hubiese iniciado en nombre de su acharya previo, entonces no diríamos que es un acharya. Por lo tanto, la pregunta prácticamente no se puede hacer ya que no podríamos llamar acharya a alguien que haya iniciado en nombre de su predecesor.

Todo tiene un contexto histórico. El concepto mismo de institución organizada dentro del parampara de Caitanya Mahaprabhu es algo muy reciente. La organización religiosa de la India ha sido muy diferente de lo que se conoce en Occidente. En Occidente tenemos la famosa Iglesia Católica con toda una jerarquía muy bien organizada y estructurada. Estos elementos han estado siempre ausentes en los maths de la India. Cada math tiene su acharya, y en su momento él selecciona a su sucesor. Cosa que no ocurre en Occidente. En la historia del vaisnavismo, Srila Prabhupada ha sido en realidad el primero en establecer una institución religiosa con raíces en India a nivel mundial. En consecuencia, el contexto histórico e institucional que se vive dentro de la misión de Srila Prabhupada es diferente a lo que se ha vivido anteriormente. Por lo tanto el argumento en busca de antecedentes de algo que no tiene precedente, no tiene sentido.

Religión autoritaria Vrs. Religión humanitaria

Religión autoritaria:

La experiencia interna de los adeptos de una religión autoritaria consiste en subordinarse a un poder superior mediante una actitud de obediencia, reverencia y veneración. La razón básica por la cual el creyente se rinde no es la calidad moral de la autoridad, ni el amor ni la justicia que ésta dispensa, sino el poder que la autoridad tiene sobre el adepto. En este sistema religioso el pecado mayor es la desobediencia.


En la religión autoritaria Dios es el único propietario del amor y la razón. El hombre ora a Dios e implora su misericordia, y mientras lo hace la persona proyecta en Dios todas sus mejores virtudes y cualidades. Al final, él queda desapoderado, vacío y empobrecido. Esto conlleva a que el hombre se aliene de sí mismo. Él naturalmente intensifica sus plegarias y naturalmente se siente cada vez más desapoderado, vacío y empobrecido. Se pone en marcha un ciclo —temor y desesperación seguidos de veneración y súplica— que repite una y otra vez.

Todo este sentimiento de culpa y desprecio de sí mismo da lugar a una variedad de síntomas neuróticos. Esta es la razón principal por la que muchas personas que han experimentado las dinámicas autoritarias de una religión en particular, cortan todo vínculo con ella tras ser sometidos a psicoanálisis. No se debe caer en el error de creer que es el psicoanálisis lo que hace que la persona se aparte de la religión. Más bien, es gracias a este tratamiento que las personas caen en cuenta que la religión autoritaria había mantenido un nada saludable control sobre ellas, y que gracias a la terapia fueron capaces de detectar este mal y librarse del mismo. En vez de apoderar a las personas para que encaren el mundo y lidien con él, la religión autoritaria los reduce a entes timoratos y temblorosos; los hace que deseen evadir tanto el mundo como a sí mismos.

Puesto que todo el poder está concentrado en la autoridad, que representa a Dios, el individuo se siente impotente e insignificante. Como secuela del acto de rendirse, el adepto pierde su poder de voluntad y su integridad. Renuncia a ellos a cambio del sentimiento de sentirse protegido por un poder portentoso, cuyo representante es la autoridad de la cual ahora él forma parte. Su valía se vuelve insignificante. A decir verdad, él vale en la medida que sea capaz de creerse insignificante y desapoderado.

La vivencia subjetiva en el seno de una religión autoritaria es que la razón está supeditada al veredicto de la autoridad. Por tal motivo, la razón —la capacidad de discernir— se anquilosa paulatinamente. Un buen seguidor es aquel que subordina su voluntad a la del rebaño (la congregación de creyentes), que le dicta lo que debe pensar y hacer y lo que no debe hacer ni pensar. Con todo, el poder latente que tiene el hombre para razonar lo obliga a que dé explicaciones racionales de sus acciones. Por eso él puede, por ejemplo, creer que está actuando conforme a un sentido de justicia y según una base de conocimientos, aunque en realidad está motivado por la crueldad y el sectarismo. La persona puede llegar a creer que está obrando obedientemente, cuando en el fondo su verdadera motivación es la vanidad: la idea de creerse lo mejor.

La fidelidad al grupo que demanda la religión autoritaria hace que uno viva con un doble estándar. Un ejemplo crudo pero claro de esto es lo que el mundo presenció con el régimen nazi. Los nazis declararon que la raza judía era la hez de la Tierra y enumeraron una larga lista de quejas contra ellos. Luego impunemente procedieron a cometer toda clase de horrendas atrocidades contra ellos. Estas atrocidades sobrepasaron por mucho los supuestos agravios que se les achacaban a los judíos. Si los nazis hubiesen sido las víctimas, ellos hubieran protestado vehementemente. Este doble estándar no es sino una modalidad secular del fervor religioso. Después de todo, el nazismo no era más que la adoración del Estado, y el fervor religioso, indistintamente de cómo se evoque, es un poderoso acicate. En relación con esto, el filósofo y matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) hizo un comentario notable: “No hay maldad que el hombre cometa tan diligente y jubilosamente, como la que perpetra en nombre de la religión”.


En la sociedad humana no hay expresión más controvertida y paradójica que la religión. La mezcla de religión y fanatismo es explosiva. Desde tiempos inmemoriales, no ha habido fenómeno social más volátil y peligroso que el fundamentalismo religioso. Los que una vez fueron amigos y hermanos, de la noche a la mañana se convierten en acérrimos enemigos por tan una sola discrepancia filosófica. De súbito se acaban “somos la misma familia”, “la unidad en la diversidad”, “la tolerancia religiosa”, el “respeto al derecho ajeno”, “el derecho humano inalienable de la libertad de culto”, “cada quien adopta el credo que se corresponde su grado de evolución”. En vez de buscar puntos de coincidencia, resaltamos la más mínima diferencia para “despedazarnos” entre sí, para satanizarnos sin la más mínima misericordia. ¡Vaya!, con razón los agnósticos tienen tantos y buenos argumentos para asegurar que la religión es el “opio del pueblo”.

Otro punto digno de mención es que según las dinámicas de una religión autoritaria, el pecado ya no es principalmente una transgresión a las leyes de Dios. El pecado es fundamentalmente una ofensa contra la autoridad. Y el castigo para esa ofensa es más severo que las transgresiones a la moral y la a norma divina. Para estas hay perdón; para la primera, no, excepto retractarse y avenirse de nuevo e incondicionalmente a la doctrina autoritaria.

Por último, la manera para alcanzar el éxito en una religión autoritaria es volverse prácticamente un seguidor ciego (un yes-man), de lo contrario, se arriesga a ser aislado del grupo. Uno tiene que perder la capacidad de pensar críticamente, que a su vez se traduce en atrofia de la razón o voluntariamente engañarse a sí mismo por el hecho de negar la voz de su conciencia.

Religión humanitaria:

Los sentimientos de desapoderamiento brillan por su ausencia en la religión autoritaria. En la religión humanitaria la vivencia subjetiva apodera al creyente. La religión humanitaria se centra alrededor del hombre y de su fuerza. El hombre debe cultivar sus poderes de discernimiento no sólo a fin de entenderse a sí mismo, sino para entender a su prójimo y el mundo circundante. Él tiene que reconocer la verdad, tanto en lo referente a sus limitaciones como en lo referente a sus potencialidades. El profeso tiene que desarrollar su capacidad de amar a los demás y, por extensión, a todos los seres vivos, por ser estos partes integrales del todo orgánico a que él mismo pertenece y de quien procede. Tiene que tener principios y normas consecuentes que lo ayuden a lograr sus metas, tanto terrenales como trascendentales. La meta del hombre en la religión humanitaria es desarrollar la mayor cantidad de fuerza, y no el grado máximo de desapoderamiento. La virtud de ésta es la autorrealización, no la obediencia ciega. La fe es la certeza de la convicción basada en la experiencia personal de pensar y sentir libre e iluminadamente. El humor que prevalece casi siempre es el gozo y la armonía.

En la religión humanitaria Dios no es un símbolo de fuerza y dominación. Y tampoco lo es la autoridad. Dios representa la elevación del espíritu, y las prácticas religiosas son una invitación para unirse a Él; actos premeditados para procurar la unión del hombre con Dios. Y la autoridad facilita esta unión (yoga). La vivencia de Dios significa que la persona experimenta felicidad; que no se aparta de la verdad y piensa que no hay mejor logro que percibirse y actuar como alma (sukham atyntikam yat tad buddhi-grahyam atindridriyam / yam labdhva caparam labham manyate nadhikam tatah. B.g 6, 21-22), y en consecuencia, se vuelve firme y libre de dudas. También significa que tiene la libertad de actuar en este mundo con certeza y con un modo deliberado, y no infundido de temor y con sumisión obtusa, que son características de las dinámicas autoritarias.

La religión humanitaria sirve al hombre para que desarrolle sus poderes de amar y razonar, y no para menoscabarlos o restringirlos. El hombre necesita de su facultad de razonar para examinarse a sí mismo y, gracias a esa introspección, librarse de sus pasiones irracionales (anarthas). Parte de ese desarrollo consiste en reconocer sus limitaciones con respecto a sus aspiraciones trascendentales. No obstante, la religión debe volverlo más competente y equipado para lidiar con el mundo, como en el caso de Arjuna tras escuchar el Bhagavad-gita. Esta respuesta apoderada fruto de la vivencia religiosa es verdadera humildad. Por su parte, la religión autoritaria enquista la auto-humillación en nombre de humildad.

En la religión humanitaria el infundir temor de ser aislado del rebaño, no es el medio que se emplea para evocar lealtad y compromiso. La lealtad se consigue apelando a nuestra naturaleza racional, mediante la persuasión, y no apelando a la autoridad, que es sinónimo de fuerza. Y esto es así porque las dinámicas humanitarias reconocen que el florecimiento de nuestra capacidad de pensar críticamente es fundamental para que tengamos éxito en distinguir la realidad de la ilusión, la verdad de la mentira. Es fundamental para ir de vuelta a casa, de regreso a Dios.

En el sistema de valores de la religión humanitaria, la definición de amor no es muy diferente a la de la filosofía de la conciencia de Krishna: “Es la capacidad de sentir preocupación, responsabilidad y respeto por las demás personas, y además poder conocerlas y desarrollar un intenso de deseo de procurarles el máximo beneficio posible”.

El poner en práctica este amor se traduce en una voluntad natural de ofrecer todos nuestros dones y virtudes para bien de otras personas, incluso si ello significa asumir serios riesgos. Srila Prabhupada ejemplificó dicha abnegación en la manera que arriesgó todo para nuestro beneficio, incluyendo su salud, porque redujo al mínimo las horas que dormía al día para poder dedicar el tiempo restante a escribir sus libros; para arrostrar la inmensa carga que era dirigir su movimiento, y para viajar literalmente sin parar por un período de más de diez años. Esto es amor que proviene de una genuina fuerza espiritual, de un alma en contacto con su ser interior, y no de alguien en permanente estado de supeditación o dependiente del dictado de superiores eclesiásticos.

Alguien pudiera llegar a pensar que debido al inviolable principio de parampara, la conciencia de Krishna es filosóficamente un sistema autoritario. Y ciertamente enfatiza la autoridad en el sentido que no anima a los devotos a especular sobre la naturaleza inconcebible del nombre, la figura, las cualidades y los pasatiempos de la Verdad Absoluta. Para conocer de estos temas, nos adherimos estrictamente a la autoridad: guru, sastra y sadhu. Sin embargo, en asuntos prácticos, se espera que discriminemos entre la materia y el espíritu viendo y analizando las cosas y sucesos a través de los ojos de las Escrituras. Esta responsabilidad demanda que desarrollemos al máximo nuestros poderes de discernimiento, y esto solo se consigue poniendo en práctica dinámicas de grupo humanitarias.

Srila Prabhupada dijo que el Señor Krishna hubiera vuelto a hablar el Bhagadad-gita si Arjuna se lo hubiese pedido. No hubo ni una pizca de dinámica autoritaria entre Arjuna y Krishna. Al final el Señor le dijo a Arjuna: “Por favor delibera bien acerca de todo lo que te he dicho, y luego haz lo que quieras”. Arjuna respondió: “Ahora estoy firme y libre de dudas. Has disipado mis ilusiones y estoy listo para pelear”. No había temor ni temblor en la humanidad de Arjuna; más bien, estaba dispuesto a enfrentarse al mundo entero. El que Arjuna se haya apoderado es el resultado directo de la conciencia de Krishna. Nosotros nos debemos sentir responsables de producir el mismo efecto en los repositorios de nuestra predicación, y en aquellos con quienes voluntariamente hemos establecido vínculos de amistad o compañerismo. Si por el contrario producimos temor e intimidación, entonces tenemos que rectificar, recomponer nuestra comprensión de la conciencia de Krishna, y hacer un esfuerzo sincero para asimilarla tal como es.

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

Cómo hacerle frente a la prédica “vorágine”:

(Carta de un discípulo de Srila Prabhupada, veterano y experto en el tema de dinámica de grupos: [Traducción del inglés por A.d.] )

¿Qué deben hacer los devotos y devotas cuando se topan con un predicador proselitista que ejerce una presión arrolladora que para se inicien con su maestro espiritual, al que considera “el único devoto puro que hay actualmente en el planeta”?


El problema es que esos devotos y devotas no entienden los defectos del proselitismo. Ni el proselitista ni el prosélito están acertados. Uno es fanático y el otro es manipulado. La verdad absoluta no se alcanza de esa manera.

Cuando una persona sensible a la presión social se encuentra con un proselitista encarnizado, que predica al estilo “vorágine”, lo mejor que puede hacer la persona sensible es colocar las dos manos con las palmas expuestas, a la manera de la mano derecha de Srimati Radharani. Es un mudra que en este caso indica: “¡Alto! ¡Aguarda! Deja que yo piense por mí mismo y tome mi propia decisión. Tú solamente espera.” Esa es la respuesta apropiada para los proselitistas. Y la persona sensible debe relajarse y dejar que le pase la fiebre que el proselitista le metió en la cabeza.

Luego, con la cabeza fresca, y lo más lejos posible del proselitista, la persona puede volver a pensar. Con el proselitista prendiéndole de la nuca, retorciéndole un brazo detrás de la espalda y mordiéndole los oídos, la persona no puede pensar bien. Por eso hay que mostrar el mudra: “¡Alto! ¡Aguarda!”.

Si alguien me informa que quiere iniciarse con este Maharaja o aquel Maharaja, entonces yo no digo nada. Si él ya lo ha decidido y no me está pidiendo mi opinión, ¿para qué se la voy a dar?

Pero si alguien me pide mi opinión, yo le contestaría que estudie detenidamente las Escrituras y aprenda entonces cuáles son las cualidades y características de un maestro espiritual genuino, de un sad-guru. Y que se procure la asociación de él. Y que luego, sin presiones de ninguna especie, tome libre y voluntariamente la decisión de iniciarse con él. Y si un devoto me dice que quiere ser iniciado en nombre de Srila Prabhupada, porque gracias a la devoción inmaculada de éste, a la lectura de sus libros y a la predicación de sus devotos, él adoptó el canto del maha-mantra Hare Krishna y quiere trabar un vínculo formal con él —o más bien, afianzar el nexo devocional que ya tiene con Srila Prabhupada—, entonces yo le recomendaría que en virtud de las actuales circunstancias y dada su situación particular, que reciba iniciación en nombre de Su Divina Gracia.

El argumento de que “Tienes que aprovechar la misericordia de este prominente acharya, porque es el único devoto puro que hoy día hay en la Tierra”, es un argumento ateo. A muchos les sonará extraño, pero así es. El principio es que LA MISERICORDIA DE KRISHNA NUNCA ESTÁ EN ESCASEZ. Aquel que piensa que hay que salir corriendo a recibir la misericordia de éste o aquel gurú, no entiende la misericordia de Krishna, y sin entender la misericordia de Krishna, toda la prédica que se hace es la acción propia de un devoto novato.

Verdadero teísmo es entender la misericordia de Dios. Verdadero teísmo es entender que la misericordia de Krishna NUNCA ESTÁ NUNCA ESTÁ EN ESCASEZ. Aquel que entiende esto, está a prueba de todo tipo de manipulación.

Otro tipo de ateísmo es la idea de que si tú eres discípulo del gurú más avanzado, entonces vas a avanzar más rápido, como por arte de magia o milagrosamente. No es cierto. El gurú da instrucciones. Esa es toda su función, su misericordia sin causa. No el hacer milagros. El sadhaka practica, y el milagro ocurre cuando su mente se libra de la muy arraigada tendencia a usar a los demás, del deseo de engañar y de dejarse engañar. Cuando su mente madura e instruye y, por ende, se vuelve a prueba de manipulación y del deseo de llevar agua para su molino. Cuando su mente se convence de que la misericordia de Krishna nunca está en escasez.

El argumento de que “éste es el único devoto puro” tendría valor si quien lo diera fuera omnisciente, si quien lo diera conociera a todos los devotos del planeta, sus mentes y sus corazones. Como esto no es posible, dicho argumento no debería impresionarnos en lo más mínimo.

En la India conocí a un devoto que tiene 70 años. No es miembro de ninguna institución. Es viudo. En la mañana lee el Ramayana y los ojos se le inundan de lágrimas. Luego se va a su trabajo. Labora en una tienda vendiendo mercancías que le pertenecen a un sobrino que le paga dos mil rupias [EE.UU. $ 40,00] por mes. Al atardecer regresa a su casa. Nunca se le ha cruzado en la mente el tener discípulos, ni que nadie lo mantenga, pero llora cuando piensa en el Señor Ramachandra. Me dijo en una ocasión: “Este libro me lo ha dado todo. No tengo ningún deseo sin satisfacer. Ahora solo pienso dónde me llevará el Señor en el momento de dejar el cuerpo, y le pido que sea Vrindavan, Ayodya o Varanasi”. Mientras me decía esto, la voz se le entrecortaba y se le salían las lágrimas contándome cosas muy simples del Señor Ramachandra. Nació en una familia de brahmanas y es un hombre muy sencillo, pero talvez es un devoto puro del Señor Ramachandra, como el que Caitanya Mahaprabhu se encontró en el sur de la India... Es uno de esos muchos miles de devotos que nacen y mueren...

¿Quién era más avanzado que Bhakti Pramod Puri Maharaja, la persona que vivía en la plataforma de na dhanam na janam na sundarin? Pero me contaron que un sannyasi suyo fue a Costa Rica y demostró que ser discípulo de un gurú avanzado no garantiza absolutamente nada. Lo mismo le sucedió al gurú local de ISKCON. Y también a un ex sannyasi europeo de Narayana Maharaja que gozaba de mucho prestigio.

Te dejo con estas reflexiones y con el mudra de las dos palmas hacia el frente en posición de dar una “bendición”. Una auto-bendición.


“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente”. Srila Prabhupada.

Epílogo:


Desde que aceptamos a Srila Prabhupada como nuestro maestro espiritual, todos los días lo adoramos cantando la plegaria Sri Guru-vandana compuesta por Srila Narottama dasa Thakura.

caksu-dana dilo jei, janme janme prabhu sei

“Él es mi señor nacimiento tras nacimiento”

La deuda que el discípulo adquiere con su maestro espiritual jamás, pero jamás se puede saldar ni siquiera en ínfima parte. En lo personal, Srila Prabhupada me rescató del más tenebroso y doloroso de los infiernos. Y paralelamente, me enseño cómo alcanzar el tesoro inapreciable del servicio de Sri Guru y Gouranga: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare / Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare. La vida ha ido puliendo poco a poco mi tosca comprensión de lo espiritual, y las inevitables vicisitudes me han servido para aferrarme con más fuerza a los pies de loto de Srila Prabhupada. Y en el ínterin, por su gracia infinita, he podido tener apenas un atisbo de lo que es el mar trascendental de la felicidad, el encanto y la hermosura: el servicio a Sus Señorías Sri Sri Radha Shyamasundar. Por lo tanto, mi único anhelo es servirlo humildemente, con cualesquiera mínimas capacidades que Krishna me dotó y me vaya a dotar …¡nacimiento tras nacimiento!


A manera de humilde contribución ofrezco a todos mis actuales y futuros hermanos y hermanas espirituales esta recopilación de mis vivencias y experiencias, con el sincero deseo de que puedan superar con mayor facilidad los escollos y dudas con los que yo me topé, y queden plenamente convencidos de que el refugio de los pies de loto de Srila Prabhupada está disponible en todo momento, en cualquier circunstancia, y en cualquier lugar de la Tierra. ¡No permitan que nadie les robe esa devoción, ese brote de amor y gratitud que afortunadamente ya sienten por Su Divina Gracia! Se los pido de rodillas: ¡no abandonen jamás y bajo ninguna circunstancia el servicio de sus santos pies! Por el contrario, mediante el seguimiento fiel y perseverante de sus divinas instrucciones, apéguense cada vez más a él de modo que al final de sus vidas puedan verlo “cara a cara” (palabras de Srila Prabhupada).

¡Toda la gloria, eternamente, a Srila Prabhupada!

Vuestro sirviente, mil veces relegado,

Aniruddha Das

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TRIBUTO A SRILA PRABHUPADA

¿Dónde estás ahora,
salvador del universo?.
Como un cisne celestial
has alzado el vuelo
concluyendo tu pasatiempo,
y dejándonos como amparo
el legado de tu ejemplo.

Te has marchado,
sin embargo, aún vives
porque tu voz, que vibra en el viento,
continuará cortando los nudos
de la ilusión y el apego.
Los santos nombres nos has legado,
y con ellos, ¡todo nos lo has dado!

Te has marchado,
sin embargo, aún vives
porque tu compasión continúa derritiendo
piedras y corazones duros como el acero;
inundando el mundo con amor a Dios,
diseminando conocimiento inmaculado.

Ahora comprendo
que la vida no termina
cuando la piel se difumina.
Tú me hiciste entender
que el cuerpo es temporal,
pero el alma, siempre inmortal.

Por tu gracia ahora comprendo
que no soy el propietario
de lo que antes pensaba que era.
Y que la ilusión del placer
se escapa entre los dedos
sin satisfacer mis deseos.

Por tu gracia puedo ver
que la Creación tiene un amo,
y que soy su servidor
y su amigo también.

¿Dónde estás?
Sé que estás ahí,
con Radha y Krishna, en Su reino.
Sé que estás aquí,
con tus palabras cuales rosas y fuego.

No tolero pensar que ya no estás más aquí,
pero cuando siento tu mano sobre mí,
y escucho tu voz que me guía,
entonces es como la Luna en la noche,
que ilumina la senda del viajante.

¿Dónde estás ahora?,
me pregunto a cada instante,
y con alivio mi mente responde:
con aquel que te sirve,
¡tú estarás aquí eternamente!.


PRAPANNA DASA
Discípulo argentino de Srila Prabhupada.
Poema compuesto en diciembre de 1977.

Janme janme prabhu sei - Parte 2


Fotos en esta segunda parte son de la finca Hare Krishna de Costa Rica, y de los devotos.)

La posición trascendental de Srila Prabhupada

Para no entrar en detalles (toda vez que dilucidar este punto tomaría centenares de hojas), me limito a decir que mientras otros hermanos espirituales suyos se quedaron en Vrindavan o Mayapur profundizando en rasa-tattva y practicando nirjana-bhajana, Srila Prabhupada estaba en Occidente ofreciendo a manos llenas ese fruto delicioso que es prema-bhakti: amor puro a Radha y Krishna, y en particular, el proceso del servicio devocional de Sri Caitanya Mahaprabhu. Srila Prabhupada estaba solo en las calles gélidas y sucias de Nueva York (que él describió como “Vaikuntha”), no sólo degustando prema-bhakti, sino magnánimamente, como ningún otro en la historia, compartiéndolo gratuita y liberalmente con los más necesitados del mundo: las almas condicionadas de Occidente. ¡Ese fue el sueño de Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura! ¡Ese fue el vaticinio de Srila Bhaktivinoda Thakura! [“Bhaktivinoda Thakura hizo tres predicciones concernientes a una persona y a un fenómeno: ‘Una personalidad aparecerá pronto —escribió Bhaktivinoda—, y viajará por todo el mundo para difundir las enseñanzas del Señor Chaitanya’. La segunda predicción: ‘Muy pronto el canto de Hari Nama sankirtana será divulgado por todo el planeta. ¡Oh!, ¿cuándo acontecerá ese día en que ciudadanos de América, Inglaterra, Francia, Alemania, Rusia, etc., tomen karatalas y mridangas, y canten Hare Krishna en sus respectivos pueblos?’. La tercera predicción: ‘¿Cuándo acontecerá ese día en que extranjeros de piel blanca vengan a Sri Mayapur-dhama y se unan a los vaishnavas bengalís para cantar ¡¡Jaya Sachinandana!! ¡¡Jaya Sachinandana!! ...¡Oh!, ¿cuándo acontecerá dicho día?’ ”]

Por si fuera poco, Srila Prabhupada hizo realidad la profecía de la Propia Suprema Personalidad de Dios, Sri Gourasundara, de que el santo nombre de Krishna sería cantado en cada pueblo y aldea del planeta (prithiviti ache yatra nagaradi gram / sarvatra pracara hoibe mora nam. Chaitanya-Bhagavata, Antya 4.126) …¡No en vano Srila Prabhupada ha sido calificado como “¡la encarnación de la misericordia sin causa de Sri Nityananda Prabhu!

¿Qué podemos decir entonces de observadores no objetivos de Srila Prabhupada —que más bien impelidos por sentimientos parciales de favoritismo hacia su propio gurú— ahora dicen que Su Divina gracia no abordó los temas “más confidenciales” de la filosofía vaisnava gaudiya?, porque, repito, él optó por reservárselos y solamente esbozarlos en libros como Las enseñanzas del Señor Chaitanya, el Libro de Krishna, El Néctar de la Devoción y el Sri Caitanya-caritamrta. Pero si somos objetivos, podremos reparar claramente que Srila Prabhupada sobresalió en lo que tiene más mérito: en arriesgarlo todo, incluso a costa de su propia vida, para servir y hacer realidad el deseo más querido de su maestro espiritual, Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura.


Los observadores aludidos tienen que reparar en ese esfuerzo sin parangón de Srila Prabhupada, en esa abnegación nunca antes vista de servir la orden del maestro espiritual perfecto, costara lo que costara. Semejante despliegue de servicio devocional continuo y sin deseo de retribución alguna; de trabajo incansable para el “máximo beneficio” de la humanidad sufriente; de sacrificio heroico sin par y de mil noches en vela para satisfacer a Sri Guru y a Sri Gouranga, …¡es la prueba concreta de su amor! Srila Jiva Goswami dice en el Bhakti-sandharbha que la calidad de la relación que uno tenga con su maestro espiritual, determina el grado de amor que la persona llega a desarrollar por Krishna. Así mismo, las Escrituras dicen: rati-prema-taratamya bhakta—taratama: “Un devoto es considerado superlativo y superior de conformidad con el nivel de amor y apego que haya desarrollado…” (C.c. Madhya 22.71. Traducción de Srila Prabhupada.

El primero de quien escuché la siguiente analogía es Hansaduta das. Él dijo que la persona que tuvo la visión, el plan y finalmente el arrojo temerario de lanzarse a la mar en busca de “las Indias Orientales”, fue Cristóbal Colón. Y, ¡encontró esas nuevas tierras! Nadie creyó ni en sus teorías ni en el éxito de su empresa, excepto la reina Isabel. De igual modo, casi nadie creía que Srila Prabhupada fuera a tener éxito en su proyecto de predicación en los países “de habla inglesa”. Incluso un hermano espiritual suyo llegó a afirmar que el verso prithiviti ache yatra nagaradi gram era sólo una alegoría. Pero Sumati Morarji le creyó.

Tras Srila Prabhupada sufrir tres infartos en la primera etapa de la travesía, Krishna, acompañado de todas Sus encarnaciones, Se le apareció en un sueño y le dijo: “No temas. Prosigue con tu misión. Yo te protegeré”.

¿Hay todavía alguno que dude que Srila Prabhapuda no tenía ya establecida una relación íntima con Shyamasundar, el dulce Señor de piel azulada que luce una pluma de pavo real en la frente, y la magnánima Sri Radha de tez blanquecina como el oro fundido? ¿De que no “nadaba” en la olas del rasa más elevado de todos?... Pero mejor sigamos con la analogía de Hansaduta. Luego de Colón, aparecen Américo Vespucio, Vasco Núñez de Balboa y otros osados navegantes que también cruzaron el vasto Atlántico. Sin embargo, fue Cristóbal Colón el primero en sentar el ejemplo, el primero en dar la pauta y marcar el rumbo; en corto, el que descubrió América.

Tras exhortar en sus libros a sus hermanos espirituales, Srila Bhakti Vaibhava Puri Maharaja y otros —discípulos de éstos principalmente, en particular Sripad Sundar Govinda Maharaja y Srila Narayana Maharaja— han seguido sus pasos. ¡Toda la gloria sea para Srila Prabhupada!

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

La posición constitucional de Srila Prabhupada

Con este parámetro, ¿quién puede tener reservas o dudas sobre el tipo de vivencias que Srila Prabhupada experimentó, especialmente en los once años que predicó los santos nombres por todo el orbe? ¡Srila Prabhupada estuvo cantando Hare Krishan y traduciendo el primer Canto del Srimad-Bhagavatam en el Sri Sri Radha-Damodara mandira! [“el eje del universo”], que curiosa y delatadoramente (para los que buscan señales “confidenciales”) está localizado en el centro mismo de seva-kuñja, el lila-sthali más confidencial, el paraje donde Shyamasundar baila la supraespiritual y súper privada danza del rasa con Srimati Radharani y millones de gopis más! Y les recuerdo aquí a mis lectores que fue precisamente un hermano espiritual de Srila Prabhupada, Srila Bhakti Vichar Yayavar Maharaja, el primero en calificar a Srila Prabhupada de saktyavesa-avatara. Sorprendidos de haber escuchado dicha afirmación, otros hermanos espirituales de Srila Prabhupada acudieron ante Sridhar Maharaja, a quien ellos consideraban el acharya gaudiya-vaisnava más erudito y prominente del momento, para pedirle su opinión. Srila Bhakti Raksaka Sridhar Maharaja confirmó categóricamente la apreciación de Bhakti Vichar Maharaja: “El caso es que él era jagat-guru... Él es saktyavesa-avatara, el recipiente de una potencia especial del Señor, cuya obra no habría sido posible para ningún hombre ordinario”.


Y Srila Narayana Maharaja se ha expresado de la siguiente manera: “‘Swami Maharaja o ‘Prabhupada Swami’ como lo llamamos y amamos cuando vivió entre nosotros en los últimos años de la década del 50, es efectivamente la persona que hizo realidad la profecía del Señor Chaitanya, de que los santos nombres serían escuchados y cantados en todos los pueblos y aldeas del mundo”.

La verdad indiscutible es que los anales de la historia de la India, de Asia, de Europa, de América, de África y Oceanía, de Oriente y Occidente, nunca antes habían anotado en sus registros a un devoto del calibre de Srila Prabhupada. Ni siquiera en los Puranas encontramos a un devoto que se pueda equiparar a Srila Prabhupada.

El devoto tiene que asumir la responsabilidad de sus actos

Un aspecto fundamental en la vida espiritual es que el practicante debe asumir la responsabilidad de su vida espiritual. Los aspirantes a devotos no deben ser sentimentales. Dicho en otras palabras, no deben ser ciegos. Todos debemos volvernos seguidores responsables de Srila Prabhupada. Nuestra consigna es servir las órdenes y la visión de Srila Prabhupada según las necesidades de las circunstancias actuales. A pesar del cúmulo de faltas y desviaciones que tras su partida han ocurrido en el movimiento que Su Divina Gracia fundó, hemos de permanecer fieles a él y afanarnos al máximo para encontrar soluciones viables, prácticas, aplicando la filosofía de una manera dinámica, con el fin mantener viva su misión, con el objeto de implementar su visión y enseñanzas. La filosofía no debe interpretarse en forma rígida o estereotipada, como si ésta tuviera el objeto de estrangularnos, de matar nuestros sentimientos por los seres divinos.

Todo devoto en el movimiento de la conciencia de Krishna tiene que asumir la responsabilidad de saber qué es “la conciencia de Krishna” tal como la presentó Srila Prabhupada en sus libros. De esa manera, él puede volverse un discípulo responsable, un discípulo agradecido que quiere mantener la figura y las enseñanzas de Srila Prabhupada como un legado único e inapreciable, como un patrimonio cultural y espiritual de la humanidad.

La obligación de todo aquel que se considere un seguidor sincero de Srila Prabhupada, es servir la misión de Srila Prabhupada, entendiendo el espíritu y los objetivos con los que la concibió y la puso en marcha. Tenemos que servir a sus sirvientes, pero al mismo tiempo tenemos que estar alertas. Como dijo Srila Prabhupada: “No engañéis, pero tampoco os dejéis engañar”. Obremos ejercitando al máximo nuestra inteligencia. Apliquemos siempre el regalo de Dios que es el sentido de discriminación. Tengamos conciencia. Mantengamos intactos nuestros sentimientos por Srila Prabhupada; es más, hagamos todo lo posible para acrecentarlos. Cimentemos nuestro sentido de integridad personal, y no lo comprometamos en absoluto. Uno no tiene que renunciar a su sentido de integridad a fin de volverse un buen devoto; por el contrario, el ser vaisnava es exactamente lo opuesto: el devoto mantiene su integridad, aunque se caiga el mundo. No sacrifiquemos nuestra integridad bajo ninguna circunstancia y bajo ningún pretexto. Ello es servir ejemplarmente a Srila Prabhupada y a su misión en este momento particular de la historia. A decir verdad, es un servicio de vital importancia.


El devoto es un dechado de virtudes (samo damas tapah saucam santosah ksantir arjavan. S.B. 7.11.21). La clave para desarrollar estas cualidades es tener fe, perseverancia y pureza en el canto del maha-mantra Hare Krishna. Simultáneamente, debemos fomentar entre nosotros un trato basado en amor y confianza. Muy a menudo Srila Prabhupada habló de profesarnos “amor y confianza”, de crear “una fraternidad” de seres humanos que tienen los mismos ideales y aspiran a la misma meta. Una vez bien apuntalada la fe en los santos nombres, la base para desarrollar las veintiséis cualidades de un vaisnava radica en ejercitar la virtud de la integridad en todo momento y en toda circunstancia. Para aquel que ha hecho el compromiso de practicar la conciencia de Krishna, el desarrollo de toda esa lista de cualidades prácticamente depende de que se resuelva a ejercitar la integridad. Integridad es la base del amor y la confianza. Como dice el adagio: “No puede haber amistad si no hay confianza. Y no puede haber confianza si uno no procede con integridad”.

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

Integridad

Integridad significa franqueza, honestidad. Significa que uno tiene carácter. Significa que no dejo que mi antigüedad como devoto, ni mi título y tampoco mi posición eclesiástica, se constituyan en barreras infranqueables que impidan comunicaciones abiertas y sinceras con aquellos que guío o que están bajo mi cuidado. Significa poner fin al one-upmanship [colocarse siempre en una situación de superioridad con respecto a los demás] y a jugar ajedrez mental para mi provecho. Significa que no violento el espacio emocional psicológico de los demás, y por lo tanto, que no mancillo su dignidad. Significa que yo asumo la responsabilidad por las decisiones que adopto y por todo lo que suceda en mi vida. Significa que mantengo mis sentidos de dignidad y de respeto por mí mismo. Significa que no permito que otros me vuelvan víctima o títere de sus antojos; que no permito que me usen sin mi consentimiento. Significa más bien que tengo un respeto inherente por todos los seres humanos, y no infrinjo sus derechos y tampoco su dignidad. Significa que me abstengo de manipular, intimidar o explotar a los demás para cumplir con los propósitos de la institución a la que pertenezco o por cualesquiera otras razones. Significa que tengo conciencia y dejo que me guíe en todos los asuntos de la vida. Significa que en vez de pensar que los demás existen para realzar mi imagen, mi servicio y mi reputación, pienso que ellos existen para que yo realce su imagen, su servicio y su reputación. Por sobre todas las cosas, integridad significa que yo pongo en práctica la regla de oro: trato a los demás como me gustaría que me trataran a mí.

“No debéis desoír la voz de vuestra conciencia. De lo contrario no tenéis fe en vuestra causa. Puede que hayan perturbaciones, pero no debemos abandonar la prédica en nombre de Mahaprabhu, a pesar de todas las diferencias. Perturbaciones tienen que venir, pero tenemos que sobrellevarlas. A pesar de todo, tenemos que permanecer sinceros; tenemos que encarar las dificultades de la manera apropiada. Éstas han venido para entrenarnos en la dirección correcta”.
Srila Sridhara Maharaja

El predicador ideal

Si el predicador es sensato y no alberga intereses personales, entonces se vuelve un fino evaluador de las circunstancias. Se convierte en una persona experta en diagnosticar a su público según el lugar, el tiempo y las circunstancias. Un predicador avezado no se presentará ante alguien y le dará una prédica sobre compasión, y luego, para hacer claro su punto, le restriega en la cara las Escrituras. No. Un predicador experto hará una diestra diagnosis de la situación particular que vive aquel a quien desea ayudar. Un discurso, por muy sustentado que esté en los sastras, no debe herir los sentimientos devocionales del oyente. La felicidad del predicador estriba en iluminar compasivamente a los demás, en despertar y afianzar sus sentimientos de amor a Dios y a Su representante perfecto. A decir verdad, el que hace feliz a los demás nunca es afectado por las confusiones creadas por la ilusión y el egoísmo.

La finalidad suprema del predicador humanitario es el bienestar a los demás. “Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”. Este es el meollo de la conciencia de Krishna. Srila Prabhupada, haciendo paráfrasis de la estrofa escrita por Kulashekara Maharaja, decía que el ideal del devoto de Krishna es: “volverse el sirviente, del sirviente del sirviente del Señor de las gopis, mil veces relegado”. El secreto de este proceso espiritual consiste en hacer el bien a los demás, desinteresada y magnánimamente. Ello no sólo le produce felicidad inmediata al propio predicador, sino también a los repositorios de su predicación; el primero no es obcecado y tampoco deja amargado a nadie, sa vai pumsam paro dharmo yato bhaktir adhoksaje ahaituky apratihata yayatma suprasidati (S.B 1.2.6).

Otro de los rasgos del predicador ideal es que aprecia y reconoce el servicio de los demás devotos. Si el predicador no discrimina y no cualifica al receptor de su mensaje, entonces incurre en la grave falta de poner en riesgo la vida espiritual de éste. En otras palabras, comete el pecado de “matar” su fe. Para complementar epistemológicamente esta última idea, recordemos siempre que Srila Prabhupada escribió a un devoto que “el principio más elevado es salvarse a uno mismo”. O sea, el devoto buscador tiene que estar convencido de que si es sensato y ora con fervor sincero, la voz de su conciencia no lo traicionará. El Señor le dará plena protección.

Si alguien ha aceptado a Srila Prabhupada como su capitán espiritual, entonces infundámosle ánimos para navegar a través del vasto y turbulento océano de la existencia material. Si es sincero, dicho océano se convertirá en la poca agua que contiene la pisada de una vaca. Gracias a la ayuda interna que le ofrece caitya-guru y Srila Prabhupada (mediante la lectura de sus libros y la observancia de sus enseñanzas), y gracias también a la ayuda de los hermanos espirituales mayores y vaisnavas que él acepte como sadhu-sanga, él podrá —como solía decir Su Divina Gracia—, “ir de vuelta a casa, de regreso a Dios” en esta misma vida. ¡Srila Prabhupada es el mejor capitán de todos!

Una vez concluida la alocución del predicador ideal, el oyente debe quedar con el alma satisfecha, con la conciencia tranquila, con un mensaje redentor en su corazón. Debe sentirse apoderado, no desapoderado. Tras analizar la predicación, el oyente debe corroborar que las palabras del predicador están en consonancia con su voz interna. Y no que éstas le hayan causado ansiedad o dolor en lo tocante a su filiación devocional. Después de todo, tenemos que reconocer el hecho de que una institución está compuesta por personas que voluntariamente se integran a ella. Por tal razón, a nadie se le debe instar, implícita o explícitamente, que niegue la voz de su conciencia so pretexto de que así se volverá “un alma rendida”. El predicador deber ser un perito en la ciencia de entrar en las cámaras más recónditas del corazón humano: “Sí, al santo que he aceptado como mi guía eterno, este predicador lo ha ratificado. Él ha podido entender que mi amor por él es firme e irrevocable, y que no está sujeto a negociación de ninguna especie. Sí, ¡él es mi bienqueriente porque me anima a abrazar con más fuerza los eternos pies de loto de mi salvador! Mi salvador es Srila Prabhupada: ese formidable palacio de bhakti puro, cuya gloria se expande a lo largo de los tres mundos. Sin Srila Prabhupada, …¡yo me muero!”.

Por supuesto, para avanzar en la vida espiritual, hay que hacer cambios; es menester adoptar nuevas conductas y cultivar —mediante el estudio de las Escrituras y la práctica diligente del servicio devocional— una nueva actitud, libre de confusión y falsas identidades. Pero en última instancia, el mensaje redentor del predicador tiene que recalcarme la exhortativa de que me vuelva un sirviente del sirviente del sirviente, mil veces relegado, del sirviente del Señor de las gopis: ¡mi querido e irremplazable Srila Prabhupada!

La fidelidad es fundamental


Ningún devoto que tenga devoción genuina por Srila Prabhupada y lo considere la figura predominante de su vida espiritual, lo sustituirá por nadie. Él no cambiará o abandonará los sentimientos que naturalmente le profesa a Srila Prabhupada. En nuestra filosofía vaisnava gaudiya, no es bien visto que un devoto serio cambie de advocación. Lo que es más, hasta es castigado por ello. He aquí el ejemplo de Sri Krishnadas Babaji:

Inicialmente Sri Krishnadas Baba vivía en el templo Madana-mohana de Vrindavan, pero luego se radicó en Ravanari (que para ese entonces era una densa jungla) y se dedicó por completo a adorar a Radha y a Krishna y a cantar Sus santos nombres día y noche. Sin embargo, como Babaji había llegado a Vraja cuanto tan sólo era un niño, a los cincuenta años se le ocurrió la idea de realizar una peregrinación a los cuatro tirthas más importantes de India (Ayodhya, Benares, Dwarka y Jagannath Puri). Pero tras tomar dicha decisión, Srimati Radharani Se le apareció en sueños y le dijo: “Tú te has rendido a Mí. No hay necesidad de que vayas a ningún otro lugar. Quédate en Vrindavan y continúa con tu bhajana. Aquí obtendrás todo”. Tras despertar, Babaji asumió que el sueño sólo era producto de su imaginación, y dio comienzo a su romería. Cuando llegó a Dwarka, emocionado, hizo que en el hombro derecho le pusieran el tapta-mudra (una marca hecha con metal caliente) del templo de Dwarkadish o Krishna, el rey de Dwarka. Esto acción no está en armonía con los principios del raganuga-bhakti de Vrajabhumi, aunque se menciona en el Hari Bhakti Vilasa de Srila Sanatana Goswami.

El día que Sri Krishnadas Baba regresó a Vrindavan, Radharani de nuevo Se le apareció en sueños y le dijo: “Como te has hecho marcar con el tapta-mudra de Dwarka, ahora formas parte del séquito de Satyabhama. Ya no eres más un residente de Vraja, así que, …¡ve de regreso a Dwarka!” Esta vez Babaji no dudó que el sueño fue real. Las palabras de Srimati Radharani lo atravesaron como un rayo. No sabía qué hacer. Desesperado recurrió al maha-bhagavata Krishnadas Baba de Govardhana para pedirle consejo. Tan pronto como éste lo vio, le dio un cálido abrazo y le dijo: “¿Dónde has estado todo este tiempo?”. Sri Krishnadas respondió: “Fui a conocer Dwarka, Mira: me puse el tapta-mudra”.

“¡Ah!, entonces te has vuelto tan excelso que ya no puedo ni siquiera tocarte. Tú ahora eres la sevika [ama de compañía] de la muy eminente reina de Dwarka, mientras que yo sólo soy la dasi [sirvienta] de una vaquera de Vrindavan”, repuso Krishnadas Baba al tiempo que hacía un suspiro de tristeza y daba unos pasos hacia atrás.

Sri Krishnadas Babaji acudió a los demás maha-bhagavatas que residían en Vrindavan. Pero todos ellos coincidieron: “Tienes que cumplir la orden que Radharani te ha dado”. Él regresó a Ravanari decepcionado y con el corazón destrozado. Acto seguido, dejó de comer y de beber y se encerró en su bhajana-kutir. El fuego del arrepentimiento combinado con el fuego del sentimiento de separación (viraha) de Radharani estaban continuamente ardiendo dentro de su corazón. Babaji pasó tres meses en ese estado hasta que fuego empezó a emanar de su cuerpo. Al cabo de tres días el fuego llegó a su garganta. Al cuarto día su cuerpo quedó reducido a un montón de cenizas. [NOTA: el lugar donde Sri Krishnadas Babaji ardió hasta desaparecer a causa de viraha por Sri Radha, todavía se puede visitar hoy día].


“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada

El predicador es amigo y bienqueriente de todas los seres vivientes

Un devoto serio no es un bienqueriente ocasional o circunstancial. Un predicador liberal se preocupa genuinamente que todos los devotos, indistintamente de su filiación, avancen en el sendero de la devoción y en comunión con sus sentimientos devocionales. Él no repara quién es el maestro espiritual de las personas a quienes predica, ni le interesa conocer quién será su gurú. En sentido lato, un predicador auténtico no hace proselitismo para su propia causa, sino, por excelencia, para el crecimiento espiritual de sus oyentes. El predicador liberal deja de lado sus intereses partidistas; es decir, no proyecta la mentalidad constreñida y centrada en sí misma característica de la vida familiar. Él pregona la conciencia de Krishna libre de la concepción de que “yo únicamente tengo ojos para mi gurudeva”. Un devoto es un libre pensador con un criterio intelectual de base amplia y no reducida. El acoge a todos los devotos como miembros de la misma familia —la familia de Krishna—, y por ende, se preocupa genuina y desinteresadamente de su progreso y bienestar espirituales. Tal como escribió Srila Bhaktivinoda Thakura: “Quienes ansían las bendiciones de Dios, son nuestros hermanos en la fe, sin importar cualquier error que puedan tener en sus conceptos o formas de adoración”.

El onceavo obstáculo del vaishnava es el comunalismo*, que adopta la forma de un incendio forestal. Debido al comunalismo una persona no reconoce como vaishnava a ninguna otra que no pertenezca a su propio grupo”.

Srila Bhaktivinoda Thakura

*[“Communalism” en inglés. Traducción: fuerte adherencia al grupo social o étnico al que uno pertenece, en vez de a la sociedad como un todo].

Srila Visvanatha Chakravarti Thakura explica en el comentario del verso api cet su-duracaro bhajate mam ananya-bhak / sadhur eva sa mantavyah samyag vyavasito hi sah (B.g. 8.30), que un sadhu es un miembro de la familia de Krishna. Él apunta que cuando Krishna dice sadhur eva, Krishna quiere decir sadhavo hrdayam mahyam (S.B. 9.4.68): “Los devotos son Mi corazón. Ellos son muy queridos para Mí. Son parte de Mi familia”. El sadhaka no puede ponerse simplemente a esperar que este sentimiento surja espontáneamente en su conciencia. Uno no puede esperar a que este sentimiento le caiga de la nada. El devoto tiene que practicar asidua y puramente la filosofía del amor de Sri Caitanya, sin pretensiones ni fanatismos —y cantar Hare Krishna sin ofensas—, y así la antedicha comprensión por fin permeará su corazón.


El problema del mundo es que todos se rigen por la ley del menor esfuerzo. Y ello ha dado lugar a la aparición de los famosos “yes-men”. Este término en inglés se puede traducir como “seguidores ciegos”. Ellos invariablemente necesitan que otros les digan qué es la conciencia de Krishna. En realidad, el síntoma de una persona consciente de Krishna es que se siente apoderada en virtud de poner en práctica los conocimientos que ha recibido de Krishna, de su maestro espiritual y de los vaisnavas. Por cualesquiera razones, nadie debe fomentar en otra persona sentimientos de dependencia, y así perjudicialmente producirle el temor de utilizar su propia inteligencia para determinar cuál es la verdad. (Si somos altamente subjetivos, podemos asegurar que cada hombre tiene o vive “su propia verdad”. Es indiscutible que yo únicamente puedo vivir en mi nivel de conciencia de Krishna, y que no puedo vivir en el nivel de ningún otro devoto).

El fomentar sentimientos de dependencia no es una cualidad positiva en el subordinado. Por el contrario, es un gran detrimento para su crecimiento individual y, por extensión, para el crecimiento de la misión de Srila Prabhupada, la cual está compuesta de individuos. Las personas que no asumen la responsabilidad de pensar por sí mismas no son brahmanas por naturaleza. Es cierto que en toda organización hay tanto líderes natos como seguidores. Con todo, el ideal del movimiento de Srila Prabhupada es crear brahmanas, libres pensadores con un criterio bien sustentado en la lógica y la razón, respaldado por los sastras. Los brahmanas tienen afinidad filosófica y piensan por sí mismos. Pueden reunirse en un ambiente de cordialidad y confianza, y discutir y hasta reconciliar diferentes opiniones sobre la base la interpretación humanitaria —y no autoritaria— de la doctrina de la conciencia de Krishna, a la cual se subordinan todos. Y si finalmente no hallan un punto de coincidencia, entonces respetuosamente admiten sus diferencias. No se ofenden unos a otros, y mucho menos ridiculizan los puntos de vista de sus contendientes.

El menosprecio y la agresión no funcionan

Uno de los fenómenos que más he vivido en carne propia y me constan plenamente, es que la agresión verbal no disuade a nadie (salvo que viva en Cuba o Corea del Norte). Igualmente, no tiene efecto que el predicador se piense superior a aquellos a quienes dirige su alocución. Uno debe predicar con convicción, pero lleno de humildad. Ninguno podrá convencer a otro de la verdad, a menos que la articule con elocuencia, prudencia, humildad y, sobre todo, con compasión: La técnica “destazadora” de Srila Bhaktisiddhanta y la prédica recia de Srila Prabhupada, sólo la pueden emplear ellos: paramahamsas libres de envidia y deseos de explotar a los demás, e impelidos por la realidad palmaria (y también trascendental) que percibían en su momento particular de la historia.

Y hablando de historia, hemos de decir que la necesidad de cambiar el curso de la misma, invariablemente comenzó con las ideas y acciones de una minoría. Los grandes cambios de la historia han sido iniciados por un uno o a lo sumo, un pequeño grupo de personas: Jesucristo y sus apóstoles; Juan Jacobo Rousseau (precursor de la Revolución Francesa), Nelson Mandela, son sólo unos pocos ejemplos de mentes reformadoras que se atrevieron a cuestionar el status quo —por cruel, caduco o inoperante—, y a aportar soluciones tangibles y "humanas", por muy insólitas que inicialmente aparentaron ser. Luego de su muerte (o en vida) las masas repararon en sus respectivas contribuciones a la civilización, y los siguieron. Estas contribuciones —por lo menos, los principios filosóficos y las estrategias para concretarlas— casi siempre son las mismas: el logro de la libertad, la paz y la felicidad. Y en lo que respecta a Srila Prabhupada, su contribución ha sido "fuera de serie": el ofrendar a la civilización de kali-yuga el culto del amor de Sri Caitanya Mahaprabhu: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare / Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare.

Srila Prabhupada es vaticinado en el Srimad-Bhagavatam

Srila Prabhupada vino a originar una revolución. A esta hizo referencia brillantemente un devoto en una ofrenda de Vyasa-Puja:

Me gustaría analizar un sloka importante del Primer Canto del Srimad-Bhagavatam, el cual he estudiado cuidadosamente, y del cual podemos inferir unas conclusiones interesantes. El verso dice así:

tad-vag-visargo janatagha-viplavo
yasmin prati-slokam abaddhavaty api
namany anantasya yaso 'nkitani yac
srnvanti gayanti grnanti sadhavah


TRADUCCIÓN: Por otra parte, aquella literatura que está colmada de descripciones acerca de las glorias trascendentales del nombre, la fama, las formas, los pasatiempos, etc., del ilimitado Señor, es una creación diferente, llena de palabras trascendentales destinadas a ocasionar una revolución en las vidas impías de la mal dirigida sociedad de este mundo. Esta clase de obras literarias, aunque estén compuestas de una manera imperfecta, las oyen, las cantan y las aceptan los hombres purificados que son completamente honestos.

SIGNIFICADO: Este verso contiene unas afirmaciones muy interesantes. La primera es que la literatura descrita está destinada a causar una revolución. Históricamente, el Srimad-Bhagavatam fue compilado hace cinco mil años por Srila Vyasadeva con la intención de propiciar una revolución en el mundo.

Desde los tiempos que Srila Vyasadeva escribió el Bhagavatam, no hay registro de que dicha literatura haya incitado ninguna revolución, excepto la revolución creada por el Movimiento para la conciencia de Krishna. Ello significa que el Srimad-Bhagavatam fue compilado para servir los propósitos de este Movimiento para la conciencia de Krishna. La revolución descrita en el verso aludido, es una revolución de proporciones mundiales. Así pues, no hay duda de que dicha referencia se aplica solamente al presente Movimiento para la conciencia de Krishna, fundado por Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

El verso también contiene otra afirmación sumamente significativa. Una línea dice: 'Esa clase de obras literarias, aunque estén compuestas de una manera imperfecta...'. Todos sabemos, especialmente aquellos que leímos los ejemplares originales del Srimad-Bhagavatam que Srila Prabhupada escribió en Vrindavan y publicó en Nueva Delhi, que los mismos fueron escritos de un modo imperfecto. La inferencia que yo hago aquí es que dicho verso contiene la predicción tanto del advenimiento de Srila Prabhupada, como de la difusión del Movimiento de conciencia de Krishna para crear una revolución que cambiase el curso de la mal dirigida sociedad de hoy día.

En una ocasión anterior, Srila Prabhupada fue calificado como saktyavesha-avatara, y nosotros sabemos que, por norma general, las Escrituras describen y predicen a casi todos los avataras. Aquí encontramos una categórica confirmación de que Srila Prabhupada es un saktyavesha-avatara del Señor Krishna, quien fue comisionado por el Señor Supremo para cumplir el propósito enunciado en el verso citado; es decir: propiciar una revolución a nivel mundial en las vidas impías de una sociedad mal dirigida.


“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

Janme janme prabhu sei - Parte 1


(Vimos recientemente en la nota "Srila Prabhupada, Directo" que Rupanuga Prabhu habla de una relación natural directa de Srila Prabhupada con los vaisnavas que son parte de su Movimiento. Esto, sin intermediaciones falsas, convenencieras y manipuladoras.

También hemos sido testigos del reciente Vyasa Puja de Jayapataka Swami, que nos da una idea sobre lo que Iskcon es ahora --una fábrica industrial de gurus en masa y sin control de calidad, y un terreno de pugna para arrebatar la dirección única de la organización.

En consecuencia, no debe extrañarnos que diversos devotos constantemente busquen alternativas a toda esa disfuncionalidad institucional. Aquí en México varios de ellos decidieron acercarse a BV Puri Maharaja y a sus sucesores. Y en varias partes de Latinoamérica hay proyectos que siguen el linaje de Srila Sridhara Maharaja, Narayana Maharaja, etc.

Otros han buscado cómo conectarse directamente con Srila Prabhupada, sin los intermediarios viciados de Iskcon. En esta situación se encontraron los devotos de la finca de Costa Rica luego de enfrentarse con las autoridades de Iskcon --en particular con Guru Prasad, Virabahu, Manonath y Bhakti Bhusan

Aquí en México se les llama "coyotes" a los intermediarios que argumentan ser indispensables para que uno haga trámites con las agencias del gobierno y con las casas de empeño, y que se dedican a la reventa de boletos para el futbol. Pues los devotos de Costa Rica dejaron de creer en los "coyotes de la devoción", haciéndolos a un lado para acercarse lo más posible en forma directa a Srila Prabhupada.

En consecuencia, cuando instalaron las nuevas Deidades de la finca de Costa Rica en el otoño de 2008, y debido a que algunos devotos solicitaron iniciarse, se tomó la decisión de llevar a cabo unas iniciaciones en nombre de Srila Prabhupada. Para esto, tuvieron que cavilar y establecer una serie de sustentos filosóficos y lógicos. El resultado fue un documento que ahora presentamos aquí, intitulado Janme janme prabhu sei.

El documento es largo, pero vale la pena leerlo por la serie de argumentos que presenta, y por el esfuerzo que hace por destacar la posición de Srila Prabhupada. El autor es Aniruddha Prabhu. Para facilitar su lectura lo hemos dividido en tres partes.

Fotos en esta primera parte son de Sri Sri Radha Govinda, de la finca Hare Krishna de Costa Rica. --RK.)

por Aniruddha das

Introducción

En la conmemoración de Janmastarmi (24 de agosto de 2008), en el momento más auspicioso del día (11:15 – 11:25 a.m.) tuvo lugar la gloriosa instalación de Sri Sri Radha Govinda en la finca Hare Krishna, ubicada en el cantón Paraíso, que colinda con el cantón Dulce Nombre, ambos en jurisdicción de la Provincia de Cartago, Costa Rica. Al día siguiente, durante la celebración del más bendito de todos los eventos —el Vyasa-Puja de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada—, los devotos y devotas de la comunidad Nueva Goloka Vrindavan realizamos un sacrificio de fuego para dar iniciación en nombre de Srila Prabhupada a veintiún devotos (harinama o gayatri).


La trascendental y solemne ceremonia de fuego fue presidida expertamente por Sriman Ramanya Prabhu. Luego de que Aniruddha Das ofreciera unas explicaciones sobre la necesidad histórica de dar iniciaciones en nombre de Srila Prabhupada, Harinamananda Das procedió a llamar a cada uno de los iniciados y, tras preguntarles cuáles son los cuatro principios que debían observar y el número de rondas que debían cantar [16], les hizo saber —entre vivas, lágrimas y otras expresiones de júbilo por parte de la concurrencia—, su nuevo nombre espiritual. A los nuevos brahmanas se los convocó a las cuatro de la tarde para que privadamente escucharan los mantras gayatris cantados por Srila Prabhupada, al tiempo que se les proporcionó una hoja que contenía la transliteración latina de los mismos, así como su significado.

Al cabo de este acto relevante en la historia no sólo de la finca Hare Krishna de Paraíso, sino del movimiento Hare Krishna en Latinoamérica, todos los vaisnavas y vaisnavis sin excepción que recibieron iniciación, pidieron que por favor les presentásemos en forma escrita los argumentos y planteamientos que expusimos antes de la ceremonia. En obediencia a su pedido, redacto el documento que sigue a continuación.

La presente disertación está apoyada en citas, comentarios y extractos de libros de Srila Prabhupada, y también en vivencias personales y otras que me confidenciaron devotos muy serios, avanzados y antiguos del movimiento fundado por Su Divina Gracia.

Nociones preliminares

Con relación al logro de la perfección en el canto de los Santos Nombres de Krishna, o en el proceso de bhakti, podemos tomar en consideración tres aspectos: vastu-shakti, kriya-shakti y bhava-shakti.

(i) Vastu-shakti: Es “la potencia que existe en un elemento”. El Santo Nombre en Sí Mismo es el elemento, la medicina, que tiene el poder de liberar al alma condicionada, incluso sin necesidad de que ella se someta a procesos purificatorios formales. Por eso Caitanya Mahaprabhu dice en el Sikshastaka: namnam akari bahudha nija-sarva-saktis, que el Señor ha investido en el santo nombre todas Sus potencias.

En el Caitanya Caritamrta (Madhya, 15.108), Srila Krishna das Kavirash escribe: diksha puruscarya vidhi apeksa na kare / jihva sparse acandale sabare uddhare: “La persona no tiene que recibir iniciación o ejecutar las actividades requeridas antes de la iniciación. Uno simplemente tiene que vibrar el santo nombre con los labios. De modo que hasta un hombre de la clase más baja [candala] puede liberarse”. Traducción de Srila Prabhupada.

Otro verso que sustenta la autonomía trascendental del santo nombre, es el siguiente del Hari-bhakti Vilasa (11.412, 413): na desa-niyamas tatra na kala-niyamas tatha / nocchistadau nimeso’sti sri-harer namni lubdhaka: “ ¡Oh, cazador!, no hay restricciones en lo que respecta a cuándo y dónde se puede cantar el santo nombre de Hari. Y tampoco hay prohibiciones que digan que el santo nombre no puede ser recitado por alguien que tenga la boca sucia. (Hari-bhakti-viläsa, 11.408)

También merece la pena reproducir los siguientes versos:

na desa-niyamo rajan na kala-niyamas tatha
vidyate natra sandeho visnor namanukirtane
kalo 'sti dane yajñe ca snane kalo 'sti saj-jape
visnu-sankirtane kalo nasty atra prthivi-tale


¡Oh, rey!, no hay reglas en lo concerniente al tiempo y el lugar en que el santo nombre de Vishnu ha de cantarse. De esto no cabe la menor duda. En la celebración de sacrificios y el ofrecimiento de actos de caridad sí hay que observar varias reglas relacionadas con el momento y el lugar apropiados. Lo mismo ocurre con los baños ceremoniales y la pronunciación silenciosa de diversos mantras. Pero el santo nombre de Vishnu puede ser cantado en grupo (sankirtana) a cualquier hora y en cualquier lugar de la Tierra. (Hari-bhakti-vilasa, 11.412, 413)

madhura-madhuram etan mangalam mangalanam
sakala-nigamavalli-sat-phalam cit-svarupam
sakrd api parigitam sraddhaya helaya va
bhrgu-vara nara-matram tarayet krsna-nama


El santo nombre de Krishna es lo más dulce de lo dulce y lo más auspicioso de lo auspicioso. Es el autorrefulgente y hermoso fruto del árbol de deseos védico. ¡Oh, tú, el mejor de los Brighus!, cuando el santo nombre se pronuncia tan sólo una vez, ya sea con atención o distraídamente, de inmediato le asegura a todos los seres humanos la liberación del cautiverio de la ilusión. (Hari-bhakti-vilasa, 11.234. Skanda Purana)

sanketyam parihasyam va stobham helanam eva va
vaikuntha-nama-grahanam asesagha-haram viduh


Aquel que canta el santo nombre del Señor se libera de inmediato de las reacciones de infinidad de pecados incluso si lo canta de modo indirecto, para referirse a cualquier otra cosa —como cuando uno lo profiere para contar el número de golpes que da a una mridanga, o para marcar el paso mientras camina—, en broma, como entretenimiento musical o incluso de modo distraído. Esto lo aceptan todos los sabios eruditos en las Escrituras. (Srimad Bhagavatam, 6.2.14) Traducción de Srila Prabhupada.

yadyapi anya sankete anya haya namabhasa
tathapi namera teja na haya vinasa
damstri-damstrahato meleccho ha rameti punah punah
uktvapi muktim apnoti kim punah sraddhaya grnan


Namacharya Haridasa Thakura, la autoridad en el canto del santo nombre, dijo: “Cantar el santo nombre del Señor sin intención de referirse al Señor es un ejemplo de namabhasa. El poder trascendental del santo nombre no se destruye ni siquiera si se canta de ese modo. ‘Si Incluso un mleccha que ha sido herido de muerte por los colmillos de un jabalí y, en su agonía, grita una y otra vez “ha rama”, “ha rama”, alcanza la liberación, ¿qué puede decirse de aquellos que cantan el santo nombre con fe y veneración?” (C.c. Antya, 3.55-56) Traducción de Srila Prabhupada

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

(ii) Kriya-shakti: Es “la potencia que existe en un procedimiento”. Para obtener el éxito en el canto del santo nombre, el sadhaka o practicante tiene que observar las reglas y regulaciones que mandan las Escrituras. Es innegable que tanto las Escrituras como los acharyas preceptúan que el candidato debe aceptar iniciación de un maestro espiritual genuino. Guru-tattva no sólo es un tema muy vasto, sino que tras la partida (aprakrita-lila) de Srila Prabhupada, se ha vuelto un tema muy controversial, casi inexhausto (algunos acharyas lo califican de “inconcebible”). Para no redundar ni polemizar, simplemente afirmamos que dado la catástrofe que ha sido guru-tattva en ISKCON, el sentido común (Srila Prabhupada dijo que “el noventa por ciento de la vida espiritual es sentido común”), así como el deseo de sus discípulos sinceros de mantener VIVA la misión de Srila Prabhupada —con él en el centro—, nos llevó a la imperativa necesidad de dar iniciación en su santo nombre.


Para proceder con integridad y transparencia, a todos los devotos que de modo ESPONTÁNEO Y VOLUNTARIO —es decir, sin recibir presiones o alocuciones de ninguna especie, e impelidos únicamente por el deseo sincero de formalizar una relación que de hecho ya habían establecido con Srila Prabhupada— decidieron participar en la ceremonia de iniciación, les hicimos saber que no se trataba de ninguna imposición.

Antes del anuncio oficial de dar iniciaciones en nombre de Su Divina Gracia, se tenía contemplado iniciar sólo a cuatro devotos que específicamente las habían solicitad para poder entrar en el altar y servir a Sus Señorías Sri Sri Radha Govinda. Pero para mayúscula sorpresa nuestra, horas después del anuncio, …¡17 devotos —entre varones y damas— espontáneamente se acercaron a Harinamananda para informarle que querían ser iniciados en nombre de Srila Prabhupada! La mayoría fueron adolescentes que nacieron en el seno de familias devotas radicadas en la finca Hare Krishna de Paraíso. Una de ellas —Radharani, 18 años— le dijo a Harinamananda: “Prabhu, toda mi vida he querido iniciarme con Srila Prabhupada. Desde que era niña, gracias a la formación que recibí de mis padres, acepté a Srila Prabhupada dentro de mi corazón como mi maestro espiritual eterno. No quiero iniciarme con nadie más”.

Y con casi el mismo argumento, los restantes devotos que participaron en la ceremonia de fuego nos manifestaron, con muestras evidentes de satisfacción y alegría, que deseaban ser iniciados en nombre de Srila Prabhupada.

En una clase previa, reitero, se les informó a todos los devotos y devotas que dicha iniciación no era una imposición. Les explicamos cómo los discípulos de Srila Prabhupada que actualmente lo servimos en Nueva Goloka Vrindavan, hemos considerado —tras mucha deliberación— que esta es la manera más conveniente para mantener VIVA la misión, la obra cimera, de Su Divina Gracia, quien sacrificó gloriosamente su vida— como nadie lo ha hecho jamás— para hacerla realidad. En nuestro juicio, en la presente coyuntura es la mejor manera de frenar el éxodo, de evitar las continuas escisiones, deserciones, cismas, etc., que tanto han debilitado el movimiento espiritual fundado por Srila Prabhupada —otrora floreciente y en continua expansión—, y que han mermado su fuerza, cohesión e integridad. Adicionalmente, les comunicamos a los devotos que iniciaríamos en nombre de Srila Prabhupada obligados por las circunstancias, y fundamentalmente, para respetar los sentimientos y devoción que hacia Su Divina Gracia yacían en lo más profundo de sus corazones: esa parte a la cual nadie, excepto ellos y ellas, tienen derecho a dejar entrar o no a otro ser.

Desde nuestro punto de vista, hoy día esta es la mejor manera de llevar a la práctica exitosamente la visión y las divinas enseñanzas de Srila Prabhupada. Es la opción idónea para mantenerlo a él no sólo en el centro de nuestras vidas, sino de la comunidad. En última instancia —les dijimos— todos tenían absoluta libertad de abrazar o no esta concepción, e incluso, de recurrir al maestro espiritual de su escogencia. Y de darse este último caso, todos los miembros de Nueva Goloka Vrindavan los íbamos a recibir y acoger —como ya lo hemos hecho— con los mismos respeto y hermandad que nos merece cualquier vaisnava. Una aplicación muy concreta del principio de “unidad en la diversidad”.

Hicimos hincapié en que daríamos mucho de qué hablar. Que a este respecto causaríamos sensación; no obstante, la REALIDAD PALMARIA, el HECHO INDISCUTIBLE es que, salvo excepciones inspiradas por la propia predicación de Srila Prabhupada —inédita en los anales de la historia: compasiva, innovadora, dinámica, ajustada al tiempo, lugar y circunstancias— (“Krishna conciousness it is not an stereotype”. SP). [“la conciencia de Krisna no es un estereotipo”], todos, pero absolutamente todos en el mundo Occidental, desde 1966, fuimos iniciados por Su Divina Gracia en el canto del maha-mantra Hare Krishna, directa o indirectamente.

Srila Prabhupada vino literalmente a revivir, a insuflar nueva vida al culto de la devoción de Sri Chaitanya Majaprabhu, que para el primer lustro de los sesenta (1960-65) meramente subsistía en la India. Para proceder como personas realistas “con la masa cerebral desarrollada” y no sentimentalistas “con la masa cerebral anquilosada”; para ser honestos, consecuentes con nuestros sentimientos y con el contexto histórico; para no abandonar innecesariamente nuestra relación y servicio directo a Srila Prabhupada, en este caso particular, TENEMOS que primar la razón y el corazón, y con un espíritu incluyente, no excluyente, ejecutar esta formalidad específica de las Escrituras de iniciarse con un maestro espiritual. Así que mediante la iniciación en nombre de Srila Prabhupada, estamos cumpliendo con esta prescripción.

La historia religiosa está llena de ejemplos de seres humanos que alcanzaron la gracia de Dios aceptando un maestro espiritual que no los inició directamente mediante un “sacrificio de fuego”, sino con el fuego de la sinceridad, de la entrega incondicional y el amor. San Francisco de Asís, Santa Teresa de Ávila, Santa Inés y muchos otros santos de la iglesia católica lo ponen en evidencia. Y dentro la tradición vaisnava, por supuesto los más conocidos en Occidente son Ajamila, la prostituta de la historia de Srila Bhaktisiddhanta, el perro de Sivananada Sena y el mleccha que pronuncia “ha rama” y que Srila Krishna Das Kaviraja Goswami menciona como ejemplo de una persona que “alcanza la liberación” por el mero canto de nama-bhasa (C.c. Antya 3.55-56). Sin embargo, hoy día hay literalmente centenares de ejemplos compartidos por devotos de todas las denominaciones de cómo algún pariente, amigo o conocido expiró con el Santo Nombre saliendo de su boca. La siguiente es sólo una de esas historias:

La misericordia del Señor Nrsimhadeva

"Yasoda Mata perdió a su padre de 85 años de edad hace dos meses [2006]. Durante su estadía en el hospital, Yasoda Mata colocó un casete en la grabadora y puso a sonar el maha-mantra Hare Krishna las veinticuatro horas del día en la sala donde convalecía su padre adoptivo. Éste estaba en estado de coma, pero milagrosamente, tras escuchar el maha-mantra, comenzó a recobrar el sentido gradualmente y a pesar de que tenía los ojos cerrados, parecía que disfrutaba de la melodía y del canto. Él comenzó a seguir el ritmo golpeando suavemente su mano con el riel de la cama. Al chocar con el riel, el anillo que tenía en un dedo hacia un sonido similar a éste: "Ton, ton, ton. Ton, ton, ton". Daba la impresión de que estaba meditando en el sonido del maha-mantra. De súbito, exclamó: “¡Miren!… ¡Allí hay un hombre gigantesco con manos de cinco garras y una cabeza exactamente igual a la de un león! ¡Está dentro de esta sala! ¿No lo pueden ver ustedes? Hey, …¡ahora él se está acercando!....". El padre adoptivo reparó en el hecho que tenía los ojos cerrados, y por eso agregó en seguida: "¡Oh!, me olvidé que ustedes no puede verlo. Pero en verdad, ¡está aquí! …¿Quién es él?”

"En ese momento Yasoda Mata y sus hijas se miraron entre sí con mucha sorpresa y luego la última contestó. "Padre, Él es el Señor Nrsimhadeva". A lo que el padre respondió: "¿…deva? ¿Qué deva? No lo conozco. Pero ahora está moviendo la cabeza para afirmar lo que has dicho". Yasoda Mata experimentó un enorme éxtasis tras oír esto. En el altar de su casa ella adoraba una réplica en miniatura de la Deidad de Nrsimhadeva del templo de Mayapur Chandrodaya Mandir, y había estado ofreciéndole oraciones para que su padre pudiera abandonar el cuerpo sin ningún apego por el mundo material, y para que en su próxima vida naciera como devoto de Krishna.

"Segundos después el padre de Yasoda dijo dos veces: "¡Miren!: me está sonriendo y está comenzando a hablarme”. Acto seguido, prosiguió: “¡Oh!, ¡Él está diciéndome que tengo que aprender a cantar lo que tú estás cantando ahora! …Dime, ¿qué es lo que estás cantando?". Yasoda respondió: "Son los santos nombres del Señor. Es un mantra para invocar al Señor". El padre repuso: "Nunca había escuchado ese mantra… Pero enséñamelo por favor". Yasoda mata contestó: "Está bien padre. Por favor escucha cuidadosamente y repite después de mí: Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare / Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare". Con mucha paciencia Yasoda le enseñó el maha-mantra palabra por palabra a su padre adoptivo. No requirió mucho tiempo para que el anciano aprendiera el mantra, y luego lo empezó a cantar por sí mismo de una forma muy agradable.

"Al siguiente día el padre de Yasoda falleció con mucha paz y serenidad.

"Durante ese fin de semana los devotos de la comunidad [Taiwán] nos reunimos para realizar la ceremonia funeral en honor del padre de Yasoda Mata, la cual incluyó un emotivo kirtana. Yasoda se hizo de una guirnalda prasadam, de agua del Ganga, de hojas de Tulasi, y puso tilaka en el cuerpo de su padre. Toda la ceremonia se llevó a cabo en un ambiente de mucha devoción y alegría, según las instrucciones que a Yasoda le dio por teléfono su Guru Maharaja.

"La cara de su padre adoptivo lucía muy plácida. Sus mejillas tenían un leve color rosado y todo su cuerpo estaba flácido. Después de realizar unas ceremonias tradicionales, el cuerpo sin vida del padre de Yasoda fue introducido en el incinerador. Pocas horas después enfermeros y trabajadores del crematorio se acercaron a nosotras y le dijeron con asombro a Yasoda: "Nunca hemos visto unas cenizas tan blancas y brillantes como las de su padre… ¡Son idénticas al jade! ¿Qué le sucedió? ¿Qué era lo que usted cantaba para él? ¿Podría usted escribirnos esa plegaria? Queremos aprenderla y repetirla mientras realizamos nuestro trabajo en este hospital”.

"¿Por qué el Señor Nrisimhadeva Se le apareció personalmente a alguien a quien que en términos estrictos, no era un devoto de Krishna? Este incidente maravilloso prueba el precepto shástrico de que si alguien se dedica siempre al servicio devocional del Señor, los miembros de su familia también se beneficiarán en grado sumo.

"Del Lin Tulip. Taiwán, 20 de marzo 2006".


La sinceridad de los devotos y devotas de la finca a lo largo de un sinnúmero de abusos y tribulaciones, su lealtad a toda prueba hacia Srila Prabhupada, y la realidad palpable del vínculo amoroso, lleno de gratitud, que ya tienen con Su Divina Gracia, son más que suficientes para legitimar la iniciación. Cualquier persona sensible, con sentido común y que verdaderamente tiene respeto al prójimo, no sólo validará, sino celebrará el hecho de que ahora ellos —los devotos de la finca de Paraíso— son formalmente discípulos de Srila Prabhupada.

En la conciencia de Krishna es vital ser auténticos y honestos; ser íntegros y fieles a nuestros ideales y sentimientos. Nadie tiene derecho de cuestionar nuestras decisiones, en tanto éstas estén bien cimentadas “por la lógica y la razón” (palabras de Srila Prabhupada). Por el resto de nuestras vidas, debemos regirnos por la voz de nuestra conciencia, y no cederles a otros la prerrogativa de tomar decisiones que nos corresponden a nosotros. Cuando a Srila Sridhar Maharaja, el venerable hermano espiritual de Srila Prabhupada, le comentaron las tristes repercusiones del famoso (pero no por lo bueno) “sistema de acharyas zonales”, éste dijo: “no hay que tratar a los devotos como si fueran reses”.

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

(iii) Bhava-shakti. Es “la potencia que existe en un sentimiento”. Es el apego o el cultivo gradual y natural de amor al Santo Nombre. En este caso, es el sentimiento de gratitud hacia aquel de quien lo aprendieron: Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada. Y no sólo aprendieron de él el canto de los Santos Nombres, sino que él también los ha instruido científica y abundantemente en los mil y un aspectos (por no decir un millón) relacionados con la ciencia de la autorrealización y el servicio devocional. A este respecto merece la pena mencionar a Kolavecha Sridhar Das (ex Yamuna Jivana,) quien me dijo después de la ceremonia de iniciación: “Yo tengo 28 años de servir a Srila Prabhupada ininterrumpida y desinteresadamente, sólo impelido por el deseo que él me infundió, mediante sus libros y enseñanzas, de complacer a Krishna”.

Debemos evitar a toda costa que otros, por cualesquiera razones, decidan antojadizamente el rumbo que han de tomar nuestras vidas, y por ende, que nos traten como “cosas”. Srila Prabhupada no quería rodearse de seguidores dóciles. Desde el mismo comienzo de su misión el propósito de Srila Prabhupada fue entrenar a sus devotos para que se volvieran brahmanas, líderes que tomen decisiones y expandan la conciencia de Krishna con entusiasmo y basándose en la visión suya y una buena comprensión de la filosofía.


Los devotos son seres humanos con personalidades únicas, y no autómatas. Haciendo uso del regalo inigualable que nos dio Krishna —la inteligencia, la capacidad de discernir, de discriminar— tenemos que impedir esta tendencia muy humana a la “cosificación”, cuya oposición a la misma fue precisamente lo que originó la campaña en pro de la preservación de la finca de Srila Prabhupada en Paraíso de Cartago. Si por excelencia algo caracteriza el reino de Dios, Goloka Vrindavan, es la expresión e intercambio espontáneo de sentimientos amorosos. Si alguien ya ha aceptado a Srila Prabhupada dentro de su corazón (Srila Bhakti Vaibhava Puri Maharaja me dijo en 1995 en Jagannath Puri: “Inititiation it is not a ritual; it comes from the heart”) [“la iniciciación no es un ritual, nace en el corazón”], entonces no permita que ningún proselitista, por muy convencido que esté de su postura, desplace a Su Divina Gracia de ahí. La realidad palmaria es que Srila Prabhupada está VIVO en nuestro corazón y en el reino trascendental, y que desde allí está observando y escuchando las acciones y oraciones de todos aquellos que se han refugiado en él. Gracias al poder de bhava-shakti y siempre y cuando obedezcamos sus instrucciones, él nos garantiza a todos el acceso a sus pies de loto.

Complementariamente, Su Santidad Gour Govinda Swami escribe al respecto en su libro La adoración de Sri Guru (ps. 4 y 24):

"Uno debe comprender qué significa sri-guru-carana-padma. Las palabras “sri guru” son muy significativas. “Sri” significa sobha, hermosura; sampata, riqueza trascendental o posesión; y srestha, lo supremo. “Sri-guru” quiere decir que el gurú está dotado de sri, de prema-bhakti. La palabra “sri” se usa porque no hay tal cosa de que Sri Guru desaparezca o no esté manifestado Se aplica únicamente al gurú que está manifestado eternamente. De lo contrario, no debemos emplear esa palabra.

"Sri Guru es karuna-maya: sin causa alguna, él confiere su misericordia. Así que manifestado o no manifestado, él da darsana a su discípulo. Él puede venir en sueños para dar darsana. Este guru-tattva es nitya-tattva: un trascendental tattva eterno. Está eternamente manifestado, prakata. No es aprakrita, no manifestado. No hay posibilidad de que guru-tattva no esté manifestado. Este guru-tattva es inconcebible. No se puede entender con nuestros conocimientos, inteligencia o mérito materiales".


Srila Prabhupada vive en el corazón de sus discípulos sinceros. Y él siempre escucha sus oraciones y alabanzas, y reciproca con ellos. Muchos tienen sueños en los que Su Divina Gracia se les aparece y los instruye, los corrige o simplemente les sonríe satisfecho. Hoy día se habla mucho de "un gurú viviente". Pero, ¿acaso alguien ha leído en cualquier Escritura autoritativa que haya "un gurú muerto"? ¿Acaso Srila Prabhupada no dijo claramente: "Yo viviré para siempre en mis libros".

He aquí otras citas de Srila Prabhupada para sustentar lo dicho arriba:

1.- "Tal como he escrito en las primeras publicaciones del Srimad-Bhagavatam, 'el maestro espiritual vive para siempre mediante sus divinas instrucciones y discípulo vive con él'. ...Porque yo siempre he servido a mi Guru Maharaja y obedecido sus instrucciones, incluso ahora no estoy separado de él". [Carta de Srila Prabhupada, 11-25-73]

2.- Reportero: "Qué le ocurrirá al movimiento en Estados Unidos cuando usted muera?
Srila Prabhupada: "Yo nunca moriré".
Srila Prabhupada: "Yo viviré en mis libros, y ustedes los utilizarán".
[750716pc.sf Conversations]

3.- "...vani and vapu. Vapu significa este cuerpo material, y vani significa la vibración. Nosotros no estamos interesados en el cuerpo material. El no estar interesados significa... Estamos interesados, por supuesto, porque el maestro espiritual, aquellos que son acaryas, sus cuerpos no son considerados materiales. Arcye sila-dhir gurusu nara-matir. Como la estatua de Krishna, el considerar 'esta es una piedra...'. Semejantemente, arcye sila-dhir gurusu nara-matir. Gurusu significa aquellos que son acaryas, el creer que sus cuerpos son iguales al de un hombre ordinario, esto es negado en las Escrituras. DE MODO QUE AUNQUE EL CUERPO MATERIAL YA NO ESTÉ PRESENTE, LA VIBRACIÓN DEBE ACEPTARSE COMO LA PRESENCIA DEL MAESTRO ESPIRITUAL. Vibración. Lo que hemos escuchado del maestro espiritual, eso es viviente. [690113LE.LA Lectures]

4.- "El servir al maestro espiritual es esencial. Si el devoto no tiene ninguna capacidad de servir al maestro espiritual directamente, debe servirlo mediante el recuerdo de sus instrucciones. NO HAY NINGUNA DIFERENCIA ENTRE LAS INSTRUCCIONES DEL MAESTRO ESPIRITUAL Y EL MAESTRO ESPIRITUAL MISMO, por lo que en su ausencia, sus palabras de guía deben ser el orgullo del discípulo". [Significado, C.C. Adi 1.35]

5.- "Tenemos que asociarnos con personas liberadas, pero no directa, físicamente, sino mediante la comprensión, por medio de la filosofía y la lógica.". [Significado. SB 3.31.48]

6.- "En realidad, NO ESTAMOS SEPARADOS. Hay dos: vani y vapu. Vani es la presencia física y vapu es la presencia a través de la vibración, pero ambas son lo mismo. Krishna, cuando está presente ante Arjuna, es lo mismo que cuando Él está presente ante nosotros con su vani del Bhagavad-gita. En lo que a mí concierne, nunca siento, de verdad, ninguna separación de mi maestro espiritual porque estoy tratando de servirlo según su deseo. Si tú amablemente tratas de servir mi misión por la cual fui enviado aquí, ELLO SERÁ NUESTRA CONSTANTE ASOCIACIÓN". [Carta a Hamsaduta, 6-22-70]

¡Razona mal quien dice que los vaisnavas mueren
cuando ellos todavía están viviendo en el sonido!
Los vaisnavas mueren para vivir, y en vida, ¡tratan
de difundir el santo nombre por doquier!


Srila Bhaktivinoda Thakura

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente” Srila Prabhupada.

En bhakti-yoga el principio de bhava-shakti es supremo

Ha de entenderse que de estos tres temas que hemos tratado aquí (vastu-shakti, kriya-shakti y bhava-shakti), en el proceso de bhakti-yoga lo más importante es bhava-shakti. En el karma-kandha, la sección de los Vedas sobre yajñas para alcanzar Swarga-loka, los ingredientes y los procedimientos rituales (vastu y kriya) son indispensables. No se puede prescindir de los ingredientes prescritos, ni se puede prescindir de los rituales exactos. Pero en el bhakti¬-yoga lo más importante es el bhava: la actitud, el sentimiento, el amor, la devoción.

Por eso Krishna dice: patram puspam phalam toyam/ yo me bhaktya prayacchati/ tad aham bhakty-upahritam/ asnami prayatatmanah, que si alguien le ofrece con amor y devoción (bhaktya) una hoja, una flor, una fruta o agua, Él acepta esos regalos presentados con amor (bhakty-upahritam) por una persona que lo hace con la conciencia correcta (prayatatmanah).

También hemos escuchado muchas veces sobre gopi-bhava, pero no enfatizamos gopi-kriya o gopi-vastu. Los Seis Goswamis de Vrindavan vivían en gopi-bhava, con la intensidad del sentimiento de las gopis, pero no usaban las mismas cosas que ellas usaron, como saris y pulseras (gopi-vastu), ni hacían las mismas actividades externas que ellas realizaron, como la danza del rasa (gopi-kriya). Esto demuestra sin duda alguna que en bhakti, el bhava es el factor supremo.

Es esta potencia conocida como bhava-shakti lo que realmente nos relaciona con Srila Prabhupada. Los rituales, aunque son importantes, ocupan un lugar de segundo plano. Por esta razón el Señor Supremo es conocido como bhava-graji janardana “Aquel que elimina el sufrimiento de los seres humanos, aceptando el bhava”. Las ceremonias de iniciación en nombre de Srila Prabhupada se han hecho para acrecentar el bhava que ya existe, para ofrendar el sentimiento que ya existe. Por consiguiente, es una ofrenda totalmente auténtica. El sentimiento es: “Hemos aprendido de ti acerca de Krishna, y deseamos seguir tus instrucciones”. Si esta actitud, si este bhava, no te convierte en discípulo, entonces tampoco ningún ritual puede hacerlo.

Una cuestión de forma, no de fondo

En este caso en particular, el tema de la iniciación es una cuestión puramente de forma, y no de fondo. En su manifestación vapu, Srila Prabhupada ya no se encuentra personalmente entre nosotros. Pero momentos críticos en la historia demandan acciones valientes e inéditas de aquellos que quieren ejercer su derecho a pensar con libertad y defender sus ideales y convicciones. Por tal razón, la iniciación en nombre de Srila Prabhupada es una necesidad histórica para todos aquellos que se rehúsan a abandonar artificial y desagradecidamente los vínculos de devoción y afecto que tienen por Su Divina Gracia. En suma, es una necesidad inexorable para aquellos que “han desarrollado una relación amorosa” con Srila Prabhupada, que quieren mantenerla intacta, y desean seguir cultivando el vínculo espiritual que tienen con él, y por lo tanto se niegan a someterse, a dejarse manipular por la predicación de otros cuya figura espiritual prominente no es Srila Prabhupada.

Una de las concepciones más comunes entre los novicios de la conciencia de Krishna es que simplemente por haberse iniciado con el gurú que consideran el más excelso de todos, ellos creen que ipso facto y mágicamente son catapultados a la plataforma trascendental. Esta mentalidad forma parte de lo que en estudio analítico de las religiones se llama “el paradigma sentimental”. “Esencialmente yo ya estoy liberado. Es sólo cuestión de poco tiempo para que yo alcance la misericordia sin causa de mi gurú y, como consecuencia, la meta máxima de la vida: krishna-prema”.


A la hora de rendirse a un maestro espiritual genuino, éste le provee al practicante todo lo necesario para que pueda alcanzar la meta máxima de la vida. Y se ofrece el ejemplo de la cocina y todos sus útiles e ingredientes. El gurú le proporciona al discípulo una cocina completamente equipada con estufa, las sartenes, las ollas de acero inoxidable, cuchillos, cucharones y paletas. De igual modo, (especialmente en este período de kali-yuga) bondadosamente le suministra hasta licuadoras, horno microondas y procesadores de comida. Y para ayudarlo de modo absoluto, incluso le da los víveres, especias, el ghí, y un curso completo de cómo cocinar. Sin embargo, el gurú NO va a cocinar por él. Es el discípulo, y no su maestro espiritual, el que tiene que hacer el esfuerzo y cocinar todos los días de su vida para ofrendar a Sri Radha y Govinda lo mejores platos. En otras palabras, la misericordia del maestro espiritual la constituyen sus instrucciones. Y la sinceridad del discípulo se pone en evidencia cuando él se afana al máximo de poner en práctica, diligente y continuamente, dichas instrucciones.

Otra analogía muy atinada son los larguísimos vuelos estacionales de emigración que efectúan las aves. Las bandadas se congregan y vuelan juntas del hemisferio norte al hemisferio sur, y viceversa. Las aves, tomadas en conjunto, son el sadhu-sanga. Pero el titánico esfuerzo de volar sin cesar día y noche, lo hace cada ave en lo individual. Ninguna “carga” o arrastra a otra. Todas tienen que batir y batir las alas sin parar, soportar las inclemencias del tiempo, los cambios erráticos del viento y demás embates de la naturaleza para alcanzar el destino final. No hay ningún arte de magia en esta emigración con ribetes de epopeya, como tampoco lo hay en lo que atañe a alcanzar la perfección espiritual (manusyanam sahasresu kascid yatati siddhaye / yatatam api siddhanam kascin mam vetti tattvatah. B.g. 7.3)

El complacer al maestro espiritual significa que uno tiene que consagrarse a su servicio el resto de la vida con la mente, el cuerpo y las palabras. El discípulo tiene que complacer al maestro con el ofrecimiento de servicio práctico y satisfactorio. El que piense lo contrario está viviendo una alucinación. Por eso no es correcto que algunos devotos se sientan superiores a los demás porque han entablado una relación con un alma avanzada que tiene elevadas vivencias y conocimientos sobre Radha y Krishna. Puesto que por razones muy puntuales Srila Prabhupada se abstuvo a propósito de no revelar sus profundas vivencias ni su relación directa con Radha y Krishna, y a no abordar los temas tratados en los libros más esotéricos de nuestra escuela Vaisnava Gaudiya, estos devotos ignorantes se figuran que Srila Prabhupada no había accedido a ese plano tan sublime.

“El canto del mantra Hare Krishna no es una imposición artificial a la mente.” Srila Prabhupada.

jueves, abril 01, 2010

Callejón sin Salida


Por Harinamananda Dasa

Antes de empezar este pequeño articulo quiero reconocer el valor de devotos como Sulocana das y el equipo de editores del Sampradaya Sun, así como Radha Krishna das (El Tambor Rugiente), George Smith, Rupanuga das, Aniruddha das y muchos otros contribuyentes a la noble causa de decir la verdad y restablecer a Srila Prabhupada en el lugar donde siempre debió haber estado: en el centro del movimiento espiritual fundado por él. Estos devotos han tenido las agallas de llevar a la luz pública la defensa de la memoria, legado y enseñanzas de nuestro amado maestro espiritual, Srila Prabhupada.

Muchas veces nos hemos encontrado en la situación que mientras buscamos una dirección nos topamos con un callejón sin salida. Ya metidos en el callejón, tenemos que dar la vuelta y regresarnos al punto de partida. La mayoría de las veces hay un letrero que indica que estamos próximos a entrar en una calle sin salida. Si no vemos el rótulo o insistimos en seguir adelante, invariablemente nos encontraremos en la misma situación: tenemos que regresar y empezar a buscar nuevamente la dirección correcta.

En el viaje de la vida espiritual, en el proceso devocional para restablecer la relación que tenemos con Krishna y desarrollar amor a Él, nos toparemos con muchos impedimentos tales como desvíos, baches, curvas peligrosas y calles sin salida. Todos hemos experimentado dichas contingencias. Es precisamente en momentos como esos que las instrucciones del Maestro Espiritual adquieren un valor decisivo, fundamental, tal como el mapa que usamos para orientarnos cuando buscamos una dirección. Si por descuidados, por tercos o por no aplicar el sentido común, ignoramos las instrucciones del Maestro Espiritual, entonces retardaremos nuestro avance en la senda cuyo destino es la devoción pura a Krishna.

En estos últimos treinta y tres años que han transcurrido tras la partida del Sampradaya Acharya, Srila Prabhupada, muchos de nuestros hermanos espirituales se han dedicado a la inútil y odiosa tarea de querer remplazar al sad gurú. Desde los supuestos once sucesores originales de 1978, los que emergieron como tales tras la “reforma” de Nueva Vrindavana (1985), hasta los más de cien que fueron nombrados durante los noventa y la que va del 2000. Tal como dóciles animales que esperan pasivamente que el amo les tire un poco de comida (sin protestar, sin sublevarse, con la boca cerrada, atentos nada más a que su dueño se digne a mirarlos y con desprecio le tire algunas migajas), todos estos advenedizos han permanecido callados ante la herejía perpetrada por la GBC de anular la figura de nuestro maestro espiritual. Esta es la aberración a la que consciente o inconscientemente se han prestado para poder ascender en la escalera corporativa del nuevo ISKCON. Fidelidad incondicional o sufrir la “ignominia” de no ser adorados públicamente por las masas. Qué triste ha de ser pertenecer a una institución en la que no puedas exteriorizar libremente tu opinión, en la que literalmente te han puesto una mordaza. Pero es más triste aún tener que vivir aparentando lo que no eres y encima, aupar a una sarta de impostores, cuando en tu interior te consta que no lo son. No obstante, cegado por el deseo de satisfacer tus sueños de grandeza, permites que la memoria y la dignidad de tu gurudeva sean rebajadas y pisoteadas por kali-celas.


Esta camarilla de malos hermanos espirituales sistemáticamente ha tratado de matar a Srila Prabhupada. No sólo lo envenenaron o empecinadamente insisten en encubrir este maha-magnicidio, sino que han cometido el sacrilegio de editar sus libros. Han cambiado a su antojo sus significados (“mis éxtasis espirituales” SP) para acomodarlos a sus mezquinos intereses. Y lo han hecho con el propósito premeditado de promoverse ellos al mismo nivel de Srila Prabhupada, e, incluso, más que eso: ¡tratar de superarlo! Prueba de esto es el nefasto Hridayananda das, que no sólo dice abiertamente a su caterva de fanáticos que Srila Prabhupada está muerto, sino que Su Divina Gracia se equivocó y “sobrepasó su autoridad” al contradecir los postulados “irrefutables” de la ciencia moderna. Otro ejemplo es el desventurado de Jayapataka, que por muchos años se ha dedicado a concretar su bien planeada y desbocada campaña de reemplazar a nuestro Srila Prabhupada, sin darse cuenta que ha llegado al final de su callejón sin salida. Hace una semana, sin reparos por parte de los devotos del templo de Los Ángeles, Jayapataka no tuvo empacho en recetarse un “vyasa-puja” de ¡4 días de duración!”, del cual habrá una intolerable repetición en India en mayo próximo. ¡Esto es inadmisible para cualquier discípulo de Srila Prabhupada! Con esta fiesta de “pan y circo”, Jayapataka, con el mudo consentimiento de todo ISKCON, rebaja y opaca la posición de Srila Prabhupada. En nombre de servicio a Srila Prabhupada, ¡nadie puede cometer el desmán de auto-organizarse un ceremonial de alabanzas de 4 días de duración en ambos hemisferios! Esto es una burla, un insulto a la memoria de Srila Prabhupada. ¿Acaso no fue él que dijo que no debíamos imitar a las grandes personalidades, sino seguir sus pasos? ¡Ni siquiera Srila Prabhupada tuvo semejante derroche de pleitesía! Por Dios, ¿dónde están la humildad y la sencillez, las virtudes insignia de los verdaderos seguidores del Señor Chaitanya Mahaprabhu? ¡Al diablo con los sentimientos de la mayoría de sus hermanos espirituales y devotos con devoción exclusiva a Srila Prabhupada, cuyo corazón se les retuerce de dolor de ver esta orgía de vanidad y prepotencia, nunca antes vista en la historia del vaishnavismo!


En lo personal, mientras no limpie su nombre en las cortes, Jayapataka es uno de los cómplices (específicamente nombrado tanto en el libro Someone Has Poisoned Me como en libro Judge For Yourself) de la conspiración de matar a Srila Prabhupada por envenenamiento. La GBC, de quien Jayapataka es sin duda el miembro más poderoso, cree que con ignorar los clamores de la comunidad internacional de vaisnavas para que se esclarezca esta bien sustentada acusación, y con el paso inexorable de tiempo, este tema horripilante quedará sepultado para siempre. Y así habrá logrado su objetivo.

Para nosotros los discípulos de Srila Prabhupada que no nos hemos doblegado a la GBC, es triste ver como los mentados usurpadores alimentan sus ego festejando sus cumpleaños en los centros establecidos por Srila Prabhupada, con toda pompa y por días enteros en un intento fatuo y pecaminoso de pretender equipararse con el único Sampradaya Acharya, Srila A.C. Bhaktivedanta Swami Maharaja Prabhupada. Toda esta farsa la vimos visto antes (¿recuerdan las fastuosas zarabandas de Bhagavan das?), y ahora la volvemos a ver con renovados bríos, …¡sin que nadie la cuestione!


Uno tras otro, sin excepción, todos estos usurpadores se han metido en un callejón sin salida. Muchos, después de haberse promovido al nivel de “almas liberadas”, han tenido que retroceder, con toda la pena y sin nada de gloria, y volver al punto de partida: punar musika bhava. Unos están en hundidos en la complacencia de los sentidos, y otros están en el infierno. Otros más, como Hridayananda y Jayapataka, por soberbios, y a pesar de las advertencias de los letreros, siguen tratando vanamente de atravesar la pared al final del callejón sin salida. Pero de algo estamos seguros: ¡NO PASARÁN! Sri Krishna, el Señor Supremo, no los dejara pasar. Srila Prabhupada es sin duda el único e irremplazable Sampradaya Acarya para los próximos diez mil años. Ni Hridayananda, ni Jayapataka, por más maniobras que realicen, podrán desplazar a Srila Prabhupada de su excelso pedestal. Estos envidiosos pasaran a la historia como tales: seres que desarrollaron envidia de su gurú. En consecuencia, tarde o temprano tendrán que regresar al nivel al que realmente pertenecen: devotos neófitos y ofensivos. Qué decir de sus doctrinas maquiavélicas y circos ambulantes; ni sus títulos, ni sus seguidores, ni sus jugosas cuentas bancarias, ni sus imponentes samadhis, les servirá de boleto para entrar en los pasatiempos eternos de Radha y Krishna, ahí donde Srila Prabhupada está. El tiempo y los devotos valientes del Sampradaya Sun y El Tambor Rugiente mostrarán lo que realmente son: ¡codiciosos usurpadores! Sus vidas se sumarán a las muchas que ilustran lo de no debe hacerse en el sendero de la vida espiritual, es cual es estrecho como un paso de montaña y cortante como el filo de una navaja.

¡¡Sampradaya Acharya Srila Prabhupada, KI JAYA!!

Llueven Bendiciones


por Radha Krishna das

Ya hemos estado leyendo recientemente aquí en El Tambor Rugiente mucho sobre cómo Jayapataka Swami regentea en Iskcon como guru y dirigente superior del resto de los líderes de la institución.


Un factor que me ha estado intrigando mucho es el estilo particular que ha desarrollado Jayapataka de generarse subalternos y dependientes. Desafortunadamente en todo Iskcon la tendencia desde hace muchos años ha sido precisamente la de crear dependencias existenciales de inferior a superior, mientras que Srila Prabhupada hacía énfasis en el trabajo en cooperación y el individualismo no borreguil.

Pero Jayapataka ha perfeccionado este sistema de dependencias mejor que cualquier otro líder de Iskcon. Ya hablamos en el pasado del sistema de preiniciaciones que desarrolló, para "amarrar" a los candidatos y ya no estuvieran coqueteando con otros gurus.


Y me he fijado recientemente en otro mecanismo que Jayapataka está usando, y es "la imposición de manos". Esto ya lo había visto entre los grupos cristianos, quienes la usan para transmitir dones del Espíritu Santo, orar por la sanación de la gente y hasta para otorgar bendiciones en general.

En una ocasión me invitaron unos amigos a un evento con Gurumayi, y vi cómo ella daba bendiciones en forma parecida e incluso usaba una especie de escoba hecha de plumas de pavorreal para quitarle la mala vibra a la gente.


Corríjanme si soy un ignorante, pero nunca en el pasado había visto en la tradición vaisnava que Srila Prabhupada nos regaló, una "imposición de manos" como la que Jayapataka hace. ¿Es algo común en el vaisnavismo o es un nuevo truco de nuestro gran líder? ¡Ilumínenme por favor!