--Haribolo.Llevamos años relatando aquí en El Tambor las fechorías y el sucio sendero que recorre Jagajivana das, El Gnomo Tenebroso.
Hay tres puertas que conducen al infierno: la ira, la codicia y la lujuria. Cada una de ellas tiene su propia carga de signos distintivos.
Cuando vine por cuestiones del destino a Perú, decidí averiguar la historia del país que me abrigaba, y también la historia del Movimiento, en el cual mi fe y mi servicio se destinaba. Traté de ver todo sin prejuzgar y siendo lo más imparcial posible.
Luego cambió la administracion. Y a algún iluminado se le ocurrió tercerizar los negocios. Se dieron en alquiler a personas que lograron de la nada tener negocios que, por ellos mismos, jamás hubieran podido desarrollar.
Y el lucro era para ellos, no para la institución. El alquiler que pagaban y pagan por ello, no cubre ni siquiera las necesidades básicas de los programas. La colecta disminuyó dramáticamente en proporción inversa al crecimiento del nivel de vida y los bolsillos de los encargados de los negocios.
La empresa se volvió la manzana de la discordia. Mucho dinero se podía ganar con ella --como bien se dio cuenta Phanideva--, sobre todo fortaleciendo a la competencia de la cual él es dueño, y aprovecho su linea de ventas para enchufar sus productos.
A causa de esto, la misma gente que un buen día --aprovechándose de la confianza que recibió--se apropió de las ideas, fórmulas y contactos de la empresa para poner la suya propia y volverse la competencia más desleal, terminó administrando esa misma empresa.
Amigos de los devotos y gente de fuera con quienes hablé del tema, se han asombrado e indignado al conocer los hechos, y peor aún al saber que esas mismas personas son las que ahora manejan a su antojo no solo esa misma fábrica sino también el restaurante Govinda.
--Hola, soy Jagajivana, El Gnomo Tenebroso, y el diablillo molestoso.Entonces llegó un devoto llamado Jagajivana. Persona extrovertida, de buen humor, que fue recibido (incluso por mí) con los mejores ánimos para solucionar los problemas de liderazgo local.
Jagajivana coordina todo de tal forma que su posición hiciera recordar a la de un acarya zonal. Ecos de su pasado aparecen. Su probidad administrativa no solo es puesta en jaque. Se desvanece en una ola de notorios desaciertos.
Surgieron los síntomas de la codicia. Incluso se cometieron delitos contra la fe pública (y la de los devotos). El GBC designó una comisión investigadora. Pero en lugar de aceptar la evidencia, tomaron en cuenta los artilugios legales para salvar la situación. Pero con esto se demostró que no hay escrúpulos. El poder ha corrompido nuevas víctimas. Y todos nosotros nos hemos vuelto responsables mientras sigamos diciendo amen al status quo actual.
La historia es bien curiosa. La conozco bien porque yo trabajaba allí. El gerente en aquel entonces --Laksmipati, quien junto a Daru Krishna fueran creadores de la firma-- aportaba 1,200 dolares mensuales por el alquiler de la empresa, artilugio creado años atras por parte de quien fungiera como accionista sin legalmente serlo (Premvikash).
Había que encontrar una forma de distribuir la carne de soja. Y las ventas de Gopal no ayudaban. Había que tomar Govinda.
Tan interesante fue su trabajo, que ella misma queria quedarse con la empresa. Había potencial, no para darle a Krishna, sino para llenarse los bolsillos.
Luego, vino la presión a los empleados. Nadie quería a Gangamayi, nadie lo quería a él. Nos fuimos solo tres. Mi honor me impidió trabajar para esta gente. Los productos bajaron nuevamente de calidad. La venta horizontal desapareció prácticamente. Los almacenes se vaciaron. Pero sacar la carne de soja a través de la marca Govinda da una ganancia de mucho dinero, que obviamente no va para las Deidades.... sino para el grupo de importadores-autoridades-socios.
Ecos del pasado de Jagajivana aparecen.
Me tomé la molestia de investigar muy seriamente si semejante comportamiento había ocurrido en el pasado. Contacté a devotos argentinos, peruanos, chilenos y norteamericanos. TODOS tenían la misma opinión de él, y las historias que contaban eran increíbles.
En Chile su recuerdo es funesto. Allí el gobierno terminó cerrando el Movimiento luego de una larga campaña periodística iniciada por uno de estos devotos quemados (discípulo de Prabhupada) por las cuestionables actividades de Jagajivana das. Eran actividades como hacer pasar embarques de ropa y zapatos de mujer como donación aprovechándose de la institución y sus facilidades, para hacer sus propios negocios (hablé con varios chilenos que me confirmaron esto).
Sus pasatiempos continúan: Comandó grupos de colecta en Europa de tristísimo recuerdo, de comportamiento repudiable en los templos que se quedaban. Quienes atestiguan los hechos hablan de personas con las cuales nadie en su sano juicio compartiría un asrama.
--Son puras mentiras. Yo solo me sirvo a los devotos.Su espíritu comerciante lo llevó a vender gato por liebre en Europa y EUA, con el tema de la lana de alpaca. Quizá en Nueva Orleans le estén haciendo vudú en este momento.
Jagajivana utilizó a devotos de los templos y congregación para que le vendieran su mercadería, organizando incluso maratones para eso (aquí en Perú quien era el tesorero en esa época da testimonio de eso).
La GBC finalmente removió a Jagajivana de su puesto. Pero eso fue antes de enterarse que tenía una mujer en Paraguay, a donde viajaba siendo sannyasa, según él a predicar.
Ahora Jagajivana va en su tercera esposa. La segunda de ellas no acepta su versión de los hechos que llevaron a la separación. Como la GBC pregona proteger la honra de nuestras devotas, no le creyeron sus denuncias considerando que estaba despechada. La próxima vez que vea una devota en problemas, la sugerencia es que eviten esta gente y consulten un abogado.
Ese mismo Jagajivana das es ahora el representante del GBC en el Perú. ¿Cuales fueron sus méritos recientes para ganarse ese puesto? Este es uno de los pocos países en el mundo donde semejante personalidad --con un pasado así de negro y sin haber conseguido ningún resultado significativo en términos de predica o servicio en el lugar donde vivió en los últimos 23 años-- es aceptada y respetada sumisamente como una autoridad.
Mientras espero que el GBC tome esta vez la decisión acertada, comparto mi asombro, mi indignación y mi estupor por el presente del movimiento en Perú.
Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad histórica. Debemos elegir si nos gusta lo decente, lo moral, lo religioso, o todo lo contrario. Pareciera que hay que ser valiente para ser religioso. Hay que tener suficiente información y comprensión de los hechos y de la filosofía para darse cuenta que los enemigos del Movimiento de Prabhupada son quienes dicen defenderlo. Para la mayoría de devotos hoy en día en el Perú no es nada difícil tener ambas cosas para tomar la posición correcta. ¿Qué es lo que les pasa? ¿Por qué tanta desidia? ¿No tienen un poco de amor por todo lo que se hizo durante tantos años?
--HBD






















