No, Tulancingo no es el nombre de otra película japonesa, ni es el nombre de otro lugar donde alguien ve películas pornográficas a todo volumen. Tulancingo es una ciudad mexicana a 100 kms. de la capital, donde estuvo la finca de Iskcon (1982-1988).
No vamos a tratar aquí sobre el inicio, el ocaso, las intrigas cotidianas, o el post-mortem de la finca, sino sobre un incidente que hubo en 1987 con los representantes de la Sri Caitanya Saraswat Math en México.
Y lo presentamos porque actualmente hay una discusión en el «Sampradaya Sun» sobre el Bhaktivedanta Institute (BI). Se temía que el BI se estaba volviendo parte de la Sri Caitanya Saraswat Math, dirigida por Sri Govinda Maharaja (el sucesor de Srila Sridhar Maharaja), a pesar de haber sido fundado por Srila Prabhupada dentro de Iskcon. El temor sólo era resultado del ruido provocado por un tal Sushen Krsna das al margen del BI y de la política expresa del Sri Caitanya Saraswat Math de no meterse en asuntos de Iskcon.
Y eso es lo que me hizo recordar el incidente de Tulancingo, donde fue posible ver la diferencia entre las instrucciones expresas de Srila Sridhara Maharaja relativas a Iskcon, y lo que hicieron sus seguidores. El incidente involucró a Janardana Maharaha y Asram Maharaja, quienes en su encarnación iskconiana habían sido Panchadravida Swami y Brajendra Kumara Prabhu respectivamente.

Panchadravida era un discípulo sannyasi de Srila Prabhupada, quien fue durante muchos años GBC de México y de otros países latinoamericanos. Aparte, había pertenecido a la segunda camada de “acharyas” de Iskcon e incluso se autonombró Tridandipada. Él cruzó el río hasta Navadwipa a finales de 1986, donde Srila Sridhara Maharaja le cambió el nombre por el de B.P. Janardana Maharaja.
Brajendra Kumara, originario de Monterrey, era otro discípulo de Srila Prabhupada. Durante varios años fue un exitosísimo y dedicado líder en Iskcon México. Fue en 1982 que Brajendra se subió a la lancha que lo llevó para siempre a Navadwip, cuando estaba a punto de recibir la orden de sannyasa dentro de Iskcon. Fue Sridhar Maharaja quien le otorgó sannyasa y el nombre de Bhakti Kusum Asrama Maharaja. A partir de entonces ha sido el líder de la Sri Caitanya Saraswat Math en México.
Nuestra historia ocurre en febrero de 1987. Panchadravida Swami todavía era oficialmente GBC y guru de Iskcon. Él había viajado a India desde noviembre de 1986, pero no se alojó en templos de Iskcon sino que se mudó con Srila Sridhar Maharaja en su Math de Navadwip. Durante el tiempo que estuvo allí se desvinculó completamente de Iskcon, e incluso recibió su nuevo nombre de sannyasi.
Cierto devoto de la Math a quien yo conocía y respetaba mucho, me llamó un día a Los Angeles, precisamente a finales de febrero de 1987, para decirme que Panchadravida Swami —ahora Janardana Maharaja— estaba de regreso en Occidente, que acababa de llegar a la sede de la Math en San José, California, y que tenía planeado viajar sigilosamente a México para "jalar" consigo al mayor número de gente que pudiera. También iba a ver con qué propiedades de Iskcon se podía quedar.
El devoto me daba este “tip” porque sabía que Srila Sridhara Maharaja —cuando aceptó a Panchadravida como miembro de la Math y le dió su nuevo nombre de sannyasi— le había instruido que dejara a Iskcon en el pasado y no pretendiera tomar gente o propiedades de la institución. Sin embargo, el flamante Janardana Maharaja pretendía ahora hacer exactamente lo contrario, y desobedecer a Srila Sridhara Maharaja llevándose gente del templo y quedarse con la finca y el negocio de los inciensos.
Como Janardana hablaba con otros miembros de la Math sobre sus planes, y como ellos sabían que eso era una potencial desobediencia a las ordenes de Srila Sridhara Maharaja, es que aquel devoto de la Math me llamó para informarme sobre lo que estaba a punto de acontecer y advertir de ello a Iskcon.
Iskcon no estaba bien preparado para este atentado en ciernes, pues el mismo GBC local era el perpetrador potencial, y además la mayoría de los líderes de Iskcon ya se encontraban en ruta a India para el festival anual de Gaura Purnima.
Por teléfono le mencioné la situación a Hridayananda das Goswami, quien luego de algunas consultas con otros líderes (me imagino que para encontrar maneras de no tener que cancelar sus propios viajes a India), me pidió que —junto con Bir Krishna Gosami— fuera a México a resolver el caso.
Lo primero que hice fue llamarle a los líderes de los templos para ponerlos en alerta, y luego emprendí el viaje a México para encontrarme con Bir Krishna y ver cómo enfrentar esta crisis. Una vez en México me dijeron los devotos locales que Panchito ya había llegado a México y que había tratado de ponerse en contacto con “su gente” dentro de Iskcon.
Decidí buscar a Janardana Maharaja para que habláramos. Lo fuimos a ver a la casa donde se estaba quedando con Asrama Maharaja. Allí me dijo que quería ir a la finca, sólo para despedirse de sus seguidores e informarles sobre las decisiones personales que había tomado.
Para entonces nosotros ya sabíamos que Janardana se había comunicado con el presidente de Productos Hare Krishna, quien era su discípulo, para pedirle que se robara 800 cajas de punk para abrir un nuevo negocio de inciensos. Su discípulo se negó a hacerlo y nos reportó el incidente. A pesar de eso le dimos a Janardana el beneficio de la duda, principalmente por la presencia de Asrama Maharaja, de cuya integridad yo no dudaba.
Quedaron de comunicarse a las 11:00 am del día siguiente para coordinarnos e ir juntos a la finca. Pero llegaron las 11:00 y no nos llamaron. Les telefoneé pero me informaron que habían salido a hacer unas compras. Seguimos llamando a las 12:00, a la 1:00 pm, y las 2:00, pero no habían regresado.

Fue entonces que le dije a Bir Krishna que sospechaba que Janardana y Asrama se habían adelantado a la finca para dar un buen golpe allí sin nuestra presencia. Nos subimos de inmediato a la Jeep Wagoneer de Iskcon y a toda velocidad nos encaminamos allá.
Para llegar a la finca había que tomar un camino de tierra de dos kilómetros. Como había llovido, el camino estaba totalmente enlodado. Por fortuna la Wagoneer tenía un centro de gravedad alto y era 4x4.
A medio camino vimos un vehículo atascado en el lodo. Allí estaban Janardana y Asram, cuyo albazo había fracasado por la acción de los elementos. Les pregunté sobre el fallido engaño. Pancho simplemente retorció la boca como acostumbraba. Vrajendra ni intentó contestar. Los habíamos agarrado in fraganti tratando de engañarnos y robarse lo que pudieran de Iskcon.
Aun así, los llevamos a la finca en la camioneta para celebrar la mentada reunión con los devotos. Janardana y Asram hablaron libremente e intentaron convencer a los devotos de unirse a ellos y quedarse con la finca. Luego me tocó hablar y denuncié sus intenciones y la desobediencia a Srila Sridhara Maharaja. Cuando tuvimos la votación para ver la postura de cada devoto, pocos los apoyaron a ellos. Incluso luego tuvimos que prestarles un camión para que llevaran sus posesiones a otro lugar.
No sé hasta qué punto la experiencia vivida les sirvió de reflexión a Janardana y Asrama Maharajas. Lo que sí he visto es que ahora son todo lo contrario. Sus seguidores tienen prohibido participar en cualquier programa que no esté organizado por la Math. Es mejor no asistir a ningún programa, que asistir a los programas de otras organizaciones vaisnavas. Eso me lo han dicho personalmente miembros del grupo.
Así fue como se salvó la finca. De paso, es así como Guru Prasad Swami llegó a México. Mientras Bir Krishna Goswami y yo trabajábamos en resolver este problema, en India la GBC ya nombraba a Guru Prasad Swami representante de la GBC de México. Nunca investigaron sus antecedentes, o porqué lo habían corrido de México años atrás, ni evaluaron si era competente para este puesto.