
por Radha Krishna das
Recientemente vimos en otra entrega de "Click: Tu Revista Visual Rugiente", los desvaríos fotográficos de Indradyumna Swami, procedentes de su propia colección de imágenes en Facebook. En aquella ocasión nos enfocamos en la manera tan descarada como el lente del supuesto swami se siente atraído hacia las féminas que asisten a los festivales Hare Krishna que él ayuda a celebrar.
Incluso cuando es él quien aparece en una foto, cámara en mano, generalmente se encuentra rodeado de sus apsaras, haciendo así gala de su papel de Macho Alfa.
Lo anterior nos permite concluir que durante un festival puedes tener delante de ti a la Deidad de Sri Jagannath, el Señor del Universo, y estar escuchando todo el día el Mahamantra Hare Krishna, pero de todos modos andar distraído tras los labios, las bubis y las posaderas de las asistentes al evento.

--Yes, me encanta Krishna.

Pero en el caso de Indradyumna, la distracción, desviación o resbalón no se limita a las féminas. Cualquier objeto mundano es de interés para su lente. No sabemos si lo anterior es una estrategia de relleno para que las fotos de sus féminas no se vean tan descaradas, o si realmente está profundamente interesado en fotografiar a gordos, gordas, "freaks", y demás tonterías que encuentra a su paso en las playas que visita.

--Yo solo como prasadam.

--No sean malpensados. Es un lassi.

Podemos darnos una idea de lo que el swami tiene en la cabeza, por el tipo de fotografías que toma. Entre más mundanas y burdas mejor. El sentido estético visual del swami es de lo más corriente que me haya encontrado en la vida. Es tan malo que hasta se vuelve clásico.
--Biutiful.



--¡Jaya Gouranga!
Pero fiel a sus principios, Indradyumna siempre regresa a las féminas, su interés principal. Y recordemos lo que señalamos en el Click anterior, que si la página Facebook de Indradyumna está llena de fotos de damitas todas sonrientes y medio encueradas, es porque él decidió que fuera así.




Y de entre tanta foto de damitas sonrientes y felices, hay una faz que aparece en forma recurrente. ¿Será la Dulcinea de este Quijote, plasmada en el Facebook para proclamar un amor prohibido? ¿O la futura Sra Swami? No queremos especular mucho, pero las cinco imágenes que siguen dan mucho que pensar.





Hay también otra serie de fotos relativa a la "amistad" demasiado cercana de Indradyumna con un godbrother sannyasi llamado Govinda Swami. En varias imágenes aparecen los dos rodando en el suelo abrazados, o casi dándose un beso, o compartiendo el vyasasana del swami. Mucho se ha hablado de esto en los círculos iskconianos, y se le ha pedido al swami que le baje al volumen y sea más discreto.
--Este es mi amiguis.
--¿Verdad amiguis?
--Por supuesto, amiguis.
--Ya que estás allí, ráscame el sobaco.
--Ahora traigan el Mahaprasadam.

--Yes, me encanta Krishna.
Pero en el caso de Indradyumna, la distracción, desviación o resbalón no se limita a las féminas. Cualquier objeto mundano es de interés para su lente. No sabemos si lo anterior es una estrategia de relleno para que las fotos de sus féminas no se vean tan descaradas, o si realmente está profundamente interesado en fotografiar a gordos, gordas, "freaks", y demás tonterías que encuentra a su paso en las playas que visita.

--Yo solo como prasadam.
--No sean malpensados. Es un lassi.
Podemos darnos una idea de lo que el swami tiene en la cabeza, por el tipo de fotografías que toma. Entre más mundanas y burdas mejor. El sentido estético visual del swami es de lo más corriente que me haya encontrado en la vida. Es tan malo que hasta se vuelve clásico.
--Biutiful.


--¡Jaya Gouranga!Pero fiel a sus principios, Indradyumna siempre regresa a las féminas, su interés principal. Y recordemos lo que señalamos en el Click anterior, que si la página Facebook de Indradyumna está llena de fotos de damitas todas sonrientes y medio encueradas, es porque él decidió que fuera así.




Y de entre tanta foto de damitas sonrientes y felices, hay una faz que aparece en forma recurrente. ¿Será la Dulcinea de este Quijote, plasmada en el Facebook para proclamar un amor prohibido? ¿O la futura Sra Swami? No queremos especular mucho, pero las cinco imágenes que siguen dan mucho que pensar.





Hay también otra serie de fotos relativa a la "amistad" demasiado cercana de Indradyumna con un godbrother sannyasi llamado Govinda Swami. En varias imágenes aparecen los dos rodando en el suelo abrazados, o casi dándose un beso, o compartiendo el vyasasana del swami. Mucho se ha hablado de esto en los círculos iskconianos, y se le ha pedido al swami que le baje al volumen y sea más discreto.
--Este es mi amiguis.
--¿Verdad amiguis?
--Por supuesto, amiguis.
--Ya que estás allí, ráscame el sobaco.
--Ahora traigan el Mahaprasadam.La conclusión que debemos sacar de este álbum gráfico es que la verdadera pureza es muy elusiva. Alguien que lleve cuarenta años como miembro de la institución que fundó Srila Prabhupada, y cargue títulos como Swami y Guru, puede continuar como un perfecto neófito sin darse cuenta de ello. Presentar esta información en El Tambor es para que sus lectores hagan un ejercicio crítico que Indradyumna no se tomó la molestia de hacer sobre sí mismo.
--¡Radhe! ¡Radhe!
Hay gente que desaprueba la línea crítica de El Tambor. Se escandalizan ante los temas que tratamos aquí, como los deslices del galán Indradyumna. Yo en lo personal me escandalizo más por todas estas desviaciones que vemos, que por la crítica realista que podamos hacer de ellas.
--¡Radhe! ¡Radhe!Hay gente que desaprueba la línea crítica de El Tambor. Se escandalizan ante los temas que tratamos aquí, como los deslices del galán Indradyumna. Yo en lo personal me escandalizo más por todas estas desviaciones que vemos, que por la crítica realista que podamos hacer de ellas.






























