
por Radha Krishna das
Desde finales de mayo empezaron a aparecer en El Tambor
noticias sobre Ananda Vidvan Swami --antes conocido como Yadu Prabhu. Hasta ahora no me había expresado al respecto, excepto por un par de comentarios a la nota "
Evolución", en los que destaqué las virtudes del arroz hervido. Todas esas noticias han sido obra de Aniruddha Prabhu, y todas conllevan un tono muy positivo. Sin embargo, han generado entre algunos lectores de El Tambor ciertas reacciones que no comparten el entusiasmo de Aniruddha.
Lo anterior no debe verse como algo negativo. Si nuestro eslogan es "Una actitud crítica hacia el Movimiento Hare Krishna", es natural que haya una crítica de todas las expresiones del vaisnavismo actual, sin "consentidos" ni favoritos de la maquinaria rugiente. Aquí seguido evaluamos a líderes vaisnavas, sus proyectos y sus palabras, con base en las enseñanzas de Srila Prabhupada. Si Aniruddha hace un lanzamiento oficial de Ananda Vidvan Swami y lo presenta como un líder, la reacción natural será "ver si como ronca duerme". Y quizá los ronquidos sean resultado de un buen sueño... pero hay que ver.
RecuerdosPara poder adentrarme más en la dinámica generada por AV Maharaja, primero necesito relatar ciertos recuerdos. Conocí a Yadu cuando fui coordinador de la oficina del BBT Español de Los Angeles. Llegué allá en junio de 1978, y ya estaban allí Rohini Priya, Sarvabhavana, Bir Raghava, Sita dd, y Balai dd. Luego llegaron Visuddha Sattva, Virabahu, y los siguientes discípulos de Hridayananda:
Premananda, su esposa Radhika, Aniruddha, su esposa Rocana, Yadu, Banke-vihari dd, un devoto colombiano, y dos que producían libros en portugués.
En el caso de Yadu, él había sido formalmente iniciado por Hridayanda como discípulo, y --por lo que me tocó ver-- era su seguidor con la misma entrega y convicción de sus hermanos que colaboraban en el BBT Español.
Allá por 1981 hubo un cisma dentro del BBT Español, luego de que fui acusado de no ser un fiel lacayo de Hridayananda, el Trustee. Esta acusación surgió de varios hechos que convencieron a Hridayananda que yo no le tenía la lealtad que él esperaba. Y tenía razón, pues mi relación con él estaba basada exclusivamente en ser hermanos espirituales al servicio común de Srila Prabhupada, y no en seguir ciegamente a una superestrella, como él lo prefería. En consecuencia, él instigó una animadversión hacia mí que algunos de sus discípulos se encargaron de avivar hasta que se dio el "truene" definitivo. A Hridayananda le había incomodado lo siguiente, y había sido muy vocal al respecto:
1. Mi rechazo a gastar el dinero del BBT Español en seguir publicando cada año su libro de Vyasa puja, el cual costaba 25,000 dólares (más de 50,000 dólares actuales). No solo eso, sino que todo el BBT Español debía detener el trabajo en los libros de Srila Prabhupada para diseñar, revisar, hacer la composición tipográfica, etc., de ese libro. Hay que sumarle aquí el costo de envío a todos los confines de Latinoamérica. Hridayananda justificaba lo anterior diciendo que su libro de Vyasa puja inspiraría a los devotos a seguir distribuyendo los libros de Srila Prabhupada.
2. Me negué a incluir la fotografía de Hridayananda en todos los libros de Srila Prabhupada, incluyendo el Bhagavad Gita y el Srimad Bhagavatam, luego de que me ordenó que lo hiciera, con el argumento de que él era ahora el sucesor de Srila Prabhupada en el mundo de habla hispana.
3. No comprarle, con fondos del BBT Español, el auto de lujo que me pidió, para usarlo cada vez que visitara Los Angeles y así poder competir con el Mercedes Benz de Ramesvara.
4. No participar en los guru-pujas diarios que sus discípulos le oficiaban en las oficinas del BBT Español. (Los "acharyas" recibían guru-puja todos los días en el templo, y en forma simultánea con el guru-puja de Srila Prabhupada. Sin embargo, como Hridayananda no era el "acharya" territorial de Los Angeles, no lo oficiaban en el templo.)
Lo anterior se exacerbó un día que Satsvarupa visitó Los Angeles y se quedó en el apartamento contiguo a nuestras oficinas. Al escuchar el guru puja de Hridayananda, vino corriendo a participar --bailando, cantando y ofreciendo flores (y seguramente meditando en
su amorcito, Pranada dd). Me cuestionaron luego por qué yo no participaba en el guru-puja de Hridayananda, si Satsvarupa --quien era "mucho más avanzado"-- sí lo hizo.
5. No llenar las oficinas del BBT Español con fotos de Hridayananda. Sus discípulos llegaron al punto de quitar un cuadro de mi maestro espiritual y fundador del BBT, Srila Prabhupada, para poner uno de Hridayananda, que luego tuve que remover.
6. Finalmente, no accedí a mudar las oficinas del BBT Español a Miami una vez que él se apoderó de aquella zona y me ordenó que lo hiciera.
El "truene" se dio de repente un día. Todos sus discípulos simplemente no llegaron más a trabajar al BBT Español. Quizá el plan era que se colapsara la oficina, y luego reclamarla para gloria de Hridayananda. Eso no sucedió, y ellos dejaron en forma repentina y permanente su servicio de producir los libros de Srila Prabhupada en español --todo por fidelidad a Hridayananda. Entre ellos estaba Yadu.
Lo anterior nunca le preocupó a Hridayananda pues, aunque era el Trustee, en los hechos se notaba más su interés por quedar firmemente enquistado como "acharya" de Iskcon, que producir algunos librejos para los chorreados tercermundistas.
Mi intención con lo anterior no es contar un chisme, sino recrear el ambiente tan pesado que existía en aquella época, que fue en la que estuve cerca de Yadu Prabhu, y que se relaciona con algunos puntos que vienen después. También sirve para reconocer que hubo una transformación en Yadu con el transcurso de los años, pues al final se alejó de Hridayananda al sentirse decepcionado. No es que Yadu haya sido el único en hacer esto, pues es algo que se ha repetido miles de veces entre seguidores de gurus que no respondieron a la confianza que se les otorgó, pero siempre es un paso adelante digno de reconocimiento.
Yadu con Hridayananda, en otras épocas.Yo no conozco la cronología ni los motivos específicos del distanciamiento posterior entre Yadu y Hridayananda, ni la forma en que se eclipsó la relación que existía entre ellos. Sé que salió del BBT Español para trabajar directamente con él en Miami durante años. Que yo recuerde, se incorporó al equipo que producía sus libros. Lo ví en los 1980s cuando visitaba el Govinda's Vaikuntha Building, y nuestro saludo era cordial. Además supe que asistió ejemplarmente a Kalpataru das, un gran distribuidor de libros, quien padecía SIDA y falleció a principios de los 1990s.
Más adelante me dijeron que Yadu se había mudado a India. Vivía en Vrindavan, era asociado de Kundali y Kurma Rupa Prabhus, y no dependía más de Iskcon. Estaba profundizando en sus estudios, era una persona austera y regulada, y ahora se llamaba Yadu-prakash, aunque nunca supe lo que motivó el cambio de nombre. Toda noticia que recibí acerca de él era positiva.
En septiembre de 2006 surgió el conflicto de la finca de Costa Rica. Pude ver el buen raciocinio de Yadu en los documentos que estuvo escribiendo en defensa del proyecto. Alli le informó a Guru Prasad que tenía planeado irse a vivir a Costa Rica en tres años. Ahora se encuentra finalmente allá.
Posiciones encontradasTenemos hoy a un sannyasi que acaba de llegar a una finca que se independizó de Iskcon hace años, tiene planes de vivir allí para practicar su vida espiritual y convivir con los devotos locales, lleva una vida muy sencilla, quiere construir allí un templo conforme a las normas vastu, y quiere viajar para predicar. Todo esto suena muy bien. Entonces, ¿de dónde han surgido las posiciones encontradas sobre Ananda Vidvan Swami?
Por un lado tenemos a Aniruddha Prabhu. Él es un amigo muy antiguo de AV Swami, y reconoce tenerle gran admiración y respeto. Aniruddha participó activamente en salvar a la finca de Costa Rica de la mañosa venta que las autoridades de Iskcon habían tramado, y con eso ayudó a hacer valer las instrucciones de Srila Prabhupada de no cerrar proyectos existentes, por pereza, falta de visión o avaricia.
Ahora que AV Maharaja se muda a la finca aumenta el potencial de ésta, y se reivindica más claramente el prolongado esfuerzo que hicieron los devotos por salvarla. En ese contexto es fácil entender el entusiasmo de Aniruddha por el Swami.
Por otro lado, no todos los lectores de El Tambor compartieron el sentimiento de Aniruddha. La presentación que hizo pudo parecerles desmedida, con contradicciones o llena de misterios. Alguien me dijo que "le está poniendo demasiada crema a los tacos" y eso, a pesar de sus buenas intenciones, le cayó pesado a varios. No sé. Mientras eso se resuelve yo quiero decir algo sobre lo que he leído acerca del tema.
Yadu, el discípulo de Srila PrabhupadaAniruddha presenta al Maharaja como un discípulo iniciado de Srila Prabhupada. La nota "
Evolución" concluye así: "De hecho, si Ananda Vidvan Swami no es un discípulo genuino de Srila Prabhupada, NADIE LO ES".
Aniruddha me relató que Yadu se refugió en Srila Prabhupada, y que cuando Hridayananda le dio la iniciación años después, se mentalizó que éste lo iniciaba póstumamente en nombre de Srila Prabhupada. Hridayananda solo fue el ritvik en esa iniciación. Los términos "póstumamente" y "ritvik" son directos de Aniruddha.
AV Swami mismo se presenta como discípulo de Srila Prabhupada, pues dice en "Evolución": "Desde el día en que Srila Prabhupada me dio refugio a sus santos pies de loto y abrió mi corazón al conocimiento de Krishna conciousness, de la manera y bajo las circunstancias que tuvo a bien hacerlo, con lo cual me hizo su discípulo por agradecimiento para toda la vida, en aquel año del 1975…"
Lo anterior, sin embargo, no coincide con la impresión que yo tenía de Yadu. Él ante mí en Los Angeles se presentó como discípulo de Hridayananda, actuaba como tal, le tenía total devoción, y lo siguió incluso al dejar de trabajar en el BBT Español y mudarse a Miami.
Yadu, el sannyasi de Srila PrabhupadaUn misterio rodea al sannyasa-guru de AV Maharaja. Simplemente no sabemos quién es esa persona. Tengo la conjetura de que tanto secreto quizá se deba a que este sannyasa-guru sea solo un ritvik. AV Swami es muy claro al respecto: "…pasaron 35 cuidadosos años
[de 1975 a 2010]... para que llegara el día en que él
[Srila Prabhupada] me hizo su sannyasi...".
Esta declaración nos dice que su iniciación de sannyasi, a 56 horas en tren de Vrindavan, pudo ser estilo ritvik. Se pudo mentalizar durante la ceremonia que era Srila Prabhupada quien se lo estaba otorgando póstumamente. El misterioso sannyasa-guru fue en ese caso un simple gestor, y Srila Prabhupada fue quien "me hizo su sannyasi".
El papel tan coyuntural del misterioso sannyasa-guru se aprecia en las siguientes palabras del Swami: "...al lugar donde me sentaría ante el sacrificio de fuego, y donde la orden de
sannyas tuvo a bien descender sobre mis hombros, dándome su investidura y acogida". El oficiante era tan incidental que ni siquiera se hizo referencia a él.
Hridayananda, ¿ritvik o diksa de Yadu?Todos siempre supimos que Yadu había recibido sus dos iniciaciones de parte de Hridayananda, y que en el
registro de discípulos de Srila Prabhupada no aparece su nombre. Es solo a partir de las recientes notas de Aniruddha que sabemos que Yadu se considera discípulo iniciado póstumo de Srila Prabhupada y ve a Hridayananda como su ritvik-guru.
Pero, ¿es Hridayananda solo el ritvik-guru de Yadu? Para responder esto debemos responder primero estas otras tres preguntas:
1.
¿Actuaba Hridayananda como ritvik-guru cuando inició a Yadu?No. Tiempo antes de esa iniciación, en marzo de 1978, Hridayananda anunció a los cuatro vientos que él ahora era un acharya sucesor de Srila Prabhupada, y que todos los aspirantes que se iniciaran con él serían sus discípulos.
2.
¿Le dio Hridayananda a Yadu una iniciación ritvik?No. Yadu definitivamente le pidió a Hridayananda iniciación del tipo guru-discípulo. Y ese es el tipo de iniciación que le fue otorgada.
Si Yadu le hubiera demandado una iniciación ritvik póstuma --en nombre de Srila Prabhupada, en vez de una a título personal--, Hridayananda seguramente se la hubiera negado. Es más, le hubiera echado rayos fulminantes y lo hubiera desterrado para siempre de su círculo de influencia.
3.
¿Se puede forzar a Hridayananda a dar una iniciación ritvik póstuma, y sin enterarse?No. Yadu afirma --a través de Aniruddha-- que "se mentalizó que Hridayananda lo iniciaba póstumamente en nombre de Prabhupada". Las palabras anteriores significan que Yadu se presentó a su ceremonia de iniciación, pero en medio del "¡svaha, svaha, svaha!" internamente meditó: "No soy discípulo tuyo, no soy discípulo tuyo; soy discípulo de Srila Prabhupada. Tú simplemente estás fungiendo como ritvik, aunque no quieras ni lo sepas".
Pero la realidad es que Hridayananda se impuso como guru iniciador de Yadu, y Yadu lo aceptó como tal. No hubo ninguna iniciación ritvik póstuma porque Hridayananda jamás consintió iniciar a Yadu en esos términos, y Yadu aceptó la iniciación tal como Hridayananda se la ofreció.
La única iniciación posible entre ellos dos fue la de guru-discípulo, tanto la harinam como la diksa. Es esa además la forma en que Yadu se presentó durante años --como un discipulo iniciado de Hridyananda.
Sin embargo, Yadu tiene la prerrogativa de abjurar de esa iniciación, si considera que Hridayananda no está a la altura espiritual que alegaba tener y que en los hechos no ha manifestado. Lo que no se puede hacer es redefinir unilateralmente la naturaleza de esa iniciación.
¿Existen hoy las iniciaciones ritvik de Srila Prabhupada?Aquí empieza una parte de la nota que discute el tema de las iniciaciones ritvik desde un punto de vista más teórico. Aunque hay mucha discusión en la internet sobre este tema, yo nunca lo había tratado antes en el Tambor. Considero que es el momento oportuno para hacerlo y dejar una referencia para los lectores del blog.
Para que existieran en la actualidad las iniciaciones ritvik en nombre de Srila Prabhupada, tendrían que cumplirse las siguientes tres condiciones. Una sola que falte las hace imposibles.
1.
El ritvik tendría que haber sido nombrado por Srila Prabhupada.Primero debemos entender qué es un ritvik. En la carta donde Srila Prabhupada nombró a los 11 ritviks, se les define como "el representante del acharya". El ritvik es por lo general discípulo del guru que lo designa para representarlo en funciones que le ha delegado. La función más importante son las iniciaciones, y el ritvik las conduce en representación del maestro. Por eso se les llama iniciaciones ritvik, pues las ejecuta un sacerdote ritvik en representación del maestro.
Por ejemplo, Srila Prabhupada nombró 11 ritviks, Srila Sridhara Maharaja nombró a Govinda Maharaja como ritvik, BV Puri Maharaja nombró a Bishnu Maharaja, etc. En consecuencia, todo ritvik surge de un nombramiento, y alguien que no ha sido nombrado ritvik no puede ser reconocido como tal.
Se puede argumentar que Srila Prabhupada permitió la existencia de innumerables ritviks sin ningún nombramiento oficial, antes de nombrar a los 11 ritviks oficiales. Esto es cierto, pues incontables veces, antes del nombramiento del 9 de julio de 1977, sus discípulos condujeron muchas iniciaciones en representación suya. Esto los hace ritviks de Srila Prabhupada.
Pero lo anterior no se daba de manera anárquica o caprichosa. Srila Prabhupada siempre emitía una instrucción personal y específica sobre lo que el ritvik ocasional debía hacer. Por ejemplo, a mí me tocó fungir una vez en Bogotá como guru ritvik representente de él, y me dio instrucciones específicas al respecto. Una carta suya del 27 de abril de 1977 dice lo siguiente:
Mi querido Radha Krsna das:
Por favor acepta mis bendiciones. Quiero darte las gracias por tu carta fechada 16 de abril de 1977.
Debido a que los recomendaste, acepto a todos los seis devotos para segunda iniciación... Encuentra adjuntos seis cordones sagrados debidamente cantados por mí. Debes ahora ejecutar el sacrificio de fuego y después del sacrificio a los nuevos brahmanas se les permitirá oír el Gayatri mantra de la cinta en el oído derecho.
Hacer click en imagen para ampliar.Srila Prabhupada me ordenó llevar a cabo en su nombre la iniciación de seis brahmanas, luego de que los hubo aceptado. Me envió los seis cordones sagrados. Mi función fue ejecutar el sacrificio de fuego y hacer que los nuevos brahmanas escucharan el gayatri mantra grabado en un casete. Al concluir ese acto cesó mi función como ritvik.
En 1977, debido a una grave enfermedad que lo mantenía postrado, Srila Prabhupada decidió ya no procesar recomendación tras recomendación de iniciaciones, y tener que nombrar y dar instrucción al ritvik. Como solución, nombró a 11 ritviks que recibirían directamente las recomendaciones, las aprobarían, y cantarían las cuentas y los cordones brahminicos.
O sea, la función de ritvik guru siempre es el resultado de un nombramiento y órdenes específicas que da el maestro espiritual. Por lo menos así me tocó ver que lo hacía Srila Prabhupada.
Lo anterior contrasta mucho con los eventos ritvik póstumos que hemos visto. En el caso de las iniciaciones ritvik de 2008 en la finca de Costa Rica, y aunque nuestro corazón esté con los valientes y sinceros devotos que viven allí, me pregunto: ¿Fue un sacerdote ritvik nombrado por Srila Prabhupada quien dio las iniciaciones? No.
En
la crónica de esas iniciaciones, Aniruddha escribe: "Luego de que Aniruddha Das ofreciera unas explicaciones sobre la necesidad histórica de dar iniciaciones en nombre de Srila Prabhupada, Harinamananda Das procedió a llamar a cada uno de los iniciados y, tras preguntarles cuáles son los cuatro principios que debían observar y el número de rondas que debían cantar [16], les hizo saber —entre vivas, lágrimas y otras expresiones de júbilo por parte de la concurrencia—, su nuevo nombre espiritual".
¿Pueden los vivas, lágrimas y otras expresiones de júbilo, darle legitimidad a iniciaciones dadas "en nombre de Srila Prabhupada", cuando fueron conducidas por alguien que no fue nombrado por él? No.
2.
Srila Prabhupada tendría que estar presente físicamente entre nosotros.No pueden haber iniciaciones ritvik de Srila Prabhupada si él ya no está físicamente presente entre nosotros. O sea, no hay forma de que ocurran iniciaciones ritvik en modalidad póstuma. La representatividad del ritvik se extingue con la desaparición del maestro.
Este punto es algo que los teólogos de la doctrina ritvik rechazan. Principalmente recurren a la carta de nombramiento de los 11 ritviks, donde quien la redactó (probablemente Tamal Krishna Goswami) utilizó el término "henceforward" (en adelante). Para ellos, eso significa "para siempre", aunque una lectura más simple es "mientras este sistema continúe vigente".
Y esta segunda lectura se ha vuelto más evidente en los últimos años, con la desaparición de varios gurus vaisnavas reconocidos que tenían discípulos con funciones de ritvik-gurus. Desaparecido el maestro comienza un proceso de sucesión en el que se sobresee la función del ritvik.
3.
El ritvik nombrado por Srila Prabhupada tendría que aceptar ser el ritvik.Incluso en el hipotético caso de que un ritvik pudiera seguir siéndolo después de la desaparición del maestro, el ritvik tendría que aceptar seguir cumpliendo esa función. Así como no puede ser ritvik alguien que no ha recibido una orden para serlo, tampoco puede ser ritvik alguien que no quiere ser ritvik.
Ya explicamos esto cuando razonamos que Hridayananda no pudo ser el ritvik de Yadu, porque rechazó seguir teniendo esa responsabilidad. Y lo mismo hicieron todos los demás ritviks que Srila Prabhupada nombró, pues renunciaron a su nombramiento de ritviks para lanzarse al ruedo como "acharyas sucesores". En consecuencia, ya no quedó ninguno de ellos para dar iniciaciones ritvik póstumas en caso de que eso fuera posible.
En resumen, ninguna de las tres condiciones presentadas arriba se cumplen para considerar válidas las iniciaciones ritvik póstumas en nombre de Srila Prabhupada.
¿Son necesarias hoy las iniciaciones ritvik de Srila Prabhupada?Las iniciaciones póstumas en nombre de Srila Prabhupada a través de un representante ritvik son, además de imposibles, totalmente innecesarias. Aferrarse a la idea de ser iniciado por Srila Prabhupada después de su tirobhava no es sinónimo de lealtad espiritual. Parece más el vestigio de una mentalidad corporal.
Un argumento muy poderoso lo encontramos en la ofrenda de Vyasa-puja que Srila Prabhupada escribió en 1936 para su maestro, Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thankur, mientras éste todavía vivía. Contiene un par de frases emblemáticas. Una es: "Solo existe un guru, quien aparece en infinidad de formas para enseñarte a ti, a mí y a todos los demás". La otra es: "Por lo tanto, si la Verdad Absoluta es solo una --sobre la que pensamos no existe diferencia de opinión--, el guru no puede ser dos".
Si un maestro representante de la Verdad Absoluta ya no se encuentra físicamente presente, uno puede acercarse a otro maestro que también represente a la Verdad Absoluta para recibir iniciación. En última instancia son lo mismo, son uno, a pesar de rasgos externos los hagan verse diferentes. En ese caso, quienes no recibieron iniciación de Srila Prabhupada tienen la misión de buscar un maestro que represente dignamente a esa misma Verdad Absoluta.
Lo anterior se puede hacer sin mayor problema. Srila Prabhupada ya estableció aquí que el maestro es uno y que aparece en infinidad de formas, lo cual no lo limita a una persona específica.
Sri Ramanuja Acharya (1017-1137 dc).Un ejemplo muy convincente de lo anterior es lo que le ocurrió a Sri Ramanuya Acharya. Él viajó a Srirangam para volverse discípulo de Sri Yamuna Acharya. Cuando arribó, Yamuna Acharya acababa de fallecer. A Ramanuya incluso le tocó ver su cuerpo. Podríamos suponer que no hay peor suerte que esa.
Sin embargo, Ramanuja Acharya no se aferró a la idea corporal y dual de que Yamuna Acharya "tenía" que ser su guru. A pesar de poseer una gran inteligencia y mucho conocimiento filosófico, no armó ningún razonamiento lógico para declararse discípulo iniciado de Yamuna Acharya mediante un sistema póstumo. Aceptó iniciación de otro vaisnava de esa línea, estudió con él, y con el tiempo fue reconocido como el principal sucesor de Yamuna Acharya. Creo que hay mucho que aprender de este ejemplo.
Por coincidencia, el Sampradaya Sun acaba de presentar
un video con un testimonio de Chitralekha dasi, esposa Upendra das. Dice ella:
"Vivíamos aquí en Los Angeles, y Upendra estaba sirviendo a Prabhupada. Cocinaba para él diario. Iban a iniciar un viaje y él sería su sirviente. Upendra estaba con Prabhupada en su habitación, quien tomó un billete de veinte dólares y se lo entregó a Upendra. Le dijo: 'Esto es para tus hijos'. Upendra le respondió de inmediato: 'Prabhupada, no puedo recibir esto de ti. Tú eres nuestro maestro espiritual, nosotros somos quienes debemos darte a ti'. Prabhupada dijo: 'No, esto es para tus hijos. Yo no soy su maestro espiritual. Ellos tendrán que aceptar al suyo'.
"Upendra trajo a casa los veinte dólares. Nos dimos cuenta de inmediato que Srila Prabhupada nos estaba diciendo que no iba a estar en el planeta para que nustros hijos tomaran iniciación de él. Esto sería algo que ellos tendrían que buscar, su propio maestro espiritual, e iniciarse por su cuenta. No iba a ser algo automático que todos nuestros hijos sería discípulos de Srila Prabhupada".
El sisya de Srila PrabhupadaNo es lo mismo diksa que siksa. Alguien que no fue iniciado por Srila Prabhupada de todos modos puede ser su sisya perfecto. Acabamos de ver esto en la historia de Ramanuja Acharya. Cualquier devoto que profundiza en las enseñanzas y ejemplo de Srila Prabhupada puede ser más cercano a él y representarlo mejor que incluso todos los que recibieron iniciación suya. Por tal motivo, no haber recibido una iniciación de Srila Prabhupada nunca es una limitante ni preocupante para tener su siksa.
En el Gita (4.34), Krishna dice: "Trata de aprender la verdad acercándote a un maestro espiritual. Hazle preguntas en forma sumisa y préstale servicio. El alma autorrealizada puede impartirte conocimiento porque ha visto la verdad".
Pero, ¿y si te acercaste a ese maestro espiritual --quien podría incluso ser un rayo de Visnu, como se describió a Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati; o un shaktiavesa, como se ha dicho de Srila Prabhupada-- pero éste dejó el mundo antes de darte la iniciación?
O, ¿qué tal si leíste sus libros y estos te llevaron a la Conciencia de Krishna, pero él ya no está presente en este mundo para darte iniciación?
¿Qué hacer si te encuentras en esa situación? Muy probablemente cometerás errores, como aceptar iniciación de un guru que no represente con dignidad las enseñanzas del acharya genuino, o desanimarte en la práctica del bhakti, o hasta pensar que ese guru genuino ya desaparecido puede iniciarte en forma póstuma.
Mejor aceptar a un guru que represente a la Verdad Absoluta y te brinde el espacio para tu relación sisya con Srila Prabhupada. He visto muchos devotos que han hecho eso, y el sisya de Srila Prabhupada no tiene límite.
El concepto de iniciaciones ritvik póstumas es importante entre quienes fueron iniciados por algún guru o acharya que alegaba representar a Srila Prabhupada, pero que después les ocasionó una tremenda decepción. La reacción ante la frustración y la posible vergüenza es buscar irse directamente con Srila Prabhupada. Lo anterior sí será posible a nivel sisya, pero sería muy arrogante descartar la iniciación, la guía y el buen ejemplo adicionales que puede brindar un guru iniciador vaisnava honesto.
Secretos, secretos, secretosHa habido inquietud por saber más sobre Ananda Vidvan Maharaja luego de su debut aquí en El Tambor. Y no me refiero a sus recetas de arroz con bananos, ni si los chacales que menciona son una metáfora, ni si la media luna era creciente o menguante, ni saber el grueso del cartón que usa para dormir.
Ha sido por determinar quién es su guru o gurus --de todas sus iniciaciones--, lo cual ha estado rodeado de un poético misterio. Aniruddha
argumenta que no hay necesidad de revelar quién es su sannyasa-guru, porque revelar el linaje espiritual "no es necesariamente la regla". Procede a dar los casos de Krsna das Kaviraja Goswami, Baladeva Vidyabhusana, y Srila Vamsi das Babaji, de quienes no se conoce su diksa guru.
Yo no estoy de acuerdo con ese argumento. Revelar el linaje espiritual de una persona sí es la regla, y los tres casos arriba son la excepción. La cultura tradicional de la India, y por añadidura la tradición vaisnava, siempre ha sido muy estricta en cuanto a linajes. Esto tiene la función de garantizar su autenticidad y evitar oportunismos. Los diversos sampradayas mantienen sus registros y siguen un sistema para implementar la sucesión. En el caso del vaisnavismo gaudiya, desde sus inicios hubo un gran esfuerzo por establecer su autoridad y proteger su linaje.
Cuando llega a faltar información histórica sobre ciertos vaisnavas, como los tres que menciona Aniruddha, no es por alguna norma dentro de una cultura de secretos. Es más probable que la información se haya perdido con el tiempo y que, habiendo otros mecanismos de verificación, se haya podido de todos modos reconocer el linaje espiritual de la persona.
En la actualidad todo esto se ha simplificado mucho. Un twiteo, mail o mensaje, pueden despejar cualquier duda sincera. Si ya usamos estos medios para anunciar la presencia de Yadu en Costa Rica, ¿por qué no aprovecharlos para ventilar cualquier duda que surja? Prácticamente ningún lector de El Tambor lo conocía, y los pocos que sí seguramente le perdieron la pista hace años. Luego de su debut es normal querer saber más sobre él, más allá de la presentación que hizo Aniruddha.
Existen situaciones encontradas en las notas que Aniruddha escribió sobre el Swami. Por una parte aparecen detalles extremos. Nos enteramos que al volverse sannyasi se despojó hasta de su última rupia, que su maleta era tan ligera que la podía levantar con un dedo, y que se alejó descalzo del santo lugar de su iniciación. Se manifiesta intimidad en la descripción de cómo la orden de sannyasa tuvo a bien descender sobre sus hombros, y el nuevo Maharaja incluso empieza hablar en tercera persona. Pero por otra parte se mantiene con ferocidad la reserva de ciertos temas.
Estos temas, como la naturaleza de las iniciaciones que recibió el Swami, quizá les parezcan mucho más relevantes a los lectores de El Tambor que saber si el nuevo Swami pasó su primera noche a la orilla del camino en una zona rural. Desafortunadamente estos otros temas se evitan, por las razones que sean. Eso es lo que probablemente esté produciendo una reacción que Aniruddha quizá no comprenda, y la confunda con envidia y demás defectos de la audiencia.
Hemos visto tantos ocultamientos, simulaciones, manipulaciones y engaños en el vaisnavismo actual con respecto a sus líderes espirituales, que es imperativa una transparencia que dé certidumbre. Por tal motivo, está totalmente justificado querer disipar toda duda sobre el Swami, para que así cada quien pueda decidir qué tipo de reconocimiento y apoyo brindarle.
En este sentido me siento identificado con la historia de Satyakama Jabala, que se encuentra en el Chandogya Upanisad (Cap. 4, Sec. 4). Srila Prabhupada la relató de la siguiente manera durante una clase, en mayo de 1974:
"Este Satyakama era el hijo de una prostituta. No era el hijo de un brahmana. Pero él quería volverse brahmana. Así, fue con Gautama Muni: 'Señor, por favor inícieme. Quiero volverme un brahmana'. Los sudras no eran iniciados. En el pasado... los sudras eran comunes. Por eso Gautama Muni preguntó: '¿Qué eres? Porque yo no inicio a nadie no haya nacido de un padre brahmana'. Así que respondió: 'No sé'. 'Pues ve con tu madre y pregúntele de quién eres hijo'."La madre dijo: 'No sé'. Él regresó y dijo: 'Señor, mi madre no sabe de quién soy hijo'. Gautama entonces lo aceptó como discípulo, por su veracidad. Vio que tenía la cualidad brahmínica, era veraz. No todos los hijos de una prostituta están dispuestos a reconocer eso. No. Pero él lo admitió: 'Sí, mi madre no sabe quién me concibió'. Este es el requisito [la veracidad].Gautama Muni le preguntó a Satyakama: "kim-gotro nu". "¿Cúal es tu gotra, linaje, familia?". Su respuesta fue: "naham etad veda". "No sé". Rápido y al grano. Gautama al final le dice: "Trae madera para la ceremonia de fuego". Era para iniciarlo, por sus cristalinas cualidades. Es muy natural preguntar "¿quién es tu guru, o gurus?". Y es válido esperar una respuesta clara y precisa.
En última instancia, AV Swami puede manejar este asunto como considere pertinente. Si el Maharaja está allegado al ritvikismo póstumo, como muy probablemente sea el caso, y si los devotos de la finca lo secundan, nadie va a ir a molestarlos ni pedirles que cambien. La finca es desde hace años un proyecto totalmente independiente y fuera del alcance de fuerzas externas. En consecuencia, no necesita de opiniones foráneas para existir. Lo que la audiencia de El Tambor ha buscado es una claridad que le permita formar su propio criterio sobre el Swami.
El sannyasa-guru secreto
Ya presenté la idea de que, en el fondo, Ananda Vidvan Swami pudo haber considerado su iniciación de sannyasi como un acto ritvik póstumo --en el que un sannyasi oficia la ceremonia, pero se supone que Srila Prabhupada es quien realmente le otorga el sannyasa.
Sin embargo, podemos también aceptar que AV Swami haya reconocido como su legítimo sannyasa-guru al sannyasi que efectuó su ceremonia de fuego a 56 horas de distancia en tren de Vrindavan.
Poco se puede deducir de este sannyasa-guru. Probablemente pertenece a Iskcon, porque Yadu menciona brincarse los protocolos de la GBC para recibir sannyasa. El sannyasa-guru teme repercusiones institucionales por haberle otorgado sannyasa a Yadu fuera de algún esquema establecido. Y sabemos dos cosas más, que Yadu le propuso hacer una ceremonia "secreta", y que el guru pidió que su nombre no fuera divulgado para evitar políticas en contra suya.
Si realmente Yadu considera a dicha persona su sannyasa-guru, yo en lo personal encuentro muy incómodo que el sannyasi manifieste temores por lo que está haciendo, y deban recurrir a una ceremonia secreta para otorgarle sannyasa.
Si sannyasa significa libertad y emancipación, y Yadu allí mismo dice que no iba a entrar en la modalidad de renunciación supeditada a protocolos, ¿por qué entonces elabora este nuevo protocolo y se supedita a él? No puedo evitar hacerme esta pregunta.
Quizá el razonamiento sea que así como Srila Prabhupada recibió sannyasa de un hermano espiritual, esta iniciación debía conducirla alguien a quien Yadu considera un hermano espiritual, o sea un sannyasi discípulo de Srila Prabhupada. Pero como el sannyasi que aceptó hacerlo pertenece a Iskcon, debe actuar en secreto para no comprometerse.
Sin embargo, sigo sin descartar la alternativa rtivik póstuma. Entendamos en el contexto ritvik lo que Yadu nos dijo. Los purports son míos:
"Cuando, de acuerdo con nuestro sistema de parampara [que incluye tomar sannyasa de un retrato del maestro], le presenté a un respetado y respetable sannyasi la solicitud de que me otorgase la orden de sannyas [tipo ritvik póstumo], le propuse que debido a que yo no estaba entrando a esta modalidad de renunciacion mediante los protocolos de la GBC [a los cuales el sannyasi ese está supeditado], podíamos hacer una ceremonia secreta, para evitar políticas en contra de él. Y él sancionó mi entrada a la orden de sannyas, [aceptando ser el ritvik] con el entendido específico de que el nombre de mi [verdadero] sannyas guru [Srila Prabhupada] no debía ser revelado".
Aquí Yadu hace en una misma sentencia una separación entre el oficiante ("Y él sancionó mi entrada a la orden de sannyasa") y el sannyasa guru ("con el entendido específico de que el nombre de mi sannyasa guru no debía ser revelado"). Si fueran la misma persona pudo haber dicho "con el entendido específico de que su nombre no debía ser revelado".
El Tambor y los ritvik
Quiero terminar diciendo que en El Tambor no le hemos hecho propaganda a la doctrina ritvik póstuma, aunque
hemos discutido ciertos puntos sobre su razón de ser. Y esto es porque, al menos yo, nunca me he sentido identificado con ella. Sin embargo, lo anterior no significa que valide el sistema de iniciaciones de Iskcon.
Publicamos una larga nota de Aniruddha Prabhu (partes
1,
2 y
3) sobre el razonamiento que siguieron para celebrar en Costa Rica unas iniciaciones ritvik póstumas en 2008. Aniruddha las llama "explicaciones sobre la necesidad histórica de dar iniciaciones en nombre de Srila Prabhupada". Sin embargo, consideré su publicación un testimonio histórico, y sirvió para evidenciar las consecuencias de la actitud arbitraria y estúpida de los líderes de Iskcon. No fue parte de una campaña de promoción.