lunes, agosto 24, 2009

El babaji ciego de Madana-tera


Capítulo XXVI del libro
«Los Santos de Vraja»
por O.B.L. Kapoor
Traducción al español: Aniruddha das

A principios de este siglo [el siglo XX] vivía un babaji en el interior de un kuti ubicado en las inmediaciones del templo Madana-mohana de Vrindavan. Como ninguno sabía cuál era su nombre verdadero, la gente lo llamaba “Mandana-tera Baba” (el baba de Madana-tera], porque la mayor parte de su tiempo se la pasaba en dicho paraje solo y apartado del mundo. [Mandana Tera es el área adyacente del templo de Madana-mohana]. Muy temprano, tras darse un baño en el río Yamuna, el babaji solía caminar hasta Madana-Tera y esconderse en los cenadores [jardínes silvestres] de tal lugar. Hasta que llegaba el atardecer, todo el tiempo se la pasaba cantando los santos nombres de Radha y Krishna y recordando los lilas que Ellos llevan a cabo eternamente. Dichan remembranza lo hacía llorar incesantemente. A la hora del ocaso, el babaji se dirigía al templo de Govindaji, y, seguidamente, conversaba con Éste y se echaba a llorar. Tras abandonar el templo pedía madhukari [limosna en forma de alimentos] en tres o cuatro casas, y luego comía y se echaba a dormir. Mientras hacía estas cosas, sus ojos no dejaban de derramar lágrimas.

Un día el babaji perdió la vista de tanto llorar. Pero a él no le importó este suceso, porque los ojos con los que no podía ver a Krishna no le eran de utilidad.

Para ese entonces, el babaji se la había pasado llorando por más de 40 años. Su vida estaba a punto de expirar y la paciencia se le había agotado tras tolerar los extremos de lo humanamente permisible. El dolor que causa la separación se volvió intolerable para él. En ocasiones, debido a la intensidad de dicho dolor, se desplomaba y permanecía tirado entre los árboles por espacio de muchas horas. Ninguno acudía en su auxilio, y tampoco ninguno se compadecía de él. Las avecillas gorgeaban fuertemente para que el babaji recuperara el sentido, y otro tanto hacían los cuclillos y los pavos reales con sus cantos. A pesar de ello, no podían conseguir que volviese en sí.

Llega un monento en que el dolor qua causa la separación se vuelve intolerable para el bhakta. Recíprocamente, a Sri Krishna también le ocurre lo mismo. Radha y Krishna ya no podían soportar ni un instante más sin babaji. Un día, mientras daban un paseo, Ellos pasaron por Madana-tera, adonde el babaji se encontraba llorando bajo la sombra de un árbol.
Radha le dijo a Krishna: “Pyare [amado], Baba siempre se la pasa llorando. ¿Por qué no
lo hacemos reír por un rato?”


Krishna se aproximó a Baba y le dijo: “Baba, ¿por qué estás llorando? ¿Acaso alguien te golpeó o te despojó de algo?"

“¡Oh, no! –contestó Baba--. ¡Vete de aquí¡”.

Krishna lo volvió a abordar afectuosamente: “Baba, yo te conseguiré roti [pan casero que consumen los renunciantes], chacha [suero de leche] o cualquier otra cosa que desees. Sólo te pido que dejes de llorar”.
Al tiempo que apartaba su rostro de Krishna, Baba replicó: “¡Oh, vaquero!, ¡déjame en paz y ve a cuidar a tus vacas!... ¿Por qué has venido aquí a molestarme?”.

Krishna regresó ante Radha y Le dijo: “Baba no quiere atenderme. No hace más que llorar y llorar”.

Radha repuso: “Pyare, no pudiste lograrlo. Ahora observa cómo yo sí lo hago reír”.

Ella se acercó a Baba y le dijo: “Baba, ¿por qué lloras? ¿Acaso perdiste a tu esposa?

Baba se echó a reír y luego contestó: “Lali [muchachita], ¡yo nunca he tenido esposa!”

Radha añadió: “Ya veo”. Seguidamente, en un tono que denotaba profunda compasión, Ella razonó: “Entones lloras porque no tienes a ningún ser querido que vele por ti”.

Baba respondió apesadumbrado: “No, lali... No lloro por esa razón. Lloro porque Aquellos que son mi alma y vida me han abandanado”.

“Y, ¿quiénes son ellos”, preguntó Radha.

“Lali, tú no Los conoces —respondió Baba—. “Uno de Ellos es el cruel hijo de Nanda Maharaja, Quien siempre Se muestra de lejos y lo seduce uno, pero a la larga nunca se presenta personalmente. Y la otra, ¡oh, lali!, ¿qué te puedo decir de Ella!... Ella es Radha, la hija de Maharaja Vrishabanu, Quien también se ha vuelto cruel de tanto relacionarse con el hijo de Nanda”.

Estas palabras hirieron a Radha en lo más profundo de Su corazón.

“¡¡Cruel yo, ...yo!!", —exclamó Radha sumamente contrariada—.

Acto seguido, en un afán de seguir manteniendo oculta Su identidad, Radha añadió: “Discúlpame, Baba, pero da la casualidad de que yo también me llamó Radha. ...Díme, ¿qué es lo que deseas?”.

Baba contestó: “¡Ay, lali, lo único que añoro es presenciar el darshana de Ellos dos!”.

“¡Ay, Baba, eres tan incauto!” —argumentó Radha con un dejo de sarcasmo—, “no te percatas de que aun si ellos estuviesen enfrente de ti, no podrías verlos porque perdiste la vista”.

Baba replicó: “Lali, ¡eres tan ingenua! Ignoras que yo recuperaría mi visión tan pronto como Ellos tocasen mis ojos con Sus delicadas manos de loto”.


Radha no Se pudo contener más. Ella extendió el brazo y tocó con Su mano de loto el ojo derecho de Baba, y Krishna hizo otro tanto con el ojo izquierdo. Baba recuperó la vista en el acto, y, entonces, ¡maravilla de maravillas!, ¡lo primero que vio fue a Radha y Krishna, las divinidades de su corazón, resplandeciendo delante de él con toda Su hermosura incomparable! Los dos Le sonreían amorosa y misericordiosamente. Los sentimientos de júbilo y emoción que experimentó Baba fueron tan intensos, que le hicieron perder la conciencia y caer pesadamente en el suelo polvoriento.

Baba pasó toda la noche en estado inconsciente. Fue hasta la mañana siguiente que lo reconocieron unos peregrinos que efectuaban un parikrama. Ellos recogieron al baba semi-inconsciente y lo llevaron al templo de Madana-mohana. EI goswami regente del templo pudo entender que la causa del desmayo de Baba era una experiencia sobrenatural, y, por consiguiente, le pidió a todos los presentes que cantaran un kirtana. Gracias al sonido trascendental del kirtana, Baba empezó a recobrar poco a poco el sentido, hasta que finalmenle se incorporó del todo.

A continuación, el gosvami llevó a Baba a un aposento interior del templo. Tras atenderlo servicialmente y hacer que se sintiese cómodo, aquel le preguntó qué lo había hecho perder el conocimiento. Con la voz entrecortada y llorando a lágrima viva, Baba narró con lujo de detalles todo lo que le había sucedido.

A Baba se le cumplió el deseo que había acariciado a lo largo de toda su vida. Pese a ello, él no dejó de llorar. Es más, continuó llorando con mayor intensidad que antes. Y esto es de lo más natural, porque el sentimiento de separación que se produce después de que la persona se ha reunido con el ser amado, es mucho más fuerte y doloroso que el sentimiento de separación que se tiene antes de dicho encuentro. Ante la imposibilidad de resistir el sentimiento de separación que se apoderó de él tras su encuentro [darshana] con Radha y Krishna, Baba abandonó el cuerpo físico poco tiempo después. Gracias a este desenlace, Baba, dotado de su cuerpo espiritual constitucional, consiguió reunirse para siempre con Radha y Krishna en la Vrindavan espiritual.

Una persona inquisitiva perfectamente podría plantearse la siguiente pregunta: si Radharani es tan bondadosa, ¿por qué mantuvo llorando a Baba por espacio de 40 años? ¿Por qué Ella no le concedió Su darshana antes? La respuesta es que Radharani pudo haberlo hecho. Pero, ¿hubiera podido Baba verla antes? Radharani no está hecha con la carne y huesos que nosotros podemos ver. Radharani está hecha de amor. ¡¡Ella ES la personificación del amor!! Para poder verla, uno tiene que tener ojos con retinas hechas de amor. El amor no se desarrolla en un corazón impuro. Antes bien, el corazón debe ser purificado mediante sadhana. El mejor sadhana es llorar en estado de separación. Las lágrimas que fluyen como resultado de recordar a Radha y Krishna limpian todos los pecados y ofensas (aparadhas). Además, el fuego de la separación que arde en el corazón consume, cual malas hierbas, toda clase de deseos mundanos. Sólo hasta ese momento la tierra está lista para que la semilla del amor germine y crezca. Una vez la semilla se transforma en planta y florece, a Radha y Krishna se Les hace imposible permanecer indiferentes. Ellos automáticamente sienten una atracción irresistible por la fragancia que emiten las flores que produce esa planta trascendental.

(El Doctor Kapoor fue un discípulo de Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakur y hermano espiritual de Srila Prabhupada. Sus escritos aparecieron incluso en la revista «Back to Godhead» cuando Srila Prabhupada vivía.)

sábado, agosto 22, 2009

Vyasapuja 2009

SRILA PRABHUPADA BAJA DEL AVIÓN. MÉXICO, 1975.

por Radha Krishna das

Cada año celebramos el nacimiento de Srila Prabhupada al día siguiente del nacimiento de Krishna. Y lo hacemos porque así ocurrió en realidad; él nació al día siguiente de Janmastami. No es una fecha inventada ni acomodada. Pero así como Srila Prabhupada nació al siguiente día de Janmastami, pudo haber nacido en Janmastami mismo, o 100 días después. La relación entre esas dos fechas no tiene ningún significado especial.

Y lo digo por lo siguiente. Se ha puesto de moda en Iskcon encontrarle un sentido auspicioso al nacimiento de sus líderes. En sus biografías oficiales a menudo se informa que nacieron en alguna fecha especial del calendario vaisnava, o se relatan indicios de su grandeza desde pequeños. Parece que la idea detrás de esto es que el público vea su nacimiento como una evidencia de su elevado estatus espiritual.

Así, Bhakti Tirtha Swami “nació en una familia piadosa y con temor de Dios”. Romapada Swami desde niño “exhibió su sabiduría especial y superexcelencia en todo sentido”. Gopal Krishna Maharaja apareció en un Ekadasi, en agosto 14, 1944. Jayapataka Swami “apareció en el Ekadasi después de Rama Navami, en un ambiente de opulencia en Milwaukee (EUA)”. Y mi favorito, Guru Prasad Swami nació el mismo día que apareció el Sri Radhakunda, “indicios evidentes de su grandeza espiritual” (¡Ja ja ja!).

Y si por algún motivo alguien no nació en una fecha auspiciosa, puede decir que nació al día siguiente de la misma. La lógica aquí es que si Srila Prabhupada nació al día siguiente de Janmastami, debe ser igual de auspicioso nacer un día después de cualquier celebración vaisnava. Y al respecto, recuerdo un caso muy chusco.

Un día de marzo de 1982, me encontraba en Mayapur con Hridayananda Goswami y Panchadravida Swami. Vrajendra Kumara estaba a punto de recibir la orden de sannyasa, pues ya desde 1979 había sido aprobado para ello (“1979, Resolución 8: Son aceptados para un período de prueba de dos años para Sannyas los siguientes: ... Vrajendra Kumara Das : Panca Dravida Swami”). Aunque el sannyasa-guru de Vrajendra iba a ser Pancho, éste le pidió a Hridayananda que lo fuera. Hridayananda le contestó que no; que lo hiciera él.

Poco después Pancho me reveló una bomba y fuimos a contársela a Hridayananda. Al llegar, éste le preguntó a Pancho cómo iba todo con Vrajendra. Ahí fue cuando Pancho le dijo que Vrajendra ya no quería tomar sannyasa con ninguno de los dos, sino que ahora se quería ir a Navadvipa con Srila Sridhara Maharaja. Hridayananda estalló y pidió hablar de inmediato con Vrajendra. (Ese año habían empezado los conflictos con Sridhara Maharaja).

La conversación fue en el cuarto de Hridayananda y yo estuve presente a petición suya. El Goswami empezó predicándole a Vrajendra que no se fuera de Iskcon, argumentando la fidelidad a Srila Prabhupada y a su institución. Cuando eso no funcionó, trató de infundirle sospecha en Srila Sridhara Maharaja con los argumentos que todos ya conocemos. Pero eso tampoco dio resultado.

Finalmente Hridayananda tuvo que sacar el brahmastra más poderoso de su arsenal, y le hizo la siguiente pregunta retórica a Vrajendra: “¿No te dice nada que el día de mi ‘aparición’ sea al día siguiente de la desaparición de Srila Prabhupada?”. Sospecho que eso no le dijo nada a Vrajendra, pues al concluir la charla tomó una lancha para cruzar el Ganges hacia Navadvipa.


La secuencia Krishna->Prabhupada, Prabhupada->Yo, no impresionó a Vrajendra, ni debería impresionarnos a nosotros. El nacimiento mleecha de todos nosotros no tiene nada de auspicioso ni nada rescatable. Es sólo por la presencia compasiva de Srila Prabhupada que nuestras vidas adoptaron un sentido espiritual.


Cualquier karmi puede nacer en alguna fecha auspiciosa del calendario vaisnava, o al día siguiente o dos días después. De entrada, hay muchísimas fechas auspiciosas en este calendario; por lo tanto, las posibilidades de nacer en una son altas. Luego, nuestro querido planeta tiene una gran sobrepoblación. Estamos llegando a los 7 mil millones de personas. Es probable que 19 millones de ellos hayan nacido en Janmastami, y otros tantos hayan nacido al día siguiente de la desaparición de Srila Prabhupada, o en algún ekadasi, etc. Pero eso no los hace devotos especiales.


No debemos confundir las causas con los efectos, ni la gimnasia con la magnesia. Así como el devoto puro le da el sentido sagrado incluso a un lugar de peregrinaje, tirthi-kurvanti tirthani (NBS. 69), del mismo modo el devoto puro le da relevancia a una fecha, y no al revés. Es allí donde se equivocó Hridayananda cuando le presentó este argumento a Vrajendra. Y es allí donde se equivocan las biografías de los “cigotos de devoto puro”.


En el caso de Srila Prabhupada, fueron sus actos manifiestos, desde su infancia, los que nos dicen que es un vaisnava puro, con una misión espiritual específica en este mundo. Srila Prabhupada es alguien que no importa en qué fecha hubiera nacido, su vida de devoción la hubiera vuelto auspiciosa, así como el vaisnava purifica los sitios de peregrinaje que visita.

Pero vayamos al evento de Vyasapuja del templo de México. Esta fecha tan especial se presta para alabar y rememorar las cualidades y la misión de Srila Prabhupada. Para el caso los devotos presentan ofrendas habladas en su honor, en particular sus discípulos directos, los así llamados “discípulos de Srila Prabhupada”. Pues, uno a uno, ellos desfilaron ante el vyasasana y el micrófono, para expresar sus sentimientos personales y su entendimiento filosófico de la persona de Srila Prabhupada.

NANDANANDANA PRABHU

No había muchos “discípulos de Srila Prabhupada” presentes. Conté apenas seis discípulos, incluyéndome a mí y al Sistema de Posicionamiento Global (GPS). Cada vez somos menos, y nuestro papel empieza a verse como el de los veteranos de la Revolución Mexicana, quienes siempre eran invitados a participar en los eventos conmemorativos de la Revolución, hasta que murió el último de ellos.

En algún momento me invitaron a decir también unas palabras como ofrenda a Srila Prabhupada, a lo cual me rehusé. No es que fuera melindroso, pues tenía algunas razones para ello. Primero, no había escrito ninguna ofrenda y no quería improvisar algunas palabras superficiales. Segundo, se han dicho tantas cosas ya, que no le veía mucho sentido decir algo que no fuera realmente relevante en el contexto de la realidad actual de Iskcon y de Iskcon México. Y tercero, honestamente pensé que presentar alguna alabanza a Srila Prabhupada en Iskcon sería como afirmar que es allí donde se le está representando correctamente, cosa que no creo.

UDDHARANA PRABHU

A pesar de esa convicción mía, fui al templo de Iskcon porque no tenía otro lugar cercano dónde celebrar el Vyasapuja. Otros años lo he hecho en Los Angeles, o en casa de devotos donde hacen eventos más sencillos aunque de gran significado.

Luego de las ofrendas personales estuvo la ofrenda de bhoga y el puspanjali. Al terminar eso culminó el evento con el ágape de prasadam. Yo me formé en la fila para recibir mi plato, y estando allí me empezaron a llamar para que fuera a tomar prasadam precisamente con los “discípulos de Srila Prabhupada”. Esto era dentro del templo, a puertas cerradas, y con el prasadam más selecto de las ofrendas.

RAM GOVINDA SWAMI

Yo me negué a entrar por una razón muy sencilla. Al aceptar privilegios y prerrogativas como discípulos de Srila Prabhupada, tácitamente estamos aceptando y avalando también el sistema artificial de privilegios y elitismo de Iskcon que culmina en el sistema de gurus y el esquema de GBCs a perpetuidad.

No puedes decir que rechazas un sistema de privilegios (el de gurus) y al mismo tiempo participar en otro sistema de privilegios que progresivamente lleva al primero. Si decimos que todos somos herederos de Srila Prabhupada, debemos demostrarlo en los hechos y compartir esa herencia con todos los demás devotos. No puedes lograr eso si tú mismo te alejas de ellos para cobrar un privilegio.


Algunos dirán que soy un hipócrita al hablar así, porque al final sí me senté a comer en el selecto y pequeño grupo de “discípulos de Srila Prabhupada”. Reconozco que eso es verdad, pero ocurrió porque luego de que me insistieron que entrara —y yo me negara reiteradamente a hacerlo—, dos devotos me metieron a empujones al recinto. Como la fila para el prasadam general era todavía muy larga, como tenía que regresar pronto a la oficina, y como además unas samosas empezaron a "echarme ojitos", sucumbí ante la propuesta y me senté a degustar el mahaprasadam que nos estaba esperando.

Sin embargo, prometo tratar el año entrante de comer con toda la congregación, sin privilegios ni exclusividades, para que ese concepto fraternal de la relación pareja que todos tenemos con Srila Prabhupada se manifieste con más autenticidad.

viernes, agosto 21, 2009

Janmastami 2009


por Radha Krishna das

La semana anterior fue una de grandes eventos devocionales. El nacimiento de Krishna se celebró aquí en México el jueves. Fue un día ideal para glorificar al Señor Krishna, escuchar Sus pasatiempos trascendentales, y recordarlo continuamente. Estas actividades son las que Prahlad Maharaja le recomendó a su padre, Hiranyakasipu, cuando éste le preguntó sobre el conocimiento más selecto que había aprendido. Y, por supuesto, para optimizar estas actividades devocionales se pide ayunar hasta la medianoche.

Llegué al templo ya que había obscurecido, dispuesto a quedarme hasta que se acabara el programa después de la medianoche. El arati de las 12:00 estuvo bueno, y lo menciono porque aquí ocasionalmente ocurren dos problemas: La ciudad se encuentra a 2,200 metros de altura y eso, aunado a la reverberación particular generada por el inmueble, dificulta que los cantos se mantengan entonados. Además, sin importar lo que la voz principal haga, la congregación frecuentemente responde con notas distintas que no suenan bien.

Al poco tiempo de llegar me topé con la M. Tulasi, la esposa de Gaurachandra Prabhu, quienes viven en San Miguel Allende. Los había visto allá hacía poco, y ahora retomamos algunos temas que habíamos tratado entonces.


Yo tengo una hija de 7 años, y ellos una de 6, Prisni, además de Atri Muni, de 16. Hablamos sobre el libre albedrío que los hijos tienen, y cómo algo que tenga mucha importancia para ti quizá no sea tan relevante para ellos. Y debemos reconocer esa posibilidad.

Con nuestros padres nosotros hicimos lo mismo, pues pusimos de lado las prioridades ideológicas y religiosas de ellos para acercarnos a las enseñanzas de Srila Prabhupada. Quizá nuestros hijos hagan lo mismo con nosotros y quieran hacerse cristianos o agnósticos. Por eso, sólo nos queda transmitirles nuestros mejores valores y estar desapegados del resultado.

Luego pasamos al tema de la mediocridad y conformismo que frecuentemente se ven en muchos devotos. La filosofía de la Conciencia de Krishna a veces se utiliza mal para justificarlos, lo mismo que la flojera e incluso los ilícitos. Todo en nombre de Krishna. Tenemos responsabilidades que cumplir y no podemos ser negligentes con ellas justificándonos a expensas de las enseñanzas de Srila Prabhupada.

Después del kirtan de medianoche me puse a hablar con Harikatha Prabhu. Con nosotros estaba Bhakta Daniel, Kubera Con, quien había ido al festival conmigo. Harikatha me comentó del curso de liderazgo recientemente impartido a 25 devotos, y que tuvo la presencia de Hanuman das de España, y donde el mismo Harikatha había participado como ponente.


Yo de plano le dije que tenía mis reservas sobre un programa así, cuando vemos que los líderes actuales de Iskcon están inmersos en un proceso de decadencia progresiva y pérdida de valores. Esto es particularmente visible en Latinoamérica. Con líderes así, ¿qué tipo de liderazgo se va a enseñar?

Seamos francos, la triste realidad es que a la GBC internacional no le interesa el desarrollo de líderes locales acá. Ellos se sienten satisfechos si algún gringo como ellos mantiene tranquilo el rebaño en estas latitudes, sin importarles las calamidades que provoque.

Al día de hoy, ¿cuántos hispanos hay en la GBC trabajando en sus propios países, como quería Srila Prabhupada? Ninguno. ¿Virabahu? Él tiene ciudadanía norteamericana, usa la región sólo como pasarela, y es absolutamente incompetente. Además, nunca ha vivido ni dirigido con dedicación ningún país de habla hispana, como sí lo hizo Daru Krishna, la víctima de su ira.

Kubera Con me hizo una observación muy interesante. Mencionó una institución ya desaparecida de México llamada el Instituto de Capacitación Política, perteneciente al PRI, el partido político que se mantuvo aquí en el poder por todos los medios imaginables (principalmente ilegales) durante más de 70 años.


El Instituto servía para formar cuadros de líderes políticos. Claro, estos no serían precisamente los reales líderes del futuro. Serían medio-líderes, mientras que el verdadero poder permanecería en manos de una élite corrupta que no tenía nada que ver con el Instituto, excepto dirigirlo y producir en masa líderes segundones al servicio de las altas esferas del verdadero poder.

Y ese es el mismo caso con los supuestos programas de desarrollo de líderes en Iskcon. Los programas sólo son para crear lacayos y ser una pantalla que impida ver la triste realidad: Un sabotaje sistemático para el desarrollo de líderes hispanos de alto nivel en Iskcon.

Era la responsabilidad de quienes se implantaron como líderes tener un plan para crear nuevas generaciones de líderes —líderes incluso mejores que ellos mismos. Esto no ha ocurrido en Latinoamérica y es culpa de Guru Prasad, de Hridayananda, Jayapataka, y Virabhu, quienes parece que sólo han estado interesados en ser el alma del show, pero no en servir desinteresadamente conforme a las órdenes de Srila Prabhupada y una verdadera visión del futuro.

En el caso de Guru Prasad Swami, lo hemos visto especializarse en fulminar toda manifestación de liderazgo local, temiendo que su propio papel de líder quede en entredicho. Él ha preferido que todo se vuelva diminuto hasta ajustarse a su propia persona diminuta, que permitir proyectos más ambiciosos aunque lo rebasen de estatura.

Me acuerdo de una ocasión, a finales de los 1990s, en que el entonces presidente del templo de México, Rohininandana das, quiso ir a Sudamérica para una reunión de líderes regionales. Guru Prasad se opuso como loco a que fuera, saliendo con los argumentos más tontos para convencerlo. Esto continuó durante semanas, y al final Rohini lo desobedeció y fue de todos modos a la reunión.

Vemos con este ejemplo el interés de Guru Prasad por mantener a los líderes aislados, separados, segregados y disminuidos, para que no tomen conciencia de lo que pueden llegar a ser. Y ha logrado su cometido. No digo que Rohini fuese un gran líder en potencia, pero podemos fácilmente deducir las intenciones de Guru Prasad por sus actos.

Y hay muchos indicios adicionales de esto. Guru Prasad nunca promovió que los líderes locales de México formaran parte del grupo de líderes regionales de Norteamérica, que incluyen a Estados Unidos y Canadá. Yo hubiera luchado para que los presidentes se integraran a esas reuniones, expandieran sus horizontes, y tomaran más conciencia de su responsabilidad como líderes. Y si no sabían inglés, yo les hubiera pagado un curso para que aprendieran. Y él jamás tampoco promovió integrarlos con los demás líderes latinoamericanos.

Guru Prasad tampoco se esforzó por crear un consejo coherente de líderes nacionales. Los consejos y comités que ha creado a través de los años parecen más bien un intento por sabotear un desarrollo firme, continuo y estable del proyecto en México.

¿Dónde están los secretarios regionales autóctonos listos para asumir más y más responsabilidades? Guru Prasad lleva más de 20 años en México y no vemos absolutamente nada al respecto. Su concepto de líderes regionales han sido Bhakta George, Jagat Caksur y Kaunteya, pero no han funcionado.

IMAGEN DE "BHAKTA GEORGE" EXACTAMENTE COMO SE VEÍA CUANDO ERA EL SECRETARIO REGIONAL DE MÉXICO POR DESEOS DE GURU PRASAD SWAMI.

¿Bhakta George? Es un amigo karmi de Texas de Guru Prasad llamado George Samano, un homosexual flagrante, ladrón, drogadicto, traficante de drogas, y ocasional actor de películas mediocres. Guru Prasad le dio una gran autoridad discrecional dentro de los programas del templo y el negocio del incienso. Al final, Bhakta George huyó un día con una cuantiosa cantidad de dinero de la venta de la finca, que además se necesitaba urgentemente para hacer un pago de la casa en México. Eso fue en 1988-1989, y debió servir de advertencia sobre la convulsionada mente de Guru Prasad.

Y por otra parte Guru Prasad se queja de que no hay líderes en potencia. Nunca pudo verlos, y de todos modos sería totalmente inepto para hacerlos florecer. Una vez, en Los Angeles, Mahasakti das le dijo que si tenía tantos problemas en su gestión, ¿por qué no se hacía a un lado? Su respuesta fue que no podía hacerlo porque no había en quien confiar. Confió en Bhakta George, su cuate de correrías, pero casi 20 años después de ser nombrado GBC no podía encontrar en quién confiar entre los devotos.

En Latinoamérica, quienes sí han sido aceptados como líderes regionales son en su mayoría unos émulos modernos de Butch Cassidy y el Sundance Kid. Son cazafortunas o parias de sus propios países, que vienen a probar suerte en Latinoamérica al amparo de líderes irresponsables ya establecidos aquí.

Por eso hay gente como Gunagrahi, quien no podía permanecer en Estados Unidos con la frente en alto debido al incidente de la casa rodante, y en consecuencia huyó a Sudamérica a liderear huestes latinas. Manonath tiene un negro historial de Casanova en Italia, y vino acá a buscar tierras fértiles y lacayos caribeños. Está el mismo Virabahu, gran líder que exige ser llamado “Maharaja”, pero que no puede ofrecer ningún resultado de su gestión como dirigente.

En este contexto, ¿cómo se puede hablar de formar nuevos líderes en México o Latinoamérica con la disfuncional estructura actual?

Lo primero es que quienes son líderes a nivel GBC deberían ser verdaderos líderes. Y deberían estar promoviendo la creación de líderes mejores que ellos mismos, que tuvieran un criterio propio, y sintieran una relación personal con Srila Prabhupada. Pero eso no está ocurriendo.

En el caso de México no se necesitan ahora 25 líderes. Bastaría con un par que tuvieran visión, energía e integridad suficientes para darle cierta esperanza a los programas. El mismo Harikatha tiene la mancha de haber apoyado el plan inmoral para robarle a Sanat Kumara su casa de Guadalajara, y al final se quedaron en la calle. Sé que muchos de los cómplices de semejante fiasco hoy se dan cuenta del error que cometieron, pero en aquel momento les faltó la integridad. Ese tipo de liderazgo no es un buen ejemplo para entrenar nuevos líderes.

No todo lo anterior lo conversé ese día con Harikatha das, pero es parte del mismo tema. Lo sorprendente es la inocencia o indiferencia de los devotos para ver problemas tan evidentes como este. Prefieren entrar a un mundo donde pueden ser aceptados y donde la autoridad eclesiástica es obedecida sin cuestionamiento alguno.

jueves, agosto 13, 2009

Productos Hare Krishna - 4



por Radha Krishna das

Ya que vimos a los principales actores de la saga de Productos Hare Krishna, veamos ahora el esquema de autoridad dentro de Iskcon que probablemente liquidará la empresa y decidirá qué hacer con los fondos que se recaben del proceso.

La verdad es que el sistema de autoridad existente en México es caótico. Eso lo pudimos ver en los correos que intercambiaron 3 de los personajes involucrados. Se tiraron de piedras, se descalificaron mutuamente y tenían ideas conflictivas sobre qué hacer. Los correos eran realmente infantiles y denotaban falta de madurez para el trabajo en equipo y ausencia de visión estratégica. En pocas palabras, sonaba como un pleito de verduleras en un mercado.

Lo anterior es —obviamente— cortesía de Guru Prasad Swami, la mente más revuelta al sur del Rio Bravo. No puedo decir que él sea experto en crear confusión, porque he notado que él no es experto en nada. Pero su confusión, desorientación y falta de visión, afectan todo lo que entra en contacto con él, y en este caso es Iskcon México.

Se supone que en toda organización religiosa debe de haber un orden intitucional. Ese orden lo he visto en programas de Iskcon en Estados Unidos, y también en organizaciones religiosas de México. Se parecen mucho, y esperaríamos lo mismo de Iskcon México. Pero no es así.

Generalmente una organización religiosa tiene como fundamento una asamblea de miembros que eligen periódicamente a una Mesa Directiva. Esa mesa actúa por el bien de la organización religiosa y se renueva continuamente. La mesa consiste de un presidente, un secretario y un número de vocales, aunque este esquema puede variar un poco. Incluso las leyes mexicanas sobre la formación de organizaciones religiosas establece este mismo mecanismo: La asamblea de miembros es la base de la organización religiosa, y ésta elige a sus líderes religiosos.

Pero en Iskcon México no ocurre esto. Existe una Mesa Directiva con presidente, secretario, tesorero y vocales, pero estos en la vida real no ejercen una autoridad palpable. No representan a la organización en los hechos. Son una simulación y un trámite para cumplir unos requisitos gubernamentales.

Esto es porque Guru Prasad Swami nunca se apegó a las normas y estructuras institucionales. Creó un comité del templo, un comité nacional, comité de brahmanas, y los puso a pelear entre ellos. Y todos se tragaron la píldora. Fueron —como borregos— a organizar comités aquí y comités allá, para pelearse entre ellos por el poder. Y vemos eso en los correos antes referidos entre dos comités de Iskcon.

Es más, la situación de la organización religiosa es tan caótica, que sus estatutos ni siquiera establecen el concepto de presidente y funcionarios de templo. Sólo hay funcionarios de la institución religiosa en general, que no corresponden a quienes hacen el trabajo diario en el templo. Para variar, desde hace años han habido planes para modificar los estatutos, pero no se ha concretado nada. Son estos comités "patito", sin ninguna verdadera autoridad institucional —y siempre peleando entre ellos—, los que toman las decisiones sobre el movimiento en México.


En el caso del negocio del incienso ocurre algo parecido. Se supone que el negocio fue creado para apoyar al Movimiento. Siempre hubo manera de organizarlo para que representara en forma transparente los intereses de Iskcon. Pero eso nunca ocurrió. Guru Prasad Swami siempre se encargó de crear confusión sobre lo que pasaba en el negocio, ordenándole al gerente en turno que alterara u ocultara información sobre el negocio a la comunidad, e incluso a los comités que estaban encargados de supervisar el negocio. El GBC no debe entremeterse en asuntos de negocios que los devotos pueden dirigir por sí mismos. No es asunto de un sannyasi hacer eso; y menos de un sannyasi incompetente y torpe.

El negocio del incienso no puede ser —por ley— parte de la asociación religiosa; pero, como decía, había manera de organizarlo para que representara los intereses de la misma. Se pudo crear desde hace décadas un fideicomiso, o una junta de administración de gente competente, sin ingerencia de Guru Prasad, que supervisara el trabajo de los funcionarios del negocio. Nada de esto ocurrió. Guru Prasad siempre puso y quitó gerentes a su antojo, y hasta llegó a poner a su propio nombre un porcentaje grande de la empresa.

Hay quienes dan la impresión de haberse aprovechado de él —pues es incompetente— y eso dañó mucho al negocio. Una nota anterior relata un aparente abuso de confianza que la empresa sufrió a manos de Maitreya das cuando fue gerente. Guru Prasad lo había colocado allí de manera unilateral y arbitraria, pues no recurrió a ningún grupo de consulta para designar o supervisar al gerente. Sigue aquí un relato distinto del mismo hecho; proviene de una carta enviada —desde León, Guanajuato, el 26 de abril de 1997— por un grupo llamado el Cuerpo de Gobierno de Iskcon México, o CGM. La firman Maharsi das, Iksvaku das, Hari Dhaya das, Premananda das, y Hare Krrsna das.

El destinatario es Sesa das, entonces Ministro de Justicia de la GBC. Ellos piden que Guru Prasad Swami sea removido del puesto de GBC en México por incompetente. Y citan varias de sus pifias, que la GBC nunca ha tomado en serio. Dicen ellos lo siguiente sobre la forma en que Guru Prasad Swami conducía Productos Hare Krishna, y cómo Maitreya se aprovechó de ello:

"2. El 18 de agosto de 1989, Maitreya das firmó un contrato con la autorización del Maharaja para arrendar una camioneta Van para su uso personal y no del negocio del incienso. Debido a que Maitreya no hizo los pagos mensuales, el negocio del incienso recibió una demanda por $34,000 dólares, poniendo en peligro el inmueble del negocio del incienso, pues su título de propiedad fue usado como garantía. Maitreya nunca pagó los gastos legales del juicio, que duró dos años, y los tuvo que asumir el Movimiento. A pesar de que se le informó al Maharaja repetidamente que Maitreya no estaba haciendo los pagos mensuales, y que el contrato firmado estaba afectando diractamente a la compañía de inciensos, él nunca hizo nada para rectificar la situación."

Pero independientemente de todo el desorden causado por Guru Prasad Swami en la organización del Movimiento, de todos modos alguna estructura de autoridad se está configurando para tratar el asunto del incienso. Los comités del DF y el Nacional son quienes van a empujar más para promover su visión e intereses. Va a llegar la llamada o mail ocasional de Guru Prasad Swami expresando sus deseos, aunque sus deseos son lo que ha creado tanto problema en México. Tocará ver la calidad e integridad que manifiesten los devotos para tratar de encontrar las mejores opciones para el Movimiento de Srila Prabhupada al vender el negocio del incienso.

lunes, agosto 10, 2009

Más sobre Santa Claus y la Crisis


por Radha Krishna das

Del excelente texto de Rocana das sobre las incongruencias entre el discurso y los hechos dentro de Iskcon, hay varios puntos muy relevantes para la realidad latinoamericana.

En efecto, Praghosa das, de Dandavats, señala la importancia de las programas agrícolas como alternativa a la demoniaca vida citadina. Hay que considerar también la importancia que tienen para desarrollar el varnasrama dharma, y para establecer asramas o monasterios campestres para cultivar intensamente la vida espiritual.

Pero, como en el resto del mundo, en Latinoamérica esta propuesta rural ha sido un auténtico fracaso. La finca de México tuvo que cerrar en 1988 luego de luchar muchos años para mantenerse abierta. Iskcon perdió su finca en Colombia cuando ésta se volvió parte de Vrinda. Había fuera de Santiago a principios de los 1980s un programa campestre, el cual ya no existe. La finca de Argentina desapareció hace tiempo. Se escucha de los problemas para continuar los proyectos campestres de Brasil. Y lo más sonado recientemente, el intento criminal de los líderes regionales de poner la finca de Costa Rica a sus nombres y luego venderla. La finca sobrevivió, gracias a que quedó fuera de las manos de estos parásitos oficiales de Iskcon (Guru Prasad Swami, Bhakti Bhusana Swami, Manonatha das y Virabahu das).

No vamos a analizar la razón de estos fracasos, mas podemos concluir que no ha aparecido la fórmula para que estos programas sean exitosos. Me imagino que se debe principalmente a una deficiencia tanto en la planeación como en la implementación de los pyoyectos. Empero, a pesar de los repetidos fracasos, seguimos escuchando de planes para nuevos programas rurales que, por seguir fórmulas parecidas a los anteriores, estarían destinados al mismo fracaso.

Tal sería el caso del plan para una supuesta finca en México, financiada con la venta del inmueble de Productos Hare Krishna. También supimos de la idea de vender la casa de Caracas para iniciar un supuesto programa campestre. Estos ejemplos son simplemente la manifestación de la disfuncionalidad e impotencia de los líderes que persiguen estos sueños.

La idea de proyectos rurales en sí es buena; son una necesidad para desarrollar el sistema varnasrama y ofrecer una alternativa de vida para devotos comprometidos con tales proyectos. El problema es la ineptitud de los líderes de Iskcon a todos los niveles en los lugares donde se habla de dichos proyectos. Su falta de visión es tal que les impide ver que así como han fracasado en otros proyectos, también van a fracasar en estos.

En el caso de México, se está hablando de un proyecto rural cuando el negocio del incienso está terminando en suspensión de actividades. No sólo eso, sino que no han resuelto pendientes que llevan décadas en limbo, como la situación jurídica legal del inmueble de la ciudad de México, y la falta de un inmueble en Guadalajara luego del fracaso al tratar de robarle la casa a Sant Kumara y se quedaron con nada. Con tantos desaciertos, ¿podrán esas mismas mentes sacar adelante un programa rural? Lo dudo.

En el caso de Venezuela, el programa actual proyecta disfuncionalidad a todas luces. ¿Será posible que con la idea mágica de vender todo y adquirir una propiedad rural todo se resuelva milagrosamente? Claro que no. Por la naturaleza tan delicada y complicada de un proyecto rural, necesita surgir de mentes, ideas y programas lúcidos y funcionales, y no ser un simple escape y una fútil búsqueda de El Dorado.

Rocana das señala correctamente que más importante que cualquier proyecto rural, y yo digo que incluso de la construcción del templo de Mayapur, es formular una constitución y una carta de derechos. Para Thomas Jefferson, a quien Praghosa cita, esa era una prioridad superior a cualquier programa agrícola. La GBC lleva décadas hablando de la constitución, pero no ha presentado resultado alguno.

La importancia de la carta de derechos se me hizo evidente, e incluso escribí algo al respecto, cuando me puse a comparar la forma en que murieron Bhakti Tirtha Swami y Puspalochan Prabhu (ACBSP) de México. Uno murió como un líder tribal, con todos los recursos comunitarios e institucionales a su disposición; el otro falleció en el olvido y sin asistencia alguna, a pesar de vivir en el templo y su muerte ser prevenible.

Mientras Bhakti Tirtha tenía gente cantando a sus pies los mantras más melodiosos, Puspalochan, carente de todo derecho, murió en un rincón del templo, en el suelo, solo y olvidado. E Iskcon está lleno de casos en los que los líderes acaparan todos los recursos, son dueños de todo, y son excusados de sus incontables desatinos, mientras que la congregación vive con el temor de ser excomulgada ante la menor crítica o desacuerdo con las autoridades.

Vimos esto recientemente con la forma en que Jagajivan acosó a Ramanya Prabhu por haber ayudado a instalar las Deidades de la finca de Costa Rica. Jagajivana aprovecha toda ley, resolución y norma de Iskcon para tratar de condenar a Ramanya, pero excusa todas las incongruencias y violaciones de sus compañeros líderes. Esto se me hace una desfachatez perversa que se repite en todo el mundo. A pesar de eso, Praghosa se pone a hablar de proyectos bucólicos e idealistas que nada tienen que ver con la realidad desgarradora de Iskcon.

Y esto ocurre con tantas otras cosas que hacen los líderes de Latinoamérica. Se ponen a dar grandes clases de filosofía donde hablan de Krishna, del comprtamiento ideal de los vaisnavas, etc., se preocupan además de que les celebren su vyasa-puja, les laven los pies cuando llegan a un templo, los honren con títulos rimbombantes, pero nada acerca de una constitución y una carta de derechos que elevarían la condición de dignidad de los devotos y al mismo tiempo limitarían los privilegios propios.

Rocana pasa luego a hablar del alto costo legal de la economía artificial de Iskcon. En el caso particular de Latinoamérica hay además que cuantificar el costo para Iskcon de tener una camarilla de líderes totalmente incompetentes, pero que permanecen en sus puestos por el sistema artificial de privilegios que hay para ellos.

En Guadalajara, Iskcon acaba de perder su sede y tuvieron que rentar un espacio en la parte trasera de una casa karmi. La finca de Costa Rica ya la perdieron por completo, pues un juez ya sentenció que ésta debía permanecer en manos de la comunidad que se opuso al estupido intento de venderla. Claro, está la salida masiva del grupo de Paramadvaiti Swami de Iskcon desde los 1980s debido a la ineptitud de los líderes que lo acosaban (Panchadravida, Hirdayananda y Jayapataka). Y tenemos el constante cierre de templos en toda Latinoamérica. Pongámosle precio a todo esto y veamos si Srila Prabhupada hubiera estado dispuesto a pagarlo sólo para preservar indefinidamente la actual plantilla de líderes incompetentes.

Por una alegre coincidencia del destino, Rocana habla de los líderes que quieren que les digan "Maharaja", precisamente después de que se habló aquí de cuando Virabahu exigía en Perú que le llamaran "Maharaja". Seguramente Virabahu había hecho el voto de demostrarle a su mami que no era un mortal ordinario, ni un Prabhu más, ni un ingeniero cualquiera, sino que era todo un "Maharaja" digno de la corte de las Mil y Una Noches. Maharaja Virabahu, genio de las finanzas, experto en pagar su Visa con su Mastercard, quien busca hacer negocios a expensas de la institución que debía servir. Un auténtico "Maharaja".

Rocana continúa hablando de cómo la institución fue transformada para que algunos acapararan el poder en forma artificial. Y es fácil ver esto en las resoluciones que cada año publica la GBC. En balance, existen muchas más resoluciones para defender a la GBC de cualquier crítica y cuestionamiento a su autoridad, que para responsabilizarla de sus actos. Hay muchas para controlar el comportamiento de la congregación y para castigar toda oposición a la GBC, pero no se estipulan mecanismos para realmente entrenar, monitorear, y castigar a los GBCs. Las pocas normas que hay al respecto son una pesadilla burocrática que realmente sólo sirven para desanimar a cualquier querellante.

La sencillez y pureza que son la base del ideal vaisnava y del Iskcon que Srila Prabhupada fundó, se convirtieron en una lucha salvaje por el poder, el respeto y las posesiones. En ese sentido, los líderes han traicionado el ideario de Srila Prabhupada. Ya sea Virabahu demandando que le llamen "Maharaja", u otros malversando las posesiones y fondos de Iskcon, o quienes atacan a los que se atreven a criticar lo que ven mal en Iskcon, todos ellos han deformado los valores originales del Movimiento.