martes, noviembre 09, 2010

En honor de Srila Prabhupada


~ Puspañjali ~

Por Aniruddha das

Hoy celebramos el trigésimo cuarto aniversario del tirobhava o conclusión de los pasatiempos terrenales de nuestro amado maestro espiritual, Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Maharaja Prabhupada. Inversamente, dicho acontecimiento marca la entrada (o más bien, reincorporación) de Srila Prabhupada en los bienaventurados pasatiempos eternos de Radha y Krishna, que tienen lugar en Goloka Vrindavan, la región suprema del mundo espiritual, por encima de los planetas Vaikuntha, de Ayodhya Dham, de Mathura Dham y de Dvarka Dham. Allí, en su forma espiritual eterna como mañjari, Srila Prabhupada realiza toda clase de arreglos exquisitos para que los encuentros amorosos de Srimati Radharani con Sri Shyamasundar sean siempre perfectos (nikuñja-yuno rati-keli-siddhyai ya yalibhir yuktir apeksaniya).

Hoy es un día para meditar profundamente en los pies de loto de Srila Prabhupada: en su obra inédita —tanto misionera como literaria—, en su colosal peso espiritual, en el nivel superlativo, sumamente raro, de su prema-bhakti; en fin, en todo lo que Su Divina Gracia, el más excelso de los vaisnavas Gaudiya, nos legó en un acto de misericordia sin causa sin precedentes en los anales de la historia. Es más, su misericordia, en la forma de sus libros trascendentales, sus instrucciones y su visión, aún siguen disponibles para la humanidad entera.

En la mañana, mientras cantaba los Santos Nombres, recordé una de las estrofas del poema Markine Bhagavata-dharma, que Srila Prabhupada compuso el 17 de septiembre de 1965, a bordo del carguero Jaladuta, justo tras éste atracar en el muelle Commonwealth de Massachussets, Boston. EE.UU.:

ki ko´re bujhabo katha bolibare
khudra ami dina hina kono sakti nahi

“¿Cómo voy a hacer que entiendan este mensaje de la conciencia de Krishna? Soy muy desafortunado, incompetente y de lo más caído. Por lo tanto, estoy pidiendo que me des Tu bendición para que pueda convencerlos, pues, por mí mismo, soy incapaz de hacerlo”.

Años más tarde, cuando Srila Raksaka Sridhar Maharaja, el venerable y autorrealizado hermano espiritual de Srila Prabhupada, leyó dicho poema en su asrama localizado en Sri Navadvipa Dham, se conmovió y luego hizo el siguiente comentario: “Srila Swami Maharaja vació tanto su corazón, que obligó Krishna a entrar personalmente en su corazón, para volver a llenarlo”.

Dos comentarios para aclarar la anterior declaración: “Srila Swami Maharaja” es el nombre como es conocido Srila Prabhupada en los mathas fundados en la India por sus hermanos espirituales. Y la expresión “empty-out his heart” que usó Srila Sridhar Maharaja, es muy frecuente en el léxico devocional de los vaisnavas de Bengala. En buen español, la figura indica una rendición completa al Señor. Y en este caso en particular, es una descripción elocuente de la entrega única y ejemplar de Srila Prabhupada: pletórica de amor a los infortunados seres humanos de Occidente, de autosacrificio y sobre todo, de humildad, la cualidad que conquista a la Suprema Personalidad de Dios. En el Srimad-Bhagavatam (9.4.63), el Propio Krishna afirma embelesado:

aham bhakta paradhino
hy asvantantra iva dvija
sadhubir grasta hrdayo
bhaktair bhakta-jana-priyah

“Mis devotos son Mi vida. Yo dependo por completo de ellos. A decir verdad, soy un prisionero de su amor. En realidad, hasta los devotos de Mis devotos Me son muy queridos”.

Para cumplir con la orden que le impartió su maestro espiritual, Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura, Srila Prabhupada prácticamente tuvo que renunciar a sí mismo, a asumir riesgos temerarios, a ir más allá del llamado del deber; en pocas palabras, a depender enteramente de Krishna como nadie más lo había hecho jamás. Tamaña entrega literalmente forzó a Krishna a cumplir el deseo de Srila Prabhupada. En otras palabras, tras oír la fervorosa súplica de Srila Prabhupada, Bhagavan Acyuta accedió a satisfacer la petición de éste. Y, ¡maravilla de maravillas!: lo prácticamente imposible se volvió posible: ¡los jóvenes occidentales —norteamericanos, europeos, latinoamericanos, africanos y de Oceanía—, se volvieron bhaktas! En lo profundo de sus corazones, Krishna, en Su manifestación como Paramatma, los persuadió a que se entregasen al septuagenario swami de la India vestido con hábitos de color azafrán. Y a acatar sus divinas instrucciones.

Hoy día, a escasos 34 años de la histórica, inédita y fulgurante campaña misionera que Srila Prabhupada orquestó a nivel mundial, no sólo millones de habitantes de los países occidentales (¡más de 150!), sino millones de ciudadanos de Rusia, de las naciones que conformaban la ex Unión Soviética, de todos los países medio oriente, de Asia central y Asia suroccidental (¡incluyendo la propia India!), y hasta de la República Popular de China y Estados tan intransigentes como Cuba y Myanmar (Burma), …¡cantan canta Hare Krishna y adoran a Sri Chaitanya Mahaprabhu! El movimiento de sankirtanta del Señor Gouranga se está difundiendo por todo el mundo gracias a los esfuerzos precursores de Srila Prabhupada. Ya sea discípulos directos de Su Divina Gracia, discípulos de estos, o discípulos de sus hermanos espirituales, …¡están siguiendo sus compasivos pasos y convirtiendo a la conciencia de Krishna a innumerables almas!

El primero de quien escuché la siguiente analogía es Hansaduta das. Él dijo que la persona que tuvo la visión, el plan y finalmente el arrojo temerario de lanzarse a la mar en busca de “las Indias Orientales”, fue Cristóbal Colón. Y, ¡encontró esas nuevas tierras! Nadie creyó ni en sus teorías ni en el éxito de su empresa, excepto la reina Isabel. De igual modo, casi nadie creía que Srila Prabhupada fuera a tener éxito en su proyecto de predicación en los países “de habla inglesa”. Incluso se llegó a afirmar que el verso prithiviti ache yatra nagaradi gram era sólo una alegoría. Pero Sumati Morarji le creyó, no sin antes exteriorizar recelos: “Swamiji, ya estás muy anciano. ¡Puedes morir en la travesía!”

Tras Srila Prabhupada sufrir tres infartos a bordo del Jaladuta en la primera etapa de la travesía, Krishna, acompañado de todas Sus encarnaciones, Se le apareció en un sueño y le dijo: “No temas. Prosigue con tu misión. Yo te protegeré”.

Esta ocurrencia, así como muchas otros eventos asombrosos que Srila Prabhupada mismo inspiró en sus discípulos o personalmente concretó durante sus once años de predicación, hacen patente que Srila Prabhapuda ya tenía establecida una relación íntima con Shyamasundar, el dulce Señor de piel azulada que luce una pluma de pavo real en la frente, y con la magnánima Sri Radha de tez blanquecina como el oro fundido. Srila Prabhupada “nadaba” en la olas del prema-bhakti más elevado de todos, y por ello vino a diseminarlo en los países occidentales. Pero mejor sigamos con la analogía de Hansaduta. Luego de Colón, aparecen Américo Vespucio, Vasco Núñez de Balboa y otros osados navegantes que también cruzaron el vasto Atlántico. Sin embargo, fue Cristóbal Colón el primero en sentar el ejemplo, el primero en dar la pauta y marcar el rumbo; en corto, el que descubrió América.

Tras exhortar en sus libros a sus hermanos espirituales, Srila Bhakti Vaibhava Puri Maharaja y otros —discípulos de éstos principalmente, en particular Pujapada Sundar Govinda Maharaja y Srila Narayana Maharaja— han seguido sus santos pasos. ¡Toda la gloria sea para Srila Prabhupada!

Con el corazón henchido de gratitud, hoy, el día que rememoramos el día en que partió de vuelta a casa, su regreso a Dios, con una paja de pasto entre los dientes me tiendo como una vara ante sus pies de loto, y le ofrezco millones de millones de dandavats pranams. Al mismo tiempo, encarecidamente le imploro que infunda en mí la fuerza para seguir tal como son sus divinas instrucciones, especialmente la relacionada con cantar el maha-mantra Hare Krishna, todos los días y sin ofensas el resto de mi vida. Por último, le suplico a Su Divina Gracia que me infunda devoción perdurable, lealtad perenne, y amor eterno por Sus pies de loto.

Sri Govardhana Puja

Silas en Govardhana.
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Con motivo de la celebración del
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Festival de Govardhana Puja
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este lunes 8 de noviembre,
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los invitamos a visitar el blog

Néctar Vaisnava
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domingo, noviembre 07, 2010

Más sobre Jayadvaita

--Estos cuates de El Tambor no me dejan en paz.

por Radha Krishna das

El Tambor Rugiente ha publicado recientemente varias notas relativas a los cambios editoriales no autorizados hechos al Bhagavad-gita de Srila Prabhupada en los años subsecuentes a su salida de este mundo. Estas notas son un simple reflejo de las discusiones que a nivel global se están dando sobre esta controversia. En todo el mundo hay gran interés por desentrañar la realidad detrás de los miles de cambios que se le hicieron al texto original del Bhagavad-gita Tal Como Es.

Para resumir la secuencia de hechos, podemos decir primero que los cambios al Bhagavad-gita y otras obras de Srila Prabhupada iniciaron a principios de los 1980s, durante los días de los 11 "acharyas", época en que los devotos en general tenían más confianza en los dirigentes del Movimiento. Prácticamente todos los devotos supusieron que las reediciones eran algo planeado y acordado con Srila Prabhupada, pues no concebían que se pudiera hacer algo de tal envergadura como simple consecuencia de algún capricho.

En lo personal, me encontraba esa época en Los Angeles, coordinado la oficina del BBT Español. Estuvimos trabajando sin mayor sospecha en retraducir el Gita a la versión reeditada. Acababa de salir ya la versión reeditada en inglés, y el representante del BBT en España, Bhagavan das (entonces todavía Goswami), nos apresuraba para que termináramos la nueva traducción, pues quería imprimirla como parte de la colección Los Grandes Clásicos de la India. Incluso el BBT de Europa del Sur nos mandaba cada mes una aportación para ayudar a sufragar los costos de este proyecto. Y algo parecido estuvo pasando con los demás idiomas al brincar de la edición definitiva de Srila Prabhupada a la versión "mejorada" por Jayadvaita.

¿En qué momento empezaron las sospechas? Desde el principio hubo una oposición a la versión reeditada de los libros de Srila Prabhupada. Pero el hecho es que esas voces eran muy pocas y se estrellaban contra el monolito institucional. Se les desacreditó y persiguió, y lo curioso del caso es que esa política institucional continúa hasta la fecha hacia quienes han cuestionado los cambios editoriales al Gita.

Pero con el tiempo, la credibilidad de la GBC y del BBT empezaron a menguar, y sus acciones del pasado empezaron a ser vistas cada vez con más rigor. Aparecieron voces cada vez más críticas, las cuales se encontraban a salvo por encontrarse fuera del alcance de la institución. Desde el punto de vista legal, la cuestión llegó a un climax durante un juicio entre Hansadutta e Iskcon por cuestiones de derechos de autor. Allí Iskcon se vio forzado a permitir que Hansadutta y sus asociados pudieran imprimir en adelante las versiones originales de los libros de Srila Prabhupada.

Hubo otros factores importantes que contribuyeron a una reflexión más incisiva sobre la reedición del Bhagavad-gita Tal Como Es. Quizá el más destacado sea la disponibilidad cada vez mayor de las instrucciones directas de Srila Prabhupada. Con el transcurso de los años se conocieron mejor las conversaciones de Srila Prabhupada, sus cartas. los testimonios de terceros, etc., sobre infinidad de temas. Eso permitió analizar mejor lo que Srila Prabhupada había dicho, y lo que no había dicho, sobre cualquier idea de reeditar su libros.

Fue entonces cuando Jayadvaita Swami se vio por primera vez a la defensiva, ante una gran audiencia que exigía respuestas más profundas y no se conformaba con las explicaciones existentes para justificar los cambios editoriales.

--A ver si con mis lentes oscuros los confundo.

La mejor defensa, dicen, es el ataque. Así, Jayadvaita inició una campaña para justificar su obra de reedición. Incluso inicíó un sitio internet para presentar sus argumentos y los argumentos técnicos que lo llevaron a reeditar el Bhagavad-gita Tal Como Es y otras obras de Srila Prabhupada.

Sin embargo, los argumentos de Jayadvaita se ven muy débiles luego de un análisis detallado. Ya habíamos expuesto en una nota anterior de El Tambor que Jayadvaita trata de justificar su labor con argumentos técnicos. El problema con ellos es que nunca responden la pregunta de si Srila Prabhupada ordenó y autorizó una reedición del Bhagavad-gita. Jayadvaita nunca ha podido justificar los cambios en base a las instrucciones de Srila Prabhupada porque simplemente dichas instrucciones no existen. Todo el plan fue concebido por Jayadvaita mismo, y llevado a cabo de la manera más arbitraria y opaca imaginable.

No sólo eso, sino que desde el mismo punto de vista técnico sabemos que es posible editar y reeditar una obra en forma indefinida, y que seguramente algún editor profesional puede tomar la versión reeditada del Bhagavad-gita y volver a reeditarla para que quede todavía "mejor". Pero, ¿se trata de eso?

Recientemente vimos también cómo Jayadvaita cometió un grave error técnico al tomar un antiguo borrador del Gita y aplicarle cambios que luego incorporó en su versión reeditada del BBT. Ese borrador no corresponde al manusctrito final que Srila Prabhupada entregó a la compañía editorial, por lo que le faltan las múltiples modificaciones que Srila Prabhupada y un par de editores devotos le hicieron durante meses y meses de trabajo adicional. Por lo tanto, el Gita de Jayadvaita suma incontables cambios editoriales que ni siquiera toman en cuenta cambios que Srila Prabhupada personalmente le hizo al Gita.

Cuestionamientos como los anteriores siguen apareciendo a cada instante. Y Jayadvaita sigue defendiéndose, pero los argumentos que él y su séquito presentan se vuelven cada vez más sui generis. Ya que no hay ninguna instrucción de Srila Prabhupada para hacer modificaicones a los libros, y ya que se ha visto que las modificaciones en sí de Jayadvaita no son pertinentes, ahora recurren a un nuevo argumento para justificarse, y ese es que Jayadvaita puede hacer lo que quiera pues Srila Prabhupada le tenía confianza.

A menudo aparece como prueba de lo anterior una carta de Srila Prabhupada del 7 de septiembre de 1976: "En lo relativo al trabajo editorial de Jayadvaita Prabhu, yo apruebo todo lo que haga. Tengo confianza en él". Pero lo anterior no toma en cuenta que esta declaración se dio en un contexto específico y en relación con otro libro, pero que de ninguna manera representa una carta blanca para que Jayadvaita haga los cambios que quisiera, cuando quiera y como quiera.

En defensa de Jayadvaita apareció hace pocos días en el Sampradaya Sun una apología a su obra editorial. Su autor es Govinda Datta das. No vamos a traducirla aquí, pues no creo que valga la pena. Pero si alguien quiere conocer sus argumentos puede leerla por su cuenta.

La apología dice básicamente lo siguiente: 1) Que Jayadvaita trabajó durante muchos años como editor del BBT durante la presencia física de Srila Prabhupada, 2) Que Jayadvaita intervino en la edición de la mayoría de los libros que se estaban produciendo mientras Srila Prabhupada vivía entre nosotros, y 3) Que Srila Prabhupada expresó en diversas ocasiones confianza en la obra editorial de Jayadvaita.

Sin embargo, lo anterior no representa ninguna autorización para tomar el Bhagavad-gita y hacerle miles de cambios en la obscuridad, y sin que ni siquiera la GBC conozca hasta hoy el volumen de cambios al que fue sometido el Gita.

Poco después también apareció en el Sampradaya Sun un artículo que precisamente rechaza los argumentos arriba presentados de Govinda Datta, señalando que la confianza que Srila Prabhupada le pudo haber tenido a Jayadvaita en otra época no significa que éste pueda hacer lo que quiera a nivel editorial con la obra de Srila Prabhupada. Presento a continuación algunos párrafos de dicho artículo para que podamos seguir aquí la discusión que continúa sobre los cambios al Bhagavad-gita:

~ ~ ~ ~ ~ o ~ ~ ~ ~ ~

Con referencia a las diversas citas que hay en el artículo de Govinda Datta Prabhu, titulado "La Edición de los Libros de Srila Prabhupada como fue solicitada por SDG Srila Prabhupada", hay algunas citas que provienen directamente de Srila Prabhupada y son evidencia real y están confirmadas en Folio, y hay otras citas a las que hace referencia Govinda Datta Prabhu en las que algunos devotos alegan ahora creer o recordar que Srila Prabhupada dijo algo sobre Jayadvaita Swami en el pasado. Pero, ¡despierta Govinda Datta Prabhu! Ese no es el argumento de discusión aquí. Nadie está en desacuerdo con con los halagos que hay registrados de Srila Prabhupada hacia Jayadvaita Swami por su labor editorial, y le damos todo el reconocimiento a Jayadvaita Swami por el servicio que hizo en aquella época. Lo que estamos cuestionando ahora aquí son las serias ofensas y desviaciones de Jayadvaita luego de la partida física de Srila Prabhupada, y en particular en las que incurrió relativas a la versión de MacMillan del Bhagavad-gita Tal Como Es.

Govinda Datta Prabhu, no puedes seguir usando esos halagos de Srila Prabhupada a Jayadvaita como si fueran un licencia para la reedición sin restricciones y las sustituciones de los libros de Srila PRabhupada a partir de 1978. Esto es muy peligroso espiritualmente, y te engañas a ti mismo y a los demás al decir que cualquier discípulo alabado por Srila Prabhupada durante su presencia física, ahora tiene licencia para implementar cualquier desviación que quiera, en particular después de la partida física de Srila Prabhupada.

Por favor toma nota de que Srila Prabhupada también alabó a todos los once [posteriores] "Acharyas de Zona" por el servicio que habían rendido hasta entonces (lo cual se encuantra abundantemente registrado en Folio --en sus Cartas y Conversaciones). A pesar de eso conocemos toda la destrucción, devastación y las muchas ofensas que estas personalidades cometieron en contra de Srila Prabhupada, de la Sociedad Iskcon en su conjunto, y de miles de devotos particulares, después de que Srila Prabhupada partió físicamente. Por lo tanto, Govinda Datta Prabhu, ¿vas a justificar sus abominables actos de haberse presentado como acharyas liberados, con base en los halagos que Srila Prabhupada les hizo hasta 1977? Si no (y esperamos que no sea así), nos preguntamos por qué sí lo hiciste en el caso de Jayadvaita, si vemos que él ni siquiera puede respondernos por qué motivo él y sus asociados incurrieron en las cinco ofensas al Bhagavad-gita arriba enumeradas.

Para que el lector tenga un ejemplo de esto, supongamos que algún devoto tome el famoso argumento de Tamal Krishna y muchos discípulos suyos de que Srila Prabhupada lo alabó diciendo que él "puede incluso tolerar el fuego". El lector puede contemplar la historia y ver que la historia demuestra que el único fuego que Tamal Krishna Maharaja exhibió después de la partida física de Srila Prabhupada fue prenderle fuego a la espiritualidad que existía en Iskcon y a las enseñanzas de Srila Prabhupada respecto al tema del Guru. Tamal Krishna hizo esto así: a) Alegó primero que Srila Prabhupada nombró y autorizó estrictamente solo a 11 gurus como "sucesores materiales y espirituales de Iskcon", b) Dio luego un giro de 180 grados dos años después al declarar al mundo entero que él era el único Guru y el único medio para que todos los devotos --pre y post 1977-- pudieran alcanzar el refugio de Srila Prabhupada, y 3) De nuevo hizo un giro más colorido de 180 grados al declarar que Srila Prabhupada había autorizado a ochenta y tantos gurus en Iskcon. Y las cifras siguen canbiando.

Miles de devotos conocen la triste historia de Tamal Krishna Goswami, cuya mente cambiaba más rápido que el viento. Por lo tanto, sería incomprensible la necedad y el sentimentalismo mundano del devoto que tomara los halagos que Srila Prabhupada y otros devotos la hicieron a Tamal Krishna en el pasado para justificar las acciones de él luego de 1977.

Está también el ejemplo de Jayatirtha Swami y sus discípulos y seguidores en 1979, quienes alegaban que Srila Prabhupada había alabado a Jayatirtha diciendo: "Jayatirtha es mi tirtha [mi sitio sagrado]". Pero, después de que Srila Prabhupada partió físicamente, la historia nos demuestra que por desgracia el único tirtha de Jayatirtha eran el sexo ilícito y las drogas, y por lo cual Krishna pronto lo castigó cuando un discípulo de él lo decapitó.

Podemos seguir señalando más ejemplos, pero para que este artículo no sea muy voluminoso no serán necesarias más citas en las que Srila Prabhupada y otros devotos alabaron a alguien que luego con su comportamiento demostró lo contrario. Deseamos, Govinda Datta Prabhu, que comprendas lo que estamos diciendo, y no te pongas a asistir a devotos que han cometido serias ofensas en contra de su maestro espiritual, pues la reacción pecaminosa te puede llegar.

Esperamos también sinceramente que Jayadvaita Swami, Dravida Prabhu y Compañia, nos respondan en ves de esconderse detrás de sus escritorios en las oficinas del BBT, desde donde han implementado estos cambios y omisiones desautorizados la las grandiosas obras espirituales de Srila Prabhupada.

~ ~ ~ ~ ~ o ~ ~ ~ ~ ~

martes, noviembre 02, 2010

Aindra: Sus Adversarios


por Radha Krishna das

Podríamos imaginarnos que aunque ciertos personajes dirigentes de Iskcon tienen esqueletos en su closet personal, el movimiento en sí opera con los intereses de Srila Prabhupada como pauta principal. Lamentablemente hemos visto una y otra vez que hay una serie de intereses personales aún entre quienes se presentan como devotos de buena reputación, que van en contra de los intereses de Srila Prabhupada.

Un ejemplo claro de esto es la corriente de presiones y amenazas que sufrió Aindra Prabhu a manos de los líderes de Iskcon poco tiempo antes de su prematura partida de este mundo. Uno se imaginaría que Aindra Prabhu quedaría exento de ser salpicado por la política, los intereses y las actitudes grupales que han infectado a Iskcon, pero no fue así.

¿De qué manera podría Aindra causarle tanta preocupación a la GBC? Éste se pasaba el día en el famoso kirtan de las 24 horas, además de la adoración a sus Deidades y diversas otras actividades vaisnavas brahmínicas. Pero Aindra era una persona más compleja de lo que pudiera parecer en la superficie, y un hecho suyo parece que pisó los juanetes en los pies de loto de la GBC.

Ocurre que Aindra Prabhu escribió un libro en el que aparecen críticas a la situación imperante en Iskcon. En una nota anterior pudimos sentir la actitud crítica y comprometida de Aindra, y seguramente su libro trae ese sabor. Por lo que hemos sabido de parte de quienes leyeron el manuscrito, su libro contiene críticas al establishment, que por ciertas que puedan ser no fueron del agrado de la GBC.

Si Aindra viviese como una persona independiente, podría hacer todas las críticas que quisiera y la GBC se encontraría imposibilitada para presionarlo y evitar que expresara públicamente sus opiniones. Pero como Aindra había decidido obedecer fielmente la indicación de Srila Prabhupada de establecer un kirtan continuo en el templo Krishna Balarama, eso lo ponía bajo la directa tutela y dependencia de la institución, tutela que la mayoría de los seguidores pensantes de Srila Prabhupada ya se han sacudido.

Según bienquerientes y allegados de Aindra Prabhu, éste había sido amenazado por tres líderes del Krishna Balarama Mandir de que lo expulsarían de Iskcon si procedía a publicar su libro. Si lo expulsaban de Iskcon, automáticamente le estaban quitando el servicio a Srila Prabhupada al cual había estado tan comprometido durante tantos años.

Los tres individuos que se le acercaron con semejante advertencia fueron Gopal Krishna Goswami, Kadamba Kanana Swami y Bhima das. Estos tres forman parte del consejo de supervisión del templo a nivel GBC. Eso significa que por encima de ellos y guiándolos se encuentra la mismísima GBC, a quien podemos considerar como responsable final de este atropello.

--Mira Aindra, primero muérete, y luego publicas tu librito.

En particular, Kadamba-kanana le señaló a Aindra en forma por demás socarrona que sería mejor que su libro se publicara hasta después de que él dejara el cuerpo. De lo contrario le iban a arrebatar el servicio del kirtan de 24 horas que llevaba más de veinte años dirigiendo.

Lo anterior le causó gran angustia a Aindra, quien por un lado se sentía comprometido con la publicación de su libro, y al mismo tiempo estaba totalmente dedicado, como nadie más en Iskcon, al programa ejemplar de kirtan.

Devotos cercanos a Aindra relatan que en algún momento él hizo la siguiente reflexión: "Cómo me pueden hacer eso después de más de 35 años de servicio impecable y casi un cuarto de siglo manteniendo el programa de 24 horas de akanda-kirtan, que inspira a tantos devotos de todo el mundo haciendolos conscienes de Krishna".


Por otra parte, Aindra Prabhu se ganó el respeto de la comunidad en Vrindavan, y los devotos que participaban en su programa de kirtan prácticamente se consideraban sus discípulos. Para ellos, el fallecimiento de Aindra está completamente relacionado con esa presión y actitud mundana de la GBC.

Se puede decir que las presiones de la GBC lo pudieron haber llevado a una situación de indefensión, y sin el apoyo de las autoridades locales se descuidó la seguridad de su kutir, cosa que provocó el accidente con el gas. Ya Rocana das hace un señalamiento al respecto en el Sampradaya Sun: "Srila Prabhupada decía que si querías dehacerte de una enfermedad o de un invitado indeseable, simplemente no le dieras de comer. En este caso, las autoridades del templo obviamente no querían que Aindra estuviera allí, y en consecuencia le dieron el espacio que ocupaba, que no correspondía a alguien de su calibre".

Y en un sentido más íntimo, sus amigos y bienquerientes están convencidos de que el accidente que le quitó la vida a Aindra fue directamente un arreglo de Krishna. Aindra no podía dejar su servicio a Srila Prabhupada y Sri Sri Radha Madhava, y en consecuencia para él lo correcto era literalmente salir de este mundo. Así su servicio a Krishna continuaría más allá de los enfados causados por gente necia.

Este punto de vista no es fácil de asimilar, pues uno se imagina al devoto ofreciendo servicio incondicional a Krishna en todas las condiciones. Pero también es posible que Krishna tenga una actitud recíproca hacia un sirviente tan entregado como Aindra, y además en Vrindavan pueden ocurrir situaciones en el ámbito devocional que superan nuestro entendimiento y expectativas ordinarios.

Y nos quedan dos cosas bien claras. Primero está el ejemplo ideal de Aindra Prabhu a toda prueba en cuanto a la ejecución del servicio devocional espontáneo a Krishna. Si ese bhakti significa un ininterrumpido acto de glorificación y adoración a Krishna en su morada de Vrindavan, el ejemplo de Aindra Prabhu es excelente. Srila Prabhupada dejó Vrindavan para venir a Occidente y de esa manera todos pudiéramos ir a Vrindavan.

La otra cosa que queda clara es la capacidad de Iskcon para mancillar a sus adversarios, de cometer ofensas en contra de devotos que no comulgan con su credo institucional, y de actuar en forma contraproducente para mantener en pie su castillo institucional. Querido lector, ¿realmente te interesaría ser parte de todo eso?

NO a las Vacas Sagradas


por Radha Krishna das

Cuando publicamos la crónica del Ratha Yatra hecha por Astka Prabhu, nos llegaron unos mails que no vamos a reproducir aquí, con quejas sobre la crítica que se hizo de Radanath Swami y su entrevista en la televisión gringa.

Para ellos, una cosa es criticar a Hridayananda, a Guru Prasad, a Paramgati o al Osito Paramadvaiti, y otra cosa es meterse con un alma tan extática, linda y evolucionada como lo es Radhanath Swami.

Sin embargo, los hechos son los hechos, y nuestro trabajo aquí es analizarlos, evaluarlos y llegar a conclusiones al respecto. Nuestro marco de referencia es las enseñanzas de Srila Prabhupada, su ejemplo, y el legado histórico de los maestros vaisnavas que forman nuestra tradición.

En la historia de Iskcon han habido muchas instancias en las que alguien era reconocido como un devoto mayor y evolucionado, pero existían señales de que esta persona no estaba a la altura de la propaganda y la postura oficial.

Cuando devotos señalaban la situación real de dicha persona, eran perseguidos, expulsados de Iskcon y etiquetados de ofensores. Lo más curioso es que, con el tiempo, en casi la totalidad de los casos, los señalamientos demostraban ser ciertos.

Al principio, manifestar esta actitud crítica era más difícil, pues había la buena voluntad de apoyar a cualquier costo el movimiento de Srila Prabhupada para que continuara avante y glorioso después de que él dejó este mundo. Se le dio el beneficio de la duda a quienes dieron un paso adelante como almas sacrificadas y asumieron el papel de “acharyas” con la única intención de servir y dar el buen ejemplo, olvidándose por completo de sí mismos. Con el tiempo vimos que ese no fue el caso, y que la posición asumida por ellos sólo sirvió como caldo de cultivo para que desarrollaran innumerables y variadísimos anarthas --vicios existenciales. El historial y destino de estos once "acharyas" originales lo dice todo.

En la actualidad, vemos que la mayoría de gurus y sannyasis no viven a la altura de renunciación e ideal que deberían. Pero en vez de que Iskcon haga una depuración y reestructuración interna para revivir los ideales marcados por nuestra tradición, ha institucionalizado la mediocridad y las violaciones a las normas del comportamiento vaisnava y social. Es una simulación generalizada que crea una dinámica de engañadores y engañados que pocos podíamos imaginar hasta hace poco.

Pero es inaceptable mantener a las vacas sagradas en su pedestal. Y siento que hablo con autoridad sobre esto por dos motivos.

El primero es que cuando yo enfrenté señalamientos de que mi comportamiento como sannyasi y guru no estaba a la altura del linaje de Sri Chaitanya Mahaprabhu, lo reconocí sin tratar de ocultarlo y sin explotar mi posición de autoridad para imponerme y seguir como un líder institucional con todos sus privilegios. Abandoné voluntariamente mis títulos de guru y sannyasi, y dejé los privilegios que podría haber mantenido hasta el día de hoy --cosa que mucha gente sí ha hecho.

El segundo motivo por el cual creo que no deben existir vacas sagradas en el vaisnavismo contemporáneo es que desde hace muchos años tuve experiencias que me dijeron que los intocables podían permanecer como intocables sólo gracias a la cobardía, la apatía y el conformismo de los demás.

Un caso muy concreto de esto fue Bhavananda. Cuando él era un gran “acharya” institucional yo vivía en Los Angeles. Él frecuentaba ir allí en medio de sus viajes, y eso me dio la oportunidad de analizar su comportamiento. No sabíamos entonces todavía nada sobre sus aventurillas homosexuales con taxistas de Delhi. Estas consistían en tomar un taxi rumbo a Vrindavana y en el camino empezar a meterle la mano, y la boca, al taxista. Luego de algún tiempo ya tenía sus taxistas consentidos.


Bhavananda era una persona carismática, que usaba atuendos de seda, sweateres de cashemira y lucía una gran sonrisa. Para cualquiera, la impresión que Bhavananda daba era de un “gran devoto”. Pero si veías más cerca, podías notar que sólo se interesaba en su propia comodidad, en salir de compras a Beverly Hills durante el día, ser consentido con comidas y regalos, y estar rodeado por un grupo de simpatizantes gay que se le arremolinaban y desaparecían juntos la mayor parte del día. Lo único que Bhavananda tenía que hacer para mantener su imagen de gran devoto era presentarse a dar la clase matutina, usar atuendos de color azafrán llamativo, decir algunos chistes, y arrancarle algunas sonrisas tontas al público sentimentalista.

Quienes criticaban el estilo de vida de Bhavananda eran censurados. Recuerdo que el presidente del templo esos días, Sudhir Goswami, no toleraba los gastos y las extravagancias de Bhavananda durante sus visitas a Los Angeles. Las criticó y se ganó la mala voluntad de la plana mayor de Iskcon, hasta que salió de la institución y se unió a Srila Sridhara Maharaja.

Incluso después de que empezaron a aflorar las mariconadas depredadoras de Bhavanada, la institución lo apoyó y trató de evitar que los devotos supieran los hechos. Aun después de que tuvo que ser suspendido porque era imposible mantener la mentira, de todos modos hubo una subsecuente campaña para reinstalarlo en su puesto de “acharya”.

Y lo anterior hubiera sido todo un éxito... excepto por un imprevisto. Por una coincidencia del destino, varios devotos que conocían los "pasatiempos" homosexuales de Bhavananda un día aparecieron congregados en Los Angeles. Como yo los conocía, me empezaron a contar los detalles del caso, y les propuse que hiciéramos público este asunto.

Entrevisté a quienes conocían los hechos, y elaboré un documento final que reseñaba el historial homosexual activo de Bhavananda. Luego le hicimos copias fotostáticas al documento, para enviarlas a todos los templos del mundo. (Recuerden que en esas fechas no había correo electrónico ni internet. Incluso el fax era usado poco.)

Un voluntario donó los costos del correo, y finalmente el documento salió a los cuatro rincones del planeta. Quienes lo recibieron hicieron copias que a su vez distribuyeron entre más devotos. La información se propagó de manera viral por todo el mundo, y dificultó que la GBC siguiera parapeteando a Bhavananda. La GBC trató de averiguar quiénes habían organizado esta denuncia, para sancionarlos, pero no tuvieron éxito pues incluso habíamos usado una oficina de correos lejana al templo para enviar el documento y así confundir a los investigadores.

--En Delhi me agarré a un taxista... digo, tomé un taxi...

Bhavananda, en consecuencia, no pudo seguir como líder de Iskcon, se refugió en Australia, y la GBC trató de olvidarse del caso. Años después Bhavananda se mudó a Mayapur bajo la tutela de Jayapataka Swami, su viejo amigo, y reside allí colaborando con el proyecto del nuevo templo. Se le considera un devoto mayor y se le permite dar clases de la filosofía vaisnava.

Lo importante aquí es que la denuncia documental sirvió para demostrar que Bhavananda no era lo que Iskcon decía que era. Y saber eso es muy importante: Representa la diferencia entre vivir en la verdad y vivir en el engaño.

Aunque nos encontremos en las nubes hablando de pastorcillos de Vrindavan y alabemos a cualquiera que se presente ante nosotros como vaisnava evolucionado, estaremos en la más densa oscuridad si no hemos desarrollado un elemental criterio para distinguir entre lo falso y lo auténtico, y entre quién representa correctamente a Srila Prabhupada y quién se ha vuelto un charlatán.

Es por experiencias como la que tuve en el caso de Bhavanada que no creo en las vacas sagradas, aunque se presenten como grandes santos y devotos confiables. Son sus actos los que realmente determinan su condición. Si argumentan representar a Srila Prabhupada y al Señor Chaitanya, es importante que hagamos un análisis meticuloso de sus acciones para determinar su verdadera naturaleza.

Aunque Astika en su nota arriba mencionada sólo hace una referencia somera de Radhanath Swami, en los próximos días estaremos abundando más sobre este personaje, con información que será mucho más perturbante que los desatinos que tuvo durante una entrevista televisiva.

Completaremos este ciclo de análisis con dos personajes más. Uno es Umapati, viejo miembro de Iskcon, sannyasi y guru, compinche de Radhanath de sus días en Nueva Vrindavana, y presunto acosador sexual entre su congregación de chinitos.

El otro personaje es Lokanath Swami. Él es conocido como un "devoto néctar", seguramente por sus cantos y participación en el Padayatra. Pero hay una faceta suya muy preocupante que veremos y analizaremos aquí.

En el caso de ellos tres, ninguno está cerca de las actividades de Iskcon Latinoamérica, y sin embargo podremos encontrar información comprometedora parecida a la que ya hemos visto con líderes latinoamericanos. Esto nos obliga a pensar que la credibilidad de Iskcon es más vulnerable de lo que parece en la superficie.