lunes, marzo 09, 2009

Gurus de Peluche # 5

Por Astika das

DARSHAN DE PELUCHE

Un amigo me reenvió el mail que recibió de la edición Febrero-2009 de «Darshan, Boletín de la Unión», que publica mensualmente el "Fundador-Acharya" del grupo Vrinda, "Su Divina Gracia" B. A. Paramadwaiti Swami. Lo empecé a leer y me llamó la atención que —a pesar de tratarse de una publicación presuntamente vaisnava— en ningún momento se menciona la palabra Krishna, y que aunque aparece el término "mi maestro espiritual", en ningún lugar vi el nombre Srila Prabhupada. Tampoco hay ninguna cita de «El Bhagavad-gita Tal Como Es», ni se recomienda cantar el Mahamantra HARE KRISHNA, HARE KRISHNA, KRISHNA, KRISHNA KRISHNA HARE HARE, HARE RAMA, HARE RAMA, RAMA RAMA, HARE HARE.

Apenas han pasado treinta y un años de la desaparición de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada —quien el 14 de noviembre de 1977 concluyera sus pasatiempos terrenales—, y todo parece indicar que muchos de sus discípulos que se han nombrado gurus, tergiversan con una asombrosa facilidad el sentido mismo de la palabra "guru" y el ejemplo personal que Srila Prabupada nos dio. Hoy en día es guru quien dice ser guru, y todas sus ocurrencias son un maná extasiante para sus seguidores sin criterio.

Esa fue la impresión que me causó la conferencia que Narasimha Maharaj dictó en casa de su discípulo Janardana das, en Huejutla Hidalgo, en diciembre de 2008. Y fue precisamente en esa ocasión cuando acuñé el término GURUS DE PELUCHE, para calificar la actitud de algunos de mis hermanos espirituales. Alrededor de ellos todo es pachoncito y bonito, pero, ¿dónde está la sustancia?

La mejor explicación del fenómeno peluchezco está en una carta de Srila Prabhupada a Acyutananda das y a Jayagovinda das, del 21 agosto de 1968. Ya entonces Srila Prabhupada estaba enfrentando el problema de que sus discípulos creían que volverse guru era algo fácil. Acyutananda vivía en India y algunas personas se le acercaban para hacerlo su guru. Él lo consultó con Srila Prabhupada, y esta fue su respuesta:

"Lo primero, le advierto a Acyutananda que no trate de iniciar. No te encuentras en la posición adecuada ahora para iniciar a nadie... No quedes fascinado por esa maya. Yo los estoy entrenando a todos ustedes para que se vuelvan futuros maestros espirituales, pero no tengas prisa... No te sientas atraído inmediatamente por tales discípulos baratos. Uno debe elevarse gradualmente por el servicio".

UNA MINA DE ORO

El riquísimo y cuantioso material que ofrece la última edición de «Darshan» merece ser analizado de forma especial. Bhakti Alok Paramadwait Swami inicia su editorial de «Darshan» con el siguiente párrafo: "Quiero comenzar esta nueva edición del Boletín «Darshan» recordando una de las enseñanzas más importantes de mi maestro espiritual. Él fue un vivo ejemplo de este pensamiento: 'Siempre den lo mejor que tienen' ".

Salvo algunos volúmenes de «El Caitanya Caritamrita», yo he leído casi toda la literatura de mi maestro espiritual —800 versos de «El Bhagavad-gita Tal Como Es», 17,000 versos de «El Srimad Bhagavatam», varios volúmenes de «El Caitanya Caritamrita», y otras obras suyas como el «Viaje Facil a Otros Planetas». Asimismo he leído libros editados posteriormente por el BBT, tales como «La Ciencia de la Autorrealización». En ningún lugar he encontrado la enseñanza wishi-washi que menciona Paramadwaiti Swami, de que "Siempre den lo mejor que tienen". Srila Prabhupada siempre fue muy claro y específico en sus enseñanzas: NO SOMOS EL CUERPO, SOMOS SIRVIENTES ETERNOS DE KRISHNA, CANTEN EL MAHAMANTRA.

Después de cantar el Mahamantra durante 30 años y leer profusa y exhaustivamente la literatura de mi maestro espiritual, A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, yo entiendo que cuando Paramadwaiti Swami dice "den lo mejor que tienen" quizá quiera referirse a la Conciencia de Krishna. Pero para alguien que empieza el sendero espiritual, esa expresión carece por completo de sentido vaisnava. Para ellos, "lo mejor que tienen" puede significar su rostro, su saldo bancario, etc. etc., y asi ad infinitum.

SALVAMOS EL PELLEJO PERO ¿DÓNDE ESTÁ SRIDHARA SWAMI?

En el siguiente párrafo del editorial de «Darshan», Paramadwaiti Swami dice:

"En el día a día [sic] nos despreocupamos por mantener las relaciones con otros, el trabajo y las muchas ocupaciones nos vuelven muy limitados en el trato hacia las personas."

Respecto a las limitaciones "en el trato hacia las personas" a que se refiere Paramadwaiti Swami, me permito relatar una anécdota que él y yo compartimos en India. Paramadwaiti Swami, Hari Hara y yo nos encontramos en Miami. De ahí viajamos a Europa, donde visitamos varios países, principalmente Alemania, donde durante varios dias convivimos con la mamá de Paramadwaiti, y de ahí partimos a India.

SRI CHAITANYA SARASWAT MATH

Como viajamos en el mes de julio, o sea en pleno monzón, la temperatura bajaba y llegó una racha de lluvia al Sri Chaitanya Saraswat Math. Llovió durante varios días. El río Ganges se ensanchó muchísimo y llevaba poderosas corrientes de agua. Nosotros comenzamos a inquietarnos porque llovía día y noche. Algunos búfalos de agua (o domésticos) —con el cuerpo completamente cubierto por las turbias aguas del Govinda-kunda, y con sus cabezas aparentemente impávidas—, oteaban el horizonte. El agua entonces rebasó los limites del Govinda-kunda que está enfrente del Math, y siguió subiendo hasta entrar a las inmediaciones del asrama. Algunos devotos, atemorizados, comentaron que el agua ya había invadido el piso del templo, y que no había trazas de que amainara la tormenta.

La verdad, yo sentí un gran alivio cuando me dí cuenta que Paramadwaiti Swami se desgañitaba en el telefono tratando de conseguir un taxi que nos rescatara del asrama y nos llevara a Calcuta, pues si en tiempos normales el servicio telefónico en Navadwip es pésimo, en medio de aquella tormenta conseguir un taxi representaba una verdadera hazaña. Al fin Paramadwaiti Swami lo logró, y cuando vi llegar el taxi a la puerta del Sri Caitanya Saraswat Math mi corazón rebozó de júbilo.

Ya en el asrama de Calcuta, después de una deliciosa ducha, y en medio de un suculento plato de prasadam, se me vino a la mente Sridhara Swami. ¿Sobrevivió a la inundación? En las carreras por salvar el pellejo no pensamos en Guru Maharaj. Ni Maharaj Paramadwaiti, ni Hari Hara, ni yo en ese momento pensamos en Guru Maharaj; los tres salimos corriendo del asrama de Kolerganj. ¡En nuestro "día a día" de lluvia nos despreocupamos por Srila Gurudeva!

LIMITACIONES SIN LÍMITE

¿Se refiere Maharaj Paramadwaiti a sí mismo —a su apretada agenda personal que le obliga a volar continuamente, a abrir cuentas bancarias, a iniciar cientos de discípulos— cuando habla de ser "muy limitados en el trato hacia las personas"? En mi caso personal yo me preocupo por atender bien a mis clientes, en obsequiarles libros de Srila Prabhupada, en darles a cambio de su dinero valiosos objetos de arte.

"Por curioso que suene —continúa Paramadwaiti Swami— nuestras limitaciones no tienen límites". Ciertamente somos muy limitados. Por esa razón Caitanya Mahaprabhu dice que en Kali Yuga no es muy recomendable aceptar muchos discípulos, y según Srila Prabhupada es mejor practicar "vida sencilla con pensamiento elevado". Srila Prabhupada recomienda seguir las instrucciones de «El Bhagavad-gita Tal Como Es» para que nuestra vida se vuelva un éxito. En muchas ocasiones dijo que basta con repetir lo que él ya dijo, y no fomentar nuestras propias especulaciones. Una cita del mismo «Gita» lo resume todo: "Por lo tanto, uno debe seguir el sendero del «Bhagavad-gita» tal como lo expresa el «Gita» mismo, y cuidarse de gente con intereses egoístas que buscan en engrandecimiento personal desviándose del sendero real" (Bg 4.43, significado).

"Sin embargo —dice Paramadwaiti Swami— siempre buscamos ser aceptados por otros." Esa no es la recomendación de nuestros preceptores espirituales. En lugar de eso, ellos recomiendan siempre tratar de agradar a nuestro guru, y en la medida que agrademos a nuestro guru agradamos al Señor Krishna: Yasya prasadad bhagavat-prasado yasyaprasadan na gatih kuto 'pi. "Por la misericordia del maestro espiritual uno recibe la bendición de Krishna. Sin la gracia del maestro espiritual uno no puede hacer ningún avance."

CON LA INTENCIÓN BASTA

El Maharaja Paramadwaiti continúa en «Darshan»:

"Lo más importante en las relaciones interpersonales es la sinceridad del corazón. Mucho más allá de las dificultades está la intención".

Sin embargo, en «El Bhagavad-gita Tal Como Es» Srila Prabhupada dice que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Hay quien mata porque sus mejores intenciones son robar a su víctima. Alguien trata de ser completamente honesto consigo mismo y seducir a una mujer para llevarla a la cama. El campo de la especulación es insondable; por eso nuestros preceptores espirituales recomiendan que uno se ciña a las enseñanzas del sastra y no a la propensión especuladora de nuestra mente.

El absoluto lirismo de Paramadwaiti Swami se advierte en el siguiente párrafo:

"Quienes se dedican al cultivo de la espiritualidad anhelan compartir su vida con otros, porque ellos establecen santuarios en sus corazones que abren las puertas a todo el mundo."

Gour Kishora das Babaji solía cantar Hare Krishna en los basureros o cerca de los retretes, y hacía tal cosa para evitar la asociación del público. El discurso peluchezco y lírico del editorialista de «Darshan» demuestra un absoluto desprecio por sus lectores, pues de manera tácita asume que éstos desconocen los libros de Srila Prabhupada.

AHÍ LES VA "CIELITO LINDO"

Y el néctar peluchezco continúa: "El amor y las relaciones saludables también deben darse en la familia, pues debemos comenzar a entregar lo mejor de nosotros a los más cercanos." Estas declaraciones conciliatorias que son lugares comunes orientadas a fomentar el proselitismo, no coinciden con los cientos de enseñanzas que se encuentran en «El Srimad Bhagavatam». Allí se presenta frecuentemente a la vida familiar como un obstáculo en el progreso espiritual y como una fuente de fantasías y anhelos falsos. Más adelante, en el mismo párrafo, vuelve a aflorar el espíritu conciliatorio de Maharaj Paramadwaiti, no en su afán de complacer a su gurdeva sino al público ignorante, y para lograr tal cosa se refiere a Krishna como Dios.

En 1966, en Nueva York, se suscitó una discusión entre Srila Prabhupada y sus discípulos acerca del nombre oficial que debía llevar el Movimiento Hare Krishna. Srila Prabhupada propuso que se llamara Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, pero sus discípulos consideraron que la palabra Krishna era desconocida en Occidente y además sonaba demasiado étnica. Para ellos sería mejor llamarla Sociedad Internacional para la Conciencia de Dios. Srila Prabhupada rechazó la propuesta de sus discípulos diciendo que Krishna es el nombre específico de Dios, mientras que Dios es un término genérico. Sin embargo, Paramadwaiti Swami no coincide con su "amado gurudeva" y se sale con la suya llamando Dios a Krishna, pues su estrategia es más redituable en términos de seguidores.

HAY QUE COMPARTIR LA SAL PERO NO EL CILANTRO

Dice Paramadwaiti: "Vivir en comunidad para aprender que todo lo que ocurre alrededor es perfecto." La frase anterior es uno de los subtítulos que incluye la edición de febrero del 2009 de «Darshan». Sin embargo, poco más adelante en ese mismo apartado Paramadwaiti Swami declara: "Cuando compartimos nuestra vida con otras personas nos damos cuenta que hay momentos en los que la convivencia se torna demasiado pesada, hasta el más mínimo detalle puede ser complicado." Las dos declaraciones hechas por el Swami en el párrafo anterior son contradictorias pues por un lado dice que la convivencia en la comunidad nos conduce a apreciar que todo lo que ocurre alrededor es perfecto, y por otro lado afirma que vivir en comunidad es prácticamente intolerable.

Para sí hacerles el cuento largo, y puesto que por mi ignorancia de la electrónica siento que el espacio en el periódico virtual es infinito, me voy a permitir narrar aquí dos experiencias bastante amargas que vivieron mis hijos en el Gurukula, que es el sistema educativo implantado por mi maestro espiritual, A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, y del cual yo fui director en México durante ocho años.

Es importante que el lector sepa que ISKCON fue demandado y obligado a pagar 9 millones de dólares en E.U.A. por los gurukulis que alegan que sus derechos civiles fueron violados en el Gurukula, pues luego de pasar su infancia y parte de su adolescencia en esa institución —donde se les enseñó que los karmis son demonios con cuernos y rabo que arrojan olores fétidos a azufre—, y ya hechos unas piltrafas inútiles se les echó a la calle para que buscaran trabajo con los mismos karmis. Evidentemente, los derechos de los gurukulis fueron violados por ISKCON y reclamaron una indemnización por el grave daño que les hicieron.

LAS TORRES GEMELAS DESPERTARON UNA CONCIENCIA

Pocos días después de ser derrumbadas las Torres Gemelas de Nueva York, mi hija Krishna dasi me llamó por teléfono de Vancouver, donde reside desde hace muchos años. La catástrofe de las Torres Gemelas conmovió su conciencia y la hizo comunicarse conmigo después de diez años de silencio. "Papá —me dijo Krishna dasi— ahora que soy madre te puedo entender mejor y tengo muchos deseos de reanudar nuestra relación". Como siempre he sido muy seco no le pude expresar con palabras la inmensa felicidad que sentía por su iniciativa de romper el hielo que había durado más de diez años.

En el primer y único correo electrónico que me envió, Krishna dasi me informó que la experiencia que había vivido en su tierna infancia en el Gurukula la marcó para toda su vida; que durante varios años estuvo sometida a tratamiento siquiátrico para superar su aversión al movimiento Hare Krishna, pero que no se había recuperado del todo. Yo, subestimando la fragilidad de la conciencia humana, pensé que eso ya era cosa del pasado, y le dije: "Hay dos cosas que puedes hacer. La primera es unirte a la demanda del grupo de gurukulis para que por lo menos te indemnicen de tus gastos siquiatricos. O dos, haz lo que tu hermano Sri Krishna Murari; él no quiso participar en la demanda de los gurukulis". Cuando los gurukulis le invitaron a solidarizarse demandando a ISKCON, él rechazó la oferta diciendo que ya había olvidado todo, que no le interesaba demandar a nadie.

Sin embargo, yo no creo que Sri Krishna Murari haya olvidado algunos horrores que vivió en el Gurukula de Vrindabana de ISKCON. En una ocasión me reveló que varias veces fue violado físicamente. Y me imagino que esas experiencias son muy traumáticas a cualquier edad, pero mayormente a los 8 años de edad.

EL GURUKULA O LA CASA DEL MAESTRO ESPIRITUAL

Sri Krishna Murari siguió orinándose en la cama hasta los 14 años. Dejó de hacerlo cuando yo fui por él a India, lo traje de regreso a México, y le ofrecí el calor de mi hogar —que no era el hogar de su madre, pues ella y yo nos habíamos separado muchos años atrás, pero era de cualquier manera era un hogar—, y más importante que todo es que era un hogar de devotos, pues mi esposa, Bimala devi dasi, acogió con simpatía a su hijastro. Tan pronto como sintió el calor del hogar dejó de orinarse en la cama.

No estoy quejándome del Gurukula, y mucho menos de mi maestro espiritual A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada —como lo hizo Jagadish das ante los medios de comunicación, quien culpó a Srila Prabhupada de los desmanes que día a día perpetran los devotos de ISKCON, y eso a pesar de que Jagadish das durante muchos años fue ministro de educación de ISKCON. Al igual que Sridhara Swami, yo pienso que ISKCON es la institución más importante del mundo. Sin embargo, la institución que se esperaba que salvara de la catástrofe inminente al mundo está podrida hasta la raiz y no puede salvarse ni a sí misma.

HOLA HUERCOS.

Narro todo lo anterior sólo con el propósito de denunciar la posición irresponsable de Paramadwaiti Swami al declarar con la desfachatez de La Novicia Rebelde que en la vida en comunidad absolutamente todo es maravilloso. Esto me recuerda la vez que visité el templo de Girón Callao en Lima Peru. Paramadwaiti Swami no estaba presente y los devotos me pidieron que diera la clase del «Gita». Yo rechacé la invitación diciendo que prefería escuchar a un joven que acababa de recibir la orden de sannyasa. Pero el mismo joven sannyasi me suplicó que yo diera la clase. Cuando terminé de darla se me acercaron dos bhaktinas jovencitas y me dijeron que lo que yo decía era completamente distinto a lo que Paramadwaiti Swami decía en sus clases. Yo les respondí que lo único que yo hacía era repetir lo que había aprendido de mi maestro espiritual, A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, y que ignoraba por completo qué es lo que en sus clases decía su maestro espiritual.

Las devotas me contaron que las condiciones en que vivían en el asrama de mujeres, el cual estaba cerca del barrio de Lince, eran deplorables. Que vivían como reclusas, que con la justificación de que no somos el cuerpo se trataba por igual a una chica de 16 años que a una anciana de 60. Este es otro ejemplo de la maravillosa vida en comunidad a la que se refiere Paramadwaiti Swami.

EL CILANTRO ES COMIDA PARA SUDRAS

Durante un festival de Gour Purnima en la finca devocional de Colombia, Paramadwaiti Swami se enteró que los devotos habían comprado cilantro y que pensaban usarlo en las preparaciones del Festival. Él llamó a su habitación a los líderes de la cocina y los reprendió fuertemente: "El cilantro es horrible; es alimento para sudras." Evidentemente yo soy un completo sudra porque me fascina el cilantro, y parece que a aquellos devotos también les gustaba mucho. Pero, más que alimento para sudras, es evidente que a Paramadvaiti Swami simplemente no le gusta el cilantro. En «El Bhagavad-gita», Krishna afirma que lo que para alguien es veneno para otro es alimento. Al día siguiente, después de mangala aratik, yo salí del templo con la intención de cantar mis rondas al aire libre. El día apenas estaba despuntando. Caminé unos pasos afuera de la puerta del templo y me quedé maravillado al ver enormes manojos de cilantro, que los cocineros habían echado a la basura siguiendo la instrucción de gurudeva. Los exabruptos y ocurrencias del guru ya se habían convertido en dogma de fe.

Dos Gurus de ISKCON Platican

"LAVANDO EN EL RÍO"

Por Harinamananda Das (ACBSP)

Los hechos narrados en este artículo son reales, ocurrieron en algún momento del tiempo y de la historia de ISKCON, y existen testigos que pueden constatar su veracidad. Los hechos son completamente verídicos, pero para propósitos de una buena composición, el autor sólo ha aportado sus conocimientos de literatura para darle la forma de una narrativa. Los nombres de los personajes se han omitido para proteger a los inocentes (por ahora, permítanme usar este término). Con la narración de esta conversación queremos revelar la mente de algunos gurús de ISKCON, y la manera como entienden el la sagrada relación gurú-discípulo. Yo sé que el leerla quizás esto enfadará a muchos de los programados seguidores ciegos del aberrante sistema de iniciaciones vigente en la institución fundada por nuestro Srila Prabhupada. Sin embargo, también sé que hay discípulos sinceros que saben, por vivencias similares con estos gurús, que estoy diciendo la verdad. “La mona, aunque de seda se vista, mona se queda”. Quizás no han tenido las agallas o el suficiente desengaño como para reconocer abiertamente que los engañaron (o viceversa), y protestar para hacer prevalecer la verdad, que es la esencia de la conciencia de Krishna. Reconozco que este proceso de desprogramación, de abrir los ojos a la cruda realidad, lleva tiempo, años. Con todo, hay cientos de miles de estos pobres discípulos que luego de tantos desaciertos y sufrimientos finalmente dijeron “no más”, y con integridad se han dado a la irrevocable tarea de “rehacerse” espiritualmente: “Me la he pasado rezando para que mi gurú no se caiga o para tener luces para cerciorarme de que su proceder mundano no es ‘pasatiempo’, sino una burla en el nombre de bhakti. Finalmente, el misericordioso Señor me ha abierto los ojos con la antorcha del conocimiento. Ahora puedo afirmar con toda convicción: “¡¡¡basta ya !!! Me refugiaré únicamente en Srila Prabhupada y en sus sirvientes cuerdos, honestos y desinteresados. Srila Prabhupadsa no me fallará. Él es el verdadero y permanente gurú de ISKCON, aunque sus supuestos sucesores digan lo contrario. ¡No más decepciones!”

La vivencia de que han tenido incontables seguidores de Srila Prabhupada de iniciarse con gurús advenedizos o farsantes, es tan dolorosa que yo personalmente no se la deseo a nadie. Es más doloroso que perder a tu ser más querido o que tu cónyuge te engañe con alguien más. Estos pobres discípulos, por ignorantes, por no perder el sentido de “pertenencia al grupo”, o por cualquier otra razón, dócilmente han acatado las insensatas “resoluciones” de la GBC, que el año pasado, sin ninguna vergüenza y en la ausencia de Srila Prabhupada, se autoproclamaron “la máxima autoridad eclesiástica de ISKCON”. Incluso, hay devotos que se han visto obligados a reiniciarse hasta tres veces, teniendo que pasar por esa amarga experiencia una y otra vez. Esto ha ocurrido en el caso de individuos que a pesar de los pesares han optado por permanecer en la institución. Pero la verdad es que la mayoría —devotos neófitos a quienes la GBC tenía la harta obligación de proteger—, han abandonado la conciencia de Krishna para siempre, desengañados, frustrados, y confundidos (muchos han terminado en clínicas psiquiátricas). Simplemente no vuelves a saber de ellos. Los pocos valientes que impelidos por loables sentimientos de lealtad a Srila Prabhupada siguen en ISKCON, tienen que cargar con el mismo sufrimiento casi de un modo perenne, y llegan al extremo de su oración constante es pedirle al Señor Supremo que por favor proteja a su gurú para que no se caiga. ¡Qué paradoja! El cuadro debería ser al revés: es el gurú con peso, con realización, el que ora al Señor por la salvaguarda de sus pupilos.

Lo anterior sólo ha sido una introducción para establecer que nuestro único interés de escribir estas líneas es exponer la verdad, con la convicción que el asimilar la verdad nos hará libres. Y nos apoderará.

Hace algún tiempo atrás hubo una conversación entre dos gurús de ISKCON, de estos nombrados a dedo, por decreto. A uno lo llamaremos Srila Karuna-Sindhu Goswami Gurudeva, y al otro Srila Nitya-Siddha Swami Vishnupada.

Este intercambio ocurrió en la tranquilidad del lujosa residencia de Karuna-Sindhu, adonde había llegado Nitya-Siddha a visitarlo. La bienvenida que los discípulos de Karuna-Sindhu ofrecieron a Nitya-Siddha fue apoteósica. Tras realizar un estruendoso kirtana, los devotos antiguos colocaron en el cuello del notable visitante hermosas guirnaldas de flores perfumadas. Ya en el interior de la sala, hubo las formalidades de lavado de pies, guru-puja y presentación de obsequios a los pies de Nitya-Siddha. Unos devotos regalaron lo que más anhelaba éste: pequeños sobres con buenas sumas de dinero, fruto de sus arduas colectas de sankirtana. Acto seguido, a los dos gurús comensales, ya cómodamente sentados en exquisitos cojines forrados con terciopelo azul eléctrico (los devotos de Karuna-sindhu sabían que el rojo y el azul son los colores védicos más opulentos), les sirvieron sendas bandejas de maha-prasadam con más casi veinte preparaciones. Una vez terminado el agasajo, Karuna-Sindhu invitó a Nitya-Siddha a la privacidad de su aposento. Los gurús se acomodaron confortablemente, uno tendido en su mullida cama y el otro en una relajante mecedora, y empezaron a charlar. En la recámara también habían ingresado un grupo muy selecto de hermanos espirituales íntimos y discípulos incondicionales de ambos para conversar sobre los últimos acontecimientos y novedades.

Nitya-siddha: Maharaja, he notado que el número de tus discípulos se ha reducido considerablemente... ¿Qué pasó con Maha-gurukula y Ekalavya, tus fieles sirvientes?

Karuna-sindhu: Bueno, la verdad es que...

Nitya-siddha: Tú habías iniciado a una gran cantidad de devotos; si mal no recuerdo, en una ocasión me dijiste que tenías casi cinco mil iniciados. ¿Por qué ahora tienes tan pocos seguidores?

Karuna-Sindhu: Bueno..., tú sabes cómo son las cosas, uno a veces tiene que transigir un poco para continuar la sucesión discipular. La mayoría de la veces esos discípulos no tienen el nivel que uno espera de ellos. Para decirte la verdad, la mayor parte de ellos eran menos que sudras.

Nitya-siddha: Pero, Maharaja, todos sabemos que en Kali-yuga la mayoría de la población son sudras. En realidad, no me explico cómo es que tengas una deserción tan grande y que tantos discípulos te hayan abandonado.

Karuna-sindhu: Sabes una cosa, ¡los discípulos son reciclables! Vienen y se van. Yo he hecho un gran esfuerzo todos estos años: prácticamente durmiendo en aeroplanos, yendo y viniendo de un templo a otro en mi zona, asumiendo toda clase de papeles para resolver sus problemas… Como resultado, ¡ahora tengo serios problemas de salud! Y esta gente… ¡son unos ingratos que no aprecian todo el sacrificio que he hecho por ellos!

Nitya-siddha: Bueno, tengo que admitir que en este punto tienes razón. Yo también me he reventado predicando y sentado el ejemplo, pero esta gente sólo está interesada en comer, dormir y sexo. Aún así, tenemos que seguir las instrucciones de Srila Prabhupada y continuar predicando, aunque sólo consigamos atraer a este tipo de personas. Más de algo hacen…

Karuna-sindhu: Te lo digo: …¡¡son reciclables!! Toda esa gente… ¡que se vayan!, ¡que se vayan de vuelta a maya! Es ahí donde deben estar. Total, no sólo son insinceros sino unos ingratos malagradecidos. De todas maneras, aunque se vayan, algún beneficio le hemos dado: nehavikrama- naso ‘sti.

Nitya-siddha: A mí me pasado lo mismo, aunque con matices diferentes porque mi zona está en Estados Unidos. Escucha, Maharaja, cuando tú inicias a un discípulo al comienzo se entrega de lleno, es muy entusiasta, sale a colectar, distribuye libros y te entrega todo el dinero sin quedarse un centavo para sí. Hace todo lo que le pides, es incondicional. Pero este entusiasmo va disminuyendo con el paso de los años. En mi experiencia particular, los discípulos sirven bien entre dos y tres años. Cuatro a lo sumo. Después se casan y se vuelven unos inútiles. Vuelven de nuevo a sus andanzas y se dedican a la complacencia de los sentidos. Dicho en otros términos, estos discípulos tienen una vida útil que promedia los tres años.

Karuna-sindhu: Que análisis tan objetivo… Sí, es verdad, yo también he notado esto. Esta gente sólo dura, como bien dices, diríamos unos tres años.

Nitya-siddha: Entonces el gaje del asunto es aprovecharlos al máximo durante esos tres anos. Como ya sabemos que su período de entrega solamente dura tres años a partir del momento que los inicias, debemos sacar el máximo provecho de ellos, para su beneficio. Después pierden todo el entusiasmo, se casan y abandonan el servicio al gurú. ¡Qué barbaridad! Qué tiempos estos, ¿verdad? Por consiguiente la política a seguir es que hay que iniciar la mayor cantidad que se pueda, exigirles el máximo los primeros tres años, y después ya no esperes nada más de ellos.

Karuna-Sindhu: Te lo estoy diciendo, ¡todos estos discípulos son reciclables! No sólo son tontos sino que no valoran el sacrificio que hacemos por ellos. ¡No son más que unos ingratos desagradecidos!

Mientras estos dos gurús de ISKCON filosofaban de este modo, la pequeña camarilla congregaba en el aposento consentía lo dicho por ellos dibujando gestos de afirmación en sus rostros.
—o—

"QUÉ TREMENDO, CHULA".

Tras leer el anterior recuento, algunos de ustedes reaccionarán con escepticismo, otros se pondrán enfadados, y otros simplemente la ignorarán. Sin embargo, sé que la mayoría de lectores concordaran conmigo. Durante los finales de los setenta y casi toda la década de los ochenta, entre los primeros once que desfachatadamente se autoproclamaron acharyas sucesores, hubo una feroz guerra para figurar como el “acharya autorrefulgente”, como el número uno. Aunque externamente se intercambiaban halagos y piropos, en la intimidad se proferían insultos, sin poder evitarlo ponían en evidencia la envidia que uno sentía por otro, y hasta se odiaban a muerte. Todos se peleaban entre sí para mostrar que yo soy el "el mango maduro", como solía decir el difunto TKG, que dicho sea de paso, fue el que más ansió este reconocimiento. ¿De qué manera se podía probar esto? Pues de la manera más obvia: Dime cuántos discípulos tienes y te diré qué gurú eres. Ese era el estándar. Muchos discípulos significaba mucho laxmi, opulencia y poder, y por excelencia, significaba demostrarle a mis compañeros: “yo soy el más prominente”. Esta fiebre duró hasta que empezaron a caerse, uno tras otro, de las maneras más abominables. No quedó ninguno en pie, salvo dos o tres que si bien no cayeron aparatosamente, resbalaron y sacaron a relucir su pequeñez. (“En casa del jabonero…”).

La solución de la GBC para enmendar este fiasco fue permitir que todo aquel que lo desease, también ocupase el solio de Vyasa, al inicio tan digna y gloriosamente encarnado en la figura de Srila Prabhupada. Los once originales han sido reemplazado por más de cien gurús más cautelosos pero de menor “proyección internacional” (zonales, de todos modos) pero no menos ambiciosos. Y así el ciclo de mediocridad y frustración para los nuevos devotos se repite una vez más, salvo escasísimas y honrosas excepciones.

ISKCON, la obra cumbre de Srila Prabhupada, se ha convertido en una organización corporativa. La lucha para escalar la escalera corporativa es permanente y encarnizada. Aunque la consigna es sumisión, fidelidad y aquiescencia a cambio de proteccionismo y permanencia, en este grupo cerrado y hermético, que opera a semejanza del extinto Soviet Supremo, existe una constante lucha entre ellos para detentar la máxima cuota de poder. Ese poder se mide en términos de cantidad de dinero y de seguidores. Es lo mismo que el sistema multiniveles de la compañía internacional AMWAY. Cuando tras una larga lucha para subir en la escalera corporativa alcanzas al codiciado nivel de Diamante, se supone que has logrado la meta de tu esfuerzo; no obstante, para el casi impenetrable grupo de Diamantes “viejos” que en la práctica controlan la organización, tú vales por el tamaño de tu organización y el dinero que produzca. Así que los nuevos Diamantes muy pronto descubren que no son nada, que son insignificantes, que la permanencia en dicho nivel depende de la fidelidad y obediencia a los diamantes poderosos del sistema. Tú no te puedes atrever a criticar a estos personajes; tú no puedes ir en contra de la voluntad de ellos aunque sepas que están rompiendo todos los principios morales y códigos éticos. Así mismo, en ISKCON, aunque los gurús poderosos transgredan las normas más elementales de la urbanidad o cualquiera de los cuatro principios de nuestra filosofía, en el peor de los casos, para tranquilizar a las masas, se le amonestara superficialmente: “Tú estás castigado y no puedes iniciar por dos años y tampoco visitar Vrindavan”. Tu continuidad como gurú dependerá de tu habilidad política para sobrevivir en una atmósfera hostil, competitiva y corrupta.

De acuerdo con la tradición vaisnava, la relacion guru-discípulo es sagrada. Para poder ejercer ese cargo tan serio y trascendental (en el sentido lato de la palabra) el devoto tiene que poner en evidencia las cualidades necesarias para fungir como tal. Esto cualidades las perciben los otros de un modo natural, y no como en ISKCON, donde las mismas mágicamente le son atribuidas a los maestros espirituales que la GBC nomina. Los neófitos son timados porque gracias a la ligereza con que la GBC ha encarado el delicado tema de guru-tattva, estos asumen erróneamente que los gurús elegidos por votación tienen tácitamente las veintiséis cualidades de un alma autorrealizada. Pero no. El gurú que recomienda tanto Srila Prabhupada, como los sadhus y los sastras —nuestro marco de referencia y nuestra imprescindible fuente de consulta— tiene que ser un Maha-bhagavata, un devoto puro, un bhakta uttama adhikari:

sarva-sattvopakarakah
nisprhah sarvatah siddhah
sarva-vidya-visaradah
sarva-samsaya-samchetta
‘nalaso gurur ahrtah


"Un guru genuino es aquella personalidad que es un océano de misericordia, que está satisfecho en todos los aspectos, que tiene todas las buenas cualidades, que trabaja para beneficio de todas las almas, que no tiene ningún rastro de lujuria, que es perfecto desde cualquier punto de vista, que es sumamente versado en las Escrituras, que conoce la ciencia de Krishna, que puede despejar todas las dudas de sus discípulos, y que siempre está ocupado en el servicio de Krishna". (Hari-bhakti-vilasa, 1.45, 46. Cita del Vishnu-smrti vacana)

janana-maranadi-samsaranala-santapto dipta-sira
jala-rasim iva upahara-panih srotriyam
brahma-nistham gurum upasrtya tam anusarati


"Así como una persona cuya cabellera prendió fuego corre hacia un depósito de agua, aquel que se está quemando en la hoguera de la existencia material el mundo de los reiterados nacimientos, las enfermedades, la vejez y la muerte—, tiene que correr hacia un guru para salvarse. Dicho guru tiene que estar fijo en la Verdad Absoluta y ser muy versado en las Escrituras. Uno tiene que acudir a él con todas las cosas necesarias para celebrar sacrificios, y estar dispuesto a cumplir cada una de sus instrucciones". (Vedanta-sara, 11)

snehad va lobato vapi yo grhniyad diksaya
tasmin gurau sa-sisye tat devata sapa aparet


"Si un guru, desdeñando las directrices para conferir diksa, imparte el mantra a un discípulo impelido por la codicia o el deseo de conseguir seguidores baratos o afecto mundano, los dioses lo maldicen tanto a él como al discípulo". (Hari-bhakti-viläsa, 2.7)

El nivel de realización descrito arriba no se puede improvisar de un día para otro. Alcanzar tan excelso nivel requiere no sólo de haber practicado el proceso perseverante y diligentemente, sino de la misericordia sin causa del Señor Supremo. Por otro lado, el aspirante a devoto tiene ejercitar el sentido común, estudiar a fondo las Escrituras y asociarse con devotos más avanzados que él (no con los que dicen serlo o según vox populi). Y de este modo estar listo para reconocer a ese Maha-bhagavata. A los ojos de Krishna, la calificación de éste es el intenso deseo que tiene de rendirse a Él. La actitud del aspirante es servir con abnegación y ser inquisitivo:

tad viddhi pranipatena pariprasnena sevaya
upadeksyanti te jañam jñaninas tattva-darsinah


"Tan sólo trata de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual. Entrégate a él, hazle preguntas sumisamente y sirve sus pies de loto. El alma autorrealizada puede impartirte conocimiento porque ha visto la verdad". (Bhagavad-gita, 4.34)

sravanayapi bahubhir yo na labhyah
srnvanto ‘pi bahavo na vidyuh
ascaryo ‘sya vakta kus lo ‘sya labhda
ascaryo jñata kusalanusistah


"Muchos no pueden escuchar acerca del alma, e, incluso después de oír sobre ella, muchos otros no pueden entenderla porque es difícil encontrar un guru que verdaderamente haya visto la verdad. Dicho guru es una gran alma y un ser muy excepcional. Sólo aquellos que siguen sus enseñanzas pueden tener una vivencia tangible de la verdad y volverse expertos en la ciencia de Dios. Tales discípulos también son muy excepcionales". (Katha Upanisad, 1.2.7)

Ahora bien, cuando tanto gurú como discípulo no están calificados, hemos presenciado exactamente lo que ha acontecido en ISKCON desde la partida de Srila Prabhupada. Algo muy parecido a la conversación de los dos supuestos gurús transcrita arriba. La mayoría de ellos visten con vestimenta azafranadas, se presentan como renunciantes, como espiritualistas que no tienen el menor escrúpulo de sentarse en el asiento reservado sólo para el representante perfecto de Vyasadeva, y disertar sobre el melifluo y profundo Srimad-Bhagavatam. Pero en lo personal tienen jugosas cuentas bancarias, propiedades, coches lujosos, y en algunos casos, hasta harenes. La mayoría ni siquiera impulsan la distribución de libros de Srila Prabhupada ni organizan un solo harinama sankirtana. Si son sinceros, si no niegan su voz interior, y si tienen dignidad, los discípulos de estos gurús de Kali-yuga muy pronto se darán cuenta de que los susodichos no esta calificados para ejercer un cargo tan serio y delicado. A decir verdad, la selección del gurú correcto es cuestión de vida o muerte.

Como estos gurús votados a salón cerrado son incapaces de desarraigar los anarthas de sus supuestos discípulos, estos a su vez, por la ausencia de una auténtica vivencia espiritual, aprovechan la oportunidad para reforzar sus viejas cadenas y satisfacer sus deseos materiales. Ejemplo de esto es que muchos de los servicios devocionales que en ISKCON antes eran ad-honorem, hoy son trabajos remunerados. Desde su ínfima posición, ellos también emulan la mentalidad del gurú impostor y demandan salario. También una sobra del pedazo del pastel.

Una institución religiosa con este tipo de desviaciones muy pronto se convertirá en una corporación con ánimos de lucro. El espíritu de predica desaparecerá y los nobles objetivos que estableció el fundador de la misión irán desapareciendo. Los gurús iniciaran discípulos sólo para asegurarse su sustento económico, su jubilación. Por su parte, los discípulos buscaran la manera de subir la escalera corporativa y su finalidad será la ganancia económica. ¿No es exactamente esto lo que Srila Prabhupada quiso evitar a toda costa? Es precisamente la razón por la cual nos legó tantas instrucciones, generales y especificas. Aparte de devoto puro, él era un gran conocedor de la naturaleza humana. Por lo tanto, adoptó toda clase de medidas preventivas para evitarnos el descalabro y sufrimiento de que hemos sido víctimas todos estos años. Sin embargo, la GBC deliberada deshonestamente ha puesto “debajo de la alfombra” esas instrucciones tan importantes y necesarias.

Mi querido prabhu, mi querida mataji, ¿no crees que es el momento de hacer algo? Tienes que atender el llamado de Srila Prabhupada. ¿Puedes escuchar su voz?

sukha-dukhe same krtva labhalabhau jayajayau
tato yuddhaya yujyasva naivam papam avapsyasi


"Lucha por luchar, sin tomar en cuenta la felicidad o el sufrimiento, la pérdida o la ganancia, la victoria o la derrota. Actuando así, nunca incurrirás en pecado". (Bhagavad-gita 2.38)

sábado, marzo 07, 2009

Un futuro para ISKCON

por Radha Krishna dasa

Desde que inició «El Tambor Rugiente», varios devotos han cuestionado el beneficio real de mostrar y presentar una actitud crítica hacia el Movimiento Hare Krishna, si es evidente que sus líderes se encuentran muy desconectados de la realidad y poco deseosos de reflexionar sobre los cambios necesarios en la institución para que sea una propuesta viable.

Hay mucho de cierto en este señalamiento. Recuerdo diferentes momentos en los últimos 30 años en los que parecía que las cosas iban a cambiar cualitativamente para bien. Algunos momentos claves han sido: Cuando se rompió el monopolio de los 11 originales; cuando se dieron las reuniones de Nueva Vrindavan en septiembre de 1985; cuando la GBC se comprometió a una reestructuración en 1987; cuando se crearon los Deputies y parecía que nuevas voces inyectarían una visión más clara a la GBC; cuando Harikesa, y poco tiempo después Jagadish, se cayeron y surgió un sentido de introspección y renovación; cuando se celebró el centenario de Srila Prabhupada y se hablaba de reconciliación e inclusión; cuando se creó la Child Protection Office luego de las demandas millonarias de los Gurukulis en contra de la GBC; cuando se formó el "ISKCON Resolve" para mediar y resolver conflictos internos en la organización, etc. Al final no se vio ningún cambio sustantivo.

Yo recuerdo haber participado activamente en foros iskconianos a finales de los 1990s, de donde salían ideas excelentes para un ISKCON más moderno y responsable. Temas muy interesantes que se trataron entonces fueron: El entrenamiento de la GBC, la rendición de cuentas de la GBC, el monitoreo eficaz de la GBC, la cuestión de la representatividad, la disminución del poder de los mullahs o sannyasis dentro de la GBC, el desarrollo de un sistema de Justicia totalmente independiente de la GBC, la reflexión sobre el error que se cometió al alterar los libros de Srila Prabhupada y las motivaciones que llevaron a semejantes cambios, aprender a reconocer las carencias espirituales de los líderes espirituales del Movimiento y dejar de refugiarse en sofismas para justificar la pureza, avance y madurez que no tienen, etc. Un gran grupo de devotos de todo el mundo contribuía en estas discusiones para enriquecerlas enormemente. ¿Qué salió de todo esto? Nada.

Lo que si sabemos es que —al día de hoy— el Movimiento se caracteriza por lo siguiente: No hay ninguna verdadera representatividad por parte de la congregación a pesar de que ese es el espíritu de la D.O.M. Existe una GBC tirana que concentra en sí todas las funciones ejecutivas, legislativas y judiciales del Movimiento, y que como resultado cae dentro del esquema de "el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente". Esa GBC no ha desarrollado ningún sistema de selección, evaluación, entrenamiento, monitoreo o sanción real para sus miembros, excepto por algunos mecanismos que se parecen más a los usados por organizaciones mafiosas y de gobiernos espurios para su control interno. Promueve a gurus totalmente indignos del cargo, pues sus atribuciones morales y falta de comportamiento ejemplar los delatan a cada paso; aun así se les dan honores tradicionales acostumbrados en India para personas excepcionales (aquí nos referimos a guru-pujas, lavado de pies, celebraciones de vyasa-puja, designación de títulos majestuosos, etc.).

Recientemente estuve en Nueva York, y me acordé de la época en la que el alcalde de la ciudad era el republicano Rudy Giuliani. Cuando él fue electo, el lugar parecía Ciudad Gótica, donde prevalecen el crimen y la violencia. Giuliani estableció el sistema de "Cero Tolerancia" que es acreditado como una importante causa de la disminución posterior del crimen en la ciudad. Lo que mucha gente no entiende es que el sistema de cero tolerancia no tiene nada que ver con los criminales, sino con los cuerpos policiacos. El énfasis fue en depurar y mejorar a la policía, en vez de esforzarse por combatir al crimen con una policía mediocre y corrupta. Es el mismo caso con ISKCON. Se habla de planes para finalmente construir el nuevo templo de Mayapur, para entrenar a nuevas generaciones de líderes, para distribuir más libros, etc. Pero si la estructura esencial del Movimiento no cambia —aquella conformada por el GBC y quienes se presentan como gurus auténticos—, todo lo demás será cosmético y superficial.

En «El Tambor Rugiente» reconocemos esto, y desconocemos el destino final del Movimiento. En el caso de Hispanoamérica los indicios no son muy halagüeños. Se dio recientemente el atropello en Costa Rica que afortunadamente no parece que quedará impune; en México los templos son pocos y débiles (en la ciudad de México desde hace tiempo ni siquiera hay presidente, sino un administrador diurno que cobra por sus servicios); en Guadalajara hubo un intento criminal oficial por parte de ISKCON de robarle su propiedad a un devoto, pero que no ha progresado; el conjunto de GBCs regionales se ven incompetentes, oportunistas y desorientados.

En un contexto así, hay voces que dicen que ya no vale la pena aspirar a un cambio positivo e importante en la institución, y que lo mejor es darle la espalda y buscar el camino por otra parte. A continuación presentamos un par de opiniones al respecto. En cualquier caso, «El Tambor Rugiente» tiene la función de publicar información relevante para que cada lector forme sus propias conclusiones al respecto y determine el mejor rumbo personal a tomar. También es importante tener este registro crítico para que los devotos entiendan lo que se ha ido dando con el tiempo y la manera en que esto ha afectado a sus propias vidas espirituales.


PATEANDO A UN CABALLO MUERTO
por Jagannatha Misra das, Sampradaya Sun
Islas Canarias, 4 de marzo, 2009

Personalmente creo que a estas alturas estamos pateando a un caballo muerto. En lo personal voy a poner en práctica lo que escribí hace tiempo, sobre lo que Srila Prabhupada había dicho de qué hacer con líderes incompetentes: Olvidarse de ellos, especialmente del GBC, y continuar las actividades devocionales y la prédica en compañía de devotos que sabemos con certeza que no tienen intenciones egoístas y que no aclaman ni toleran los males de la institución.

Para mí, la institución ISKCON está acabada más allá de toda esperanza, y lo digo después de muchos años de tratar de acomodarse a ella. Pero el verdadero movimiento ISKCON puede todavía resurgir con la ayuda de quienes entienden los principios elementales que la élite actual abandonaron uno por uno.

Y la solución no es crear otra institución opuesta a la actual, lo cual estaría destinado al fracaso sin la presencia personal y directa de un Acharya poderoso. La respuesta es ayudarse los unos a los otros orgánicamente —alejados de la estructura de ISKCON que es precisamente el principal impedimento para nuestra unión—, y crear nuestros propios grupos de apoyo. Eso es que, por ejemplo, nos ayudemos mutuamente a promover el Sankirtan, los libros, el prasadam, etc.

Hay que unirnos, colaborar, y ayudarnos globalmente para continuar con gran fuerza localmente. ¿Alguna idea?

UN CABALLO DE COLOR DIFERENTE
por Ray Lanthier, Sampradaya Sun
Los Angeles, Calif., 5 de marzo, 2009

En el artículo "Pateando a un caballo muerto", Jagannatha Mishra nos exhorta a dejar de darle vueltas al evidente hecho que ISKCON es un fracaso. No hay duda, a juzgar por el hedor, que el caballo está muerto. Concuerdo con que esto le debe de ser obvio a cualquiera que tenga la más mínima inteligencia y percepción.

No hay duda que, además de los devotos más viejos que no tienen a dónde ir, cualquiera que está dedicado a ISKCON a estas alturas —con todo su historial al alcance de cualquiera que se tome la molestia de investigarlo— es el tonto número uno. Este caballo muerto se los trae paseando. Sin embargo, es difícil ignorar la representación fraudulenta y las continuas ofensas en contra del Fundador-Acharya.

El silencio de uno implica aprobación, pero las décadas de protestas y denuncias han tenido un efecto nulo. Es sabio dejar al engañado a la suerte del engañador. Me desconcierta ver a devotos que tratan de tener un diálogo significativo con el GBC. Quiza una verdad tan obvia debería imprimirse en camisetas, escribirse en el cielo, anunciarse desde aviones, exhibirse en avisos espectaculares de las carreteras: EL GBC ES CORRUPTO, AL GBC NO LE IMPORTA. Y quienes sean ciegos espiritualmente podrán postrarse y ser arrollados.

¿Qué hacer? ¿Grupos de apoyo? Eso está bien para empezar, pero ¿cómo ayuda al progreso de la misión? Srila Prabhupada registró una institución y estableció templos por motivos muy prácticos.

Cuenta la fuerza de los números, la energía bien enfocada de muchos devotos sinceros asociados y que busquen la misma meta. Si el verdadero ISKCON sólo puede sobrevivir como una red difusa de grupos de apoyo, entonces, aunque pueda ayudar a los olvidados, su impacto social será mínimo. ¿Predicar es la esencia?

jueves, marzo 05, 2009

La Desaparición de Puri Maharaja

IMAGEN DE SRILA BHAKTI VAIBHAVA PURI MAHARAJA

por Astika das

Me encontraba viajando por la carretera nacional de Monterrey a Victoria, Tamaulipas, cuando entró a mi celular una llamada de Bimala devi dasi, mi esposa. Ella estaba consternada, me hablaba para avisarme que Bhakti Vaibhava Puri Maharaj acababa de abandonar el cuerpo. Yo le respondí: "Qué maravilla, ahora él ya está con Krishna". Me imagino que Bimala devi dasi no esperaba esa respuesta de mí. Probablemente ella esperaba que yo respondiera: "!Hay de mí! ¡Qué desafortunado soy! ¡El devoto puro se ha marchado y nosotros nos quedamos a sufrir en este Valle de Lágrimas!".

Ante mi escueta y breve respuesta, Bimala devi dasi añadió en tono de reproche: "Sí, él ya se fue con Krishna pero nosotros seguimos aquí en este mundo material". Respondí yo: "Él ya cumplió con su tarea. Ahora nosotros tenemos que cumplir con la nuestra".

No le pude comentar mucho de esto a Raul, mi asistente que cumple con acompañarme en mis viajes para ayudarme a bajar y subir cuadros y esculturas, a cuidar el vehículo, y a protegerme en mis transacciones bancarias. Pero como él ha aprendido algo acerca del sendero del bhakti-yoga durante el par de meses que ha ido conmigo a mis viajes por el norte de la república, le dije: "Srila Prabhupada explica que para el devoto es igual vivir o morir, porque cuando está vivo todo el tiempo piensa en Krishna y cuando muere recupera su posición constitucional original con Krishna. Así es que para el devoto puro da lo mismo morir que vivir. En cambio, para el estudiante brahmacari es mejor morir de inmediato, pues aunque está bien ubicado posteriormente puede caer del sendero. Y para un rey es mejor vivir para siempre pues mientras vive está disfrutando, pero cuando muera tiene que pagar su karma. En cambio, para un carnicero su situación es la de ni vivir ni morir, pues mientras vive se dedica a la terrible actividad de matar vacas, y al morir lo espera un destino infausto.

Conociendo lo tonto y lo duro de corazón que soy, el Señor Krishna ha sido muy bondadoso conmigo y en varias ocasiones me dio la oportunidad de asociarme con su devoto puro, Bhakti Vaibhava Puri Maharaj. La primera vez fue en su asrama de Vrindavan. En esa ocasión, haciendo harinama en compañía de varios devotos del asrama de Bhakti Aloka Paramadwaiti Swami —Vrinda—, visité varios sitios de Vrindavan y nuestro peregrinaje concluyó en el asrama de Bhakti Vaibhava Puri Maharaj.

El edificio de la Sri Krishna Chaitanya Mission era modesto y antiguo, y se localizaba en el centro de Vrindavan. Después de cantar y bailar ante las Deidades fuimos invitados por los residentes del Math a recibir el darshan de Bhakti Vaibhava Puri Maharaj, en un modestísimo saloncito del segundo piso del edificio. Aproximadamente 20 devotos —en su mayoría italianos— conformaban esa tarde la audiencia ávida de escuchar las enseñanzas del devoto puro. En esa ocasión, Bhakti Vaibhava Puri Maharaj leyó algunas porciones del «Caitanya Caritamrta», y mientras hacía eso comenzó a llorar. A mí me parecía completamente incomprensible el llanto del devoto puro pues nunca había visto llorar a mi maestro espiritual Srila Prabhupada. Pero lo que en esa ocasión todavía me pareció más extraño fue que —imitando al conferenciante— algunos de los devotos italianos prorrumpieran en llanto.

Volví a ver a Bhakti Vaibhava Puri Maharaj en otras dos ocasiones: Una vez en una conferencia que dictó en la casa de Prabhu Durlabha en la ciudad de México; otra cuando —hace varios años— visitó el estado de Veracruz. Me impresionó mucho ver la determinación de servir a Krishna que tenía ese anciano renunciante de más de 90 años.


Luego tuve la oportuidad de leer el magnífico e inspirador folletito «La Rendición al Guru», donde Bhakti Vaibhava Puri Maharaja habla acerca de la relación entre el guru y el discípulo. En unas cuantas páginas transmite cuál debe ser la posición del guru y cuál la del discípulo. Desgraciadamente ese folletito —como ya es una costumbre en muchas de las publicaciones de los devotos— está plagado de erratas. Hace un par de meses, los devotos mexicanos del Sri Krishna Chaitanya Mission publicaron una traducción al español de la versión que hizo Bhakti Vaibhava Puri Maharaja del Undécimo Canto del «Srimad Bhagavatam». Aquí en «El Tambor Rugiente» escribí una extensa nota sobre las barbaridades de traducción, de interpretación y de construcción en que incurren esos devotos, y que en vez de exaltar denigran la imagen de su Gurudeva.

Creo que lo que habla mejor de Bhakti Vaibhava Puri Maharaj, y que concierne a la gente de México, es la designación que hizo de Bishnu Maharaj como su sucesor al frente de la Sri Krishna Chaitanya Mission. En varias ocasiones —en Monterrey, en el D.F. y en Saltillo— me ha tocado convivir con Vishnu Maharaj, y al hacerlo siempre recobro la confianza que casi había perdido en el movimiento de Sri Caitanya Mahaprabhu debido a tanto "guru de peluche."

miércoles, marzo 04, 2009

D.O.M.

FIRMAS AL FINAL DE LA D.O.M.

(¿Qué es la D.O.M? Las siglas se refieren a un documento creado y firmado por Srila Prabhupada con el cual quedó constituido el GBC y en el cual hay importantes normas para su funcionamiento.

Las siglas D.O.M. significan Direction of Management, o algo así como Dirección de Administración, en español. Y las siglas GBC significan Governing Body Commission que en español serían algo así como Comisión del Cuerpo de Gobierno. Este rebuscado término es del siglo XIX, y lo inventaron los ingleses para nombrar la oficina que administraba todo el sistema ferroviario de la India colonial, y que Srila Prabhupada tomó (y antes que él, también Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati) para lo que en diversas organizaciones se llama "consejo de administración".

La D.O.M salió a la luz pública años después de que Srila Prabhupada dejó este mundo. Había estado guardada y la GBC no le había dado ninguna difusión entre los devotos. Este documento se ha prestado para muchas interpretaciones y es citado por todo el espectro ideológico de ISKCON para apoyar diferentes visiones sobre lo que debe ser el Movimiento. En esta ocasión simplemente presentamos el documento, y con el tiempo irán apareciendo ensayos al respecto. La traducción es cortesía de Aniruddha Prabhu.)


SOCIEDAD INTERNACIONAL PARA LA CONCIENCIA DE KRISHNA, CONSTITUIDA
FUNDADOR-ACHARYA: SU DIVINA GRACIA
A.C. BHAKTIVEDANTA SWAMI PRABHUPADA
—————————————————————————

DIRECTION OF MANAGEMENT

Yo, el suscrito, A.C. Bhaktivedanta Swami, discípulo de Om Visnupad Paramahamsa 108 Sri Srimad Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami Maharaj Prabhupada, vine a los Estados Unidos en 1965, el 18 de septiembre, con el propósito de fundar el Movimiento de la Conciencia de Krishna. Durante el primer año no tuve ningún lugar donde radicarme. Estuve viajando por muchos lugares del país. Luego, en julio de 1966, registré la Sociedad con el nombre y definición de Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna [International Society for Krishna Consciousness], cuya sigla es ISKCON. El abogado fue Mr. J. Goldsmith. Gradualmente la Sociedad creció, y uno tras otro se fueron estableciendo centros. Ahora tenemos treinta y cuatro (34) centros, enumerados a continuación.

Amsterdam, Holland
Atlanta, Georgia 1476 Oxford Rd. N.E. 30322
Baltimore, Maryland 1300 N. Calvert St.
Berkeley, California 2710 Durant Avenue 94704
Berlin, West Germany
Boston, Massachusetts 40 N. Beacon St. 02134
Boulder, Colorado 623 Concord St.
Buffalo, New York 40 Englewood Ave. 14214
Chicago, Illinois 2210 N. Halstead St.
Columbus, Ohio 318 East 20th Ave. 43201
Detroit, Michigan 74 West Forest St. 48201
Edinburgh, Scotland, U.K.
Hamburg, West Germany 2000 Hamburg 6, Bartelstrasse 65
Honolulu, Hawaii 2016 McKinley St. 96822
Laguna Beach, California 130 Woodland Drive 92651
London, England 7 Bury Place, Bloomsbury, W.C. 1
Los Angeles, California 3764 Watseka Ave. 90034
Montreal, Canada 3720 Park Ave.
New Vrndavana, W. Virginia RD 3 Moundsville 26041
New York City, New York 61 Second Ave. 10003
Paris, Francec/o Serge Elbeze, BO 113 Paris 14
Philadelphia, Pennsylvania 416 South 10th St. 19147
Provincetown, Massachusetts 104 Bradford St.
San Diego, California 3689 Park Blvd.
San Francisco, California 618 Frederick St. 94117
San Jose, California 70 Hawthorne Way
Santa Barbara, California 6654 del Playa, Goleta 93017
Seattle, Washingtonn 5516 Roosevelt Way N.E. 98105
St. Louis, Missouri 4544 LaClede Ave. 63110
Sydney, Australia 298 Birrell St. Bondi, N.S.W. 2026
Tokyo, Japan6-16, 2 Chome Ohhashi, Meguro-Ku
Toronto, Canada 40 Beverly St., Ontario
Vancouver, Canada 260 Raymur St., No. 305, B.C.
Washington, D.C. 2015 Q Street N.W. 20009

Como hemos incrementado el volumen de actividades, ahora pienso que se debe establecer una Governing Body Commission (de aquí en adelante referida como la GBC). Yo sigo envejeciendo, con 75 cinco años, por lo tanto en cualquier momento puede que esté fuera de escena, y en consecuencia pienso que es necesario dar instrucciones a mis discípulos de cómo se debe administrar toda la institución. Ellos ya han estado administrando los diferentes centros, representados por un presidente, un secretario y un tesorero, y en mi opinión lo están haciendo bien. Pero deseamos mejorar aun más el estándar en la administración de Templos, propagación de la Conciencia de Krishna, distribución de libros y literatura, abrir nuevos centros, y educar a los devotos en el estándar correcto. Por lo tanto, he decidido adoptar las siguientes normas, y tengo la esperanza de que mis amados discípulos tengan la bondad de seguirlas.

Hubo una reunión en San Francisco durante el festival de Ratha Yatra, 1970, y muchos presidentes de templos estaban presentes. En esa reunión se resolvió que se formaría un comité ad hoc para crear la constitución que se toma en consideración. Me correspondió el deber de nombrar primeramente a doce (12) personas de entre mis discípulos, según mi libre elección, y lo hago ahora, y sus nombres son:

1. Sriman Rupanuga Das Adhikary
2. Sriman Bhagavandas Adhikary
3. Sriman Syamsundar Das Adhikary
4. Sriman Satsvarupa Das Adhikary
5. Sriman Karandhar Das Adhikary
6. Sriman Hansadutta Das Adhikary
7. Sriman Tamala Krsna Das Adhikary
8. Sriman Sudama Das Adhikary
9. Sriman Bali Mardan Das Brahmacary
10. Sriman Jagadisa Das Adhikary
11. Sriman Hayagriva Das Adhikary
12. Śrīmān Krsnadas Adhikary

Estas personalidades son ahora consideradas mis representantes directos. Mientras yo esté vivo ellos se desempeñarán como mis secretarios zonales, y después de mi defunción serán conocidos como Ejecutores.

He otorgado la orden de Sannyas, u orden de vida renunciante, a algunos de mis estudiantes, y ellos también tienen deberes muy importantes que cumplir en relación con esto. Los Sannyasis viajarán a nuestros diferentes centros con el propósito de predicar e iluminar a los miembros de cada centro para que avancen espiritualmente. Los Sannyasis sugerirán el establecimiento de nuevos centros en lugares apropiados, y el GBC ejecutará la acción respectiva.

El comité ad hoc estipuló que la función de la GBC es la siguiente, con especificaciones:

ESPECIFICACCIONES PARA LA GOVERNING BODY COMMISSION

“El propósito de la Governing Body Commission es actuar como instrumento para la ejecución de la Voluntad de su Divina Gracia. Y además:

1. La GBC supervisa todas las operaciones y administración de ISKCON, y recibe instrucciones de Srila Prabhupada, y Su Divina Gracia tiene la palabra final en todos los asuntos.

2. Su Divina Gracia seleccionará los 12 miembros iniciales de la GBC. En los años subsecuentes la GBC será elegida por votación de todos los presidentes de templo, quienes votarán por 8 personas de una papeleta que incluya a todos los presidentes de Templo, y que también puede incluir a cualquier secretario que esté encargado de un Templo. Los 8 que obtengan el mayor número de votos serán los miembros para el siguiente periodo de la GBC. Srila Prabhupada optará por mantener en el puesto a cuatro comisionados [GBCs]. En la eventualidad de la ausencia de Srila Prabhupada, los miembros que están siendo sustituidos decidirán quiénes son los cuatro que siguen en el puesto.

3. Los comisionados [GBCs] ejercerán por un periodo de 3 años, y pueden ser reelegidos al final de ese periodo.

4. El chairman [presidente de la GBC] es elegido por la GBC para cada reunión. No tiene poder de veto, pero en caso de igualdad en la votación, su voto será decisivo. Lo mismo se aplicará a los votos enviados por correo entre reuniones regulares.

5. Durante el año cada comisionado pasará un mes con Su Divina Gracia, por turnos, y mantendrá a los otros comisionados informados de las instrucciones de Su Divina Gracia.

6. El objetivo principal de la GBC es organizar la apertura de nuevos Templos y mantener los Templos establecidos.

7. El GBC dará consejo en relación con la compra de propiedades inmuebles, que deben estar a nombre de ISKCON, Inc. (Camiones u otros vehículos serán comprados a nombre del presidente local).

8. Para que un GBC pueda cambiar al presidente de Templo se requiere del apoyo de los miembros locales del Templo.

9. La GBC no tiene jurisdicción sobre la publicación de manuscritos, los cuales serán la responsabilidad de otro comité; las ganancias de los libros deben remitírsela a Srila Prabhupada”

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

En lo que respecta a mis libros, estoy estableciendo otro comité administrativo conocido como el BHAKTIVEDANTA BOOK TRUST. Los trustees (fideicomisarios) de este comité también son miembros de la GBC, pero su función no depende de la GBC.

ISKCON Press fue establecida exclusivamente para la publicación de mis libros y literatura, y debe continuar de esa manera.

Durante mi ausencia nadie debe vivir en mi apartamento.

ACB
A. C. Bhaktivedanta Swami [Firma]
Fecha Julio 28 1970

Testigos

(Robert F. Corens)
Rupanuga das Adhikary

(William R. Ehrlichman)
Bhagavan das Adhikary

Karandhar das Adhikary (Kelly Gifford Smith)

Fecha: 28 de julio, 1970

En la Sede Mundial
3764, Watseka Avenue
Los Angeles, California
90034