sábado, marzo 03, 2012

Despachos de India - Núm. 4

Samadhi de Srila Prabhupada, a la entrada del Sri Krishna Balaram Mandir, en Vrindavan.

por Astika das

3 de marzo, 2012.

En la Galería de Srila Prabhupada del Krishna Balarama Mandir, por 100 rupias compré una edición ilustrada de la Guía de Vrindavan. La guía que yo había conocido era una edición barata que, sin fotos, incluía los sitios más importantes del holy dham. Pero un discípulo inglés de Srila Prabhupada, que desde hace muchos años vive en Vrindavan, utilizó papel de primera clase y excelentes fotos para hacer una edición de lujo. A pesar de que aparentemente Vrindavan es un pequeño pueblito, en dicha guía se recomienda visitar cientos de lugares.

Cuando yo formaba parte de ISKCON, a cambio de doscientos dólares tenía derecho a visitar todos esos sitios sagrados, y a escuchar las explicaciones que sobre ellos daban devotos expertos. La verdad es que a pesar de escuchar año tras año dichas explicaciones no se me quedaron, pues a dichos parikramas asistíamos cientos de devotos de todas partes del mundo, y yo en vez de escuchar con atencion las explicaciones, me distraía mirando completamente incrédulo el milagro realizado por mi maestro spiritual de atraer a India a tantos devotos europeas y americanos, quienes gracias a él habían abandonado la vida materialista. Pero en esta ocasión no me podía distraer, pues yo era el único guía, y mi audiencia estaba formada únicamente por mi hija Yogamaya. Así es que tuve que hacer esfuerzos indecibles para que mis explicaciones fueran autorizadas.

El día que Yogamaya y yo comenzamos nuestro peregrinaje en Vrindavan nos sucedió algo que es necesario relatar, porque ilustra de forma clara la absoluta falta de amistad que existe entre los devotos.

Srila Prabhupada visitando el Radha Damodar Mandir, sitio donde residió durante algún tiempo. (Hacer click en imagen para ampliar.)

Yogamaya y yo llegamos al templo Radha Damodara, el sitio donde Srila Prabhupada residió y escribió los primeros tomos del Srimad Bhagavatam antes de venir a Occidente. A través de la ventana de su cuarto se puede el bhajan kutir de Rupa Goswami, y fue uno de los sitios donde más se inspiro para emprender la mision que nos salvó a muchos de los indecibles sufrimientos de la vida material. Cuando cruzábamos el umbral del templo nos topamos con Rohininandana das y su esposa. Conozco a Rohininandana desde hace más de treinta años, y a sus suegros Prabhu Kutahanta y a la madre Saci cerca de cuarenta años. Hace unos cinco años que no veía a Rohininandana, quien en realidad no es santo de mi devoción. Al verme me señaló y volteando a ver a su esposa dijo: “Él es Astika”. Luego volteó hacia mí y me preguntó: “¿Va a ir a Navadwip?”. O sea, a pesar de encontrarnos a diez mil millas de México y de no habernos visto durante tanto tiempo, en vez de saludar y tener una conversación personal, Rohininandana se salió por la tangente y me distrajo hacia Navadwip.

Samadhi de Srila Rupa Goswami.

En la portada del libro de Rupa Goswami , El Upadesamrita, aparece una foto del Samadhi de Rupa Goswami. Antiguamente el samadhi de Rupa Goswami estaba al aire libre. La última vez que lo visité fue en compañía de algunos devotos de Vrinda. Debajo del árbol que se erguía al lado del Samadhi, Paramadwaiti Swami dio una explicación acerca de la influencia de este gran vaisnava con los seguidores del Señor Caitanya. Sin duda alguna Rupa Goswami es uno de los pilares más importantes del movimiento Hare Krishna. Para mi decepción, me encontré que el bhajan kutir y el samadhi de Rupa Goswami ya no están al aire libre. Quién sabe quién cubrió estos sagrados sitios con una habitación lóbrega que para mi gusto es horrible.

EL ESTANQUE DE RADHAKUNDA: INSPIRACION PARA LA VIDA ESPIRITUAL


Mapa de Vrindavan. Mathura, Radhakundha y Govardhan. (Hacer click en imagen para ampliar.)

No deseaba abandonar Vrindavan sin antes visitar el Radhakunda. Mohan das, el discípulo de Narayana Maharaj que opera una caseta telefónica en Vrindavana , y al que ya me referí anteriormente, me explicó que resulta muy caro viajar por taxi a Radhakunda y a la Colina de Govardhana. Me indicó que cerca del Krishna Balarama Mandir estaba la estacion de autobuses que viajan hacia el Radhakunda, y que ese método de transporte es mucho más económico. Cuando Yogamaya y yo buscábamos el “bus stand”, como le dicen por acá, llegamos hasta un punto donde estaban cerca de 50 motor rikshas. El primer riksha wala que me topé se ofreció a llevarnos por 500 rupias (aproximadamente diez dólares. Yo encantado acepté la oferta.

Claro que en India es necesario establecer de forma muy clara los términos de la negociación, pues de lo contrario se presta para muchos malos entendidos. Y eso es lo que sucedió. En realidad a mí me parecía que 500 rupias era muy barato, pues viajar por riksha de Vrindavana a Radhakunda toma cerca de 45 minutos. Antes de emprender el viaje de regreso el riksha walla me aclaró que las 500 rupias no incluían el viaje de regreso a Vrindavan, y que tendría que pagar otras 300 rupias. A pesar de todos esos chanchuyos que siempre hacen los vrajavasis, comparadas con las tarifas de occidente siguen siendo muy baratas

Antiguamente uno entraba a Vrindavan a través de un gran arco que construyó el gobierno de India como homenaje a Srila Prabhupada. Pero Vrindavan se ha extendido mucho; después de cruzar el mencionado arco donde inicia el Bhaktivedanta Swami Marg, es necesario viajar cerca de 20 kilometros viendo a ambos lados de la carretera cientos de edificios de departamentos. Los constructores han bautizado estos edificios con nombres devocionales: El Paraíso de Radhika, El Bosque de Krishna, El Bosque de Madhuvan, Cerca del Cielo Espiritual. Pero evidentemente tanta belleza es una vil mentira; la mayoría de los propietarios son gente rica de Delhi que en sus lujosos automoviles solamente visita Vrindavan en Janmastami o en Holy. Uno no se puede imaginar que en ese mismo lugar Krishna y Balarama sacaran a pastar a las vacas. Pero a medida que uno se aleja de la ciudad se comienza a experimentar una sensacion de bienestar que produce el campo.


“Esto si que es hermoso”, dice Yogamaya, mirando la extensa campiña que se extiende por varios kilómetros. Mirabamos en silencio, en éxtasis, aquellos paisajes que invitan a practicar la vida sencilla con pensamiento elevado de la que habla Srila Prabhupada en sus libros, cuando sonó el celular de Yogamaya. Era un compañero suyo de trabajo de GNP (Grupo Nacional Provincial), quien más interesado en viajar a la India para conocer los pasatiempos de Krisha, está sintiendo separación de Yogamaya, y está haciendo grandes esfuerzos para juntar lo de su pasaje y alcanzarnos en Mayapur para Goura Purnima.

LA DEVOCION COMIENZA CON LA VISITA AL ESTANQUE DE RADHARANI

Radha Kundha.

En el Radhakunda la atmósfera en verdad sigue siendo muy placentera. Yo le explicaba a Yogamaya que cuando los devotos occidentales visitaban ese lugar se comportaban como una horda de salvajes. Solían hacer competencias de natación de mariposa, de pecho y de dorso. Muy enojado por esa actitud poco devocional, Srila Prabhupada los reprendió diciéndoles que no se deben hacer esas cosas en el lugar sagrado del Radhakunda; que hacer eso equivalía a patear a Radharani. Después de la recriminación de Srila Prabhupada las cosas cambiaron, pues ahora los devotos solo llenan de agua el cuenco de sus manos y luego se la vacián en la cabeza.


Al incorporarnos después de ofrecer reverencias en la orilla del Radhakunda, ya teniamos frente a nosotros a un brahmana que --según él-- forma parte de un gotra (linaje) muy importante, y que para variar se llamaba Mohan das. Sin presentarse ni ofrecer sus servicios, comenzó a hacernos una pormenorizada y según él autorizada explicación de las glorias del Radhakunda. Mohan das insistió que sin el permiso de Radharani es imposible avanzar en el sendero del bhakti yoga. Nos guió a través del bhajan kutir de Raghunat das Goswami y de la casa de Bhaktivinoda Thakur. Yo le pregunté a Mohan que cómo era possible que Krishna y los gopas viajaran desde Vrindavan hasta Govardhana pastoreando a las vacas. Él acertadamente respondió que Nanda Maharaja, el papá de Krishna, por temor a que los demonios --tales como Agashura, Vakasura, Kesi-- le hicesen daño a su amado hijo, decidió mudarse a Gokula, y por eso Krishna y Balarama sacaban a pastar a las vacas cerca de la Colina de Govardhana y del Radhakunda. Los sadhus del Radhakunda no han sido afectados por la civilizacion como los sadhus de Vrindavan. Viven de una forma muy pobre y por lo tanto es natural que pidan limosna.

Dirigidos por Mohan dasa, Yogamaya y yo concluimos nuestro parikrama a Radhakundha haciendo un puja al estanque sagrado de Radharani. Una vez terminada la ceremonia, Mohan das nos dijo que los devotos generalmente le dan donativos de mil doóares. Como buen mexicano que soy, acabé resolviendo el asunto de los honorarios del sagrado brahmana con una coperacha de 500 rupias.

viernes, marzo 02, 2012

Despachos de India - Núm. 3

Srila Prabhupada en el sendero de parikrama de Vrindavan. La comitiva pasa junto al templo de Madan Mohan, el primero de Vrindavan, construido bajo el auspicio de Srila Sanatana Goswami. (Hacer click en imagen para agrandar.)

por Astika das

2 de marzo, 2012.

VRINDABAN IS SUCH A NICE PLACE

Me disponía a escribir una nota en la cual hablaba de lo inspirador que ha resultado para mi hija Yogamaya y para mí nuestra visita a Vrindaban, cuando me topé con el comentario que Yadu Gopala das hizo a mi nota anterior aquí en El Tambor. En ella dice --palabras más, palabras menos-- que mi visión de Vrindaban es maniquea y negativa; esto me obligó a modificar mi nota para incluir aquí una respuesta a las acusaciones de este devoto.

Les presento a continuación el comentario de Yadu Gopala:

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Hare Krishna!

Queridos Devotos de "El Tambor":

¡Al fin regresaron al Blog!..

Leyendo estos primeros artículos y habiendo llegado personalmente de India en Febrero, luego de Peregrinar por diferentes sitios Sagrados como mi Amada Vrindavan y Mathura, noto con sorpresa que Prabhu Astika nos describe una Vrindavan "alocada", "fea", "De personajes siniestros y malos", etc. Mi experiencia no ha sido para nada así, pero respeto la Visión de Astika y sus "amigos" de ISKCON sobre esa tierra Maravillosa del Señor Krishna. Imagino y puedo equivocarme totalmente, ya que soy solo un Alma caída que desea ser un Devoto de Sri Krishna en esta vida, que cada ser saca sus conclusiones de lo que vive, transita, experimenta y demás, por su estado de Conciencia y su Presente existencial. Entonces considero y muy respetuosamente, que los "amigos" de Astika Prabhu y este mismo, ven lo que "DESEAN VER" de Vrindavan y de cualquier situación existente, todo bajo su VISIÓN personal y particular, la cual respeto, pero no comparto en absoluto. Es verdad que creció el número de turistas peregrinos, pues ¿Quienes somos nosotros para decidir cuales son Bienvenidos a la tierra de Sri Krishna ó quien tiene "Carnet" de Devoto Puro y Genuino para poder estar allí?.. India no escapa del Maya, del mundo material, de nada que padezcamos todos nosotros, como tampoco de lo hermoso y bueno que disfrutamos los mortales... Indios delincuentes hay desde luego, pero me resulta muchísimo más difícil divisarlos que en otras partes del Planeta Tierra, quizás la ecuación sea opuesta a la "normal", hay gente mala, pero es difícil encontrarla, cuando en el resto del mundo es sencillo poder detectarla. Pasé unos días Maravillosos en Vrindavan y Mathura, de Kirtan en Kirtan por los Templos Vaishnavas, transitando las calles con muchísima PAZ... esta REALIDAD la he vivido y no me la han contado, quizás yo no perdí tiempo "visitando" Devotos que por más que tengan la Bendición de haber estado al lado de Srila Prabhupada, vivir en Vrindavan, estar en medio del lujo y cuántas cosas más, están por lo que hablan sus bocas, destrozados Espiritualmente, quizás esta sea una de las tantas razones para que VEAN Vrindavan horrible y quieran escapar una vez más...

YADU GOPALA DAS
"Suddha Nityananda Parivara Vaishnava"


o - - - - -

El Madan Mohan Mandir, tal como lució hace cientos de años ante los ojos de los colonizadores ingleses.

Efectivamente, Vrindaban es una réplica del cielo spiritual, y por lo tanto no es afectado por las acciones negativas que cometen sus moradores o aquellos turistas que lo visitamos. Pero solamente alguien que no ha visitado Vrindaban a través de los años, como puede ser el caso de Yadu Gopala, negará que en el Holy Dham han habido muchos cambios.


En los alrededores de Vrindaban hay cientos, y esto es literal, cientos de gigantezcas construcciones de edificios de apartamentos que no existían hace pocos años. De hecho, antiguamente el Krishna Balarama Mandir era la construccion más imponente de Vrindavan, pero ahora quedo diminuto ante cientos de grandes y lujosos edificios.


¿Son los discípulos y sucesores de Srila Prabhupada quienes están construyendo estos edificios para la gloria de Sri Krishna? Claro que no. Son mafias de constructores voraces de Nueva Delhi y de otras ciudades grandes, que al ver la cantidad de devotos occidentales que visitaban Vrindaban decidieron construir esos edificios para beneficiarse económicamente.


Sin embargo, la voracidad de esos constructores es ciega, pues en Vrindabana no hay agua. Esto lo saben muy bien todos los residentes de Vrindaban, y con más razón Kurma Rupa Prabhu, quien me hizo importantes señalamientos al respecto, pues vive aquí desde hace 28 años. Él me comentó que es criminal la voracidad de los constructores.

El río Yamuna, que antes llevaba una tumultuosa corriente de agua, ha sido declarado Río Muerto por el gobierno de India. De los 1,200 estanques de agua que existían antes, más de la mitad se han extinguido. Cuando mi hijo Sri Krishna Murari estudiaba en el Gurukula de Vrindaban, diariamente acudía con un grupo de gurukuleños a nadar en el río Yamuna. Pero lo que antes era una potente y gigantezca corriente de agua, se ha convertido en un hilito contaminado donde diariamente se descargan toneladas de basura y de heces de los residenes de Vrindaban.

Antes, la ruta de aproximadamente 11 kilometros de extensión del Parikrama, era un sitio pacífico y no estaba pavimentado. Ahora está pavimentado, y los sadhus temen ser embestidos y aplastados por la multitud de de vehículos que continuamente cruzan por ahí.

Yo no sé si Yadu Gopala das visitaba los templos en helicoptero pero a cada paso uno corre peligro en las calles de Vrindaban, pues están atestadas de rikshas, motocicletas y autos que en cualquier instante pueden aplastar al peregrino.

LA EVIDENTE LASCIVIA DE LOS VRAJAVASIS

Me imagino que Yadu Gopala das no tiene hijas, o que esa vez no viajó al “holy dhama” con ellas, pero cuando mi hija y yo caminábamos por sus calles, yo podía percibir la evidente lascivia que mostraban los vrajavasis al verla. Y no es solo mi imaginación. Ella puede constatar que estos santos habitantes del “holy dham” en dos ocasiones le tentaron el cuerpo, en una de ellas estando yo presente. Un grupo de vrajavasis, encabezados por Pujya Shri Ramesh Baba Maharaja, están luchando para recuperar la condición que existía antes en Vrindaban. Pero ellos declaran que la lucha no es fácil, pues existe una mafia organizada en Vrindaban que está explotando los recursos del lugar. Esa mafia está acabando con el agua, con los pastizales, y con los recursos de los montes de Braj.

ES IMPOSIBLE TAPAR EL SOL CON UN DEDO

Esta vez nos hospedamos en el asrama de la Sri Krishna Chaitanya Mision, que está al lado del Sevakunda. Esto fue gracias a que Vishnu Maharaj y yo hemos desarrollado una entrañable amistad durante los últimos años, y él se convirtió en uno de los principales líderes de esa misión cuando falleció Bhakti Vaibhaba Puri Maharaj.

Santuario del Sri Caitanya Mission Mandir y Asram de Vrindavan, durante una ceremonia de fuego.

Al llegar a Vrindaban pregunté en la recepción del Krishna Balarama Mandir por la dirección de la Mision, y me enviaron al Sevakunja. La mayoría de los residentes del Math afirman que son de Bengala o de Orissa, pero Mohan das, quien es vecino del Math, me comentó que esos devotos estaban mintiendo porque en realidad no son de Bengala sino de Andra Pradesh, y que a los habitantes de esa región les fascina comer pollo.

Srila Bhakti Vaibhava Puri Maharaja.

El día de la desaparición de Bhakti Baibhava Puri Maharaj, mi hija Yogamaya y yo asistimos a la puja. La concurrencia estaba formada solamente por hindúes; la mayoría eran ancianos, y unos cuantos jovenes. Los devotos mayores ven con mucha reticencia a los occidentales. Cuando un anciano me ofrecio agua para purificarme las manos para hacer pupanjali, yo creí que era caranamrita y me la bebí. Él me dio una fuerte regañada. Afortunadamente no entendí ni papa de lo que dijo.

Los únicos occidentales eramos Yogamaya y yo. Eso indica que los jovenes hindúes en general no tienen interés por el bhakti; que lo que más les interesa es adoptar las costumbres de los occidentales. Eso ya lo había notado Srila Prabhupada, pues en sus memorias declara que fracasó en su intento de convencer a las familias hindúes de que mandaran a sus hijos al gurukula. Él se quejaba amargamente de que a los hindúes lo que les interesa es el desarrollo económico y las costumbres de los occidentales.

Él tuvo éxito en occidente. A los occidentales nos cautivó la idea de que nuestros hijos fueran educados en el Gurukula. Por ejemplo, en mi caso, yo estaba completamente decepcionado de la educacion occidental, a pesar de haber estudiado en el Tecnologico de Monterrey, una de las mejores instituciones educativas de Latinoamerica.

Si Yadu Gopala das no vio las motos, las rikshas y los autos que saturan las retorcidas calles de Vrindaban, tampoco escuchó los ruidos atronadores que contaminan el ambiente. Por lo tanto me imagino que tampoco vio que ahora los sannyasis, pujaris, y practicamente todo el mundo en Vrindabana usan celulares, y la mayoría de los residentes de Vrindaban se la pasan viendo la tele. Antes de despedirme de los residentes de la Sri Krishna Caitanya Mission pasé a despedirme de las Deidades. Repentinamente se escuchó a Elvis Presley cantando el “Rock de la Carcel”. Para mi sorpresa, era el timbre del celular del pujari de la Sri Krishna Caitanya Mision.

Claro que todas estas cosas no impiden que Vrindaban sea un lugar maravilloso, y además el lugar más sagrado de la Tierra. A todas horas, en todos los lugares, la gente dice “¡Radhe, Radhe!”. En la mañana uno se despierta escuchando a alguien que a través del altoparlante recita el Brahma Samhita. Grupos de peregrinos diariamente pasaban debajo de nuestro balcón entonando hermosos bhajans glorificando a Krishna. Y si Radha Krishna das me lo permite, mañana hablaré de la maravillosa experiencia que Yogamaya y yo tuvimos el día que visitamos la Colina de Govardana y el Radhakunda. Haribol.

jueves, marzo 01, 2012

Despachos de India - Núm. 2

Kurma Rupa Prabhu con uno de los toros del gosalla del programa “Care for Cows”.

por Astika das

Marzo 1, 2012.

En el Ananda Krishna Van, el lujoso edificio de apartamentos donde vive Brahmanada das, también vive Kurma Rupa Prabhu, quien --a pesar de que hacía cerca de doce años que no nos veíamos-- se mostró emocionado cuando me comqniqué a su celular. Conseguí su número de teléfono con un devoto hindú que atiende en la recepción del Krishna Balarama Mandir.

Cuando Kurma Rupa Prabhu supo que me iba a encontrar con Brahmananda das, me dijo: “Infórmame una vez que termines con él para vernos tú y yo”. Una vez que concluyó el breve y decepcionante encuentro con Brahmananda das, desde ha recepción del Ananda Krishna Van le llamé a Kurma Rupa, quien me informó que me vería en dos minutos en la recepción del edificio.

Efectivamente, en dos minutos Kurmarupa estaba con nosotros. Se mostraba muy emocionado y contento de vernos, pues la historia de nuestra amistad data de iuchos años. Si no me equivoco, le conocí cuando él era comajdante del templo de ISKCON en Nueva York. Posteriormente, año con año nos veíamos en el templo de Manhattan, Nueva York, pues a partir de 1976 yo viajaba todos los años a India, y generalmente hacía escala en Nueva York para ver arte, que es lo que vendo en México desde hace muchos años.

Posteriormente él se mudó a Vrindavan y tuvo mucha asociación con mi hijo Krishna Murari, quien permaneció durante seis años en el Gurukula de Vrindavan. En una ocasión hos dos viajaban en motocicleta por la carretera de Vrindavan y tuvieron un accidente. Kurma Rupa llevó a Murari al hospital de Mathura para que lo atendieran. De ese accidente Murari aun tiene una cicatriz en uno de sus brazos. Él me platicó que le hicieron varias puntadas en el brazo sin utilizar anestesia.

KURMA RUPA SE QUEJA AMARGAMENTE DE VRINDAVAN

Vrindavan no es ya el mismo pueblo bucólico que cuando lo visitábamos durante la presencia de Srila Prabhupada y pocos años después de su partida. Ahora más bien parece un pequeño Delhi. Se ha convertido en un verdadero pandemonio, para utilizar esa palabra que Srila Prabhupada analiza en “El Diario Trascendental” de Hari Sauri. A partir de las 10 de la mañana la ciudad se satura de rikshas, carretas, coches último modelo, vagonetas que transportan turistas, etc. En medio de ese pandemonio uno piensa que debe haber accidentes a cada segundo, pero milagrosamente todo funciona a la perfección.

--Kurma Rupa y sus vacas.

A tres cuadras del Ananda Krishna Van, Kurma Rupa tiene una pequeña casita de ensueño; nos platica que el devoto que adquirió la propiedad y luego construyó la casa hace muchos años cambió su domicilio a EUA y se la prestó a él. A pesar de vivir en el Ananda Krishna Van, de poseer esa hermosa propiedad, y de ser el fundador del programa “Care for Cows” que mantiene un gosalla con 500 vacas, Kurma Rupa Prabhu no es feliz en Vrindaban. Según él, los habitantes de UP (que son las iniciales de Uttar Pradesh) son los más perversos y ladrones de India.

A mí me parece que esa misma calificación se le puede dar a todos los habitantes de India. No creo que los habitantes de Mumbai o Kolkata sean mejores que los de UP. La calificación de Prabhu Kurma Rupa me parece parcial; sin embargo habla muy bien de como se siente él viviendo en Vrindavan. Continuó su descripción de los habitantes de India diciendo: “Aquí la gente es muy inteligente, pero muy cándida, y los políticos se aprovechan de esa situación para explotarlos”. Yo siento que en México pasa exactamente la misma cosa.

LAS VACAS QUE TANTO QUERIA SRILA PRABHUPADA

Kurma Rupa Prabhu nos explica que él se encarga de recoger a las vacas que los vrajavasis echan a la calle cuando dejan de producir leche, o a los toros que ya no aportan ningún beneficio económico. Según él, los toros son más apacibles que las vacas, pero como estos no les reportan ningún beneficio económico a sus propietarios los echan a la calle, los maltratan, y en algunos casos hasta los matan.

A pesar de que Kurma Rupa es brahmacari, maneja dinero, pues invierte mensualmente diez mil dólares para mantener a las matajis.

Le pregunto que de dónde saca ese dinero, y me informa que los donativos vienen de muchas partes del mundo. Pero a pesar de que ahora tiene dinero, sufre más que antes. Me dice que aquí en India todos te quieren quitar el dinero, especialmente si te ven blanquito, y Vrindaban no es la excepción.

--Haribolo.

Kurma Rupa nos dio esa explicación sobre las vacas callejeras porque mi hija Yogamaya le preguntó qué hacía con la leche que dan las 500 vacas. A pesar de que son vacas improductivas, nos revela que sí dan algo de leche, y que esa leche la espá donando a un orfanato. Anteriormente le daba la leche a ISKCON, pues a pesar de que ISKCON tiene su propio gosalla no produce suficiente leche para cubrir las necesidades del Krishna Balarama Mandir.

A pesar de que Kurma Rupa tiene 28 años viviendo en Vrindavan, no tiene amigos. Nos cuenta que los únicos amigos que tenia --Yadu y Kundali Prabhus-- se han marchado de Vrindavan. Ahora está completamente solo, con dinero, con muchas responsabilidades, y completamente frustrado del ambiente infernal que actualmente se vive en Vrindavan.

TRAS LA PISTA DE KUNDALI

Le pregunté qué sabía sobre Prabhu Kundali, y esto sucitó una pormenorizada, larga y tristísima conversación acerca de él. Me platicó que desde hace varios años no sabe absolutamente nada acerca de él, pero entiende que está viviendo en Brasil.

Nos cuenta que la esposa de Kundali murió, pero que antes de morir alertó a la policia de Maryland contra su esposo, por temor a que él le robara a su hijo. Según Kurma Rupa Prabhu, Kundali y su esposa tuvieron dos hijos muy buenos; el mayor deseaba aprender el Srimad Bhagavatam. Cuando Kundali das le enseñaba el Bhagavatam a su hijo, su esposa --temiendo perderlo-- denunció a su esposo ante la policía de Maryland.

Decepcionado, Kundali volvió a India, donde inició a algunos discípulos, quienes con frecuencia le daban donativos para su manutención. En cierta ocasión, Kundali Prabhu utilizó los pobres donativos de sus discípulos para comprar algunos juguetes para sus hijos. Este hecho le provocó remordimiento, pues sentía que estaba utilizando el dinero destinado a la prédica para sus asuntos personales. Así que decidió dejar a sus discípulos e irse a trabajar a EUA en cuestiones inmobiliarias para sufragar sus gastos familiares. Como vendedor de bienes raíces fracasó.

Desesperado por no tener suficientes recursos para sentarse a escribir una novela, buscó refugio en una ex-novia del high school. Esta relación también fracasó, y Kundali Prabhu decidió suicidarse. Para lograr su cometido se encerró en un hotel en Bruselas, y se tomó una pócima con veneno. Afortunadamente, había dejado una nota escrita a su amante, revelándole sus intenciones. Ella avisó al hotel; el administrador forzó la puerta para abrirla y se encontró a Kundali tirado en el piso del cuarto. Lo llevaron al hospital, y mediante una operación le extrajeron el veneno. Kundali pudo sobrevivir a este incidente.

miércoles, febrero 29, 2012

Despachos de India - Núm. 1

Brahmananda das, 2002.

por Astika das

Febrero 29, 2012.

Hoy tuvimos un día lleno de sorpresas. Visitamos a Brahmananda Prabhu en su apartamento del edificio Ananda Krishna Ban. Supimos de su estancia en Vrindabnan por Vaibay, un Vrajabasi que trabajo durante 7 años con él. Vaibay tiene una librería cerca de Loi Bazar, y vende literatura vaisnava. Me informó que Brahmananda vive con su hermano Gargamuni.

La última vez que visité Raman Reti fue hace doce años, y fui a ese lugar que está detrás del templo Krishna Balarama Mandir a visitar a Prabhu Kundali das.

En doce años todo ha cambiado en Vrindaban: los riksa walas, los pujaris, los sannyasis y la mayoría de los sadhus usan celular para comunicarse.

Mi hija Yogamaya me preguntó por los pavos reales pues en muchas ocasiones había escuchado, de parte de mi hijo Krishna Murari y de otros devotos que han visitado Vrindabana, de la existencia de esos hermosos pajaros que animan los pasatiempos de Radha y Krishna. Yo no me había fijado en ese detalle pero ella me recordó de la existencia de esos vrijabasis que no he visto desde que llegamos a Vrindaban hace una semana.

Más tarde supimos que un agricultor irrigó sus plantaciones con pesticida y que eso provocó que murieran la mayoría de los pavos reales.

Lo que ahora abundan son los monos. Siempre han habido monos en Vrindaban. No solo monos, sino que también abundan los marranos que pasan la mayor parte del tiempo refocilándose con la basura que abunda en Vrindaban. Srila Prabhupada solía decir que hasta los animales de Vrindavan son entidades muy afortunadas.

Caminábamos por Loi Bazar cuando repentinamente un mono me arrebató los lentes. Yo me sentí muy frustrado pues debido a mi astigamatismo y miopía veo muy borroso. Pero lo que más me afligía sería la imposiblidad de leer, pues es un hábito que he practicado toda la vida.

Yo, desilusionado, veía al mono saltando por los techos de lámina, llevándose consigo mis lentes.. Me sentía muy incomodo; en eso un riksha wala se me acercó y me dijo que me devolvería mis lentes a cambio de 50 rupias. Sin pensarlo un segundo saqué de mi cartera un billete de 50 rupias y lo puse en manos del rikhsa wala. Un abarrotero del bazar, que observaba toda la escena, puso en las manos del riksha wala un paquete de galletas que costaba 15 rupias. El riksha wala le arrojó las galletas al mono, y este inmediatamente regreso mis anteojos. El mono mordisqueo las patitas de los anteojos pero los cristales salieron ilesos.

En ese mismo momento otro chango le arrebató los anteojos a otro turista que caminaba con su esposa por el bazar. Extrañamente a él no le pidieron las 50 rupias; seguramente los vrijabasis sabían que, a pesar de ser turista, ese hombre no era occidental, y por lo tanto le costaría mucho sacar de su bolsillo las 50 rupias. Vimos cómo el mono desparecia por los techos de lámina de los comercios de Loi Bazar llevando consigo los espejuelos del impávido turista.

Mi hija Yogamaya y yo llegamos al lujoso edificio donde reside Brahmanada Prabhu. En la recepción les dije que, aunque no tenía cita, por favor me comunicaran con él.

El recepcionista me puso en el auricular al antiguo discípulo de Srila Prabhupada,. quien de forma poco amigable me contesto: "Quién eres y qué quieres". Yo me presenté. Le informé que mi hija y yo estábamos en la recepción, y que yo estaba interesado en hablar un poco con él. Él, de muy mala gana, respondió: "Hablar, ¿acerca de qué?". Le respondí que muchas veces yo había leído en los libros de Satsarupa y de Hari Sauri acerca de sus hazañas en Africa y en otras partes del mundo. Él, lacónico, insistió: "Eso está bien, ¿pero acerca de qué quieres hablar conmigo?".

Pensé que él tenía razón, que en realidad no teníamos nada acerca de qué hablar. Él había sido un ícono en ISKCON, y yo era un modesto bhakta mexicano prácticamente desconocido en ese ámbito. A pesar de todo, sentía curiosidad de hablar con él, e hice un esfuerzo para convencerle que debía recibirme. Insisti: "Tú eres un devoto muy querido por Srila Prabhupada, y por favor te pido que me regales un momento de tu ocupada agenda".

Él hablaba a regañadientes, y se escuchaba que jadeaba mientras se movía. "Es que ahora estoy muy ocupado". Y añadió: "Estoy aqui instalando una computadora en mi habitacion". "¿Podría verte mañana?", le pregunté esforzándome por parecer muy atento. Él respondió, de nuevo a reganadientes: "Está bien, mañana, vuelve mañana".

Al día siguiente, mi hija Yogamaya y yo estabamos nuevamente en la recepcion del Ananda Krisha Bam. Le pedí al recepcionista que me comunicara con Brahmananda Prabhu. Volví a escuchar que resoplaba al hablar; evidentemente le molestaba que yo me mostrara tan porfiado en hablar con él.

Brahmananda, derecha, entonces Swami, con Srila PRabhupada en mejores momentos de su carrera espiritual.

De nuevo me preguntó: "¿De qué quieres hablar conmigo?". Yo pensaba cómo convencerlo de que me recibiera y cómo organizar en inglés mi petición. En eso se me ocurrió decirle: "Yo vivo en México y quiero invitarte allá". Pero al escuchar mi invitación se indignó más, y muy alterado respondió: "A mí no me interesa ir a México. Yo no sé de qué tenemos que hablar tú y yo". En eso desplegué toda mi habilidad y humildemente le dije: "Tú eres mi hermano mayor, y deseo que me des un consejo". Ante esto respondió: "Esta bien, pasa, tienes que ser breve porque tengo muy poco tiempo".

Un empleado de la recepción nos acompañó a Yogamaya y a mí hasta la segunda planta del edificio, donde había una murti de Srila Prabhupada como la del templo de Mexico. Gargamuni Prabhu, el hermano de Brahmananda, abrió la puerta para dejarnos entrar. Tan pronto entramos a la desordenada habitación en donde vive Brahmananda Prabhu me postré en el suelo para ofrecer reverencias. Al ver esto, Gargamuni das dijo: "¿Por qué haces eso? Ofrécele reverencias al Senor Krishna, pero no a nosotros".

Enfrente de mí estaba un descomunal Brahmanada Prabhu. Parecía un Buda de doscientos kilos. Respiraba con dificultad. Sobre la cabeza tenía un turbante hecho con un pedazo de gamsa. Aparentemente estaba impertérrito, pero se le notaba incómodo por nuestra visita, y volvio a preguntar: "Entonces, ¿acerca de qué quieres hablar conmigo?". Le mencioné que en México, Radha Krishna Prabhu y yo estábamos publicando un periodico virtual. Al escuchar el nombre de Radha Krishna sonrió y asintió con la cabeza. Sí recordaba muy bien a Radha Krishna.

Le comenté que recientemente en ese periódico apareció un artículo sobre un libro que escribió Guru das. Él, sorprendido, preguntó: "¿Qué es lo que dicen en ese articulo?". Le contesté que era en realidad una traducción de otro artículo que apareció en el Sampradaya Sun. Decía que Guru das escribió un libro de su relacion con Srila Prabhupada, pero que en vez de glorificar a Srila Prabhupada, Guru Das se glorificaba a sí mismo.

Al escuchar esto, Brahmananda das, que hasta ese momento enfrente de nosotros se zampaba un chapati, se encolerizó, abrió descomunalmente los ojos, y en voz alta preguntó: "¿Ya leíste ese libro?". Le respondí que no, y que solo había leído la versión en español del Sampradaya Sun.

"¡NO HAZ LEIDO EL LIBRO Y ESTÁS HABLANDO DE ÉL!", resoplando y visiblemente indignado respondió Brahmananda Swami. Entonces yo le dije: "No, no lo he leído, pero leí la traducción de RK al artículo del Sampradaya Sun.

Visiblemente alterado, Bramananda Prabhu comenzó a despotricar diciendo: "Eso no es vida espiritual. Solamente son chismes. Solamente habladurías acerca de lo que no saben. Eso esta muy mal.". Evidentemente Brahmananda Prabhu estaba indispuesto desde que Yogamaya y yo arribamos a su habitación, y ahora que había salido ese tema se había incomodado aun más. Yo no veia ninguna razon para permanecer mas tiempo allí.

Él tenía razon. En realidad él y yo nunca habíamos hablado durante nuestra permanencia en ISKCON. No nos conocíamos. Como ya mencioné antes, él es mundialmente famoso entre los devotos por haber servido muy de cerca a Srila Prabhupada a los inicios del Movimiento, pero yo era un perfecto desconocido.

Ademas él se ha mantenido en la periferia de ISKCON todo este tiempo, mientras que yo a principios de los ochenta me retiré de ISKCON y me refugie en las ensenanzas de Srila Sridhara Swami. Mi relación con el Sri Caitanya Saraswath Math duró casi 11 años. Después trabajé muchos años con Paramadwaiti Swami, y posteriormente me asocié con los devotos de Bhakti Pramode Puri Maharaj. Actualmente estoy buscando asociación con Vishnu Maharaj, quien es un sucesor de Bhakti Vaibhava Puri maharaj y actual acharya de la Sri Krishna Caitanya Mision.

Esta mañana, cuando le expliqué a Brahmananda Prabhu que me hallaba en la misión de Bhakti Vaibhaba Puri Maharaj, extrañado me preguntó: "¿Quién es ese?". Le respondí que era hermano espiritual de Srila Prabhupada, que había recibido harinam de Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakur, pero esto pareció no interesarle.

Para no continuar inportunándolo le pedí disculpas por la intromisión, y Yogamaya y yo abandonamos el apartamento de este otrora asociado muy cercano a Srila Prabhupada.

El Tambor vive

por Radha Krishna das

Estimados lectores de El Tambor:

Mis reverencias y saludos a todos ustedes. Hemos tenido una leve interrupción en nuestras actividades desde hace más de dos meses. La razón de lo anterior ha sido el exceso de trabajo, el cual no disminuyó después de la temporada alta navideña.

Se me habían además acumulado otros pendientes desde hace tiempo, y estoy aprovechando ahora para resolverlos y así poder retomar las actividades cotidianas de El Tambor con más normalidad.

Se han juntado muchos temas para tratar en El Tambor, bajo nuestro lema de mantener "una actitud crítica hacia el Movimiento Hare Krishna". Espero que podamos ir ventilándolos ejerciendo ese criterio.

También estamos muy atrasados en publicar los comentarios que llegan al blog, y esperamos también normalizarnos en eso pronto.

Vamos a iniciar publicando unos despachos de Astika Prabhu sobre el viaje que está efectuando estos momentos en India. Él tiene su perspectiva particular sobre lo que observa cotidianamente allá, y creo que va a ser muy interesante leer su crónica.