viernes, febrero 13, 2009

¡ Ya Metí la Pata !

HRIDAYANANADA. ¿METIÓ LA PATA?

por Radha Krishna das

Raudo y veloz, mi Confiable Acharyadeva presentó una disculpa luego de que aparecieran publicadas en internet las bendiciones que él le había otorgado a una linda parejita gay que estaba celebrando su unión. «El Tambor Rugiente» les llevó la crónica oportunamente.

Es importante notar que la “unión” y las bendiciones son de noviembre de 2008. Por razones desconocidas, el novio Stan decidió hacer públicas las bendiciones este 1 de febrero. El 7 de febrero ya había aparecido la disculpa de mi Divino Acharyadeva, luego de la vorágine de críticas y reclamos que se suscitaron.

La disculpa que Hridayananda Maharaja emite tiene más agujeros que un queso gruyere, lo cual será evidente más adelante. Pero primero veamos la famosa disculpa tal como apareció en «The Sampradya Sun». Realmente me da una tremenda flojera traducirla al español, pues hay material 1,000 veces más relevante que traducir —como las recientes declaraciones de Gurukripa das sobre lo que pasó en los últimos meses de la vida de Srila Prabhupada—, pero por integridad informativa lo voy a tener que hacer. Aquí vamos:

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Queridos devotos, Jaya Srila Prabhupada. Una carta de bendiciones que le mandé a una pareja gay ha causando una controversia extraordinaria, y por eso estoy escribiendo aquí para aclararles lo que entiendo al respecto y la intención de mi carta.

En el Bhagavad-gita 17.15, el Señor Krishna declara que “La austeridad de lenguaje consiste en decir palabras que sean verdad, agradables, benéficas, y que no agiten a otros”.

Obviamente he fallado hasta cierto punto en este deber como lo prescribe el Señor Krishna, debido a la naturaleza tan amarga e insultante de algunas respuestas. Sinceramente me disculpo con los devotos por esta evidente falla.

Se me ha acusado de albergar veladamente motivaciones políticas, o de buscar imponer en ISKCON una nueva realidad social concerniente a las relaciones homosexuales. A los devotos, incluyendo a los incrédulos, declaro aquí que nada de esto era mi intención. En mi carta, como esplicaré más adelante en detalle, busqué, y aparentemente fallé, encontrar un balance que no convulsionara a ISKCON. La gran agitación que causó mi carta demuestra que fracasé en mi intento, por lo que pido de nuevo una disculpa.

Estoy muy consciente que no tengo el derecho dentro de ISKCON de establecer unilateralmente una política al respecto, y no fue mi intención adelantarme, presionar o coaccionar una decisión del GBC sobre este tema.

En forma irónica, mis puntos de vista sobre la homosexualidad son considerados como conservadores ante el mundo en general, y estos puntos frecuentemente decepcionan a los activistas de los derechos gay. Como indiqué en un documento que escribí antes sobre este tema:


1. No soy partidario ni efectúo matrimonios gay. Acepto la perspectiva de Srila Prabhupada (y por cierto, la del conocido músico gay Elton John) de que el matrimonio ha sido históricamente, y deberá permanecer, una institución heterosexual.

2. Aunque la ciencia demuestra que un segmento de la población nace con una orientación homosexual, y aunque la homosexualidad es natural en ese grupo, yo no creo que lo que es natural para un individuo o grupo de individuos, es necesariamente natural para la sociedad. Por lo tanto, busco un balance que respeta la naturaleza homosexual genética e inevitable de un individuo, y que también respeta el derecho natural de la sociedad en conjunto de privilegiar a la heterosexualidad como su norma social.

En mi carta, la cual iba dirigida a no-devotos educados, empecé diciendo:

"El amor que un ser siente por otro es un reflejo del amor que Dios tiene por nosotros. Por lo tanto, la perfección de toda relación es poder ver a Dios en el otro ser".

Ya que el amor de Krishna por nosotros es puro, pensé que los devotos serios entenderían, desde el principio de lo que dije, que yo estaba hablando de amor espiritual, y no de la lujuria corporal mundana. Creí que verían que yo estaba animando a esas personas a ver a Krishna dentro del otro, y así trascender completamente el concepto corporal de vida. Yo entonces señalé:

"Que Dios bendiga a [estas] almas sinceras, en este compromiso que establecen entre sí basado en el espíritu del amor que Dios siente por ellos. Que [ellos] siempre complazcan a Dios profesándose amor verdadero entre sí".

Es claro que complacemos a Krishna cuando renunciamos a todas las actividades pecaminosas y deseos egoístas, y se lo aclaré bien a la pareja en unas conversaciones privadas. En otras palabras, no les ofrecí mis bendiciones para el éxito en su placer de los sentidos, sino para exactamente lo opuesto: el abandonar toda actividad que no complazca a Krishna. Los llamé "almas devotas" porque no creo que alguien con una naturaleza genética homosexual sea necesariamente "bestial" o "demoníaca" como parece que algunos lo creen.

La historia nos muestra irrefutablemente que muchas almas sinceras que nacieron con una orientación homosexual han luchado sinceramente para servir en la misión de Srila Prabhupada. Y para despertar su amor latente por Krishna, a pesar de la frecuente pesada carga personal y social. No puedo ver a tales almas, como parece que otros sí, como fenómenos repugnantes que ofenden a Dios consciente y obscenamente debido a su composición genética. Conozco bien las declaraciones de Srila Prabhupada al respecto, y confío en que tener un conocimiento maduro y completo del significado y el estilo de la prédica de Srila Prabhupada, hace posible una interpretación más moderada de tales declaraciones. Creo que estoy bien preparado para defender lógicamente este punto de vista, aunque no entraré en una discusión de ello aquí.

Tampoco voy al otro extremo de negar que la homosexualidad es, en ciertas maneras, algo problemático dentro de una sociedad espiritual. La carga especial que llevan los devotos que nacieron con esta condición sólo puede ser aliviada completamente con la iluminación espiritual de ellos.

En el último párrafo de mi carta dije:

"Con la expresión de semejante amor espiritual, que ellos siempre sean, el uno para el otro, una fuente de inspiración y felicidad espirituales. Que su relación los encamine, paciente y progresivamente, de vuelta a nuestro verdadero hogar en el mundo espiritual, donde todas las relaciones se vuelven eternas y perfectas".

Creí que los devotos reconocerían que verdadero amor espiritual se refería a la conciencia de Krishna pura, mucho más allá del concepto corporal de vida, y muy por encima de cualquier tipo de sexualidad. Y es claro que una relación que lleva a la gente de vuelta al mundo espiritual debe ser una relación que, mediante la devoción y el sacrificio genuinos, ha complacido completamente a Krishna.

En ninguna parte de mi carta abordo temas sociales o políticos actuales relacionados con la homosexualidad. En ninguna parte de mi carta se aboga por darle un reconocimiento legal a las parejas homosexuales, ya sea por matrimonio o por unión civil. Como maestro vaisnava que soy, y no como un operador político o creador renegado de políticas, le oré a Krishna que guiara a estas dos almas sinceras a Sus pies de loto.

Admito que expresé este sincero deseo de una manera que no fue lo suficientemente sensible hacia las preocupaciones de otros vaisnavas sinceros. Realmente lamento este error mío. Sin embargo niego categóricamente que actué con motivaciones políticas.

Aprovechemos esta situación para discutir en serio cómo preservar mejor nuestros principios sagrados: Tanto nuestro rigor moral como nuestra profunda compasión.

Deseándoles lo mejor
Su sirviente
Hridayananda das Goswami

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Surge una incógnita. ¿Por qué Stan decidió hacer públicas en febrero las bendiciones que recibió para su "unión" el pasado noviembre? Es evidente que esta revelación tomó por sorpresa a Hridayananda, quien al tratar de aclararla se enredó todavía más. ¿Sería por despecho de los novios al sentir que Su Divina Gracia no les había cumplido en algo? Apenas hace un par de días aparecieron en México unas grabaciones que comprometen al Secretario de Comunicaciones, Luis Tellez. ¿Quién las divulgó? Fue una tal Diana Pando quien lo hizo por "simple despecho por la manera en que me trató".

Mi Sapientísimo Acharyadeva cita un verso del «Gita», alegando que el error suyo consistió en utilizar palabras que en última instancia agitaron la mente de otros. Pero en realidad —y citando el mismo verso— el error estuvo en que las palabras que dijo carecían de verdad. Eso ya fue analizado aquí en «El Tambor Rugiente», y vimos la serie de desatinos poéticos que escribió, y que no requieren ninguna explicación adicional.

Él da a entender, a través del texto de su disculpa, que la gente se agitó porque son unos babosos, incultos y poco sofisticados, y que por lo tanto no comprendieron lo que quizo decir. O sea, la culpa es de todos estos tontos que no pudieron entender su exquisita poesía en la que A significa B, y B es A.

Dice luego que no busca "imponer en ISKCON una nueva realidad social concerniente a las relaciones homosexuales". La verdad es que está buscando hacerlo. Las bendiciones gay son un hecho tangible de ello. Aunque se supone que ISKCON debe estar en línea con el parampara, y Hridayananda a la vez debe representar a ISKCON como guru, él termina emitiendo unas bendiciones gay totalmente ajenas a la línea vaisnava que alega representar ("As a Vaishnava teacher... I").

Además, las bendiciones gay conclusivemente sirven para tratar de imponer una nueva realidad social en ISKCON, pues hay que tomar en cuenta la cantidad de seguidores ciegos y fanáticos que tiene Hridayananda, los cuales aceptan sus palabras como un néctar terminante que no tolera ningún escrutinio.

Hrdayananda lleva además años tratando que ISKCON adopte una postura doctrinal más "moderna" hacia la homosexualidad. Todos lo sabemos y él lo reconoce aquí cuando dice "en un documento que escribí antes sobre este tema". Él ha escrito desde hace años propuestas para que las relaciones homosexuales monógamas sean reconocidas en el movimiento, y ha argumentado que la tendencia gay es simplemente una naturaleza particular que debemos reconocer y albergar. Esto último lo repite en sus bendiciones gay.

Pero hay todavía un antecedente más antiguo y preocupante de su identificación con la homosexualidad, y su tendencia a embarrarla en la institución que Srila Prabhupada fundó. Me refiero a los "purports" que escribió del Canto Once del «Srimad-Bhagavatam». En estos era importantísimo apuntalar el sistema de 11 Acharyas de Zona que todos ellos estaban imponiendo por la fuerza. Para eso aprovecha y alaba allí a los Acharyas de Zona. No los alaba a todos; sólo a dos. Y sólo a los dos que eran homosexuales. Me refiero a Kirtanananda y Bhavananda. Aquí está lo que dice al respecto:

Los sirvientes sinceros de Caitanya Mahaprabhu se esfuerzan vigorozamente para propagar este movimiento para la conciencia de Krishna, para placer de su maestro espiritual y el Señor Krishna. Actualmente nos encontramos felizmente descansando en la Comunidad Nueva Vrndavana, fundada por Su Divina Gracia Kirtanananda Swami Bhaktipada.
(SB 11.7.6 sign.)

Kirtanananda no fundó Nueva Vrndavana. Cuando Hridayananda escribió esto, ISKCON estaba lleno de fundadores, de acharyas, y de comentaristas de escrituras —pues había que inflar el estatus de estos once seres "divinos". Pero este problema es más antiguo. Hridayananda solía decir que antes de su llegada a México como GBC, el templo ni siquiera era un templo sino apenas un centro de prédica. Sólo con la presencia y trabajo de él se había convertido realmente en un templo (y quizá esto lo convertía a él en fundador del templo). Esto, sin importar que Srila Prabhupada hubiera visitado México desde 1972 e incluso hubiera seleccionado en India las Deidades que vendrían a instalarse en 1973. En ese contexto no es extraño que Hridayananada designe a Kirtanananda como "fundador" de Nueva Vrndavana. Sigue otra cita:

Ejemplos destacados de tales empeños [por construir bellos templos y ciudades vaisnavas con amplios parques, huertos y jardines de flores] pueden verse hoy en India en los jardines del Mayapur Candrodaya Mandira, desarrollados por Srila Bhavananda Goswami Visnupada, y en la comunidad Nueva Vrndavana de Virginia Occidental, organizada por Srila Kirtanananda Swami Bhaktipada.
(SB 11.11.34-41 sign.)

Mi Acharyadeva dice aquí que Bhavananada y Kirtanananda están construyendo templos y ciudades vaisnavas. Cualquier cosa que construyeron la destruyeron con sus actos ilícitos, precisamente de homosexualidad, y de hedonismo y abuso de autoridad. Hridayananda llama Visnupada a Bhavananda, cuando todos —incluyendo Hridayananda— sabíamos años antes que el Bhavas era un sodomita de rapiña. Kirtanananda es aquí Bhaktipada, a pesar de que poco tiempo antes Hridayananda me decía que Kirtanananda era un tal por cual. Se me hace maravillosa la transformación súbita de ellos dos en "Srila" y "Pada" cortesía de nuestro Acharyadeva.

En resumen, Hridayananada das Goswami dice una cosa y luego tiene que andar explicándola a tropezones, como en el caso de las bendiciones gay, y eso no es un buen indicio de su confiabilidad como autoridad doctrinal. Esto mismoya había ocurrido recientemente cuando se puso a aclarar una carta sobre la finca de Costa Rica que había escrito seis meses antes. Y tenemos también las citas del Canto Once que acabamos de ver. Por cierto, ediciones posteriores de la obra eliminan toda referencia a Bhavananda y a Kirtanananda, y a que Hridayananda se encontrara felizmente descansando en Nueva Vrndavana.

Hridayananda no se disculpa por lo que dijo, sino por la forma en que lo dijo, o más bien por la forma en que otros malentendieron lo que él dijo, y que según él causó un gran revuelo. La realidad es que los devotos no son tan tontos, y pudieron ver que el trasfondo de sus bendiciones gay era incorrecto, y que la actitud del Maharaja era equivocada.

miércoles, febrero 11, 2009

El Colmo de la Hipocresía

IMAGEN DE GURU PRASAD SWAMI, "LÍDER ESPIRITUAL" Y "AVEZADO ESTUDIANTE DE FÍSICA NUCLEAR"

por Aniruddha das (ACBSP)

Hace dos días, quizás en un afán de refutar los serios señalamientos, mentiras y transgresiones a la ley que Guru Prasad Swami ha cometido en Costa Rica para apropiarse de la Finca Hare Krishna de Cartago, y que en estos momentos están siendo difundidas en la revista ciberntica The Sampradaya Sun, alguien me mandó anónimamente una reproducción de una entrevista que le hicieron en Colombia en abril de 2004.

Lo que primero me molestó es reparar cómo los fanáticos discípulos de Guru Prasad Swami proveyeron información falsa a la periodista, que, ni modo, tuvo que creérsela y publicarla. Pero eso es una falta a la ética. Y el Maharaja peca aún más por permitir que esta información falaz sea divulgada. El deseo de los seguidores de “encumbrar” a su líder atribuyéndole logros ficticios, no es digno de supuestos practicantes de la diáfana, incorruptible y trascendental filosofía del Srimad-Bhagavatam, la obra védica cimera, “más brillante que el Sol”: "Rechazando por completo todas las actividades religiosas que tienen motivaciones materiales, este Bhagavata Purana expone la verdad más elevada que existe, y que entienden aquellos devotos cuyo corazón está totalmente puro. La verdad más elevada que existe es la realidad que, por el bien de todos, se hace distinguir de lo ilusorio”. 1.1.2

En la introducción de la entrevista presentan Guru Prasad Swami como "estudiante de física nuclear en la universidad de Purdue". ¡Caramba! Esto es una mentira que sólo los seguidores ciegos de Guru Prasad Swami se la creen. En aquellos tiempos, según Kalpataru (ACBSP +) —también me lo confirmó Sarvabhavana en Los Ángeles—, el ahora swami estaba prestando su servicio militar en el canal de Panamá. Allí Saunaka y/o Kirtidev le predicaron (y también le dieron un libro de Srila Prabhupada o una BTG). Hace un par de años en Vrindavan, Devarata (ACBSP), en el curso de una charla con Yadu le dijo que en 1974 él también había estado en la base estadounidense del Canal de Panamá, y que el entonces Bhakta Steven se desempeñaba allí como "asistente" del capellán de la Base Militar. Ese es todo su currículum.

Los discípulos porristas de Guru Prasad han dicho que el hombre fue desde un "pitoto top gun de jets F-16" (¡cuando en aquella época sólo existían los F-4!), "especialista en contrainteligencia del ejército de EE.UU", hasta terminar con esta payasada de que era "estudiante de ciencias nucleares en la Universidad de Purdue". Y el Maharaja se hace de oídos sordos, para que siga el circo.

En primer lugar, Texas está muy retirado de Lafayette, Indiana, donde queda la sede de la Universidad de Purdue. Y dado lo problemático de fue la juventud de Guru Prasad Swami, lo más probable, si es cierto que alguna vez se inscribió en un college (que no es lo mismo que universidad, pues college es un establecimiento educativo para realizar estudios preuniversitarios), es que éste haya estado localizado en el estado de donde es originario: Texas.
(N de la R: La biografía "oficial" de GPS dice textualmente "...durante el período universitario, en la Universidad de Texas", y jamás menciona a Purdue.)

Radha Krishna Prabhu, que conoce bien a Guru Prasad Swami, me contó que éste le reveló que cuando era joven se dedicaba a consumir y vender drogas. Y que cuando finalmente fue capturado por la policía, lo consignaron al tribunal correspondiente. Luego, durante su juicio, se le dio a elegir o entre ir a la cárcel o enlistarse en el ejército. Steven William Hendricks prefirió esto último.

Entonces, ¿de dónde se sacó tiempo para asistir a Purdue? Obviamente, es una mentira. Como las decenas que ha dicho y sigue diciendo.

En una parte de la entrevista, Guru Prasad Swami responde a la periodista: "Los gobernantes también tienen que entender que el problema no es el petróleo, sino el deseo de explotar. El líder debe proteger, no explotar. Mientras no haya un rey, líder o gobernante cuya santidad sea su principal cualidad, siempre vamos a ver lo mismo: opresión económica, opresión militar o de una u otra forma".

Pero, ¡qué semejante hipocresía la de este funcionario eclesiástico de ISKCON designado a dedo, que además de improvisado, fue nombrado apresuradamente tras la crisis de ISKCON México en 1987! Si vamos a llamar las cosas por su nombre, el hombre no es más que un charlatán. Se llena la boca diciendo que "el líder debe proteger, no explotar", que el gobernante sin santidad va a “oprimir” a los súbditos “de una u otra forma”, bla, bla, bla. Sin embargo, lo que ha estado haciendo en la finca Hare Krishna de Costa Rica es exactamente lo contrario: sin ninguna santidad ha oprimido a los devotos que se oponían a la venta de la finca, y tampoco les ha dado ninguna protección. Más bien, hizo todo lo posible para echarlos por la fuerza. En el último intento (el año pasado) él y su abogado Chinchilla se las ingeniaron para conseguir que el Ministerio de Gobernación expidiera una orden de desahucio contra ellos, a quienes vilmente tildaron de "precaristas" (término costarricense que equivale a "invasor indigente")".

Y cuando llegó el momento de hacer efectiva la orden, todo un contingente de policías, junto con una unidad de maquinaría pesada (tractores y motoniveladoras o bulldozers), se presentaron en la puerta principal de la finca para consumar a golpe y porrazo el desalojo. Pero gracias a Krishna un juez había aceptado para su trámite (¡escasos dos días hábiles antes!) la demanda que le interpusimos por, entre otras cosas, apropiación ilícita de la Finca Hare Krishna de Cartago. Por tal razón nuestro competente abogado de inmediato se apersonó en el lugar de los hechos y, tras probar el hecho relacionado, detuvo esta acción violenta, cruel y nada santa urdida por los susodichos. De no haber sido por la oportunísima admisión de nuestra demanda, ¡los tractores y bulldozers hubieran demolido hasta reducir a escombros las humildes viviendas de los devotos de la finca! Y ellos, junto sus pequeños hijos (un total de 8) hubieran quedado desamparados, en la calle. ¡Vaya forma de dar protección la de este demagogo!

Repito: ¡qué desparpajo, qué descaro el de Guru Prasada Swami! Yo he estudiado su personalidad a lo largo de los casi 34 años que lo conozco, y apoyado en referencias de psiquiatría puedo asegurar que este devoto sufre un caso de alienación. Aparenta o pretende ser algo y alguien que no es. Sus cualidades brahmínicas y su celibato no son suficientes. Se me viene a la mente las fuertes pero certeras palabras de Srila Prabhupada: "El que adopta la orden de sannyasa sin tener las cualificaciones necesarias, simplemente creará caos en la sociedad". En otra parte Su Divina Gracia afirma que tales swamis inescrupulosos "nos convertirán [a ISKCON] en el hazmereír de la sociedad". Si Srila Prabhupada se expreso en esos términos en relación con malos sannyasis, ¡ni qué hablar de que Guru Prasad Swami se aproxime ni siquiera medianamente al modelo de gurú ideal que tanto Srila Prabhupada como nuestro acharyas han descrito en sus libros!

De vuelta al tema de la alienación. Hace escasos dos años mi esposa le escribió a Guru Prasad Swami una carta en el que le reclamaba la falta de atención que ISKCON en general ha tenido hacia los niños nacidos en familias de devotos. Y, ¡no se imaginan!: el swami le respondió con toda una epístola de cómo él había concebido el sistema ideal para educar y proteger a estos niños y muchachos. Tras leerla, ¡yo me eché a reír para no ponerme a llorar!: Toda una disertación completamente teórica, fantasiosa, que jamás, si siquiera en forma de intento, él ha tratado de implementar en la zona que a dedo le asignó la GBC, y tampoco en ningún momento de su desastrosa carrera de 20 años como GBC. Realmente, es patético.

Reitero hasta la saciedad, Guru Prasad Swami es un devoto devocionalmente pequeño y materialmente inepto para administrar. Pero está apegado a sus puestos institucionales como una fiera que prensa entre sus colmillos el cadáver de su presa. No tiene la integridad, ni la sensatez, ni la humildad como para reconocer que su carrera en ISKCON ha sido no sólo una catástrofe (a propósito, sus colegas de la GBC se hacen de la vista gorda de su actuación porque a pesar de todo, el hombre sigue siendo un siervo incondicional de este órgano), sino causa de ansiedad y desánimo para centenares de devotos (algunos de los cuales "ha matado" —palabras de SP— espiritualmente), y por lo tanto, lo mejor para él e ISKCON es que renuncie a ellos y se dedique a realizar otro servicio. ¡Por amor a Dios! De lo contrario, seguirá con la farsa, con sus resultantes caos y hazmereír públicos.

sábado, febrero 07, 2009

Prabhucitos sin Agallas

por Aniruddha das (ACBSP)

La verdad entre los líderes institucionales de ISKCON, es que "entre gitanos no nos tiramos las cartas". Hace casi dos años le escribí al ministro de ISKCON Resolve, Braja Bihari, algo semejante a esto: "¿Quiénes son los oficiales de ISKCON que premeditadamente se hacen de la vista gorda ante toda esta incapacidad e ineptitud de la que Guru Prasad Swami ha hecho gala durante más de veinte años en México y Centroamérica?

Según Steven Peck, siempre tiene que haber en el seno de una sociedad alguien que sirva de "conciencia". Es decir, un miembro que tenga la integridad y el valor de señalar todo aquello que no está en línea con los altos ideales que legó a sus seguidores el fundador de una institución. ...Qué decir de faltas a estos "altos ideales", ...tan siquiera para denunciar actos reñidos con la propia "ley externa" —eufemismo que estos mismos funcionarios eclesiásticos de ISKCON designados a dedo no precisamente por su sobresaliente nivel de bhakti, sino por someterse dócilmente a la GBC e implementar sus políticas—, que perpetran mal llamados gurús y directores administrativos como Guru Prasad Swami y Virabahu.

Yo le escribí en un ocasión a un devoto antiguo (ACBSP) mexicano que me dolía mucho el tener que reconocer que México y Centroamérica fuésemos tan, pero tan infortunados como para que la conjugación de tiempo, lugar y circunstancias (karma) hayan permitido que un devoto tan pequeño devocionalmente, y tan inútil materialmente como Guru Prasad Swami, hubiese sido "ungido" tanto guru como GBC de los antedichos países. Pero como escribe elocuentemente Kundali:

Cuando los prabhucitos confunden la humillación con la humildad; cuando por falta de agallas pasan por alto temas vitales para la comunidad (so pretexto de “dedicarse a practicar servicio devocional puro”); cuando no demandan a los líderes que se conduzcan según parámetros racionales y no exijan respeto para sí sino se lo ganen; cuando no objeten los actos cuestionables que éstos perpetran —quizás cometidos contra su propio compañero—, los prabhucitos crean la atmósfera idónea para la instauración de una dinámica autoritaria. Lo que conseguimos es un grupo orgánico sin conciencia en el cual ninguno asume responsabilidad por lo que está sucediendo en el interior del grupo. Entonces empezamos a precipitarnos hacia abajo en un movimiento espiral, o, incluso, en picada. Ninguna cantidad de reajustes administrativos superfluos resolverá este problema interno. El prabhucito que todos llevamos dentro tiene que ser curado primero. En realidad, mejor que curado, hemos de decir eliminado, extirpado.

Estudios relacionados con dinámica de grupos prueban que en tanto miembros de una institución permitan que el prabhucito se haga cargo de su actividad pensante, el grupo permanecerá potencialmente falto de conciencia e, incluso, se volverá malvado. ...A menos y solamente hasta que cada miembro se vuelva directamente responsable de lo que acontece en todo el organismo del cual él o ella forma parte. Aceptar esa responsabilidad es una de las cosas que Srila Prabhupada quiso inculcar cuando dijo que ISKCON es para formar “hombres intelectualmente independientes”.

¡Escucha, hombrecito! contiene numerosos pasajes dignos de mención y relevantes para nuestra institución, ISKCON. Por lo tanto, recomiendo a mis lectores que obtengan una copia de este libro y lo lean detenidamente. Para trasladar un indicio del concepto de hombrecito que Reich expone, citaré una selección de pasajes del libro y haré un comentario al cabo de cada uno:

“Él [los miembros ordinarios de la sociedad] tiene que aprender a distinguir la realidad, que es lo único que puede contrarrestar su desastrosa ansia de hacerse de autoridad. A él se le debe indicar claramente cuál es su responsabilidad, ...toda vez que el régimen dictatorial convierte a personas sanas y vigorosas en entes lisiados, robots e idiotas sin moral; toda vez que para él el Estado está antes que la ética, la mentira antes que la verdad, la guerra antes que la vida. Por lo tanto, es harto necesario enseñarle al hombre ordinario cuál es su responsabilidad, porque el niño y la salvaguarda del futuro del niño, constituyen nuestra única esperanza”.

En nuestro caso, convertimos a individuos crédulos en siervos ciegos de la institución, que aquí toma el lugar del Estado. Además, la institución antecede a lo que es probo, y nuestra función es hacer que la gente se acomode a como dé lugar a la institución. “Desastrosa ansia de hacerse de autoridad” significa, sin importar la retórica que empleemos —amor, compasión, servicio, entrega— que el verdadero objetivo del movimiento es lograr la sumisión de la persona a la autoridad. En principio, ello supuestamente nos ayuda a alcanzar los pies de loto de Krishna, pero, funcionalmente, por el inevitable proceso de alienación que ello conlleva, la autoridad lo sustituye.

“Te diré quién eres:

Sólo un pequeño detalle te diferencia de los hombres verdaderamente grandes: el hombre grande, en un momento de su vida, también fue un hombre muy pequeñito; sin embargo, desarrolló una habilidad muy importante: aprendió a identificar en dónde radicaba su pequeñez a la hora de pensar o de actuar. Sometido a la presión de ejecutar una tarea querida para él, empezó a comprender cada vez más y mejor que el estado de ánimo de sentirse amenazado, provenía de sus propias pequeñez e insignificancia. El hombre grande, por consiguiente, conoce cuándo y en qué situación es un hombrecito. El Hombrecito desconoce que es pequeño, y no sólo no quiere, sino teme saberlo. Él tapa su poquedad y estrechez mental con ilusiones de fuerza y grandeza. Está orgulloso de sus grandes generales, pero no de sí mismo. Admira el pensamiento que no tuvo, y no el pensamiento que se le vino a la cabeza. Entre menos comprende las cosas, más las cree totalmente convencido. Así mismo, no cree en la certeza de las ideas que entiende con mayor facilidad”.

Los prabhucitos son exactamente como Reich describe. El párrafo anterior no requiere de mayor explicación. El punto central es que al prabhucito, a causa de su pereza mental, no le gusta penetrar en el interior de la persona para descubrirla. No tiene el valor de quitarle a los demás las máscaras que se ponen y examinar concienzudamente su carácter, para verlos tal y cual son. Él teme conocer a los demás porque teme conocerse a sí mismo. El conocer a los demás irremediablemente conlleva a conocernos a nosotros mismos, y para hacerlo uno tiene que ejercitar la facultad, dada por Dios, de pensar analíticamente. Por pensar que no tiene el derecho de juzgar a los demás, el prabhucito se desapodera. Se desapodera en el momento que evita esa responsabilidad. De un modo necio y simplista, concluye que lo único que tiene que hacer es tratar de mejorar en el plano meramente individual. Piensa que su única tarea consiste en hurgarse a sí mismo, pero no se le ocurre que quizás el que funge como su superior, sea el individuo al que hay que hurgarle sus motivos y su proceder. A esto se lo llama pensar racionalmente. A decir verdad, es impresionante la diversidad de maneras que los prabhucitos utilizan para desapoderarse a sí mismos.

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Por favor lean lo que escribió Malla-praharana, el presidente de ISKCON de Panamá, hace dos meses (6-dic-2008), cuando un simpatizante de nuestra campaña en pro de la preservación de la Finca de Costa Rica le envió el documento de nombre "La Hazaña de Dos Valientes":

Porque insisten en enviame su basura ofensiva la cual agrego al junk mail de inmediato, porque insisten, yo jamas jusgare a mi maestro esiritual, el cual ha hecho y hara mucho mejor servicio que cualquiera de ustedes.
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Les pido que por favor reparen en la calidad intelectual de este devoto. Primero, ni siquiera sabe escribir bien el español. El eminente lingüista Manuel Seco dijo que otro tipo de analfabeta es aquel que no sabe redactar una carta. ¡Sí!, ese es el problema actualmente en el movimiento fundado por Srila Prabhupada: que con esta clase de líderes, sólo se sienten atraídos gente inculta y mediocre en todos los sentidos. Como me retara un devoto con criterio intelectual independiente: "Cuando conviertas a la conciencia de Krishna a un educado estudiante universitario, ello será la prueba de que eres un buen predicador". Pero los devotos que hoy residen en los templos que mal administra Guru Prasad Swami, asustan a las personas inteligentes que los visitan porque estos se dan cuenta que son "robots" institucionales, tal como los describe Reich.

En segundo lugar, ¿a qué logros se refiere Malla-praharana? Cuando Panchadravida Swami renunció a su cargo de GBC para México, Guru Prasad Swami prefirió no seguir siendo "cola de león" y muy ufana e insolentemente decidió convertirse por lo menos en "cabeza de ratón": primero asumió el cargo vacante de GBC, y poco tiempo después fue "ungido", designado a dedo, como gurú. Panchadravida le legó un programa en México con 4 templos y uno o dos centros de prédica. Transcurridos poco más de 20 años, Guru Prasad no logró mantener dichos centros. Hoy día, ¡solamente permanece uno de aquellos templos: el templo de Tiburcio Montiel! Y conste que es un país con una población muy piadosa, económicamente fuerte y estable, y con uno de los mejores niveles culturales en toda Latinoamérica. Haripada, el conocido distribuidor de libros originario de España que solía hacer una gira anual entre México y Panamá, el año pasado me dijo: "Prabhu, no hay pueblo tan noble e inquisitivo como el mexicano. Y a pesar de que ahora hay crisis, aquí las personas me siguen pagando muy bien los panfletos que distribuyo".

Se los juro: ...¡todavía el año pasado no sabía que el templo de Monterrey —otrora campeón regular de distribución de libros de Srila Prabhupada, y con programas regulares y sus propias Deidades!— había quedado reducido a un par de sitios donde esporádicamente hay algún programa espiritual. ¡Y qué decir de Guadalajara! Ya no tienen el inmueble que fue su sede durante más de 20 años, luego de que quisieron robárselo a su legítimo dueño. Ahora tienen sus programas en un minúsculo espacio donde ni siquiera pueden tener ni mantener a las deidades del Señor Jagannath.

Lo anterior es cortesía de este pésimo funcionario eclesiástico nombrado por decreto, Guru Prasad Swami, que está aferrado a sus puestos institucionales con los brazos, piernas, boca, uñas y hasta la boca. ¡Este hombre es un verdadero "devastador" de proyectos y vidas espirituales!

Cuando en una ocasión (1998) desde Guatemala ordené dos cajas de libros pequeños de Srila Prabhupada, giré el dinero a la cuenta respectiva, y luego lo llamé personalmente por teléfono para pedirle que acelerara el envío, ...¡Guru Prasad Swami demoró 5 meses en enviármelos, pese a rogarle que los necesitaba con carácter de urgencia! Claro que si alguien le pregunta hoy el por qué, como siempre le echara la culpa a otra persona. Es un especialista en no admitir la responsabilidad de sus actos. Ese el rasgo más característico de su personalidad. Y en psiquiatría, a ello se le llama “no estar en contacto con la realidad”. Y mejor corto aquí la triste letanía que es la narración de todos sus yerros, mentiras e incapacidad administrativa. Para muestra, un botón.

Una anécdota que viene muy al caso: Hace unos cinco años trabé contacto aquí en Guatemala con la esposa del agregado cultural de la Embajada de México. Una dama cultísima, escritora y editora de libros para niños. Estaba fascinada con la presentación inicial que le hicimos de la conciencia de Krishna. El marido era todo un intelectual: un diplomático de carrera.

La señora hasta me compró la colección completa del Srimad-Bhagavatam y una japa. Con todo, su marido, que también estaba muy receptivo, insistía que recordaba que en su biblioteca tenía un libro que hablaba sobre Krishna, y que se iba a dar a la tarea de encontrarlo.

Una semana más tarde, la señora me llamó y me citó a su lujoso apartamento. Me devolvió la japa y me dijo que iba a dejar de cantar Hare Krishna. Ella notó el gesto de extrañeza en mi rostro. Entonces me dijo: "Éste es el libro que mi esposo estaba buscando". Era un Libro de Krishna, de aquellos de "pasta suave" y con una lámina de Radha y Krishna sobre un fondo verde.

Mi deducción fue que la señora se desilusionó cuando relacionó o cayó en la cuenta de que lo que yo representaba estaba relacionado con los "Hare Krishna" de México. ...Ella me dijo que en una sola ocasión visitó el templo de Tiburcio Montiel. Y para no aburrirlos, con la devolución de la japa también se acabó el renovado entusiasmo que esta culta señora había mostrado por la conciencia Krishna, “la mayor necesidad de la actual civilización” (palabras de SP). Moraleja: como dijo Srila Prabhupada, cisnes no conviven con cuervos, social e intelectualmente hablando.

miércoles, febrero 04, 2009

Os Declaro Marido y... ¿Marido?

HRIDAYANANADA DAS GOSWAMI AL PIANO

por Radha Krishna das

Recientemente apareció en el ciberespacio la nota sobre una boda gay celebrada el 8 de noviembre de 2008. Lo notorio del acontecimiento —para «El Tambor Rugiente»— no es que la ceremonia fue oficiada por el presidente de ISKCON de Santa Barbara, ni que el restaurante Govinda's de Los Angeles hizo la banquetería. Lo relevante fueron unas bendiciones que Hridayananda das Goswami le envió a los novios. El Maharaja les escribe:

LAS BENDICIONES

El amor que un ser siente por otro es un reflejo del amor que Dios tiene por nosotros. Por lo tanto, la perfección de toda relación es poder ver a Dios en el otro ser.

Que Dios bendiga a Joshua Norman Einhorn y a Stanley Earl Harris, ambos almas sinceras, en este compromiso que establecen entre sí basado en el espíritu del amor que Dios siente por ellos. Que Joshua y Stanley siempre complazcan a Dios profesándose amor verdadero entre sí.

Con la expresión de semejante amor espiritual, que ellos siempre sean, el uno para el otro, una fuente de inspiración y felicidad espirituales. Que su relación los encamine, paciente y progresivamente, de vuelta a nuestro verdadero hogar en el mundo espiritual, donde todas las relaciones se vuelven eternas y perfectas.


WHAATTTT ?!??

Me quedé con la cara de What? No vayan a creer que me escandaliza una boda gay, ni que un guru de ISKCON le mande bendiciones a la parejita. Lo notable aquí son los empalagosos desatinos filosóficos de un representante del parampara institucional.

En lo personal no veo con desdén a la gente gay. Conozco a varios y son tan confiables, industriosos y respetables como cualquier heterosexual. Para mí un gay no es diferente de los demás en su comunidad, ni me corresponde entremeterme en su vida privada.

Sé que la literatura vaisnava y Srila Prabhupada hacen una condena de la homosexualidad. Pero si ser gay es debido al karma propio, pues ese es su karma e individualmente deberá enfrentar los retos existenciales que esto representa. No creo que alguien pueda dejar de ser gay sólo por enterarse que el canon vaisnava condena la homosexualidad. Un heterosexual también tiene que vivir con su propio karma, y exorcizar a sus propios demonios. Así, Joshua y Stanley merecen lo mejor que les pueda ofrecer la vida, y debemos enviarles la buena vibra conducente a su evolución espiritual y serenidad mental.

Habiendo dicho eso, no termino de contar los dislates en los que incurrió Su Divina Gracia cuando les envió sus bendiciones. Veamos.

¿On' tas Krishna?
De entrada, la palabra Krishna no aparece en ninguna parte de las bendiciones. Esto es importante porque Hridayananada das Goswami está certificado en ISKCON como un guru vaisnava capaz de llevarte ante Krishna. Pero si oculta a Krishna, ¿cómo te va a llevar ante Él? Si Su Santidad compuso unas bendiciones caracterizadas por la sutileza poética, la sensibilidad existencial y el sofisticado ingenio, ¿por qué no incluir la palabra "Krishna" —que sabemos es el sonido más dulce y melifluo del universo? Cambiar Krishna, Krishna, Krishna por "Dios", es espantarse ante los convencionalismos sociales.

Pos no es lo mismo que lo mesmo
El amor que un ser siente por otro es un reflejo del amor que Dios tiene por nosotros.
Más bien, según Srila Prabhupada y las enseñanzas vaisnavas, ese amor que uno siente por otro es un reflejo pervertido del amor que por constitución nos corresponde mostrar hacia Krishna. Ese "amor" no es una manifestación del amor divino, y que ahora se esté extiendiendo hacia nuestra pareja gay o normal —como el Maharaja insinúa. Quizá esto suene bien en un microcosmos lleno de delicadezas, pero nada tiene que ver con el siddhanta vaisnava.

Ojos que no ven
... la perfección de toda relación es poder ver a Dios en el otro ser.
Es posible ver la misma naturaleza espiritual en todos los seres, incluso en perros y elefantes. El sama-darsinah ve así (BG 5.18). Pero ver a Paramatma en mi ser amado, sin verlo también en quienes no tienen una relación conmigo, es ser un sama-darsinah demasiado exquisito. Más bien, la perfección de toda relación —gay o heterosexual— es que la otra persona te permita recordar a Krishna.

Me quiere mucho, poco, nada
Que Joshua y Stanley siempre complazcan a Dios profesándose amor verdadero entre sí.
¿Será posible complacer a Dios, Krishna, profesándole amor "verdadero" a alguien más? Sé que podemos complacer a Krishna cumpliendo nuestro deber dentro de nuestro varna y asrama (BG 3.9). Y mostrarle afecto y respeto a nuestros padres, hijos, cónyuges o amigos, es parte de ese deber. Sé también que es posible complacer a Dios mediante los nueve procesos de servicio devocional, como sravanam, kirtanan, visnoh smaranam, etc. (SB 7.5.23). Pero lo anterior es muy distinto a decir que el sentimiento de amor hacia alguien más es lo que complace a Krishna, pues para Srila Prabhupada ese amor es simplemente una extensión del egoísmo que los mantiene alejados de Krishna.

Y aquí se ponen buenas las cosas
Que su relación los encamine, paciente y progresivamente, de vuelta a nuestro verdadero hogar en el mundo espiritual, donde todas las relaciones se vuelven eternas y perfectas.
Las enseñanzas vaisnavas señalan exactamente lo opuesto. Una relación sentimental no puede llevarlos —por sí misma— al mundo espiritual. Más bien, las relaciones basadas en el apego mutuo son una distracción en el sendero de vuelta al Supremo. Y el Maharaja nunca menciona en sus bendiciones lo que realmente puede encaminarlos a ese param gatim, a saber "refugiarse en Mí" (BG 9.32), en Krishna, cuyo nombre no acierta enunciar. Para el Maharaja, un conjunto de selectas palabras amables son suficientes para lanzar a Joshua y a Stanley a la morada suprema.

Pero la declaración más emblemática de estas bendiciones, es que la relación afectiva de Joshua y Stanley tiene el potencial de convertirse en una relación eterna y perfecta en el mundo espiritual. Esto me recuerda a una creencia mormona. Ellos dicen que —luego de morir— los bautizados en su secta encuentran en el cielo mormón a su cónyuge terreno, para continuar eternamente su relación de pareja en cuerpos idealizados. Nuestro estimado Acharyadeva dice aquí algo por el estilo, y no hay modo de que sus apologistas puedan exculparlo de semejante dislate, pues su inglés claramente contiene los términos "their relationship" y "all relationships" ligados en una secuencia lógica. Además, él nunca señala que las relaciones eternas tienen como fundamento a Dios, Krishna. El mundo espiritual que describe aquí Acharyadeva es uno al que llegan los cuates y los amantes a pasarla bien.

¡CÁSPITA!

Mi opinión es que alguien que se autonombró "Acharyadeva", y que sigue usando ese emblema —a pesar de que las reglas de ISKCON exigen descontinuar los títulos de los Acharyas de Zona—, debería mostrar más congruencia entre sus palabras y la posición que representa dentro de la institución. Pareciera que hoy en día todo se vale en ISKCON.

martes, febrero 03, 2009

«Purana» para Apaches

Por Astika das

En el mundo espiritual, Vaikuntha, no hay críticos porque ahí todo es perfecto. Sin embargo, en el plano material el ejercicio de la crítica no sólo es deseable sino indispensable para evitar la impunidad. En muchas ocasiones me han acusado de ofensivo por señalar ciertos yerros o defectos de los líderes del movimiento Hare Krishna, pero no lo he hecho por gusto sino porque considero que esa es mi responsabilidad ante mi maestro espiritual A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

En Jagannath Puri, días antes de que falleciera Bhakti Promode Puri Maharaj, asistí una noche a una clase que dictó Sripad Nimai, un devoto erudito que vivió muchos años al lado de Srila Sridhara Swami. Después de la clase, un joven devoto europeo —con el afán de lucirse— hizo una pregunta completamente insulsa a mi modo de ver. Preguntó algo así como si Paramatma está abajo o arriba del corazón. Con su acostumbrada erudición, Nimai salió airoso del aprieto.

Y una vez concluida la clase le solicité a Sripad Nimai una entrevista privada. Ya instalados en su habitación, le confesé que en México muchos devotos —entre ellos mi esposa Bimala devi dasi— me acusan de ofensivo por hacer declaraciones veraces sin ninguna diplomacia. Por ejemplo —le dije— en mi último viaje a India visité el asrama de la misión Sri Caitanya Saraswath Math. En esa ocasión los devotos occidentales declaraban con mucho entusiasmo que los darshanas de Govinda Maharaj eran muy nectáreos. Pero en dos ocasiones que participé en esos darshanas, en realidad no los encontré nada nectáreos. Si alguien me pide mi opinión al respecto, yo no la oculto —y por esa razón se me acusa de ser ofensivo.

EN LA COCINA DEL MATH NO HABÍA ACEITE

Yo tuve la suerte de asistir personalmente a algunos de los últimos darshanas que dictó en Nueva York y en India Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Srila Prabhupada. Asimismo, varias veces tuve la fortuna de escuchar personalmente los gloriosos discursos de Srila Sridhara Swami. No se trata de comparar a Govinda Maharaj con esas dos grandes personalidades, porque las comparaciones siempre resultan odiosas. Pero durante los istagosthis a los que asistí en Navadwipa yo esperaba que Govinda Maharaja por lo menos nos diera algunas sugerencias que nos permitieran avanzar en el arduo sendero espiritual —pues no viajé cerca de 17,000 millas sólo para escuchar algunas anécdotas familiares.

Durante mi última visita a Kolerganj, Navadwip, asistí precisamente a un istagosthi celebrado en la habitación de Govinda Maharaja, el lider de la Sri Caitanya Saraswat Math. En esa ocasión, un devoto puso en manos de él un libro que sus discípulos acababan de publicar. Govinda Maharaj, muy orgulloso cogió el libro, se lo mostró a la audiencia, y elogió su dimensión diciendo que resultaba muy cómodo para ponerlo bajo el sobaco y abordar el avión. Sin embargo, nunca explicó el contenido del nuevo libro.

Cuando Govinda Maharaj se hallaba elogiando las características del nuevo libro, un devoto bengalí se hizo presente en la habitación y —en bengalí— cruzó varias palabras con el líder de la misión Sri Caitanya Saraswat Math. Como yo no entiendo ese idioma, pensaba que hablaban acerca del nuevo texto, pero después del darshana alguien que sí habla ese idioma me explicó que no discutían sobre el libro sino de un ingrediente de la cocina que les faltaba.

Sripad Nimai me dijo que ser veraz no es ofensivo, y que los ofensivos en este caso son aquellos que me califican a mí de ofensivo. Él ilustró ampliamente su disertación con una cita de Bhaktivinoda Thakur, la cual aparece en su obra «El Bhagavata», la cual tradujo Bhakti Kusum Asrama Swami.

Es inminente una aclaración sástrica sobre lo que significa la palabra ofensa. Por lo general, los devotos confunden el término ofensa con el término crítica. Para aclarar más esto, aproveché la reciente visita que hizo a México Su Santidad Bhakti Vichar Bishnu Swami. En el restaurante del Centro Cultural Prabhupada (mejor conocido como Vrinda, en la ciudad de México), le pregunté a Bishnu Swami lo mismo que a Sripad Nimai en Jagganath Puri. De nueva cuenta, Bishnu me dijo que mi actitud no es ofensiva. Yo le propuse la necesidad de escribir un libro completo sobre la diferencia que existe entre la ofensa y la crítica, y él estuvo de acuerdo.

UNA OFENSA INVOLUNTARIA

Explico todo lo anterior porque recientemente recibí el libro «Srimad Bhagavata Mahapurana» (Canto Once), el cual fue editado por los devotos de la Misión Sri Krishna Caitanya.

Durante su reciente visita a Monterrey, Bishnu Swami —y escribo Bishnu con B de burro y no con V de vaca, como yo siempre había visto escrito el término, porque así lo escribe algún “burro” que diseñó el volante difundido para anunciar la visita del mencionado Swami— me informó que Jagannath das, un devoto de la misión Sri Krishna Caitanya que vive en Cuernavaca, acababa de editar el Canto Once del «Srimad Bhagavatam». Maharaj comentó que el libro es muy hermoso y que su lectura resulta indispensable para los devotos.

Como la mayor parte del tiempo yo vivo en la provincia, le solicité a mi esposa que vive en el DF que comprara un ejemplar del mencionado libro y que, a la brevedad posible, me lo enviara. Cuando llegó el libro, ávido lo abrí al azar e inmediatamente me percaté de la deficiencia de la traducción. La traducción del inglés al español está a cargo de Sripad Jagannath das. Eloisa Nieto Ayala es responsable del cuidado de la edición. En la primera página, bajo el subtítulo de “Consideraciones”, Prabhu Jagannath reconoce la dificultad de la traducción y de antemano le pide disculpas a los lectores por los yerros que encuentren en el texto. Sin embargo, los errores no sólo son de traducción. Hay muchos errores de construcción gramatical, y lo peor de todo es que hay graves errores de interpretación. Aunque esos errores no son justificables, pudieran ser comprensibles de alguna forma.

Lo que de plano resulta incomprensible es que haya errores garrafales en los pies de las fotos de la sucesión discipular. Debajo de la foto de Gour Kishore das Babaji dice “Bhakti Vaibhava Puri Goswami Maharaj”, quien es en realidad su nieto espiritual. Este error de Prabhu Jagannath no es una deficiencia de traducción, sino una negligencia que debe considerarse una absoluta falta de respeto hacia su propio gurudeva.

Debajo de la foto de Jagannatha das Babaji, gurudeva de Bhaktivinoda Thakur, dice “Sri Srila Bhaktivinoda Thakur”. Estos errores garrafales que ya aparecen en la presentación del libro son el preámbulo de una cadena de errores más graves que deben señalarse para que el editor, en este caso Prabhu Jagannath, conozca la etiqueta vaisnava en cuanto a la edición y publicación de libros.

TORO SENTADO UVACA

El «Srimad Bhagavatam» es la encarnación literaria de Krishna y no la encarnación “literal”, como se repite en la traducción de la introducción a cada uno de los 31 capítulos del libro. Ese gazapo aparece en el primer párrafo del Prefacio, el cual fue escrito por Su Santidad Bhakti Vaibhav Puri Goswami Maharaj.

Y concluye ese primer párrafo con otro error de traducción: Es considerado [se refiere al «Srimad Bhagavatam»] como el más delicioso, jugoso y maduro fruto del árbol védico y que destruye por completo el sufrimiento de la gente en el porvenir. En vez de eso, el traductor debió haber dicho que la lectura de ese maravilloso libro destruye por completo el sufrimiento en el porvenir de la gente. En otras palabras, no es en la gente del futuro, sino en el futuro de la gente. El texto pierde su sentido por la forma en que terminó la traducción del párrafo.

A continuación transcribo la primera parte del enorme segundo párrafo, cuya lectura —como está— provocaría que cualquier lector normal quisiera cerrar el libro: Srila Vyasadeva, el autor de todas las escrituras Védicas, los Upanishads, Puranas y el gran Épico Mahabharata contiene al Srimad Bhagavad Gita). La oración termina inexplicablemente con un cierre de paréntesis, sin que haya paréntesis de apertura. Evidentemente se trata de un error ortográfico que debió corregirse al revisar el texto, pero la encargada de cuidar la revisión de la edición no reparó en ese yerro. Pero lo peor es la sintaxis de esta sentencia —sin estructura ni sentido. Y en toda esta versión en español del libro encontramos esa sintaxis catastrófica, que sólo un apache puede entender.

Este caos sintáctico apache se hace todavía más evidente al seguir leyendo el segundo párrafo: Habiendo sido aconsejado por su maestro espiritual el sabio Narada, el Srimad Bhagavata Mahapurana fue escrito por Vyasadeva, alcanzando la paz mental. Así predicar gran jefe Toro Sentado valientes pieles rojas querer saber sobre verdad védica. Bhagavatam bonito apaches estar contentos amigo Jagannath esfuerzo. Jagannath ahora apache honorario.

A pesar de esto, decidí continuar leyendo el texto para hacer un análisis más amplio para los lectores de «El Tambor Rugiente».

OFENSAS DE OMISION, PEORES QUE DE COMISIÓN

Omitir la foto de A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada en las fotos de la Cadena de Sucesión Discipular es algo imperdonable. De no ser por la titánica misión de Srila Prabhupada, no existiría ninguna misión vaisnava en Occidente.

Muy probablemente devotos como Prabhu Jagannath desconocen que Srila Prabhupada dijo que la lectura del «Srimad Bhagavatam» debe hacerse paulatinamente, es decir, leer los nueve primeros cantos antes de proceder a la lectura del Canto Diez, que contiene los pasatiempos de Sri Krishna.

Srila Prabhupada hizo una concesión a ese respecto al publicar el libro «Krsna», que es un resumen del Canto Diez. Pero lo hizo porque cuando vino a Occidente él ya era muy viejo e intuía que no tendría tiempo de traducir todo el «Srimad Bhagavatam». Sin embargo, a menudo insistía en la necesidad de proceder paulatinamente en su lectura. Él también señala que si el lector no abandona sus deseos sexuales, mejor es no pasar de la lectura del Segundo Canto. Srila Prabhupada también sugiere que antes de leer el «Srimad Bhagavatam», es necesario leer todos los 700 versos de «El Bhagavad-gita Tal Como Es». A este respecto existe entre los devotos neófitos mucha insubordinación hacia las instrucciones de Srila Prabhupada, pues ellos alegan que no son discÍpulos de Srila Prabhupada, y que su gurudeva —en este caso Bhakti Vaibhav Puri Goswami Maharaj— está al mismo nivel de Srila Prabhupada y que él no les ha pedido que lean los libros del Fundador-Acharya de ISKCON.

Srila Prabhupada también insistía con frecuencia que el traductor debe ser devoto de Krishna y no un “karmi”, pues en la traducción de los libros devocionales es importante conocer el inglés pero aún más importante es conocer su significado.

LOS ERRORES DE INTERPRETACION ANULAN EL SIGNIFICADO DEL TEXTO

Podría mencionar aquí cientos —o mejor dicho miles— de errores de construcción, traducción e interpretación, pero eso haría muy pesada esta nota. Por el momento voy a referirme al texto 47 del Capítulo Dos, en el cual el traductor incurre en un grave error de interpretación, y así da al traste con toda la filosofía vaisnava. En la traducción del texto 47 se lee: Alguien que adora la forma de la Deidad del Señor con gran atención por el placer del Señor, pero que adora a los devotos del Señor u otros seres, es considerado como un devoto de la clase más baja. Hasta aquí la traducción de Sripad Jagannath.

En «El Néctar de la Devoción» se explica que el devoto de tercera clase es aquel que adora el aspecto arca-vigraha de la Deidad, pero que irrespeta a los devotos. No obstante, el texto citado arriba dice que ese devoto de tercera clase adora al Señor y “adora” a los devotos. Sin tener un conocimiento previo de los sastras, como yo lo tengo, jamás se detecta el error y no se entiende la filosofía. La traducción del libro está plagada de errores como este, que en lugar de presentar el mundo vaisnava como es, lo distorsiona y desvirtúa.

Yo en realidad hubiera preferido escribir una apología sobre este texto, pues me imagino la enorme inversión en dinero, tiempo y energía que hicieron Prabhu Jagannath y su colaboradora, Eloisa Nieto Ayala. Sin embargo, si yo lo hiciera traicionaría las enseñanzas de nuestros preceptores espirituales.

EPÍLOGO FAMILIAR

Cuando le conté por teléfono a mi esposa —Bimala devi dasi— cuál era mi opinión acerca de mi lectura de esta versión en español de «Srimad Bhagavatam» (Canto Once), ella me respondió: “No vaya a publicar eso porque se van a enojar Durlabha e Iswara das, y ya no podrá visitar su casa”. Lamento mucho no estar de acuerdo con la opinión de mi esposa, pues la amistad sostenida en la mentira no vale la pena. Srila Bhaktisiddhanta solía decir: Aquel que me elogia es mi enemigo, y aquel que me critica es mi amigo.

Con ese espíritu hago esta reseña, y no con un afán destructivo. En realidad no puedo entender por qué Prabhu Jagannath no se acercó con alguien que posea experiencia en la publicación de libros. Por ejemplo, R.K., el editor de «El Tambor Rugiente», durante muchos años fue traductor, editor y corrector de los libros de Srila Prabhupada. Vrajavasi Prabhu, quien durante varios años coordinó El Colegio de Rupa Goswami, tradujo y editó libros como «Las Enseñanzas del Señor Caitanya, el Avatar Dorado», así como «El Diario Trascendental» de Hari Sauri das. En mi caso, yo publiqué con Editorial Novaro la novela «La Pipa de la Paz», colaboré durante un año en “El Diorama de la Cultura” del periódico «Excelsior», y escribí una crónica para el Suplemento Cultural de «Siempre» cuando estaba a cargo de Carlos Monsiváis.

En el transcurso de la lectura de el «Srimad Bhagavatam» hay muchas citas que invitan a asociarse con devotos. De hecho ese es uno de los 5 requisitos principales que señala en Sus enseñanzas Sri Caitanya Mahaprabhu. A mí me encantaría hacer reseñas favorables de trabajos literarios (no literales) que hagan los devotos, pero no los veo por ninguna parte. Pero no se desanime Jagannath Prabhu, y como dicen Los Huracanes del Norte: “Échele mi Chuy”.