sábado, junio 20, 2009

¡Escucha, hombrecito! - 3


— IV —

"Te diré quién eres:

Sólo un pequeño detalle te diferencia de los hombres verdaderamente grandes: el hombre grande, en un momento de su vida, también fue un hombre muy pequeñito; sin embargo, desarrolló una habilidad muy importante: aprendió a identificar en dónde radicaba su pequeñez a la hora de pensar o de actuar. Sometido a la presión de ejecutar una tarea querida para él, empezó a comprender cada vez más y mejor que el estado de ánimo de sentirse amenazado, provenía de sus propias pequeñez e insignificancia. El hombre grande, por consiguiente, conoce cuándo y en qué situación es un hombrecito. El Hombrecito desconoce que es pequeño, y no sólo no quiere, sino teme saberlo. Él tapa su poquedad y estrechez mental con ilusiones de fuerza y grandeza. Está orgulloso de sus grandes generales, pero no de sí mismo. Admira el pensamiento que no tuvo, y no el pensamiento que se le vino a la cabeza. Entre menos comprende las cosas, más las cree totalmente convencido. Así mismo, no cree en la certeza de las ideas que entiende con mayor facilidad".


Los prabhucitos son exactamente como Reich describe. El párrafo anterior no requiere de mayor explicación. El punto central es que el prabhucito, a causa de su pereza mental, no le gusta penetrar en el interior de la persona para descubrirla. No tiene el valor de quitarle a los demás las máscaras que se ponen y examinar concienzudamente su carácter, para verlos tal y cual son. Él teme conocer a los demás porque teme conocerse a sí mismo. El conocer a los demás irremediablemente conlleva a conocernos a nosotros mismos, y para hacerlo uno tiene que ejercitar la facultad, dada por Dios, de pensar analíticamente. Por pensar que no tiene el derecho de juzgar a los demás, el prabhucito se desapodera. Se desapodera en el momento que evita esa responsabilidad. De un modo necio y simplista, concluye que lo único que tiene que hacer es tratar de mejorar en el plano personal. Piensa que su única tarea consiste en hurgarse a sí mismo, pero no le ocurre que quizás el que funge como su superior, sea el individuo al que hay que hurgarle sus motivos y su proceder. En ISKCON a esto se lo llama pensar racionalmente. Es impresionante la diversidad de maneras que los prabhucitos utilizan para desapoderarse a sí mismos.

— V —

"…paulatinamente y dando palos de ciego, descubrí qué es lo que te hace esclavo: ¡TÚ ERES EL PROMOTOR DE TU PROPIA ESCLAVITUD! Ninguno más. Nadie excepto tú tienes la responsabilidad de haberte impuesto ese estado de esclavitud.

Pero te quiero dar una buena noticia: ¡solamente tú puedes ser tu libertador!

Vacilé al escribir la anterior oración. Me preciaba de ser un guerrero por la causa de la pureza y la verdad. Pero ahora, cuando llegó el momento de escribir la verdad sobre ti, dudé, porque temo de ti y de la actitud que asumirás cuando te presenten la verdad. Decirte la verdad representa un peligro para la vida. Es cierto: la verdad también infunde vida, pero se convierte en el botín de cuanta pandilla se haya formado. Si lo anterior no fuera cierto, no serías lo que eres ni estarían donde estás.

Mi inteligencia me dice: “Di la verdad, ¡cueste lo que cueste!”. El Hombrecito que hay en mí me objeta: “Es estúpido exponerse al Hombrecito, ofrecerse al altar de su misericordia. El Hombrecito no desea escuchar la verdad sobre sí mismo. No quiere asir con su puño la gran responsabilidad que le pertenece. Él quiere seguir siendo un Hombrecito o a lo sumo, volverse un Gran hombrecito. Quiere volverse rico, el líder de una filial del partido, el comandante de una legión, o el secretario de la Asociación para la Abolición de los Vicios. No obstante, no quiere asumir la responsabilidad de su trabajo…"



A lo largo de la historia, hemos sido víctimas de la tiranía de los Hombrecitos, cuya mayor contribución es perseguir a los se atreven a decir la verdad. En innegable: desvelar la verdad acerca de ellos representa un peligro para la vida. Tan sólo analiza la mentalidad del que dictó la conferencia que se presentó en el capítulo anterior [Tamal Krsna Goswami]. Los Hombrecitos instintivamente quieren convertir a los demás en enanos mentales, como ellos. Ellos evitan con vehemencia andar por el camino menos transitado —el camino de asumir la responsabilidad de sí mismos— y creen, fervientemente, que todos los demás deben seguirlos, porque a los enanos mentales les fascina la compañía [Misery loves company]. No pueden permitir que ni siquiera la advertencia de un ángel los desilusione.

Por lo tanto, los Hombrecitos mataron a Sócrates por el delito de “corromper a la juventud”, o, en el léxico de ISKCON, por “perturbar la fe a los devotos”. Ellos mataron a Cristo, a Giordano Bruno y le sacaron los ojos a Kuresha [el discípulo predilecto de Ramanujacharya]. También trataron de eliminar a Srila Haridas Thakura, a Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati y a otros heraldos de la verdad. Posteriormente, los mismísimos Hombrecitos se ponen a glorificar a sus víctimas y los declaran grandes hombres. Acto seguido, los endiosan y se inventan cultos en sus nombres. Dile cualquier cosa a un Hombrecito, pero nunca le digas la verdad. Con todo, la ironía del caso, es que la verdad y solamente la verdad volverá libre al Hombrecito. Lo mismo ocurrirá con el prabhucito.

Los prabhucitos representan un peligro para la vida de los proclaman la verdad. La única fortuna de los prabhucitos es que los predicadores de la verdad están dispuestos a arriesgar sus vidas para salvarlos. La historia de la humanidad está teñida con la sangre de santos excelsos que los Hombrecitos persiguieron y luego elevaron a los altares. Por lo tanto, los heraldos de la verdad, tras evaluar la situación, afirman: “Si tan sólo una persona se vuelve un hombre intelectualmente independiente, he de considerar un éxito mi empresa. Es mejor una Luna que millones de pálidas estrellas”. ¡Qué difícil es la misión de un predicador de la verdad!

HOMBRE Y PORTAFOLIO DETIENEN EL AVANCE DE LOS TANQUES CHINOS DURANTE LA REPRESIÓN EN LA PLAZA TIANANMEN, JUNIO DE 1989.

Si entre billones de personas, tan siquiera una deja de ser un Hombrecito —o, en nuestro caso, deja de ser un prabhucito—, el predicador de la verdad se siente satisfecho. En ninguna otra empresa puede alguien asegurar que está satisfecho con un resultado tan minúsculo. En ISKCON se tiene la tendencia a identificar como Lunas a todos sus miembros, pero si estudiamos cuidadosamente los discursos y escritos de Srila Prabhupada, podremos percatarnos de que él guardaba la esperanza de que tan siquiera una Luna emergiera de entre la multitud de estrellas. Y, por supuesto, jamás se le cruzó por la mente que las lunas fuesen nominadas por decreto.

El hecho de que los predicadores de la verdad son invariablemente perseguidos por sus contemporáneos, no es motivo para que nos callemos y dejemos de anunciar la verdad. La verdad es el único antídoto contra la ilusión. Un difusor de la verdad tiene que creer firmemente en la declaración satyam eva jayate [“Solamente la verdad triunfa”. Mundaka Upanishad, 3.1.6]. Esta fe consiste en albergar siempre la convicción de que la verdad saldrá victoriosa en todas las circunstancias, no porque alguien la defiende, sino porque yo doy la cara por ella. [Ver Nota 1]. Y, ¿por qué he de defender la verdad! Porque medito en la verdad, satyam param dimahi [“Yo meditó en Él, pues Él es la Verdad Absoluta”. Srimad-Bhagavatam, 1.1.1]. Vivo por y para la verdad. Estoy consagrado a la verdad. Soy un servidor tenaz de la verdad.

¡Escucha, hombrecito! - 2


(Seguramente ustedes conocen a Kurma Rupa Prabhu. Él es un discípulo de Srila Prabhupada de principios de los 1970s quien desde hace muchísimos años reside en India. Él es el director del proyecto "Care for Cows" en Vrindavan, dedicado a salvar y proteger a las vacas desamparadas de la zona.

Hablaba con él recientemente y me contaba algo sobre la génesis de los libros que escribió Kundali Prabhu, incluyendo el libro que contiene el capítulo
¡Escucha, hombrecito! Me dice que ambos vivían en Vrindavan en los 1990s, y allí llegaba mucha información sobre lo que pasba en Iskcon alrededor del mundo —caídas de los acharyas y gurus, proyectos que se colapsaban, el fanatismo de los nuevos discípulos manipulado a conveniencia de quienes ostentaban el poder, los pleitos y asesinatos, los despilfarros de los líderes con el dinero de la Sociedad, etc.

De allí le surgió a Kundali la idea de escribir para ayudar a poner todo este fenómeno en contexto. Kurma Rupa me contó sobre la intensidad y entusiasmo de Kundali para completar esta serie de libros. Desafortunadamente su distribución ha sido limitada, y además hasta el momento las traducciones del material al español han sido escasas. Esperamos publicar aquí el mayor número de traducciones de los escritos de Kundali.)

— III —

"...primero que todo, obsérvate a ti mismo. Mírate tal como eres. Oye lo que ninguno de tus Fuhrers o representantes se atreven a decirte:

¡Eres un hombre ordinario, …pequeño!

¡No!, …¡no te vayas corriendo. ¡Ten el coraje de observarte a ti mismo!

'¿Qué derecho tiene usted de decirme estas cosas?' Puedo ver cómo esta pregunta se dibuja en tu rostro aprehensivo, hombrecito. Tienes temor de verte a ti mismo; tienes temor de ser criticado, hombrecito, como lo tienes del poder que te prometen. No sabrás cómo usar ese poder. No te atreves a pensar que pudieras percibir a tu persona de otra manera: libre en vez de timorato; franco en vez de maquinador; una persona que ama deliberadamente y no alguien que actúa como un ladrón en la negrura de la noche. Te desprecias profundamente, hombrecito. Dices: '¿Quién soy yo como para tener mi propia opinión, para determinar el curso de mi propia vida y declarar que el mundo me pertenece?' Estás en lo correcto: ¿quién eres tú para decidir tu vida?"


Este es el retrato del hombre desapoderado. Un cero a la izquierda. Pero los prabhucitos piensan que esa es una condición natural para la persona consciente de Krishna. Ellos piensan que es el resultado normal de llevar a la práctica la enseñanza trinad api sunichena taror api sahishnuna... Pero no lo es. La psicología del prabhucito no es más que un disfrazado desprecio de sí mismo, sólo que racionalizado como la humilde actitud de un vaishnava manso. A decir verdad, la conciencia de Krishna lo infunde a uno de todas las aptitudes necesarias para encarar los desafíos de la vida. Esta es la lección que nos da Arjuna con su ejemplo. Conciencia significa vitalidad, un aguzado poder de percepción. Significa que uno no se siente desprovisto de poder, sino poderoso, en aras de Krishna.


Pero los prabhucitos lo tienen todo al revés. Ellos piensan que rendirse al Señor significa volverse cero, y que serán llevados al mundo espiritual tirados por la nariz. En realidad, dicho logro —alcanzar los pies de loto de Krishna— exige un arduo, tenaz esfuerzo para desembarazarse de la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Por ende, Krishna dice que la discriminación sobre la base de las tres modalidades de la naturaleza es “la sabiduría suprema”. El Diccionario Conciso Oxford define sabiduría como “conocimiento sumado a la habilidad de aplicarlo crítica y prácticamente”. La inferencia es que tenemos que asumir una postura de responsabilidad plena para ejercer nuestra inteligencia en todos los asuntos y menesteres de la vida. A esto se lo denomina ver a través de los ojos de las Escrituras. Sin embargo, al presente evitamos a toda costa el trabajo de discriminar. Preferimos basar nuestra comprensión en la opinión popular, lo cual no es sustituto de ver a través de las Escrituras. Queremos una versión de conciencia de Krishna que nos evite el trabajo de pensar. En suma, queremos ser seguidores ciegos.

Otra manera de tratar de eludir el diligente esfuerzo que irrevocablemente nos impone la práctica de servicio devocional, es echar al hombro del guru todas las responsabilidades. En una ocasión, un nieto espiritual de Srila Prabhupada hizo una pregunta que resume el pensamiento de la mayoría de los devotos: “Si tú tienes un guru y te consta que él es un paramahamsa, ¿aún así tienes que hacer esto? [discriminar para determinar o no la veracidad, validez y corrección de las cosas].”

La pregunta conjuga a la perfección la mentalidad del prabhucito: “Si me rindo a alguien que asuma por mí todas las responsabilidades, de modo que yo sólo me dedique a cantar japa y comer prasadam, ¿qué hay de malo en ello?” En otra ocasión, ante una audiencia diferente, a un devoto se le salió la siguiente observación: “El énfasis que estás haciendo en toda esta responsabilidad es necesario sólo para las personas que no tienen un guru genuino. La mayoría de los devotos no entiende qué es guru-tattva. ¡Es un argumento vergonzoso! La inferencia es que si tú tienes un guru genuino, entonces la vida espiritual se torna fácil: ya no se requiere de esfuerzo alguno. Sin duda, éste es otro prabhucito. ¿Acaso Krishna peleó por Arjuna, o inspiró a éste a no hacerlo? Por otra parte, ¿no es este objetivo la función básica del guru; es decir, hacer que sus discípulos den lo mejor de sí?

En otra oportunidad recibí una carta que decía: “Tú propugnas emplear la inteligencia para volvernos conscientes de Krishna. Yo prefiero el sendero de escuchar el néctar de los pasatiempos del Señor”. Vaya, vaya, …¡como si hubiese dos senderos! A decir verdad, el acto de escuchar los pasatiempos requiere de inteligencia para comprenderlos en su correcta dimensión. Esta es la razón por la cual nuestros acaryas hayan escrito vastos y minuciosos comentarios. Estos prabhucitos no caen en la cuenta de que el gurú paramahamsa, si realmente lo es, les va a enseñar a volverse personas intelectualmente independientes. Dicho en otras palabras, tenemos de asumir la responsabilidad de volvernos asammoha [libres de la ilusión]. El guru nos enseña a volar; él no vuela por nosotros.

Y en lo que corresponde al prabhucito que escribió la carta en la dice preferir otro sendero, he de afirmar categóricamente que no tenemos dos senderos. Sólo tenemos un sendero: bhakti-marga. No obstante, las personas que caminan el sendero enfatizan diferentes aspectos del proceso global. Tenemos a los bhajananandis y a los ghosthyanandis. Ambos son genuinos. Con todo, los seguidores de Srila Rupa Goswami están conminados a volverse ghosthyanandis. Pero si alguien insiste en ser un bhajanandi, no tenemos el derecho de censurar a esa persona. De la misma manera, no podemos censurar a la persona que quiere convertirse en un ghosthyanandi y, de esa forma, cumplir cabalmente con el deber de un predicador, que es discriminar. Y discriminar obligadamente se traduce en darse a la tarea de analizar de forma continua tanto el mundo exterior como su mundo interior, para así tener el poder de diferenciar la realidad de la ilusión, y, por extensión, animar a los demás a que hagan lo mismo en la medida que se lo permitan sus propias capacidades.


Sin embargo, los prabhucitos quieren evitar volverse ghosthyanandis (¡demasiado trabajo!) y, simultáneamente, no asumen el serio compromiso de ser bhajanandis (de nuevo, ¡demasiado trabajo!). En vez de ello, so pretexto de absorberse en la audición de “los lilas nectáreos”, tratan de eludir la responsabilidad de reconocer por sí mismos la realidad y la ilusión. La sutil noción que subyace a la adopción de esta resolución es: “Me arrojaré de cabeza a la realidad, y de ese modo me zafaré de la ilusión”. Esta noción es una ilusión en sí misma. Es el modo “ayudante mágico” de practicar conciencia de Krishna. Ahora bien, los prabhucitos no quieren escuchar esta clase de exposiciones. No entienden que zafarse de las garras de la ilusión entraña la aplicación de un procedimiento científico. Simplistamente, lo prefieren hacer sólo mediante buenos deseos y ofrecimiento de oraciones.

viernes, junio 19, 2009

¡Escucha, hombrecito! - 1

WILHELM REICH

por Kundali das

(En la década de los 1990s, un discípulo de Srila Prabhupada llamado Kundali das escribió una serie de libros enfocados a que los devotos desarrollaran un criterio propio sobre todo lo que estaba sucediendo en Iskcon. Estos libros fueron muy bien recibidos por cierto sector del Movimiento, pero rechazados y satanizados por los líderes, pues ponían en evidencia las carencias existenciales que tenía —y que sigue teniendo— la Sociedad.

Kundali fue prácticamente echado de Iskcon a causa de sus escritos y a partir de entonces siguió una vida independiente privada. Su obra es muy importante pero los líderes la descalifican argumentando que Kundali no es muy buen devoto, etc. Sea como fuere, su aportación a la conciencia del Movimiento está allí y cualquiera que lea sus libros con objetividad aprenderá mucho.
¡Escucha, hombrecito! es el capítulo 16 de su libro Nuestra Misión, Parte Dos. Este capítulo, ¡Escucha, hombrecito!, aparecerá aquí en «El Tambor Rugiente» en 6 entregas. Esperamos que nuestros lectores puedan apreciar su contenido. Traducción al español cortesía de Aniruddha Prabhu.)

— I —

En 1933, Wilhelm Reich publicó el libro La psicología de masas del fascismo, en donde explicó detalladamente cómo el autoritarismo no es la consecuencia natural de factores económicos críticos o la planificación social basada en maniobras que hacen los líderes políticos. El autoritarismo surge de las masas. Específicamente, es la expresión colectiva del temor de no querer ser libres. Ya que si ellos no temiesen a la libertad de asumir la responsabilidad de pensar por ellos mismos —que es lo que Prabhupada quería que ISKCON nos enseñase—, las masas jamás dejarían que líderes autoritarios los deshumanizaran, los aterrorizaran, los arruinaran tanto externa como internamente.

Resumiremos la idea de Reich y presentaremos la esencia de la misma. No tardó mucho para que los nazis prohibieran su obra, porque, como sucede siempre, los libros son censurados, vilipendiados o expurgados cuando atacan la raíz del problema. Los que se consideran aludidos o de cualquier modo criticados, son los que ordenan a gritos la desaparición de los mismos. Posteriormente, en 1945, Reich escribió ¡Escucha, hombrecito! (Listen, Little Man), una versión abreviada de su libro anterior, pero que conserva la médula de éste. Si podemos entender el concepto de “hombrecito”, seremos capaces de comprender en quiénes radica, por excelencia, la responsabilidad de la actual mala dinámica de ISKCON: no en los líderes, sino en nosotros, los devotos comunes y corrientes. Como en todo fenómeno social o emocional, se requiere de dos personas para bailar un tango.


Una oración en la cubierta trasera de ¡Escucha, hombrecito! nos hace saber cuál es el enfoque del libro: “El autor enérgicamente afirma que el precio de la aquiescencia [sumisión absoluta o decir “sí” a todo] es la tiranía...”. De la misma manera que la aquiescencia del hombrecito da lugar a la tiranía, la aquiescencia de los prabhucitos de ISKCON ha hecho que nuestra sociedad haya fracasado por consentir lo inaceptable: conductas irracionales y autoritarias. La atmósfera creada por el autoritarismo arruina la psiquis humana. Por reprimir sus emociones, hace que la víctima se vuelva neurótica, lo que, a su vez, se traduce en conducta aberrante en algunos o todos los ámbitos de la vida, dependiendo del grado de reciedumbre de aquella. Por consiguiente, hemos sido testigos de abuso infantil y vil pederastia, de tráfico de influencias “devocional”, de adopción de medidas unilaterales y/o arbitrarias sólo consentidas por los “altos mandos” de la institución, de apropiación indebida de bienes o su venta para usufructo personal, de aplicación de la filosofía de “might is right” [“la fuerza colosal es lo ideal”], de un empecinamiento total a no atender las necesidades de los devotos de base, de enajenación, megalomanías y complejos de grandeza, de discriminación basada en el color de la piel y el género, de un nivel de irracionalidad que ha persistido por más de 3 décadas y no da muestras de cejar, y de otros síntomas perturbadores que perjudican la estabilidad de nuestra institución. Tristemente, adolecemos de un espectro impresionante de neurosis.

Estos síntomas son indicativos de una insatisfacción reprimida en nuestras vidas, que somos miembros de en una institución que se precia de ser “el modelo de una sociedad positiva”.

Cuando los prabhucitos confunden la humillación con la humildad; cuando por falta de agallas pasan por alto temas vitales para la comunidad (so pretexto de “dedicarse a practicar bhajana”); cuando no demandan a los líderes que se conduzcan según parámetros racionales y no exijan respeto para sí sino se lo ganen; cuando no objetan los actos cuestionables que éstos perpetran —quizás cometidos contra su propio compañero—, los prabhucitos crean la atmósfera propicia para la instauración de una dinámica autoritaria. Lo que conseguimos es un grupo orgánico sin conciencia en el cual ninguno asume responsabilidad por lo que está sucediendo en el interior del grupo. Entonces empezamos a precipitarnos hacia abajo en un movimiento espiral, o, incluso, en picada. Ninguna cantidad de reajustes administrativos superfluos resolverá este problema interno. El prabhucito que todos llevamos dentro tiene que ser curado primero. En realidad, mejor que curado, hemos de decir eliminado, exterminado.

Estudios relacionados con dinámica de grupos prueban que en tanto miembros del mismo permitan que el prabhucito se haga cargo de su actividad pensante, el grupo permanecerá potencialmente falto de conciencia e, incluso, se volverá malvado. ...A menos y solamente hasta que cada miembro se vuelva directamente responsable de lo que acontece en todo el organismo del cual él o ella forma parte. Aceptar esa responsabilidad es una de las cosas que Srila Prabhupada quiso inculcar cuando dijo que ISKCON es para formar “hombres intelectualmente independientes”.

— II —

¡Escucha, hombrecito! contiene numerosos pasajes dignos de mención y relevantes para nuestra institución. Por lo tanto, recomiendo a mis lectores que obtengan una copia de este libro y lo lean detenidamente. Para trasladar un indicio del concepto de hombrecito que Reich expone, citaré una selección de pasajes del libro y haré un comentario al cabo de cada uno:

"Él (los miembros ordinarios de la sociedad) tiene que aprender a distinguir la realidad, que es lo único que puede contrarrestar su desastrosa ansia de hacerse de autoridad. A él se le debe indicar claramente cuál es su responsabilidad, ...toda vez que convierte a niños sanos y vivarachos en entes lisiados, robots e idiotas sin moral; toda vez que para él el Estado está antes que la ética, la mentira antes que la verdad, la guerra antes que la vida. Por lo tanto, es harto necesario enseñarle al hombre ordinario cuál es su responsabilidad, porque el niño y la salvaguarda del futuro del niño, constituyen nuestra única esperanza".


En nuestro caso, convertimos individuos en siervos de la institución, que aquí toma el lugar del Estado. Además, la institución antecede a lo que es probo, y nuestra función es hacer que la gente se acomode a como dé lugar a la institución. “Desastrosa ansia de hacerse de autoridad” significa, sin importar la retórica que empleemos —amor, compasión, servicio, entrega— que el verdadero objetivo del movimiento es lograr la sumisión de la persona a la autoridad. En principio, ello supuestamente nos ayuda a alcanzar los pies de loto de Krishna, pero, funcionalmente, por el inevitable proceso de alineación que ello conlleva, la autoridad lo sustituye.

Esta circunstancia no es enteramente culpa de nuestros líderes. Es también culpa de los prabhucitos, que prefieren adoptar una actitud de brazos caídos e indiferencia ante las múltiples anomalías que ocurren en nuestra sociedad, y siempre encuentran alguna manera de manipular la filosofía para inocularnos contra la realidad. Los prabhucitos usan las enseñanzas de la conciencia de Krishna para aletargar nuestras percepciones. Ello es la antitesis de la verdadera conciencia de Krishna, que significa vivir en un estado de percepción muy aguzado.

Cuando nuestra cooperación sea consecuencia de semejante estado de existencia, entonces realmente estaremos poniendo en práctica nuestro amor por Srila Prabhupada. No debemos actuar como un niño inocente que se deja guiar por unos padres supuestamente benignos. No engañéis, pero tampoco os dejes engañar. Tenemos que dar este paso, ya que el éxito de ISKCON depende de ello. También nuestro éxito individual depende de asumir esta actitud.

lunes, junio 15, 2009

Click: Bienvenidos a Buenos Aires

El Movimiento Hare Krishna tiene una gran trayectoria en Sudamérica. Uno de sus retos principales actuales es preservar su integridad. Esto sólo es posible con un liderazgo competente y realmente ilustrado, que pueda transmitir el sentido auténtico de su linaje espiritual. ¿Son los líderes sudamericanos capaces de cumplir dicha misión? ¿O quizá alguna carencia personal los obligue a tolerar los vicios que surgen?


"Hola, soy un brahmana brasileño con mi cordón brahmínico al hombro. Ante el altar les mando este elocuente saludo. No se fijen en mi atuendo, ni en que le estoy mostrando mis pies y mis genitales a las Deidades y a la Silas. Tengan un buen día".

"Haribol. Soy Narayana Parah, un brahmana de Buenos Aires orgulloso discípulo de Hanumat Presaka Swami, y que además doy cursos sobre etiqueta vaisnava. Por cierto, ¿ya se fijaron que me encanta el pool? A la izquierda está mi ex, Ekanta. A la derecha está Madhurya, quien era esposa de Krsna Govinda (al extremo derecho), pero empezamos a "rolar" y se fue conmigo. Nunca nos casamos pero ya tenemos dos hijos. Claro, eso no me impide salir con otras chicas ni perderme de mi pasatiempo favorito, la pornografía".

"Aquí Narayana Parah de nuevo. Aunque hace tiempo mi guru me removió el cordón brahmínico por mis picardías, ya me lo devolvieron y puedo seguir haciendo de las mías. En esta imagen comparto con ustedes mis hábitos de limpieza. Por cierto, qué rico huele la cerilla de mis oídos".

Esta bien ser alegre y jugar. Pero, ¿en la cocina del templo de Buenos Aires?

Si no se portan bien, Murti Murti les va a enviar este semidios para que les enseñe a portarse como paka vaisnavas.

jueves, junio 11, 2009

Suras y Asuras


por Radha Krishna das

ÁNGELES Y DEMONIOS

Los devotos y los demonios. Los justos y los impíos. La religiosidad y la irreligiosidad. La luz y las sombras. Y si en la era Satya los santos y los malvados vivían en planetas distintos, en Treta Yuga ya vivían en el mismo planeta —aunque en diferentes continentes. Y si para Dvapara Yuga los Suras y los Asuras se encontraban en la misma familia, en Kali Yuga —nuestra era— el Sura y el Asura viven el mismo cuerpo, nuestro cuerpo.

Pero estoy seguro que mis dos lectores se dieron cuenta de inmediato que con lo anterior no me estaba refiriendo a ninguna lucha cataclísmica entre el bien y el mal dentro del vaisnavismo contemporáneo, sino a la película «Ángeles y Demonios» de reciente estreno.

También estoy seguro que mis incontables detractores querrán decir: “¡Ajá!, finalmente tenemos a RK confeso de que va a cines, y por lo tanto vive en maya”. Pero no podrán decirlo porque usaré los mismos argumentos de Paramgati para seguir oliendo a rosas. Ahí les van:

PARAMGATI AL RESCATE

* Este fue un evento que ocurrió una sola vez. Yo nunca antes había ido al cine, pues mi vida está completamente dedicada al servicio de Srila Prabhupada.

* Asistí al cine porque quería acompañar a devotos más jóvenes para supervisarlos, pues si hubieran estado solos habrían caído en maya.

* De cualquier manera, en la película aparecen juntas dos estatuas humanas, y en perspectiva parecen un Visnu con cuatro brazos, lo que hace que esta película sea consciente de Krishna.

SRI VISNU, SRI VISNU, SRI VISNU.

* Además, en la película aparecen varias escenas del Vaticano donde hay bellos arreglos florales. Patram puspam phalam toyam. Quien Me ofrece con devoción una flor.... Entonces, ofrecimos todas esas flores al Señor Krishna —diciendo Sri Visnu, Sri Visnu, Sri Visnu— y con esto toda la película se volvió prasadam. Es como cuando los sankirtaneros entraban a una panadería y le ofrecían mentalmente todo el pan a Krishna —y la panadería completa se volvía prasadam.

* Considerando todo lo anterior, ver esta película fue una experiencia devocional completa. Es más, quienes no la vieron están en maya y sus críticas a mi persona son pura envidia hacia los devotos del Señor.

DEJA-VU

Inicio señalando que la película está basada en un libro del mismo nombre, y que no lo leí ni lo voy a leer. Así que todo lo expresado aquí será de la versión filmográfica.

La impresión más importante que me dio «Ángeles y Demonios» fue que a cada momento me sentía en Iskcon. Era un deja-vu continuo, con un desfile de personajes ya conocidos, una serie de lugares ya visitados, y unas circunstancias ya experimentadas. La cantidad de paralelismos era impresionante. Y precisamente de eso se trata esta nota.

El filme inicia cuando unos científicos en Suiza logran crear antimateria, la cual es muy inestable y —para protegerla— la tienen en una pequeña cápsula que, mal manejada, provocará una explosión tipo bomba atómica. Pero la antimateria es robada, al parecer por los Illuminati [1], para poner en jaque a la Iglesia Católica, la cual se encuentra en medio de una sucesión papal. Y para complicar las cosas, cuatro cardenales papables son secuestrados antes del Cónclave.

VANDALISMO INSTITUCIONAL

La Iglesia manda llamar a Robert Langdon, un no-católico experto en simbología y en los Illuminati, para ayudarlos a descifrar las pistas que pueden conducirlos hacia los cardenales secuestrados. Como el Sr. Langdon ha escrito libros críticos de la Iglesia, los eclesiásticos le preguntan al llegar al Vaticano: "¿Es usted anti-católico?". Su respuesta es: "No soy anti-católico, sino anti-vándalos". Aquí se estaba refiriendo a un papa del siglo XIX que mandó mutilar a varias esculturas vaticanas de desnudos masculinos quitándoles sus partes nobles, y a las que posteriormente se les tuvo que añadir una hoja de parra como remiendo.

Eso me recordó el caso de «El Tambor Rugiente», y de todos aquellos que han tenido una actitud crítica hacia el vaisnavismo contemporáneo. ¿Somos anti-vaisnava? ¡No!, somos anti-vándalos. Muchos creemos que el vaisnavismo actual, específicamente en Iskcon, ha sido vandalizado por individuos que consciente e inconscientemente lo han alterado, desfigurado y desmantelado. Y ese vandalismo es más que evidente:

1. Se ha impuesto a gente no calificada en el papel de maestro espiritual, deformándose la integridad de la sucesión discipular. Ese es un tipo de vandalismo.

2. Se ha permitido un sistema de gobierno, a nivel de la GBC, totalmente viciado, corrupto y estancado. El resultado es un deterioro de la calidad y dimensión de los programas. Esto también es una forma de vandalismo.

3. Los líderes han cambiado sus prioridades. Ahora buscan adquirir y explotar una franquicia de poder. Esto frecuentemente resulta en robos, indiferencia por el bienestar de Iskcon, etc. El líder termina convirtiéndose en un vándalo que saquea los recursos de la institución.

4. En el mundo de habla hispana los programas han caído en la mediocridad. El Movimiento aquí se encuentra en un punto histórico bajo. Templos semivacíos o que se cierran, carencia de líderes locales, pleitos intestinos, cuentas turbias, etc. Todos estos son actos vandálicos en contra de la institución que Srila Prabhupada fundó.

Entonces, ¿somos anti-vaisnava por señalar todas estas fallas? Claro que no, simplemente estamos denunciando todo el vandalismo ocasionado por quienes buscan para sí poder y adoración a expensas del futuro del Movimiento.

MAL KARMA

En la película, parece que los Illuminati quieren que la Iglesia pague el karma por haber perseguido y asesinado a los científicos Illuminati en el pasado. Por eso son secuestrados los cuatro cardenales, y se planta la volatil antimateria en el Vaticano.

A Iskcon también le está tocando pagar algunos karmas. El más severo hasta el momento ha sido los casi 10 millones de dólares que Iskcon le tuvo que pagar a los Gurukulis por los abusos que sufrieron. Mientras los GBCs y Acharyas se daban la gran vida, los niños eran sujetos de indescriptibles vejaciones y negligencias. Algunos incluso se suicidaron luego de “graduarse” del Gurukula.

SRILA PRABHUPADA FUE ENVENENADO

Como parte de la trama, el Papa bueno muere envenenado. Al final aparece que el culpable fue el camarlengo —su asistente y protegido más cercano. ¿La razón? No le gustaba cómo el Papa bueno quería que la gente entendiera mejor la fe cristiana, y él prefería darle pan y circo a los creyentes. En consecuencia, el camarlengo vio al Papa como un obstáculo para sus propios planes y aspiraciones.

En Iskcon, desde hace años circula la hipótesis de que Srila Prabhupada fue envenenado con arsénico por sus discípulos más cercanos. Estas teorías se encuentran sustentadas con grabaciones incriminatorias, evidencia sospechosamente desaparecida, la existencia de un motivo para consumar el envenenamiento, etc.

La cuestión técnica de dicho envenenamiento no es injerencia de esta nota. Lo que sí sabemos es que el Movimiento mismo está siendo envenenado por gente que creyó que podía hacer todo mejor que Srila Prabhupada. Para ellos, Srila Prabhupada se ha convertido en un obstáculo para lograrlo. Y podemos ver fácilmente las evidencias de este envenenamiento del cuerpo institucional de Srila Prabhupada:

1. Para quienes quedaron como líderes del Movimiento después de noviembre de 1977, los libros de Srila Prabhupada no eran lo suficientemente buenos. Así pues, ordenaron que fueran reeditados sistemática y masivamente para hacerlos supuestamente mejores. Díganme si eso no es envenenar uno de los principales legados de nuestro maestro.

2. Cuando Srila Prabhupada estaba presente entre nosotros, él era el acharya o maestro de la institución. Pero luego de que él partió de este mundo, sus sucesores decidieron establecer 11 acharyas, lo que para ellos significaba 11 veces mejor. Claro, luego vimos lo venenoso de esta propuesta, que sólo causó infinidad de conflictos internos en el Movimiento.

Al respecto, recuerdo que una vez en Mayapur el ex-Swami Harikesa dio la clase matutina, y propuso alabar más y más a los 11 acharyas, pues así estaríamos alabando más a Srila Prabhupada. Él argumentaba que el elevado status de ellos señalaría un status todavía superior de Srila Prabhupada. La realidad es que Srila Prabhupada fue relegado a un segundo término en medio de la orgía de adulaciones y servilismo fanático que aparecieron. Harikesa mismo —luego de tanta adulación— terminó diciendo ser Krishna.

JAYA JAGADISH Y HRIDAYANANDA EN LOS 1970s.

Un caso similar se dio cuando el Ministerio de Audiocasetes de Hridayananda estaba en Los Angeles a cargo de Jaya Jagadish das, un discípulo de Srila Prabhupada y gran cuate entonces de Hridayananda. Un día él me mostró la grabación de una conferencia de Hridayananda donde le preguntaban: “¿Quiénes son más afortunados, los discípulos de Srila Prabhupada o tus discípulos?” La predecible respuesta de Hridayananda no se dejó esperar: “Mis discípulos son más afortunados porque tienen a Srila Prabhupada y me tienen a mí”. La audiencia se puso a berrear: "¡Jaya Acharyadeva!". La grabación no fue distribuida en casete debido a las objeciones de Jayajagadish [2]. Ellos siguieron siendo amigos, hasta que años después Jaya Jagadish le cuestionó a Hridayananda estar coqueteando con su esposa.

3. Durante un juicio entre Hansadutta y el BBT, éste demostró —a pesar de todos los vicios en su vida personal— que la GBC había desobedecido las órdenes de Srila Prabhupada relativas al BBT: Cambiaron la razón social del BBT, nombraron y removieron síndicos arbitrariamente, reeditaron sin autorización sus libros, establecieron políticas manipuladoras en la venta de los libros.

En medio del caso, el BBT trató de minimizar la posición de Srila Prabhupada diciendo que él era un “author for hire”, o sea un “autor bajo contrato” a las órdenes del BBT, lo que significaba que él era un lacayo de los síndicos del BBT [3]. ¿No es eso envenenar el cuerpo social de Srila Prabhupada? Y al final el BBT perdió el juicio luego de gastar 500,000 dólares en abogados.

4. Iskcon está abrumado por juicios ante tribunales. Cuando no es la demanda millonaria de los Gurukulis, es el pleito legal entre la GBC y los Ritviks de Bangalore. Si no es el juicio de Hansadutta contra el BBT, es el de los Ritviks de Long Island contra la GBC. Si no es el conflicto de quienes recabaron los fondos para el templo de Buenos Aires y no reciben cuentas claras, es el pleito judicial sobre la propiedad de Guadalajara. Y cuando no es la batalla legal en Costa Rica, es el juicio inquisitorio en contra de Ramanya. ¿No significa eso envenenar a Srila Prabhupada, a su Iskcon?

Lo anterior me recuerda la cita de Srila Prabhupada en el Adi Lila, 12.8: “A pesar de las órdenes del maestro espiritual de formar un cuerpo de gobierno y ejecutar las actividades misionales de la Gaudiya Matha, las dos facciones desautorizadas iniciaron litigios que continúan sin resolverse después de 40 años”. Srila Prabhupada se refiere aquí a las dos facciones principales de la Gaudiya Matha. En Iskcon hay muchas facciones litigando. Después de 30 años que Srila Prabhupada dejó este mundo, los litigios son un indicio de la incompetencia, arrogancia, y desobediencia que envenenan al Movimiento.

5. De ser un movimiento dinámico con gente de la localidad, muchos templos se han convertido en centros de reunión para hindúes. Quizá a los devotos de habla hispana no les haya tocado ver esto por la ausencia de hindúes en sus comunidades locales. Pero en Estados Unidos e Inglaterra este fenómeno es muy visible.

MAHAVIDYA DAS, DESTERRADO DEL MANOR.

Está muy bien que los hindúes participen en los templos de Srila Prabhupada. Lo que está mal es cambiar las normas existentes para satisfacer a los hindúes. El escándalo más reciente se dio en Inglaterra cuando Mahavidya das (ACBSP) fue expulsado del Bhaktivedanata Manor por denunciar a las autoridades de celebrar bodas para hindúes en el templo. Srila Prabhupada dio indicaciones contundentes que no se debían celebrar bodas en el templo para parejas no iniciadas, que las ceremonias sí se podían celebrar pero en otro aposento y no delante de las Deidades, y que ellos deberían traer a sus propios sacerdotes. Como los Iskconianos actúan de sacerdotes de las bodas y reciben fuertes donaciones, no tienen empacho en desobedecer a Srila Prabhupada.

En el mismo Manor encontramos cómo los hindúes del consejo desobedecieron a la GBC y conservaron a un tal Gauri das en funciones de relevancia a pesar de que se le había encontrado culpable de abuso a menores en el Gurukula y se ordenó que no tuviera puestos de autoridad.

Y ya ni hablemos de templos en los que se hacen ceremonias a semidioses para complacer a los hindúes. Estas son muestras más de cómo el cuerpo institucional de Srila Prabhupada está siendo envenenado.


6. Otra instancia de esto es el Temple of Understanding de Mayapur, que lleva más de 30 años en fase de planeación. Srila Prabhupada hizo arreglos para que se construyera con las utilidades de la venta de libros. En otras palabras, el Templo sería como un termómetro de la cantidad de libros distribuidos.

La misma GBC reconoce todavía en 1989 este postulado, pues en su resolución 44 inciso "e" de ese año estipula claramente lo siguiente: "El financiamiento para esta construcción [del templo] deberá provenir de la distribución mundial de libros". Pero como el brhat-mrndanga se colapsó hace años, ahora el esquema de financiamiento depende de las contribuciones de los hindúes, y vamos a ver cuántos caprichos se les deberán cumplir.

7. En el inciso "b" de esa misma resolución se estipuló que: "El tiempo total de planeación y construcción [del templo] será de 15 años, iniciando en marzo de 1989". Cualquiera que asistió a un kínder sabe que los 15 años a partir de 1989 se cumplieron en 2004. Pero estamos en 2009 y no se ve el templo construido. Los oficialistas nos darán muchas explicaciones para esta demora, pero alguien que no sea tonto podrá entender que la demora es debida a la indiferencia, a que cada quien tiene su propio proyecto y a que la sociedad no está realmente unida pues es como un conjunto de señoríos feudales. A mi criterio este es otro caso de envenenamiento del movimiento de Srila Prabhupada.

En conclusión, todos los anteriores son indicios palpables de que el Movimiento de Srila Prabhupada ha sido envenenado internamente. Y así como la lengua morada del difunto Papa era síntoma del atentado, la disfunción de Iskcon, e Iskcon Latinoamérica, son la evidencia del envenamiento que se vive actualmente.

DE CIENTÍFICOS Y PERSECUCIONES

La trama de la película está llena de simbolismos que no tienen relación con la saga iskconiana. Sin embargo, hay uno muy interesante que sí me recuerda a Iskcon. Según la película, siglos atrás la Iglesia persiguió a los científicos —los Illuminati— y los mandó matar por contradecir el dogma eclesiástico.

En Iskcon, todo aquel que contradice el dogma eclesiástico inventado por las autoridades de la institución, es perseguido, ridiculizado, y destruido de cualquier manera posible. También es sujeto de exterminio social todo aquel que se ponga en el camino de los intereses materiales o las masturbaciones mentales de los líderes en turno. Esto lo hemos visto desde tiempos de Pradyumna Prabhu hasta el día de hoy en casos como los de Ramanya y Mahavidya Prabhus.

Además, en el caso particular de los científicos de Iskcon, estos simplemente se mueren. Los científicos por excelencia de Iskcon —Bhaktisvarupa Damodar Swami y Sadaputa Prabhu— murieron prematuramente en condiciones lamentables. Bhaktisvarupa Damodara murió en octubre de 2006 de un ataque al corazón semanas después del atentado terrorista en el templo de Manipur donde él estaba presente y fue herido. Sadaputa se ahogó en su casa mientras nadaba en septiembre de 2008.

Lo anterior es un mal augurio que simboliza el deterioro del orden racional, coherente y científico dentro de la institución. Es un indicio de que está triunfando el Iskcon pre-científico, de brujería, de mitos, y de la fantasía.

CONCLUSIÓN

Todo lo dicho en esta nota no es para exhortarlos a que vayan a ver la película. Esto no es necesario. Cualquiera que tenga alguna relación o participación con Iskcon tendrá más intriga, traiciones, irracionalidad y vandalismo que la existente en el mejor drama de acción de Hollywood.

Mi amigo Niscintya das, de Los Angeles, me decía precisamente eso. Así como el mundo contemporáneo tiene «The Godfather» (el Padrino), en Iskcon está «The Godbrother» (el Hermano Espiritual), con más emoción que la familia Corleone. Nos reíamos mucho de eso, aunque sabíamos las tristes implicaciones que esto tenía.

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[1] En la película, los Illuminati eran una organización científica secreta que siglos atrás había luchado en contra de la Iglesia para avanzar en la modernidad, pero fueron atacados por ella y muchos fueron asesinados.

[2] Aquí el punto es que la pregunta es sentimentalista y la respuesta es manipuladora. Afortunado es quien encuentra un guru genuino y aprovecha su guía siguiendo sus enseñanzas con seriedad. Ni la pregunta ni la respuesta aquí abordaron esos puntos. Quien pregunta busca pertenecer al grupo. La respuesta de Hridayananda no es tonta, pero sí para tontos —su público ideal.

[3] Srila Prabhupada estableció al BBT independiente de Iskcon. Además donó todos los derechos de autor al BBT. Pero la GBC buscó poner al BBT bajo su propia autoridad y creó una nueva organización, el BBTI, a la que transfirió ilegalmente todos los derechos de autor. Cuando un juez le cuestionó a la GBC el papel y las instrucciones de Srila Prabhupada, ellos respondieron que Srila Prabhupada era un autor contratado por los dirigentes del BBT.